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viernes, 19 de junio de 2009

¿Se viene el zurdaje, Pino?

La condescendencia del Dispositivo Mediático en vísperas de elecciones suele ser una suerte de virus capaz de producir estragos en aquellos dirigentes que luego de años de andar penando por los suburbios de la política sienten que el calor y el afecto de conductores y productores de radio y televisión los posiciona en un lugar preferencial, en un sitial sólo reservado a unos pocos elegidos.
Cuando los lectores de La Nación lo destacan como el triunfador en el debate del miércoles y el mismo diario le dispensa notas y reportajes amigables, es evidente que algo no está del todo bien. El director de cine Fernando Solanas está experimentando una receptividad mayor quizá a la que le deparó su film El Exilio de Gardel.
Lástima que de aquél militante sólo quedan jirones, solo quedan unos vagos vestigios de lo que alguna vez fue un artista comprometido con la izquierda peronista y que hoy no duda en asir el decálogo del medio pelo más recalcitrante para conquistar votos de un sector social al que sólo lo seducen las expresiones más rancias del gorilismo argento.
Solanas cree que su crecimiento está dado por una toma de conciencia de la clase media porteña y, la verdad, da pena. Carlos Heller le dijo, con razón, que de viejo se volvió mentiroso. Como nosotros somos más irrespetuosos aún redoblamos la apuesta y decimos que además de mentiroso se volvió un farsante porque sólo así se puede, por ejemplo, repetir la cantinela del fraude que agita la derecha para impugnar desde el vamos el resultado que arrojen las urnas el 28 de junio.
Hay que ser farsante y deshonesto, incluso, para agitar el fantasma del fraude nada menos que en la ciudad de Buenos Aires.
Algo une a Solanas con el resto de la oposición preventiva: Su delgadez organizativa, su falta de gente, su inexistente militancia que no le alcanza ni para garantizar fiscalización en un par de comunas.
El problema de Solanas es que al no tener fiscales cualquier travesura -de las que todos sabemos que ocurren en los cuartos oscuros- le juegue en contra pues está en duda que hasta lleguen a juntar un fiscal general por escuela. Entonces la emprende contra el riesgo de fraude, se apropia del discurso de Gerardo Morales y agregando sólo un par de consignas zurditas, de esas que no molestan a nadie, descerraja el mismo vómito putrefacto de la derecha mediática.
Solanas cree, decíamos más arriba, que su crecimiento está dado por una toma de conciencia de la clase media porteña cuando en realidad lo que está sucediendo es que él se está beneficiando del desastre del macrismo, de la capacidad inconmensurable de Carrió para destruir todo lo que construye y del eterno divorcio del peronismo porteño con la construcción de un proyecto político capaz de interpelar a un distrito evidentemente peculiar y complejo.
Entonces ahora, que el PRO demuestra su inutilidad manifiesta para gestionar la cosa pública y que Carrió cometió todos los errores posibles para dinamitar sus escasas posibilidades de construir una fuerza que esté en condiciones de expresar al folklore radical de la ciudad, ahora Solanas tiene la gran suerte de estar en el momento justo y a la hora indicada para recoger los votos de una clase media que está encantada de tenerlo como opción.
En el mismo distrito donde ganó cuantas veces se lo propuso el mismísimo Fernando De La Rúa, en el mismo distrito donde ganaron Erman González y López Murphy ahora Fernando Solanas se excita pensando en que en una de esas puede disputar el segundo lugar.
No hay más que dos posibilidades: O avanza el zurdaje sobre la capital, o bien el voto condón está en llamas.

Y no estaría mal de última que recogiera muchos votos, lo que espanta es la caña con está pescando y ni hablar del tipo de carnadas que utiliza.
No se está radicalizando el electorado porteño, se está reforzando el voto cómodo, que no es lo mismo. Se está perfilando un voto que no compromete, que no jode, que puede representar uno o dos diputados nacionales. Se perfila un voto que expresará a cierta progresía palermitana y a gorilas varios que se exiliarían si existiese algún día la posibilidad de implementar algunas de las medidas que con grandilocuencia enuncia el cineasta.
Montado en su ego almuerza con el lomo plateado en el canal de De Narváez, que por cierto lo trata con más deferencia que a Kirchner cuando era presidente electo, y seguro que el domingo tendrá todo el espacio para explayarse con Mariano Grondona.
¿Creerá que Mirtha Legrand y su corte de gorilas espantosos lo festejan porque se están tornando chavistas?
Lo peor es que su discurso no cunde, no molesta, no encrespa a nadie porque entra por una oreja y sale por la otra dado que en realidad en capital federal nadie se preocupa por la cuestión minera o el petróleo. Son temas lejanos, impalpables que sólo cautivan a una minúscula pléyade de zurditos mal terminados que no han logrado erradicar la culpa que les da su buen pasar y sienten que puteando a la Barrick hacen política revolucionaria y mantienen erectas las banderas de lejanos setentas cuando eran jóvenes y soñaban que la revolución estaba a la vuelta de la esquina.
No hay nada peor que crecer electoralmente con consignas de izquierda en un electorado de derecha porque ello viene a demostrar cómo las consignas pierden poder, pierden simbología, pierden contenido al no ser directamente tenidas en cuenta por el auditorio.
No lo votan a Solanas porque están dispuestos a bancar un enfrentamiento troncal con las petroleras y el establishment. Lo votan pensando “que diga lo que quiera, total…”
Total que es un voto municipal destinado a evaporarse la mismísima noche del 28 de junio; total que es un voto que dista de corporizarse en una fuerza militante dispuesta a construir política revolucionaria desde los cimientos.
Cuando la misma ciudad que fue presa de un ataque de nervios porque le acorralaron la platita, cuando la misma ciudad que hizo resonar el teflón a favor de los sojeros y el glifosato, cuando esa misma ciudad ahora se anda mostrando condescendiente con un director de cine que promete la nacionalización del petróleo y el subsuelo patrio, algo está andando definitivamente mal.



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martes, 5 de mayo de 2009

Mas que nunca voto a Carlos Heller

Hace exactamente un mes escribí este post donde manifestaba mi voto favorable a que Carlos Heller encabezara las listas del kirchnerismo en la ciudad de Buenos Aires.
La verdad que me ha puesto muy contento la determinación tomada por un par de motivos que paso a explicitar.
Heller es uno de los dirigentes que mejor defiende el proyecto del gobierno nacional, lo hace con solvencia y para los que tengan dudas, siempre es recomendable volver a ver este debate con López Murphy donde lo corre hasta debajo de la cama al bulldog y demuestra que cuando hay solvencia y fundamentación los jetones de la oposición comienzan a huir como ratas por tirante pero, eso sí, lanzando panfletos. En ese debate, Carlos Heller va refutando uno a uno los panfletos que en su huída lanza al viento L.M. Y eso tiene muchísimo valor pues demuestra cómo hay que dar la discusión.
Otro de los motivos es la fidelidad de Heller. La verdad es que podría haberse subido al trencito de Ibarra garantizándose una diputación jugando livianito y diciendo “esto sí, pero esto no” y demás artilugios discursivos con que los tibios se paran ante las encrucijadas. Pero Heller optó, Heller se juega, se arriesga, sabe que larga en el medio del pelotón y que le resultará virtualmente imposible subir al podio.
Eso suma.
En las actuales condiciones es mucho más genuino que vaya Heller a cualquier otro invento o experimento como el traidor de Telerman. Por ahí hubiera sido para pensar la candidatura de Rafael Bielsa, pero creo que hace bien el leproso en guardarse. Candidatearse cada dos años en Fanta Fe y Capital respectivamente desgasta a cualquiera.
Y por ahí aparecerá Lucas corriéndome por izquierda con los manuales que aseguran que las construcciones revolucionarias deben basarse en proletarios y no en banqueros, y lo discutiremos hasta que cierren todas las cervecerías, pero ratifico mi alegría y aviso que le va a ir bastante, pero bastante mejor que lo que muchos opinan.

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