La mirada de Mauricio es un editorial. Santa Fe resultó el instante fatal para sus aspiraciones ya que, ganando o saliendo segundo -cuando no tercero- lo hará
en el contexto de un triple empate, algo que daña seriamente su proyección como
candidato competitivo a nivel nacional. En las especulaciones previas, su
fortaleza se basaba en realizar una elección decorosa en PBA y ganar con la
fusta bajo el brazo la CABA, Santa Fe, Córdoba y colarse en el festejo de los
radicales si estos finalmente ganan Mendoza.
Al día de hoy cosecha un triple empate en Santa Fe y un
balotage clavado en CABA, donde muy probablemente tenga que terminar caminando
a lo pavo para lograr una victoria ajustadísima ¡Y en su distrito, nada menos!
En Córdoba, la mayoría de los sondeos están dando ganador a Schiaretti y en
muchos casos aparece segundo el FPV, relegando al amuche PRO/UCR/Juecismo al
tercer lugar mientras que en Mendoza están palo y palo los radicales con el
FPV.
En este contexto, lo que surge claramente es que, salvo la
CABA, en los otros distritos voluminosos, el FPV va voto a voto con las
representaciones del macrismo, por lo que no hay que ser un ingeniero electoral
para concluir que la ventaja holgada que el oficialismo logra en PBA. más la
mayoría de las provincias chicas, donde reelegirá gobernadores es a todas luces
indescontable.
Muy probablemente, el círculo rojo removerá cielo y tierra
para que Mauricio sume a Sergio Massa como candidato a gobernador del PRO,
algo que a esta altura aparece como una quimera y que, en caso de darse, a lo sumo aportaría dos o tres puntos, algo que no tuerce la tendencia.
El rostro duro de Mauricio anoche cuando habló en Santa Fe
lo dijo todo. Estaba asumiendo que las pocas chances de triunfo nacional se le
estaban esfumando.
Es que la gente sabe dónde está el cambio y por eso sigue votando al FPV.
Sabe que lo de Macri es retorno al país donde a la mayoría
le iba peor que ahora.