Están pasando cosas raras con esta peste. Por momentos da la impresión que hasta tiene un costado “amoroso” este asunto de la influenza. Su irrupción en colegios de gente linda marcó la cancha de manera novedosa y como hoy día todo se usa para aparentar, extrañas confluencias de malos entendidos, prejuicios y mediopelismos diversos le dio status a una amenaza que de haberse presentado en escuelas públicas habría generado una pandemia de pedidos para cerrar las fronteras y en lo posible mudar a la Argentina a Euopa. Pero como todo arrancó en colegios caros y con nombres en inglés, la peste se convirtió en algo que da prestigio. Si hasta dio la impresión que los privados competían para ver cuál tenía más infectados. No es casual esta competencia por ver quién tiene más de algo que se contrae yendo a USA o estando en contacto con los yonis.
Una sociedad rendida ante el “hacer como que”, una sociedad que no logra soltarse de las cadenas del vivir aparentando, una sociedad donde el concepto y la ideología de la revista Caras hizo estragos, una sociedad así está predispuesta a padecer este tipo de pestes que por cierto son más graves que la fiebre porcina, porque tarde o temprano se encontrará la vacuna para esta gripe pero para lo otro ¡Mamita querida! cuánto nos va a costar encontrar vacuna…
Y como para tener nivel había que cerrar el cole porque un par de alumnos estuvieron en Disney ¿Viste gordooo? las empresas que venden educación de dudosa calidad pero a costos elevadísimos desencadenaron una carrera que transformó los posibles brotes en handicap de calidad. Cuantos más brotes tenga un colegio privado más se elevará su nivel y recibirá más consultas de los típicos medio pelo que se fijan qué colegio tuvo más infectados para meter ahí los críos el año que viene.
Si los primeros síntomas se hubiesen dado en escuelas públicas producto de algunos alumnos que hubieran viajado a Paraguay o Perú la paranoia tendría un sentido discriminador maloliente y desde la Cadena Nacional de la Gente Linda se hubiese heccho lobby hasta para cerrar las fronteras, pero como el riesgo de peste arrancó en colegios de “gente como uno, vistessss” se transformó en todo lo contrario.
Es el nivel social el que da valor a las cosas, como en mi pueblo que si un potentado se agarraba un pedo morboso se decía que estaba “descompuesto” mientras que si el beodo era un changarín se lo escrachaba como un borracho perdido.
Como en este invierno/09 lo chic es tener fiebre, lamentablemente no faltan los pobres diablos que sienten que sube su sharme si dejan a sus chicos en casa porque tienen una líneas de fiebre.
Tener fiebre es accesible.
Una forma económica de pertenecer…
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