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sábado, 8 de abril de 2017
miércoles, 22 de marzo de 2017
miércoles, 1 de marzo de 2017
miércoles, 12 de marzo de 2014
La dirigencia docente de la provincia
Alguna vez un compañero que quiero y respeto mucho me dijo que una de las virtudes principales que debe tener un verdadero dirigente sindical es volver a la asamblea, explicar que no se consiguió lo que se pedía y bancarse la embestida de la monada que, como nunca puede ser de otra manera, quiere y exige más de lo que le dan.
No siempre se consigue el ciento por ciento de lo que se pide, ni en el gremio ni en la interna.
Lamentablemente, el paso de los días indica que los docentes de la PBA no tienen este tipo de dirigentes y los pibes con sus familias siguen pagando estas falencias.
miércoles, 12 de febrero de 2014
Ningún pibe nace sin vacante, salvo en la ciudad de Buenos Aires
La prensa “independiente” se desentiende del tema tratando, como siempre, de que la movilización por la falta de vacantes en las escuelas públicas de la ciudad de Buenos Aires quede circunscripta al ámbito kirchnerista. Sin embargo crece el desconcierto de muchos por no llegar a comprender cómo hizo el macrismo para llegar a esta situación.
La verdad: hay que ser muy inservible para lograr que en el distrito más rico del país haya miles de niños que no tienen un asiento en la escuela pública. Esto no pasó ni en las peores crisis que atravesó el país en provincia alguna, pero ahora cubre de oprobio a la CABA porque el macrismo es una mezcla de infantilismo reaccionario con desconocimiento absoluto de la gestión de lo público. A estos yuppies no les interesa que miles de niños queden fuera de la escuela. Y no es chicana: no les conmueve en lo más mínimo, pero lo más grave es que no hubo una catástrofe climática que destruyó decenas de establecimientos educativos, en todo caso la catástrofe es el macrismo mismo.
¿Cómo se explica que el ministerio de educación porteño no haya previsto con tiempo que este año tendrían un déficit tan elevado de vacantes si año a año las propias escuelas son un sensor muy preciso de cómo vendrá el crecimiento de la matrícula? Día a día las direcciones de los jardines y primarias tienen pedidos de familias que se mudan y saben por el trato cotidiano con los padres que el año entrante ingresará el hermanito menor al jardín, esta información está en cada establecimiento y por ende en los distritos donde están las supervisiones. El sistema educativo tiene poleas de transmisión de estas informaciones que son los que han servido durante décadas para tener un diagnóstico de la realidad y operar en consecuencia. Pero el macrismo, fiel a su prepotencia y a la creencia de que todo lo anterior a ellos es malo se propuso innovar con los resultados que tenemos a la vista.
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sábado, 28 de diciembre de 2013
La quimera 2.0 del PRO
Miles Davis levantó las cejas cuando Ron Carter le respondió “Buscate otro bajista, yo toco sólo Bajo acústico”. Miles venía formateando la etapa eléctrica de su música y para ello necesitaba incorporar teclados, piano y bajo eléctricos. Y así fue. En las futuras formaciones del genial trompetista no figuraría Ron Carter, que hasta el día de la fecha sigue fiel al contrabajo.
¿Usted se imagina a Martha Argerich tocando en un piano eléctrico? En la música clásica tanto como en el jazz, se siguen utilizando los pianos de gran cola y hasta se da el fenómeno de pianistas como Chick Corea o Herbie Hancock, que si andan “eléctricos” le dan a modernos pianos y teclados que se enchufan, pero cuando van a tocar o grabar clásicos de los cincuenta y sesentas, recurren a los viejos pianos de cola. Es que no todos los avances de la tecnología son adaptables a los usos cotidianos. El bajo y el piano eléctricos aportaron muchísimo a la instrumentación, pero no lograron reemplazar a sus pares acústicos, he aquí un pequeño detalle: lo nuevo abre fronteras pero no siempre reemplaza a lo preexistente. Hay momentos y actividades que sólo se pueden seguir haciendo a la antigua, por decirlo de manera barrial. A ver: hay un momento para el software pero también un tiempo para el hardware. De vez en cuando hay que apagar la máquina y recurrir a viejos destornilladores para reemplazar, por ejemplo, una placa de sonido. El soft tiene un límite que empieza cuando hay que meter las manos en los fierros.
El desconocimiento de este dato conceptual, desde ya no tan complejo, es que el que ha arrastrado al ministerio de educación de la ciudad de Buenos Aires a un berenjenal que era a todas luces visible. Es que el macrismo arrastra un frenesí fundacional que lo lleva inexorablemente al oprobio. Ellos están convencidos que todo lo preexistente está mal y que debe ser modificado. Lo hicieron con la quita de subsidios al inicio de su gestión en 2008. Lo hicieron cuando desconociendo la realidad instalaron un call center que centralizaba todos los pedidos de asistencia de los establecimientos educativos de la ciudad ¿Qué pasó? Que a las 9 de la mañana del primer día de clases el call center colapsó por la cantidad de llamados que recibió solicitando ayuda e informando de roturas. Durante ese año, las escuelas quedaron a la deriva, sin recibir los subsidios que les correspondían por ley. Sólo aquellas escuelas con cooperadoras que tenían algunos recursos propios pudieron afrontar algunas reparaciones menores, el resto quedó sumido en la miseria.
jueves, 15 de marzo de 2012
Carta de una madre de la Escuela Técnica 28 por el cierre de cursos
Sr. Maximiliano Gulmanelli:
Leí la disposición firmada por usted por la que cerrarán cursos en la escuela a la que asisten mis hijos, la Escuela Técnica n° 28 D.E. 10° República Francesa más conocida como “El Cuba”.
De esta Disposición quiero resaltar estos dos párrafos.
- Que resulta beneficioso en pos de mejorar el servicio de educación, que el docente pueda trabajar con cursos que cuenten con una adecuada conformación grupal, en cuanto al número de alumnos, permitiéndole ello la implementación de diversas estrategias metodológicas;
- Que en el trabajo en la escuela se produce transmisión y construcción de conocimientos, y siendo estos procesos de carácter colectivo, resultan más enriquecidos cuando una cantidad pedagógicamente adecuada de alumnos pueda participar en él.
Señor Gulmanelli, ¿entonces por qué no dispuso en consecuencia?
Quiero suponer que basó esta disposición solamente por la cantidad de alumnos por curso, de otra manera no se entiende.
Le cuento que los alumnos de esta escuela tienen talleres y laboratorios, los alumnos del 1° ciclo para poder trabajar como corresponde concurren a taller por grupos, esto quiere decir que una misma división se separa en distintos días pues los talleres no tienen la suficiente cantidad de maquinaria y elementos para todos los alumnos de una división y supongo que además, teniendo menos cantidad de alumnos puede el docente dedicarle más tiempo a cada uno ya que en taller los alumnos trabajan con sierra eléctrica, lija eléctrica, formones, tornos , soldadoras etc. Por lo tanto algo que sale mal en los talleres no se borra con una goma o con liquid, algo que sale mal en taller puede significar un accidente.
Los alumnos del ciclo superior además de talleres tienen laboratorio, es verdad que en estos años los cursos tienen menos alumnos, pero también es verdad que al ser menos pueden trabajar más intensamente en lo específico de la especialidad que eligieron, Técnico electrónico.
Los alumnos del ciclo superior (4°, 5° y 6°) utilizan para el aprendizaje osciloscopio, fuentes de alimentación, analizadores de espectro, generadores de función etc., Imagine usted una división numerosa esperando el turno para poder utilizar estos aparatos, imagine usted la cantidad de osciloscopios, fuentes de alimentación etc. Que esta escuela pudo comprar con el subsidio que recibe la cooperadora para tal fin, subsidio que este año, a la fecha no fue depositada la 1° cuota y permítame decirle con conocimiento de causa ya que soy tesorera de la Asociación Cooperadora de esta escuela que va a ser muy difícil que podamos seguir equipando talleres y laboratorios de electrónica, año a año van reduciendo el monto del subsidio y año a año la inflación crece.
Señor Gulmanelli es archisabido que faltan técnicos, entonces ¿Por qué cerrar cursos en escuelas técnicas?
Mabel Alvarez
Madre de alumnos de 3° y 6° año
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El Sr Maximiliano Gulmanelli es Director General de Educación de Gestión Estatal en Ministerio de Educación del gobierno de la ciudad autónoma de Buenos Aires..
martes, 13 de marzo de 2012
La escuela pública ha perdido sentido en la CABA y hoy es sólo escuela gratuita
El tema de los cierres de cursos es complejo y va al fondo mismo de la problemática de la escuela pública. La verdad es que el macrismo avanza sobre una evidencia y es que hay muy poca demanda en muchas escuelas públicas. Para citar un caso emblemático, la escuela 12 del distrito décimo (la de Cramer y Manuela Pedraza) considerada una de las mejores, tiene en este momento grados con 6 chicos, con 9 y con 12. El séptimo que egresó el año pasado tenía 24 chicos entre las dos divisiones y los grados que vienen abajo tienen menos chicos aún.
Estamos en un problema estructural gravísimo y lo peor es que, salvo la gratuidad, no pareciera haber otro elemento que lleve a una familia a anotar a sus hijos en la escuela pública, e incluso lo monetario es hasta poco relevante si consideramos que hasta diciembre del año pasado se pagaban $ 14, 28 de comedor por día (alrededor de 200 pesos por mes y que en este año sube el costo diario a $ 16,90, totalizando 20 días hábiles la friolera de $ 338) y una privada parroquial anda en 400/500 pesos por mes. En mi caso, vi irse año tras año a compañeritos de mis hijos, familias que a medida que mejoraban su situación económica sacaban a los chicos de la pública. Es penoso, pero la realidad es que hasta en el concepto de escuelas galpón, las privadas son más eficientes porque te garantizan que te tienen al pibe todos los días del año...
El punto trasciende incluso los errores de los sindicatos docentes. Ojalá el problema se solucionara con que los gremios dejaran de hacer paros de manera compulsiva, el asunto es que hoy no hay motivos para llevar al pibe a la escuela pública, el asunto es que la línea que recibe hoy un chico en la pública no es diferente a la que recibe en la privada, el problema es que ese mismo docente que trabaja en la pública por ahí resulta que a sus propios hijos los envía a la privada, el problema es que ese concepto de "lo público" hoy se ha reducido a "gratis" y ahí estamos en un problemón de aquellos. El macrismo tiene muy claro que no quiere escuela pública, que la quiere reducir a su mínima expresión y va a avanzar a caballo de las evidencias que se le presentan de pechito. El problema es que recuperar la escuela pública es una tarea de estado y el estado porteño en manos de Macri va a poner todo el empeño en fortalecer la privada porque eso es lo que le garantiza el formateo de las nuevas generaciones dentro de una cosmovisión afín con su proyecto. La pregunta que tenemos que hacernos es desde dónde damos la batalla los que estamos convencidos de la necesidad de una escuela pública poderosa y, la verdad, es que lo que tenemos en perspectiva es muy poco. Si cada familia que mejora su situación saca a los chicos de la pública, estamos derrotados, y eso está pasando hoy en la ciudad de Buenos Aires.
La escuela pública ha perdido sentido en la CABA y hoy es sólo escuela gratuita.
Estamos en un problema estructural gravísimo y lo peor es que, salvo la gratuidad, no pareciera haber otro elemento que lleve a una familia a anotar a sus hijos en la escuela pública, e incluso lo monetario es hasta poco relevante si consideramos que hasta diciembre del año pasado se pagaban $ 14, 28 de comedor por día (alrededor de 200 pesos por mes y que en este año sube el costo diario a $ 16,90, totalizando 20 días hábiles la friolera de $ 338) y una privada parroquial anda en 400/500 pesos por mes. En mi caso, vi irse año tras año a compañeritos de mis hijos, familias que a medida que mejoraban su situación económica sacaban a los chicos de la pública. Es penoso, pero la realidad es que hasta en el concepto de escuelas galpón, las privadas son más eficientes porque te garantizan que te tienen al pibe todos los días del año...
El punto trasciende incluso los errores de los sindicatos docentes. Ojalá el problema se solucionara con que los gremios dejaran de hacer paros de manera compulsiva, el asunto es que hoy no hay motivos para llevar al pibe a la escuela pública, el asunto es que la línea que recibe hoy un chico en la pública no es diferente a la que recibe en la privada, el problema es que ese mismo docente que trabaja en la pública por ahí resulta que a sus propios hijos los envía a la privada, el problema es que ese concepto de "lo público" hoy se ha reducido a "gratis" y ahí estamos en un problemón de aquellos. El macrismo tiene muy claro que no quiere escuela pública, que la quiere reducir a su mínima expresión y va a avanzar a caballo de las evidencias que se le presentan de pechito. El problema es que recuperar la escuela pública es una tarea de estado y el estado porteño en manos de Macri va a poner todo el empeño en fortalecer la privada porque eso es lo que le garantiza el formateo de las nuevas generaciones dentro de una cosmovisión afín con su proyecto. La pregunta que tenemos que hacernos es desde dónde damos la batalla los que estamos convencidos de la necesidad de una escuela pública poderosa y, la verdad, es que lo que tenemos en perspectiva es muy poco. Si cada familia que mejora su situación saca a los chicos de la pública, estamos derrotados, y eso está pasando hoy en la ciudad de Buenos Aires.
La escuela pública ha perdido sentido en la CABA y hoy es sólo escuela gratuita.
lunes, 5 de marzo de 2012
domingo, 4 de marzo de 2012
Docentes: Es más fácil pegarle a Cristina que mirar para adentro
Cristina demostró que es humana. Se le salió la cadena. El punto es que a veces, cuando sentís como muy injustas algunas actitudes, como los paros docentes, estás predispuesto a que se te salga. Está bien, a la compañera presidenta se le salió la cadena y dijo algo que antes que nada es incorrecto: No es cierto que los docentes trabajen cuatro horas y dispongan de tres meses de vacaciones. Pero no me confundo y desde mi lugar de hijo, hermano y esposo de docentes digo claramente que estas medidas de fuerza son absolutamente injustificadas porque no son precisamente los docentes un sector que haya sido olvidado por las políticas públicas de los últimos 9 años. Así como he manifestado en este blog mi desacuerdo con los paros absurdos que realizaron en la CABA a fin del año pasado en el marco de su puja con el gobierno de Macri por las juntas de calificación, nadie me saca de la cabeza que el proceder en estos días de los gremios docentes es, por lo menos, exaltado, pasado de rosca. El gobierno nacional ha trabajado a favor de la docencia con hechos comprobables, al alcance de la mano y los gobiernos provinciales han hecho muchísimos esfuerzos para responder de la manera más cercana al tenor de las demandas salariales.
Pero por otro lado, también se impone empezar a desmalezar la discusión y a cortar con ciertos mitos, como ese que dice que los docentes se llevan trabajo a su casa. En realidad, hay muchos otros trabajadores que también se llevan trabajo a su casa y no hacen tanta alharaca, pero también seamos honestos y reconozcamos que tampoco se llevan taaanto trabajo, al menos en muchos casos ello no se trasunta en su labor en las aulas. Alguna vez también habrá que empezar a discutir seriamente el régimen de licencias y la evidencia de que abundan los casos de un aprovechamiento desleal del régimen de que disponen. Es cierto que hay muchos docentes por un solo cargo, negarlo no ayuda a nadie.
El tema es que pareciera por momentos que se está desacreditando el paro como herramienta. La verdad, no creo que la diferencia que han habido en las paritarias de algunas provincias justifiquen las medidas de fuerza, porque si ahora hacen paro por esa diferencia, siguiendo la misma lógica con Menem no debería haber habido directamente clases.
Es muy fácil pegarle a Cristina, mucho más que mirar para adentro. Me encantaría tener una docencia que con la misma enjundia con que va al paro dejara de reproducir en los actos escolares el discurso de los medios hegemónicos, me encantaría también una docencia que en sus palabras alusivas en las fechas patrias saliera un poco del lugar común y superaran alguna vez el nivel de profundidad del Billiken; me encantaría alguna vez escuchar el himno tocado más o menos como la gente en el piano y no que sea depredado como hube de soportar durante 15 de los 16 años que estuve como papá en una escuela pública porteña.
Creo que las condiciones actuales nos exigen a todos replantear ciertas conductas y ciertas formas de proceder. Si nos agarramos del error de Cristina y no observamos la cuestión docente en toda su magnitud, estamos comprando un problema.
Los docentes tienen derecho a reclamar, obvio, pero los chicos no tienen derecho a no tener clases. Hay que inventar otro mecanismo para discutir salarios, hay que crecer, hay que poner también en discusión si el estado va a seguir manteniendo a colegios privados con cuotas de 2000 pesos para arriba, en suma: hay mucho por discutir y se tiene todo el año para hacerlo. Creo que hay que buscar nuevas formas de modo que los paros sean algo verdaderamente extremo.
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viernes, 2 de marzo de 2012
"Caminando" | audio del viernes 2 de marzo
Hablamos con Agustín Rossi sobr el discurso de Cristina; con María Elena Naddeo sobre los cierres de cursos que en la CABA, y más, muchísimo más...
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miércoles, 14 de diciembre de 2011
"Precisamente el agua no sobra en el mundo, papi"
Juan se baja del auto exigiéndome que haga algo por ese bebedero que hace meses (sí, meses) pierde agua a borbotones. Hoy es su último día de clase. mañana es la fiesta de Primero a Sexto Grado y el viernes la suya, la de los egresados de séptimo grado. Hoy lo llevé por última vez y el viernes será mi último acto en la Escuela 5 de Moldes 2043. Comencé a llevar a Sofi en 1995, luego a Sofi y Maite, luego a Maite y Juan y ahora fin de ciclo. Ya no más esa querida escuela de la que luego fui cooperador por 7 años. Ya no más esa lucha y esa utopía al rojo vivo. Ya no más la coexistencia forzada entre el padre que "milita" y el director que "trabaja".
Esa escuela está hace unos dos meses sin directora, sin vice y sin secretaria. Sí, así como se lee. No hay suplentes. Vienen de vez en vez algunas directoras o vices de otras escuelas del distrito a estar en la dirección por las dudas. Pero el bebedero sigue perdiendo agua a borbotones y mi hijo nos lo reclama cada dos por tres en la mesa y hoy en el auto, con un agregado estremecedor:
"Precisamente el agua no sobra en el mundo, papi"
Me puso en bolas, me desarmó, me bajó de un hondazo del tema Papel Prensa, Tierras, Ganancias, tercer mandato y la mar en coche. Juan quiere que ese bebedero deje de sangrar agua porque sabe que es un derroche injustificado, porque una vez me contaba una auxiliar que cada vez que se rompía un caño o pasaba algo de infraestructura, Juan se apersonaba primero que todos, como controlando ¿Como representante de su papá, quizás?
A Juan le sangra el bebedero en las entrañas porque es un tipo sensible y porque como me dijo alguna vez Carlos Manfredi -compañero de lucha en la cooperadora- "Para los chicos no es lo mismo ver a sus padres trabajando en la cooperadora" Y tenía muchísima razón. A los chicos los mejora ver a sus padres en la cooperadora, es como una dosis práctica muy potente de conciencia porque además de las palabras está la presencia. Que tu hijo te vea, además de escucharte marca una diferencia.
Pero el problema es que ahora casi no tengo respuestas. Hablé con Paula, la presidenta de la Cooperadora, me prometió hacer algo. Es que al no haber conducción, no hay quien llame a Infraestructura ni a la arquitecta del distrito ni a la empresa en que el Gobierno de la ciudad ha tercerizado las tareas de Mantenimiento edilicio. Pero el bebedero llora y los niños que tienen conciencia lagrimean por dentro y a pocos kilómetros alguien no tiene agua potable para beber y el chorreo de ese bebedero lo perdemos todos y lo pagamos los habitantes de la ciudad de Buenos Aires.
Bebederos que pierdan han habido siempre, habría de ser muy zopenco quien pensara que esto pasa desde que el PRO gobierna.
Las reparticiones públicas parecen están cruzadas por cierta sobredosis de desdén.
Si uno se arrima a la cocinita que está en la zona de la Dirección podrá ver durante todo el ciclo lectivo las dos hornallas encendidas. Si camina por la rampa de día verá los tubos fluorescentes prendidos. Nadie parece preguntarse porqué tanto derroche al cuete. Da la impresión de que nadie se entera de que ese ese gas y esa electricidad se gastan de manera absolutamente injustificada. Por ninguna cabeza sucede un razonamiento básico que indique la necesidad de no tirar por tirar tantos recursos.
Defender al Estado, entender la necesidad del Estado y bregar por su rol activo nos debe hacer pensar de vez en cuando en estas pequeñeces. Tuve la suerte de poner un huevo de conciencia en el alma de mi hijo y ahora me la banco, me banco que me responsabilice por ese bebedero como habré de llorar si un día se olvida de reclamarme estas cosas.
Creo que me sentiré desfallecer si una mañana mi hijo no sufre por las ballenas, por los pobres y por el bebedero.
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martes, 18 de octubre de 2011
El paro docente de 48 hs termina beneficiando la estrategia de Macri
A ver: El macrismo viene por todas las conquistas de los docentes, está claro. La pregunta es si el método elegido por los gremios del sector para enfrentar esta embestida es el más inteligente y ahí es donde me parece que se equivocan. El gobierno de la ciudad ingresó un proyecto en la Legislatura, que es el ámbito adecuado para discutir esta modificación que propone. Frente a este proceder, la convocatoria a un paro de 48 hs -que se suma al de la semana pasada- aparece como una medida con rasgos de un autismo preocupante que antes que nada desconoce el funcionamiento de las instituciones.
El macrismo viene con los tapones de punta, encaramado nada menos que en un respaldo electoral fabuloso, si desde los gremios docentes no se mueven las piezas con mucha sutileza perderán la batalla y por goleada. Macri no va a decir que detesta la escuela pública. Va a mentir que piensa lo contrario mientras cercena derechos laborales, la desfinancia y la transforma en un servicio de baja calidad para los sectores de escasos recursos. Pero el avance, además, vendrá montado sobre los evidentes agujeros negros que hoy por hoy tiene el sistema y ante eso la respuesta más idónea no parece que sea el paro, que entre otras cosas amontona a los padres en la vereda discursiva del macrismo.
Se equivocan los docentes si creen que esta embestida la van a aguantar con paros, le erran si no aceptan que el gobierno de la ciudad tiene derecho de pensar como piensa y que aunque su propuesta sea horrible la está cursando a través de los mecanismos institucionales adecuados para ver si logra una mayoría que le posibilite llevar adelante su plan. Se equivocan si creen que enquilombándole la vida por dos días a las familias que dependen de la escuela pública lograrán que se entienda su reclamo. Y, lo peor, si lograrán convencer a algún que otro legislador de que no conviene darle número al PRO para aprobar su proyecto. La imagen que con mucha audacia instaló el macrismo es que los gremios están defendiendo meramente una serie de privilegios así porque sí. La respuesta del paro a como dé lugar termina validando esa estrategia.
La historia de las luchas populares está repleta de pujas por causas justas que se dilapidaron por procederes torpes, pareciera que vuelve a repetirse.
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martes, 11 de octubre de 2011
La escuela pública porteña ¿Qué hacer?
La escuela pública en la ciudad de Buenos Aires tiene problemas que en su mayoría se deben a políticas de abandono desplegadas durante años. El sistema ha resistido generando su propia lógica y también, como siempre sucede en estos casos, algunos costados negativos. El tema es quién habrá de liderar el tratamiento de estos problemas y quién tendrá mayor capacidad de obtener el apoyo mayoritario de la sociedad.
Reconocer que hay problemas en la escuela pública debería ser el primer paso de un proyecto político que apunte a fomentarla y fortalecerla, el segundo tendría que ser la admisión de que el macrismo viene con los tapones de punta y encaramado nada menos que en un respaldo electoral fabuloso y que, por lo tanto, si desde los propios sindicatos docentes no se mueven las piezas con mucha sutileza perderán la batalla y por goleada. Macri no va a decir que detesta la escuela pública. Va a mentir lo contrario mientras la desfinancia y la transforma en un servicio de baja calidad para los sectores de escasos recursos. Pero el avance, además, vendrá montado sobre los evidentes agujeros negros que hoy por hoy tiene el sistema. Vendrá por los excesos de una minoría que abusa de las conquistas, por ejemplo en el uso de licencias; vendrá por los casos excepcionales que en su lógica discursiva se presentarán como la media, como lo normal. Y ante eso la respuesta no puede ser el paro, que entre otras cosas amontona a los padres en la vereda discursiva del macrismo.
La escuela pública está en problemas, entre otras cosas porque la gran mayoría de los que la usan la detestan y desearían estar en una privada. No somos mayoría los que la queremos y bancamos desde una postura político-ideológica, no nos confundamos. La gran mayoría manda a los pibes a la pública porque es gratis, así de simple, pero sin amor, sin poesía, sin relato.
Y el macrismo sabe que esto es así y por eso va a avanzar como lo viene haciendo desde diciembre de 2007, y nuestra respuesta no puede ser un discurso vacío que le habla a nadie y que defiende un sistema que está pinchado. Hay que tener la capacidad para realizar un diagnóstico preciso de cómo está la escuela pública hoy en la realidad concreta del año 2011 y trabajar desde ahí en la búsqueda de soluciones que mejoren el actual estado de cosas pero desde una visión favorable pues de lo contrario el macrismo magnificará los aspectos críticos y avanzará con una política de achicamiento que es lo que persigue desde lo ideológico.
martes, 13 de septiembre de 2011
Este fue durante 7 años mi lugar de trabajo por la sociedad
La emoción me impidió hablar. Sólo llegué a decir que "en esta reconstrucción de la sociedad que venimos realizando, mi lugar de trabajo fue está cooperadora y en ella hice lo que pude". Lástima ser llorón, che, porque daba para decir muchas cosas más pero también es cierto que iba a ser largo y tedioso para los chicos.
Un buen día de marzo de 2005, en una jornada de "Padres en la escuela" (esos inventos del ibarrismo que nunca sirvieron para nada) al terminar el speech de la directora pedí la palabra y pregunté si, como se rumoreaba, la cooperadora estaba intervenida y si era cierto que hasta había faltado plata... murmullo, miradas desorbitadas, madres con las bocas entreabiertas y una directora -Norma- diciendo que ese tema se trataría en otra ocasión, respuesta que habilitó mi contraataque planteando que el ámbito era ése pues había decenas de padres. Así empezó la reconstrucción de la Asociación Cooperadora de la Escuela Nº 5 Juan Bautista Alberdi del distrito décimo, ubicada en Moldes 2043, Belgrano. Ese mismo día terminamos hablando con la conducción Carlos Manfredi, Analía Mendoza, Mirta Cejas y yo. Luego se sumarían Alejandro Farrell, Paula Ramos, Ivana Betelú, Alejandro Borgo, Valeria Ordíz, Ricardo Dios y muchos otros padres, comenzábamos a reconstruir una cooperadora que había sido vaciada y en la que se habían robado hasta los aportes de las familias. Toda una foto de un país que se había caído a pedazos desde todo punto de vista. Y ahí arrancamos, con dos reuniones por semana, pasando días enteros arreglando cosas, viendo cómo hacer para solucionar otras, aprendiendo las cuestiones burocráticas y conociendo la institución por dentro, que tiene muchísimos pliegues que desde afuera no se ven. En la escuela pasa de todo, en la escuela se refleja la sociedad en todo su grandeza y en toda su miseria. En la escuela ves el pibe que todos los días trae 5 pesos en golosinas pero después su familia aporta sólo 10 mangos por mes para la cooperadora. En la escuela también escuchás a todos los docentes decir que lo más importante son los chicos pero luego ves que eso no es así para todos, ves que está el docente que le pone alma y cuero al laburo y ves al otro que sólo lo considera un trabajo y nada más. Ves muchos desniveles y al lado de docentes de fuste aparecen otros que hasta te preguntás cómo obtuvieron el título. Ves que la escuela pública está mal en cuanto a la formación docente pero asimismo compruebas que para la mayoría de los padres es un depósito de hijos y que no tiene futuro una escuela cuya función ha retrocedido en la percepción de la sociedad a cumplir un rol de guardería.
"Vos teneme el pibe desde las 8 y 20 hasta las 4 y media de la tarde y si querés hacer la revolución hacela, pero por favor teneme al nene hasta las 4 y media"
También vi cómo las familias, a medida que iban mejorando sacaban a sus chicos y los ponían en colegios privados. La sociedad se ha creído que lo privado es mejor...
Hubo mucho trabajo en estos siete años, muchísimo. Hoy vi una Asociación Cooperadora con los papeles al día, con los números a la vista, con compañeros que me agradecieron haber sido un poco el alma mater de esta reconstrucción y por eso me emocioné, porque ese fue mi puesto de lucha, lo que me costó no pocos sinsabores y rabietas, pero la suma dio positiva. Tomar una institución tan desacreditada, tan sospechada, percibir que en el cordón de la vereda esas madres que nunca se meten pero hablan al pedo y murmuran que no está claro qué pasa ahora "porque vistes lo que pasóooo...." Ver también las caras de nada de la mayoría de los padres en infinidad de actos cuando les hablás instándolos a que participen, ver ese gesto de hacerse los boludos tan nuestro...pero también ver los otros, la minoría intensa que todavía cree en lo colectivo, la pucha que valió la pena... la pucha que valió la pena trabajar en la escuela donde mi esposa fue docente, donde empecé a llevar a Sofi a primer grado en 1995 y donde hicieron jardín y primaria Maite y Juan, que este año egresa. Queda el piano eléctrico infernal que compramos, quedan aquellos duros domingos de 2007 que iba por las tardecitas a prender la caldera, quedan las infinidades de llamadas por la rotura de la bomba de achique del jardín de infantes, por la inundación de la sala de calderas, por reclamos de vecinos por humedad de cimientos, por los destrozos del granizo en 2006,queda el sentir que si no nos la poníamos al hombro, la escuela estaba a la deriva, quedan las discusiones por querer cambiar el color verde militar de las aberturas por un cremita mucho más tranqui, queda mi voz diciendo "mientras nosotros estamos donando nuestro tiempo, señora directora, usted está ganándose el sueldo"; queda la certeza de que el macrismo quiere definitivamente sacar a los padres de las escuelas pero también el dilema de que las cooperadoras no pueden ser ni las señoras que hacen colectas para la directora ni tampoco empleados ad honoren del gobierno de la ciudad. Queda el desafío de reformular el rol del cooperador y esto es algo que lo tenemos que hacer los cooperadores y nunca, nunca dejarlo en manos de los funcionarios, porque ahí estamos fregados. Macri ha tercerizado los trabajos de mantenimiento y con eso aspira a dejar a las cooperadoras sin sentido, sin razón de ser. Lo primero que hay que hacer entonces es reconocer que si sólo estamos para hacer mantenimiento edilicio, nuestro rol no sólo es inapropiado sino reemplazable.
El día que los padres entendamos que sostener la escuela pública es volver a tomarla como escuela y no como depósito de hijos estaremos empezando a revertir esta situación de retirada en que nos encontramos. El día en que entendamos que no tiene que ser privado para ser mejor, el día que entendamos que lo gratis también puede ser bueno pero, fundamentalmente, el día que entendamos que lo público no es gratis y que lo privado lo garpamos entre todos, ese día empezaremos a revertir el actual estado de cosas.
El día que entendamos que hay que revalorizar el rol del docente pero que ello implica celo no sólo en su formación sino en su cabeza y alma social, ese día comenzaremos a mejorar. Porque de nada sirve una escuela pública que reproduzca en sus actos públicos los éxitos de Tinelli, de nada sirve una escuela pública donde el docente vaya a zafar, donde las directoras estén preocupadas porque los pibes no se lastimen y donde lo padres sólo se preocupen por conseguir una beca y porque no haya paros porque no saben dónde guardar a los pibes.
Esa escuela no sirve, esa escuela no educa, esa escuela no contiene.
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miércoles, 6 de julio de 2011
Si estás a favor del aborto tenés que abortar?
La discusión que propone esta nota de La Nación, a partir de que Daniel Filmus envía a su hija a un colegio privado es indudablemente rimbombante y se presta para pegarle al candidato del FPV pero se me ocurre que es pequeña y no soporta un par de miradas en profundidad. A ver: el razonamiento es que alguien que está a favor de la educación pública debe mandar a sus hijos a un establecimiento público. Con ese mismo razonamiento, alguien que está a favor del matrimonio igualitario debe hacerse homosexual para poder concretarlo y aquella persona que está a favor del aborto debería necesariamente abortar. Estamos ante una serie de razonamientos cuya profundidad semeja a la de los zócalos televisivos. Típicos dilemas de conversación de taxi como cuando en tiempos de la URSS te espetaban "Si te gusta tanto el comunismo andate a vivir a Rusia".
Hay mucha compresión conceptual, mucho razonamiento en formato mp3 mental, che. Yo mandé a mis tres hijos a la escuela pública y estoy satisfecho con la decisión pero una cosa no está conectada con la otra porque con ese criterio, todo aquél que esté a favor de la salud pública debería tener prohibido contratar una prepaga y así sucesivamente iríamos subiendo en una espiral de sinsentidos fabulosa.
Lo que me parece hay que discutir es la facilidad con que mucha gente compra estos debates. La defensa y promoción de la escuela pública implica trabajar por levantar el piso social. Hoy se da en las ciudades y pueblos del interior que la inmensa mayoría de los pibes asisten a escuela pública y bien que les va. En capital y conurbano incluso, la calidad de las escuelas está muy determinada por su implantación territorial y hay diferencias entre una escuela de Caballito y una de Lugano. Bueno, ahí hay que trabajar, poniendo el acento en que el piso integral de la escuela suba, que no se dé que un establecimiento con cooperadora fuerte tenga más "resto" que uno sin cooperadora, o que el nivel en un grado no pase por si te toca un maestro más o menos piola, etc.
En la misma formulación de la crítica a los políticos subyace la visión de que la escuela pública es mala. Por eso se plantea como idea que "los políticos hablan mucho de la escuela pública pero bien que mandan a sus hijos a escuelas privadas" Bueno, de lo que se trata entonces no es de mandar a los hijos a la escuela pública sino de gestionar políticas para que la escuela pública mejore todo lo que tenga que mejorar, ahí está el meollo. La escuela pública no es mala, varía en calidad depende la población que la habita y eso se entrelaza con la calidad de los docentes. Una escuela en Martínez tendrá una composición social no tan marginal como una de Boulogne y por ende los docentes con mejor puntaje elegirán la escuela de Martínez y el resto terminará trabajando en un establecimiento de un lugar socialmente más precario.
En este preciso instante hay un acto en la plaza frente a mi casa y se escucha la voz de Mauricio Macri, no sé si en vivo o grabada, diciendo que al alumno que obtenga el mejor promedio de la comuna se le otorgará una beca equivalente a un salario mínimo, etc, etc. Acá tenemos el mundo patas para arriba porque el concepto de la beca no debe ser para el mejor sino para el que lo necesita. Se supone que el pibe que obtenga el mejor promedio, en líneas generales lo hará porque tiene determinadas condiciones sociales más favorables que otro entonces está en duda si becarlo como un premio es realmente justo. Se me ocurre que no. Se me ocurre que el pibe al que hay que apoyar es al que proviene de un hogar con serias dificultades, se me ocurre que hay que poner el acento ahí, o sea en la otra punta, en la contracara del concepto de "premio" que se maneja desde el PRO (que en realidad viene de antes)
En suma, el tema de la escuela pública va mucho más allá del político que manda a sus hijos a una privada.
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Hay mucha compresión conceptual, mucho razonamiento en formato mp3 mental, che. Yo mandé a mis tres hijos a la escuela pública y estoy satisfecho con la decisión pero una cosa no está conectada con la otra porque con ese criterio, todo aquél que esté a favor de la salud pública debería tener prohibido contratar una prepaga y así sucesivamente iríamos subiendo en una espiral de sinsentidos fabulosa.
Lo que me parece hay que discutir es la facilidad con que mucha gente compra estos debates. La defensa y promoción de la escuela pública implica trabajar por levantar el piso social. Hoy se da en las ciudades y pueblos del interior que la inmensa mayoría de los pibes asisten a escuela pública y bien que les va. En capital y conurbano incluso, la calidad de las escuelas está muy determinada por su implantación territorial y hay diferencias entre una escuela de Caballito y una de Lugano. Bueno, ahí hay que trabajar, poniendo el acento en que el piso integral de la escuela suba, que no se dé que un establecimiento con cooperadora fuerte tenga más "resto" que uno sin cooperadora, o que el nivel en un grado no pase por si te toca un maestro más o menos piola, etc.
En la misma formulación de la crítica a los políticos subyace la visión de que la escuela pública es mala. Por eso se plantea como idea que "los políticos hablan mucho de la escuela pública pero bien que mandan a sus hijos a escuelas privadas" Bueno, de lo que se trata entonces no es de mandar a los hijos a la escuela pública sino de gestionar políticas para que la escuela pública mejore todo lo que tenga que mejorar, ahí está el meollo. La escuela pública no es mala, varía en calidad depende la población que la habita y eso se entrelaza con la calidad de los docentes. Una escuela en Martínez tendrá una composición social no tan marginal como una de Boulogne y por ende los docentes con mejor puntaje elegirán la escuela de Martínez y el resto terminará trabajando en un establecimiento de un lugar socialmente más precario.
En este preciso instante hay un acto en la plaza frente a mi casa y se escucha la voz de Mauricio Macri, no sé si en vivo o grabada, diciendo que al alumno que obtenga el mejor promedio de la comuna se le otorgará una beca equivalente a un salario mínimo, etc, etc. Acá tenemos el mundo patas para arriba porque el concepto de la beca no debe ser para el mejor sino para el que lo necesita. Se supone que el pibe que obtenga el mejor promedio, en líneas generales lo hará porque tiene determinadas condiciones sociales más favorables que otro entonces está en duda si becarlo como un premio es realmente justo. Se me ocurre que no. Se me ocurre que el pibe al que hay que apoyar es al que proviene de un hogar con serias dificultades, se me ocurre que hay que poner el acento ahí, o sea en la otra punta, en la contracara del concepto de "premio" que se maneja desde el PRO (que en realidad viene de antes)
En suma, el tema de la escuela pública va mucho más allá del político que manda a sus hijos a una privada.
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viernes, 24 de junio de 2011
La esencia garca del macrismo
La noticia sobre supuestos amagos discriminadores del gobierno macrista se puede leer acá y el audio donde María O'Donnell conversa con el ministro Esteban Bullrich está acá:
La postura del macrismo respecto a que los hijos de inmigrantes que no tengan domicilio declarado deban dejar las netbooks en la escuela debe ser vista en un contexto general donde el gobierno de la ciudad no califica de la mejor manera. Esta gestión arrancó discriminando en los hospitales públicos a los pacientes no domiciliados en capital, apaleó por las noches a indigentes con la temible UCEP y fue este mismo Jefe de gobierno el que en en diciembre comunicó al país que el problema en el Parque Indoamericano era consecuencia de una "inmigración descontrolada".
El sentido común indica que los hijos de extranjeros pueden llevarse tranquilamente la netbook porque el hecho de tener un domicilio declarado no faculta a pensar que se la pueda robar. Sólo en una mentalidad reaccionaria pueden anidar estos prejuicios, por eso el análisis de este hecho puntual se lo debe enmarcar en la matriz profundamente garca del macrismo y no en otro lugar.
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sábado, 11 de junio de 2011
miércoles, 27 de abril de 2011
Carta de una docente al ministro Bullrich
Abril de 2011
Sr Bullrich o a quién corresponda:
Somos docentes. Tenemos ilusiones. Respetamos a nuestros alumnos y en la medida de lo posible, procuramos GARANTIZARLES la igualdad de oportunidades.
La realidad socioeconómica de nuestra población escolar impide financiar el proyecto de campamento, por el que venimos luchando desde hace varios años.
Con responsabilidad y compromiso en la tarea diaria venimos trabajando y contagiando el entusiasmo a los chicos que se apropiaron de la propuesta aportando desde sus miradas una razón más para seguir luchando.
El campamento brinda la posibilidad de acercar a los chicos al conocimiento en otro contexto habitual al escolar y los enfrenta a desafíos y vivencias que sólo ese ámbito permite. Ayuda a mejorar la convivencia y poner en práctica los valores de solidaridad, compromiso, cuidado y entrega por el otro, resolviendo los conflictos que conlleva este tiempo compartido.
De todas las actividades que se llevan a cabo en esta edad escolar, la de campamento es la que más huellas deja, más recuerdos, más vivencias concretas, pero todo esto sin un Estado presente, no es viable.
Sabemos que dependemos de una firma y una aprobación de presupuesto, que en la mega estructura de una gestión es ínfima ¿o no Sr Ministro?
Pueden seguir llenándose la boca en declaraciones a la prensa, diciendo una y otra vez que luchan por una mejor Educación ? Para quienes?
Necesitamos sostener este proyecto por nuestros chicos, porque nosotros sí estamos convencidos que son el futuro y por eso trabajamos todos los días, ojalá ustedes, desde atrás de un escritorio alejado de la realidad cotidiana, pudieran entenderlo.
Fuimos nosotros los que les dijimos que aún teniendo sus bolsos preparados, tenían que desarmarlos hasta nuevo aviso.
Ellos no entienden de presupuestos, sí de ilusiones rotas.
Ojalá que esta y otras cartas, ayuden a dar marcha atrás con estas arbitrarias medidas.
Cecilia Bettini
DNI 13543332
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Cecilia es docente de la Escuela Nº 23 del Distrito Escolar 1 de la ciudad de Buenos Aires
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Cecilia es docente de la Escuela Nº 23 del Distrito Escolar 1 de la ciudad de Buenos Aires
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