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lunes, 9 de mayo de 2016

Un problemita de comunicación...


El gobierno de los ricos no está atravesando su mejor etapa y lo preocupante es que recién lleva cinco meses, para colmo ha fugado hacia adelante de manera  zonza, instalando que en segundo semestre bajará la inflación y empezarán a verse los frutos de su política económica. La zonzera consiste en suponer que los efectos devastadores del primer semestre no impactarán en el segundo y que aquellos sectores desprotegidos, donde impacta con efecto de bomba la gestión clasista del gobierno, no seguirán hundiéndose aún más en la miseria. Basta leer notas como ésta que publica El País de España para corroborarlo.

Pero el dispositivo de medios paraoficial ha encontrado un ardid curioso cual es criticar la comunicación de la administración Macri, con lo que todo se reduciría a errores de Marcos Peña Braun, responsable político del área. La crítica a la comunicación es el primer y remanido recurso al que echan mano los oficialismos. El gobierno de Alfonsín fue quizá el que más transitó este sendero cuando atribuyó su apabullante derrota de 1987 a que no supo explicar con eficacia sus políticas. La verdad es que cuando las cosas van más o menos bien, en líneas generales se comunican solas y que cuando el viento sopla en contra, un buen aparato podrá a lo sumo atenuar ciertos efectos pero no suplantar los hechos de la realidad. En el caso del gobierno actual, no hay aparato comunicacional que pueda convencer a muchos argentinos que el tarifazo en todos los órdenes puede conducir a una realidad mejor que la que dejó el gobierno de Cristina, entre otras cosas porque la memoria empieza a abrirse camino cuando las condiciones así lo exigen, generando en más de un ciudadano de a pie recuerdos de que esto de dejar de no llegar a fin de mes ya se vivió y no hace tantos años. Contra esa experiencia no hay modo eficaz de comunicar. Pasan los días y lo que el argentino promedio ve es que los únicos que han tenido beneficios son los de arriba y que, para colmo, día a día aparecen noticias sobre la moral y buenas costumbre de las principales cabezas del gobierno ¿Cómo se hace para instalarles otra noción desde la comunicación? ¿Cómo se cubre comunicacionalmente que día a día hay más datos de la actividad de las sociedades offshore donde participa el excelentísimo señor Presidente de la Nación como también de los vínculos de su primo Calcaterra, gerenciador de su empresa, con Lázaro Báez en negocios de obra pública? ¿O que el ministro de Energía es accionista de empresas que de manera obscena ganan licitaciones que organiza su ministerio? ¿Cómo se convence de que no hay despidos cuando en la vida real todos nos enteramos a través de vínculos familiares que a tal o cual pariente,  amigo o conocido lo despidieron?

La comunicación nunca podrá suplantar a la política. No hay casos donde buenos períodos políticos hayan tenido problemas por una mala comunicación. El kirchnerismo no arrasó electoralmente por su buena comunicación sino por sus aciertos políticos y hechos de indudable conmoción: el triunfo de 2011 se debió más a la buena etapa económica y fundamentalmente al efecto conmocionante del fallecimiento de Néstor que a las virtudes de 678 y los medios de Szpolski (algo que aún hoy muchos delegados no comprendieron)

La restauración conservadora estaría teniendo dificultades por el surgimiento de imprevistos o lisa y llanamente por errores de análisis. El dilema de estas horas consiste en ver si el volumen intenso de la comunicación paraoficial logra convencer al argentino de a pie que cuando con el kirchnerismo estaba mejor que ahora en realidad estaba peor y que el actual gobierno, que sólo le impone aumentos y privaciones, en realidad lo está conduciendo a un tiempo de pleno bienestar. 

En el fondo, quizá está sucediendo que el dispositivo mediático le dice al gobierno que hay terrenos de la acción política donde ellos poco y nada pueden hacer...



lunes, 21 de marzo de 2016

Tristezas del Plenario del FPV en Avellaneda


Estuve en la comisión de cultura y comunicación y observé no sin tristeza que como dijo Carlos Montero en El Vermucito, lo que se vio era que buscan formar espectadores, no militantes con voz y voto. La verdad es que hay un problema muy serio en este tipo de funcionamientos. La actividad en esta comisión consistió en largas exposiciones de periodistas y figuras conocidas como Teresa Parodi, Hernán Brienza, Cynthia García, Gabriela Cerrutti, Tristán Bauer, Liliana Mazure, entre otros, que no aportaron nada que no se haya dicho en 12 años y faltando apenas 7 minutos para la hora estipulada del comienzo del acto de cierre, abrieron el micrófono y pudieron expresarse tres o cuatro personas, a las que constantemente apuraron exigiendo síntesis. Sólo pudieron decir dos cositas Martín Piqué, en nombre de los trabajadores de Tiempo argentino, un par de activistas de "Resistiendo con aguante" y creo que otro compañero más. Todo a los pedos. 

La verdad es que no tengo claro cómo tendría que ser la mecánica en estas actividades pero si de algo no tengo dudas es que así, como el sábado, no sirven para nada. Quizá habría que escuchar más a la gente sencilla, preguntarles, nutrirse de lo que pueda aportar la base, porque de lo contrario se sigue reproduciendo un esquema bien de arriba para abajo que en momentos como el presente debería ser revisado, salvo que pensemos que todo lo que se hizo en cultura y comunicación fue perfecto y que no se requiere un service. Creo que todo debe ser revisado a fondo pero fundamentalmente esa mecánica consistente en que una comisión, en lugar de ser un espacio de intercambio de experiencias y puntos de vistas es una suerte de mesa redonda donde los notables repiten los grandes éxitos para una platea que sólo escucha y aplaude.

Aquí les dejo el audio del Vernucito donde hablamos de todo esto

martes, 9 de febrero de 2016

Acción política y comunicación


La primera medida que tomó Macri fue entrarle con todos los hierros a la ley de medios y la AFSCA. Eso puso en evidencia, una vez más, la importancia vital de la cuestión de la comunicación, y la presión que le puso Clarín para liquidar lo antes posible todo vestigio de lo hecho por el kirchnerismo en la materia.
Se acaba de conocer que, por ejemplo, la final de la copa entre Boca y San Lorenzo será transmitida en exclusiva por Canal 13, como dice Matías Canillán en un twuitt, es “ya es a cara descubierta la cosa”.
Aquí se puede leer una muy buena nota de Emanuel Respighi, que muestra los “cambios” en el Fútbol para Todos lamentables que ya se verificaron en la primera fecha del campeonato
Aquí se puede leer otra muy buena nota de Silvia Peco sobre el avance desenfrenado del multimedios en los referido al triple play, básicamente que podrá brindar servicios de telefonía
El escenario en la comunicación de masas ha vuelto a la normalidad y se avecina un nivel de concentración más creciente, aún. La pregunta es cuando y cómo le entrarán a internet, que en las actuales circunstancias pareciera ser el único espacio por donde puede circular información no concentrada. La lógica es que más temprano que tarde elaborarán medidas restrictivas, pero hay otra pregunta más urticante y es qué nivel de efectividad puede tener la circulación de ideas y noticias alternativas en la red. El planteo se basa en que el funcionamiento algorítmico de la circulación de ideas tiende a reproducir información dentro de un espectro de personas que piensan más o menos lo mismo, entonces no se trasciende a otros sectores, no se interpela a otras tribus políticas, todo tiene a quedar en un de, por y para los que piensan parecido. Por supuesto que en los medios masivos también sucede lo mismo: se buscan los programas y medios que piensen parecido a uno. El problema está en el volumen, algo que hace que millones vean las fotos de Antonia y no las consecuencias letales del ajuste que está perpetrando el gobierno. Es interesante, no obstante, la idea que lanzó también en twitter Adriana Amado:
“La luna de miel con el presidente siempre es de los medios con la nueva figura, no de la sociedad. No se confundan”
Está claro que la cuestión de la comunicación está ligada íntimamente a la acción política y que en mi opinión tiene un poco más de importancia la segunda: una acción política eficaz podrá robustecerse con una buena comunicación y no al revés. De ahí que sea un equívoco suponer que el problema central es la comunicación. La comunicación es importante, qué duda cabe, pero es subsidiaria de la política.
Hay algo que un sistema Fahrenheit 451, como el que se está montando, no podrá nunca lograr y es convencer a las mayorías de que vamos bien cuando experimentan un marcado deterioro en las condiciones de vida. Lo que puede hacer ese sistema monocolor es hacer pensar que el deterioro es la condición indispensable para mejorar, el costo a pagar por “la fiesta K”. Ahí, en la vida real, en el cajero, en el súper, en el Rapipago es donde se generan las condiciones objetivas para una acción política eficiente, que pueda coronarse en un triunfo en las elecciones del año que viene. Pero esa acción política deberá mostrarle a la sociedad la existencia de un bloque social y político lo suficientemente representativo y sólido como para retomar el poder.
En suma: más que nunca la cuestión es política, por eso es central trabajar en lograr los mayores niveles de unidad posibles dentro del FPV, manejando las diversidades y avanzando sobre los puntos que unen. Si no se consigue eso, si se marcha a una fractura y a presentarse a las legislativas con dos listas, se posibilitará objetivamente el triunfo de Cambiemos, o una suerte de triple empate que le significará aumentar su fuerza legislativa y quedar perfilado para la reelección en 2019. La ruptura de Bossio y cía es la punta de un iceberg temible. Ya cuentan con apoyos de gobernadores como el de Chaco, la gobernadora de Tierra del Fuego, el salteño y otros que están espectantes. Para colmo, el fin de semana se conoció que los seis diputados de Santiago del Estero se comprometieron a dar quórum. Sí, la gente de Gerardo Zamora, el cristinista número uno…
¿Se entiende?

sábado, 15 de marzo de 2014

Comunicación y política


El gran déficit del movimiento nacional y popular ha sido no construir medios masivos con fuerte penetración y capacidad de disputar el sentido común de las masas. En perspectiva, mientras eso no se logre, los gobiernos populares tendrán un flanco muy débil. Hoy en Argentina, la disputa mediática en internet es francamente desfavorable para el oficialismo. Los medios opositores y sus empleados estrella (que delatan día a día que no son simples periodistas independientes sino militantes de la causa de sus patronales) tienen un poder de fuego arrasador, han copado Twitter por su capacidad zocalera. Twitter no te exige profundidad ni análisis sino frases rimbombantes y en ese terreno llevan la delantera por la sencilla razón de que tienen años de experiencia.
El kirchnerismo sorprendió en la era del blog, pero Twitter le devolvió la hegemonía a los medios y sus figuras. El gran problema, empero, sigue siendo que no se ha logrado crear un medio sólido, que trascienda el espectro de los convencidos, un medio que interpele a ese votante que nos acompañó en 2007 y 2011 y nos abandonó en 2009 y 2013.
El sentido común mediático está formateado por ellos y por consecuencia también el de las audiencias. Desde el campo nacional y popular no lo hemos sabido diagnosticar con precisión y por ende no se ha encontrado la respuesta apropiada.
Completo, acá

jueves, 21 de noviembre de 2013

Aquellas mañanitas de Corach



Todo estaría indicando que la relación del gobierno con la prensa irá cambiando progresivamente. El primer indicio fue la decisión presidencial de dar reportajes. El contacto que Jorge Capitanich tuvo hoy con los periodistas, acordando incluso un encuentro diario, habilita a suponer que si él empieza a hablar cada mañana, las apariciones de Cristina probablemente sean más espaciadas

Este contacto mañanero nos trajo el recuerdo de aquellas jornadas en que Carlos Corach armaba su show discutiendo con los movileros y fijando agenda a rabiar. Cuando se repasan aquellos años de Menem se observa que el riojano tuvo un talento singular para rodearse de cuadros que además de poseer una gran formación política, eran muy sólidos a la hora de comunicar.

Haciendo desde ya la aclaración de que el elogio a la habilidad política y comunicacional no esconde una alabanza al rumbo político de aquellos gobiernos, bueno es repasar algunos nombres de aquellos elencos para ver los espadachines de fuste que tuvo a su lado Carlos Menen: además del citado Corach, se nos viene a la memoria un funcionario muy sólido en comunicación como Alberto Kohan, un tipo que en buena medida se movía con argumentos muy simples pero muy difíciles de penetrar, algo muy parecido en eso a Carlos Kunkel. Políticos que te responden con sentido común y una simpleza tal que casi no dejan espacios para la repregunta.

Por supuesto que en la lista hay que contar al senador Eduardo Menem, que era el que le ponía concepto a la gestión de su hermano, y siguiendo con este compilado, qué se puede decir de José Luis Manzano, un profesional en la materia, o Eduardo Bauzá, otro que se movía de manera muy similar a la de Kohan.

La lista es interminable: Roberto Dromi, Antonio Salonia, Herman González, Susana Decibe, Domingo Cavallo, Guido Di Tella, Oscar Camilion, Carlos Ruckauf…

Habiendo combatido incansablemente desde mis programas de radio al menemismo, es saludable registrar que no se llevó adelante ese plan siniestro sólo merced al apoyo cerrado del establishment económico y mediático. Quien así razone, estará negando la sabiduría que tuvo Menem para rodearse de políticos de fuste, altamente capacitados para convencer a buena parte de la sociedad sobre “las ventajas” del plan de gobierno que estaban ejecutando. Saber seleccionar los cuadros es una de las tantas virtudes que debe tener un político y el riojano la tuvo para batallar en todos los frentes y fundamentalmente el mediático ya que además hay que recordar que su romance con el dispositivo mediático terminó prácticamente con su primer período y el segundo, virtualmente lo desarrolló en medio de muchas pujas con los medios, al punto tal que en la noche de la victoria contra Bordón-Alvarez declaró que había triunfado pese a no tener el acompañamiento de la prensa grande y luego intentó diseñar un grupo de medios afín con el Gato Handley y Raúl Monetta.


Cambios en la comunicación gubernamental


Vuelven las declaraciones tempraneras para fijar la agenda del día. Vuelve la política

viernes, 8 de noviembre de 2013

Táctica y estrategia



En política y mucho más en comunicación no basta con tener razón. Se trata fundamentalmente de evaluar con qué volumen de emisión se cuenta dado que si tenés razón pero de ello se entera sólo tu minoría intensa, estás perdido en términos de opinión pública. Y esto es preocupante cuando venimos de dos años donde se ha ido de confrontación en confrontación con los magros resultados obtenidos.  

lunes, 4 de marzo de 2013

Aguad huyó


En su programa de Radio Nacional, Cynthia García está poniendo en práctica algo muy simple y al mismo tiempo valioso: llama a referentes de la oposición y, naturalmente, por lo general se arman debates interesantes como el que hoy se venía armando con el diputado nacional por la UCR de Córdoba, Oscar Aguad, hasta que en un momento se cortó la comunicación y durante el resto del programa no pudieron reestablecerla.

Clarísimo: Aguad huyó...

Se me ocurre que uno de los elementos distintivos de un enfoque distinto de la comunicación es generar espacios de discusión para que se expongan de frente las diversas miradas de modo que la audiencia pueda contrapesar el volúmen argumentativo de las partes y sacar sus propias conclusiones.

Teniendo sobrados argumentos desde nuestro lado, desaprovecharlos en llegar sólo a los convencidos es políticamente improductivo.

Tiene que haber programas de línea para la tropa, de hecho El Vermucito lo es, pero en aires poderosos como el de la radio pública hay que profundizar la línea de "A cara lavada", saliendo del "de por y para".

lunes, 4 de febrero de 2013

Fútbol para Todos mejoró la imagen de Cristina

                                      

El 27 de enero, La Nacion publicó esta encuesta de la consultora Poliarquía que, me parece, pasó medio inadvertida, quizá porque como su resultado es desalentador para el espectro opositor, no tuvo la  reverberación esperable en el dispositivo mediático.

Me parece importante destacar, empero, la inteligencia del diario al publicar un trabajo que a todas luces favorece al gobierno. La astucia está en ofrecer elementos de análisis al bloque opositor, algo así como decirles "Miren, chicos, ojo con este asunto. Hay que estudiar bien qué hacer, no vaya a ser cosa que salgan con los tapones de punta contra algo que va a poner a la gente del lado de Cristina"...

Una comunicación eficiente no se reduce a publicar las noticias que en apariencia te favorecen e ignorar las que te perjudican. En realidad, lo que te perjudica es ocultar las que no te dejan bien parado. En cambio, si las publicás, de hecho estás mostrando que no las desconocés y que por ende estás asumiendo que vas a hacer lo necesario para mejorar.

miércoles, 30 de enero de 2013

Más sobre 678 y lo que está faltando

El lector Carlos Balmaceda dejó dos comentarios en el post anterior que reproduzco ya que enfoca con justeza el problema de la comunicación kirchnerista (las negritas son mías)

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1) No es la primera vez que Hugo Presman hace ese reclamo en 6.7.8 (Acá está el video del programa)  Atinadísimo por varios motivos:

a) la TV pública no tiene un programa político que con un formato novedoso, tal como 6.7.8, convoque al análisis y al debate en términos no partidarios, sí que ideológicos.

b) Cuando hablo de partidarios, me refiero a que la cortinita "si te veo amor del otro lado..." con banderas unidas y organizadas de fondo, no puede convocar más que a los convencidos, y me parece que el programa podría hacer algo más. Hoy el argentino medio rechaza toda imagen de movilización salvo las que vengan con cacerolas y carteles de "morite yegua". Que el programa se presente así, o con el latiguillo "mááás buenas noticias", necesariamente pone en fuga a cualquier gorila medio pelo, y cuando digo medio pelo me refiero a los que todavía no tienen "pelo entero", esos que incluso desde 6.7.8 se los podría si no atraer, al menos no espantar.

c) el problema es que, según los panelistas, y Barone es el desideratum de esto, el discurso partidario/ideológico de 6.7.8 se termina mordiendo la cola, y por la misma dinámica de rancho aparte y cerrado, se termina dando por buena y maravillosa toda política gubernamental. A ver, estoy generalizando, esto no siempre ocurre, pero insisto, en la dinámica de charla que se cierra sobre sí misma, la que uno podría tener con sus amigos en un asado, esto termina por ocurrir. A veces hay demasiada complacencia, demasiadas palmadas un "todo va fenómeno, por eso nos queremos mucho".

d) Presman sabe lo que dice: En "El tren" le cedieron alguna vez todo el espacio del programa a Eliaschev, y los oyentes, con muy buen criterio y argumentos poderosos, lo refutaron. Conclusión: Presman y Yomal preservaron las formas republicanas tan pedidas por la oposición y los medios hegemónicos, y Eliaschev quedó como lo que es. 

2) Cynthia García se ganó un lugar en 6.7.8 destruyendo a Pablo Sirvén en TN. Eso se lo está perdiendo la TV pública, esa bandera que además complacería tanto los valores republicanos de la clase media. Creo que es algo que un periodista del perfil de Gustavo Sylvestre podría hacer, sumándole obviamente al propio Hugo Presman y algunos de ese talante.

3) Algo parecido pasó con Dolina y Pinti en "Argentina para armar"; Pinti quedó como el mediocre antipolítico y tía vieja y rezongona que es, gracias a Dolina, claro, pero en el contexto, otra vez, de TN. 

4) En conclusión, tenemos más discurso, más coherencia, más inteligencia, mas análisis y más honestidad intelectual de este lado que de aquel. ¿Por qué guardarse con cierto temor ante los brulotes que puedan venir de allá? Si los brulotes llueven siempre sobre nuestras cabezas, pero para la tribuna de ellos. Es decir, Pagni, Morales Solá, Kirschbaum y Majul hacen jueguito para los foros, esos antros tumefactos de la imbecilidad y la mala leche. Saquémoslos a la luz. ¿Qué puede decir un Aguad en una discusión mínimamente equilibrada y honesta con cualquier funcionario o militante del kirchnerismo?

5) El espacio de debate en 6.7.8 está bien, pero no es mágico: Jozami, de buen tipo que es, por caballero, y quizás para no caer en el estereotipo del crispado le dejó el campo orégano a un reaccionario como Bergman, al que simplemente había que revelar como lo que es; un cultor del neoliberalismo y partícipe de todos los ámbitos de la derecha reaccionaria y conservadora. 

La cuestión es que en ese debate no se habló nada en concreto y entonces el infeliz de Bergman pudo hacer su show mediático sin que se le moviera un pelo. Pónganle un eje claro a Bergman, un solo tema de discusión, ya se trate del Fino Palacios de la represión del PRO, de los aumentos de tarifas desmesurados en la ciudad, o incluso, del papel reaccionario de la conducción de la AMIA que ayudó a entronizar (lindo debate que podría darse con un Wainfeld, o un Sztranjrajber, que activa en otros lugares de la comunidad judía) y van a ver cómo se presenta como lo que es. Basta de discutir con Fernando Iglesias sobre el INDEC, pónganle adelante un perro de presa especialista del pensamiento de izquierda, y que hablen de eso, de qué es ser de izquierda, y van a ver también lo que pasa. 

6) Finalmente, 6.7.8 sufre el vértigo de la TV, la bulimia de imágenes y de información, aderezada por el condimento de la binariedad, enfermedad a la que son empujados los panelistas por el carácter de los informes. Por caso, Pinti, con su desmentida, pasa a formar parte de "este lado", de alguna manera, cuando por la mañana Aníbal lo ponía de "aquel lado". Ni tanto ni tan poco. Pinti es, como el mismo 6.7.8 mostraba un día después, un cultor de la antipolítica, definido así por Alejandro Dolina. Siempre lo fue, y si hoy se llama a silencio por sus monólogos, no es, queridísimo Barragán, porque es criterioso. No. No es boludo y sabe que su público, esa clase media de mierda que toda la vida le dio de comer, lo que le está pidiendo es sangre, quiere un Lanata arriba del escenario. Y un poco por negocio, pero reconozcámosle algo, otro poco por olfatear sus propios límites, hace un paso al costado. 

El discurso político lo reveló como lo que es, pero también, el discurso politico se hizo denso en Argentina. Ya no están dadas las condiciones para la serie de generalidades y estereotipos que el tipo desgranó cuatro décadas. 

En este dominó o rompecabezas que armamos todos, el tipo puso una piecita importante, y es la de dimensionar como se debe "la sangre helada" de Adrián Suar y recordar a la Triple A. Pero Pinti no está de este lado, y no va a hacer un puente sobre el mar solo para vos para venir de acá. 

La binariedad, qué tema, amigos, quizás con un par de jefes de edición que editorialicen más finamente, podría mejorarse. Digo, esa persistencia en ponerte de acá o de allá, que ¡ay! por qué no podemos evitarla para transitar por ese margen finito, formal, sí, qué se le va a hacer, pero tal vez estratégicamente inteligente, por el que podemos llegar a ganarnos unos gorilas de medio pelo que por ahí quién te dice hacen un puente sobre el mar.

martes, 29 de enero de 2013

A propósito de 678 y lo que falta

Comparto el espíritu de este post, donde Oscar Cuervo, con mucha honestidad, plantea algo que es compartido por mucha gente afín al gobierno. Es que los escenarios cambian y la acción política en materia de comunicación debe moverse en consecuencia. Alguna vez Martín Rodríguez estampó una frase de una contundencia colosal, cuando expresó:

"Ya dijimos dónde está Magnetto escondido. Ahora digamos dónde está el futuro"

Esta idea expresa mucho de lo que debemos debatir quienes apoyamos el proyecto que lidera Cristina y nos preocupa su comunicación. Hubo un tiempo donde se imponía demostrarle a la sociedad qué era en realidad Clarín y fue Néstor Kirchner quien quizá en su momento de mayor debilidad política sintetizó todo lo que se venía produciendo al respecto en la frase "¿Qué te pasa Clarín, estás nervioso?". Ese fue el punto máximo de acumulación política contra el grupo, fue el quiebre, a partir de ahí Clarín dejó de ser parte de "la verdad" para empezar a ser visto como un multimedios que venía controlando a gusto y placer la agenda cotidiana. Hoy, cuando alguien se dispone a leer el diario o consumir alguno de sus medios audiovisuales sabe que va a consumir una mirada de la realidad, no a enterarse de "lo que pasa", como sucedía años atrás. De ahí que toda insistencia en repetir viejos esquemas sobre cómo funciona el grupo hoy ya no tiene el impacto de un par de años atrás.

Se impone generar espacios de debate y confrontación de ideas y proyectos. Al no abrir esos espacios, el oficialismo dilapida a diario la posibilidad de demostrar que los diversos grupos opositores lo único que plantean son consignas rimbombantes y en todo caso, el retorno a esquemas de los noventa pero con mayor control de daños. Todo eso sólo puede plasmarse comunicacionalmente abriendo nuevos espacios. No será fácil y seguramente obligará a más de un dirigente kirchnerista a poner las barbas en remojo, pero no hay alternativa.

Es un gran desafío para el área de comunicación del oficialismo e incluso para el propio Diego Gvirtz, quien sin dudas ha sido el mejor comunicador del kirchnerismo y quizá por ello es quien está más capacitado para darle formato a lo que hoy por hoy aparece como carencia.


sábado, 24 de diciembre de 2011

El Big Bang de la comunicación argentina no sucedió en 2003


Para entender la lógica del discurso que anuncia una embestida kirchnerista contra la “libertad de prensa” es preciso descubrir el punto de apoyo de toda la construcción semántica de Clarín y La Nacion. Para estas empresas, el estado de libertad natural es el que dejó la década del 90. En su relato, ahí estaban funcionando en plenitud todas las garantías habidas y por haber, entonces es fácil deducir que cualquier intento de modificar algún aspecto de ese estado de libertad natural sea comunicado como cercenamiento, como ataque, como embestida, como pérdida de derechos y garantías, como “control”.

Para Clarín y La Nacion es normal que el negocio del papel para diarios lo manejen ellos y que la comunicación audiovisual esté condicionada por la existencia de un par de grupos hegemónicos. Para ellos este el punto cero, el comienzo de todo, el Big Bang de la comunicación argentina, de ahí que nuestro principal desafío siga siendo el hacerle pensar y repensar a la sociedad que en rigor el país viene de mucho más atrás y que ese estado de libertad natural al que se aferran los dos principales diarios argentinos es el resultado de acciones políticas y hasta de entuertos poco claros en donde ellos mismos estuvieron seriamente involucrados como sin ir más lejos el despojo perpetrado a la familia Graiver de la empresa Papel Prensa mediante una clarísima connivencia entre La Nacion, Clarín y el gobierno del dictador Videla.

No es que Papel Prensa quedó en sus manos por una decisión divina, no es que Clarín controla una cantidad de medios audiovisuales, que está por encima de todas las legislaciones de los países que siempre se toman como ejemplo de calidad institucional, por arte de gracia o desarrollo natural de las cosas. Hubo un accionar tendencioso e incluso errores garrafales desde Casa Rosada como el del mismísimo Néstor Kirchner cuando propició a fines de su mandato la fusión de Cablevisión con Multicanal.

La historia viene de mucho antes y la necesidad de generar un marco lo más democrático posible de la comunicación es lo que nos lleva a sancionar leyes como la del papel para diarios y la de SCA que naturalmente van al corazón del poder empresario y simbólico del tándem Clarín/La Nacion. Por eso, más que discutir con ellos los términos de la “embestida”, hay que seguir trabajando para poner en los términos de mayor evidencia posible cómo se llegó a ese punto de partida que ellos toman como comienzo de todo, como punto de partida, como estado de libertad natural como orden de cosas óptimo.

Hay que seguir trabajando en esta línea porque es imposible democratizar la sociedad si no se democratiza la comunicación y fundamentalmente porque se pudo ganar una elección de manera fabulosa pero en un punto eso es coyuntural. Lo central es utilizar los dividendos de ese resultado como se lo ha hecho en estos días pero acompañar ese accionar con un despliegue superlativo en el ámbito del debate cotidiano en la base, porque es ahí donde no sólo ya ganamos varias discusiones sino donde hay que seguir garantizando la hegemonía, que sencillamente consiste en que la mayoría siga pensando que somos nosotros quienes más capacitados estamos para que al conjunto le vaya lo mejor posible.

Felicidades y si chupan, no manejen…

viernes, 4 de noviembre de 2011

Una pregunta para los compañeros


Habiendo escuchado varias conversaciones sobre la política de comunicación del gobierno y habiéndole prestado suma atención a compañeros peronistas que respeto muchísimo, se me ocurre tirar para el debate una sospecha: Creo que en la base de la crítica a lo que se denomina "seisieteochismo" late la contradicción de que nuestro gobierno, sostenido centralmente por el peronismo y las masas populares tenga la comunicación en manos de sectores a los que no se los ve como peronistas ni mucho menos como populares.

Aclaro que uso "seisieteochismo" para englobar toda la comunicación oficial, transcendiendo al programa 678 en sí mismo.

¿Vos cómo la ves?
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lunes, 13 de junio de 2011

Tareas pendientes en comunicación




Ayer, mientras entrevistaba en la radio a Enrique Martínez, presidente del INTI, tuve la misma certeza que cuando una semana atrás teníamos al aire al ingeniero Héctor Oteguy de INVAP o cuando disfruto las monumentales columnas de Arnaldo Bocco. En materia de comunicación de los actos de gobierno estamos muy flojos. Nos falta diseñar una política en el área que sea capaz de llegar a los rincones más alejados del país con las buenas noticias que a diario genera la gestión gubernamental y remarco eso de “nos falta” porque la carencia corta transversalmente a todo el kirchnerismo. Sin darnos cuenta “naturalizamos” los logros, los dejamos pasar y luego no evitamos que se desvanezcan informativamente porque nos atrae mucho más la disputa por el sentido con los medios hegemónicos.

El lanzamiento del satélite debiera haber contado con una cobertura mucho mayor. Ayer deberían haberse publicado suplementos en diarios como Página/12 o Tiempo Argentino y los medios del sistema público deberían haber brindado muchísimo más espacio, pero de eso nos vamos dando cuenta tarde, aunque algo es algo y más vale tarde que nunca.

Está faltando entender que el dispositivo opositor ningunea los logros. Todos sabemos que es así, pero no actuamos en consecuencia, generando una respuesta con una política al respecto. La remanida noción de que lo bueno sucede porque debía suceder y lo malo se da por responsabilidades del gobierno se retroalimenta con nuestra pobre gestión en esto de comunicar más y mejor nuestros logros. Porque después pasa que el satélite está brindando información estratégica de un valor incalculable, que se puede viajar en autopista de Rosario a Córdoba, que se terminó Yacyretá, que la ternerita Rosita crecerá para darnos leche maternizada y todo queda ahí, arrumbado entre la masa informe de desechos noticiosos. Nos pasa como esa gente ávida de las discografías completas que se baja innumerables colecciones que en muchos casos jamás serán escuchadas, pero que se tienen. Como que es importante tener la discografía completa de X banda, si después se la escucha alguna vez es secundario. El kirchnerismo tiene que lograr romper esa lógica y generar espacios de difusión de su obra porque al fin y al cabo ahí está la mejor campaña, el mejor discurso.

Diseñar esa política de difusión no es complejo. Antonio, por ejemplo, sugirió también ayer que habría que abrir un canal de información agropecuaria en la Televisión digital y vaya si es necesario eso y si es fácil desarrollarlo, lo realmente difícil es que los que estamos en las diversas esferas de la comunicación entendamos que hay que ponerse a trabajar en esa dirección, asumioendo que hay que comunicar las consecuencias positivas de una gestión eficiente, pero fundamentalmente politizar esa comunicación en el sentido de mostrar que se consiguen éxitos pero no por casualidad sino porque hay un proyecto político e ideológico que es el que nos orienta y nos conduce a estas conquistas.

Manos a la obra.
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martes, 23 de noviembre de 2010

La cadena nacional



En este post de Ricardo Moura sobre la comunicación oficial hay puntas para debatir en torno a una cuestión nunca discutida en su real dimensión, por eso me permito recomendarlo a modo de disparador. Se titula "6, 7, 8 Cositas sobre comunicación"

Rescato este punto sobre las cadenas nacionales:

3-    Como diría mi filósofo favorito (Perogrullo), lo mejor para comunicarse con la gente es hablándole a la gente . NO a otros, como es el caso de “En un acto con motivo x, en tal o cual parte, la Presidenta anunció”… A ver: si está hablando a otros y con un motivo específico, a esa audiencia se dirige y NO a nosotros, ¿no es verdad? Para que el mensaje llegue y sea sentido por todos, mejor de frente a cámara, como los que emite desde su despacho “mirándonos a los ojos”, ¿no? ─distinto es, valga notarlo, el caso de las conferencias de prensa —que me gustaría hubiera MUCHAS MÁS—, ya que se supone que los periodistas “nos representan” y son quienes nos informan─. Claro, si así fuerarealmente, preguntarían (y repreguntarían) lo que la sociedad quiere saber, ni más ni menos, pero valga, no pienso analizar aquí la clase de “periodistas” que supimos conseguir ¿OK?


Aquí tenemos un filón muy jugoso para analizar. Tiene razón Ricardo que esas típicas puestas en escena desde Olivos o la Casa Rosada, donde Cristina le habla no al televidente sino a los gobernadores, intendentes, ministros y demás funcionarios no comunican mucho que digamos. Cristina sola, frente a la cámara mirando a los ojos del televidente rinde muchísimo mas.

domingo, 22 de agosto de 2010

Fibertel: Dos lecturas



Como habrán podido observar, en el caso Fibertel hasta ahora sólo he posteado en torno a las reacciones de cierta clase media pero no he avanzado más puesto que aún no logré redondear una interpretación política de este asunto.

Sigo en la etapa exploratoria.

Por lo pronto hay dos lecturas que me interesa recomendar: La primera es esta nota de Ignacio Fidanza en La Política Online (un medio de La Nación) donde con un nivel de sarcasmo poco usual un analista insospechado de kirchnerismo tritura los reflejos bobos de una oposición de derecha desproyectada hasta niveles nunca imaginados.

La otra es el siempre punzante Mendieta que tira unas líneas sumamente interesantes para profundizar.

sábado, 10 de julio de 2010

Muy buena nota sobre la hiperconexión de estos tiempos


"En nuestra vestimenta evaluamos qué ropa necesitamos y nos ponemos la que nos sirve. Pero no es así con la comunicación. Los proveedores de servicios nos hacen llevar todo el ropero para salir."

Está muy buena esta nota de Mela Boch, Consultora de empresas en Milán y docente de la Cátedra Tecnologías en Comunicación Social de la FPCS de la UNLP, en Página/12 de hace unos pocos días.

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