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miércoles, 23 de octubre de 2013

Heller y Artemio anoche en A24

En el primer video se ve el cruce bastante fuerte entre Carlos Heller y el periodista especializado en economía Alejandro Bercovich.



En el segundo, Heller junto a Artemio López analizan el último tramo de la campaña.


jueves, 26 de septiembre de 2013

domingo, 9 de septiembre de 2012

Audio de El Vermucito del 9 de setiembre de 2012

Hoy hablamos con Guillermo Olveri, Secretario de Culto, con el diputado nacional Carlos Heller y Camila García hizo su columna sobre Colombia.



Columna de Arnaldo Bocco


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jueves, 25 de junio de 2009

Y si la dejamos cuarta a la gordi?

Según parece es dificilísimo pasarla, pero como viene la mano ¿Qué nos cuesta soñar con que también nosotros la pasemos a la gordi? Miren estos numeritos de Ricardo Rouvier, y fijense si no está al alcance de la mano...

(Click sobre la imagen para agrandar)

jueves, 18 de junio de 2009

Interesante análisis sobre el debate de anoche

En el programa "El Nombre de las Cosas", que se emite de lunes a viernes al mediodía por Radio Nacional, Julián Gorodischer, junto a Sandra Russo y Nora Veiras, realizó un interesante análisis del debate de anoche entre Carlos Heller y el resto de los candidatos con chances.
(Qué alegría lo de Ibarra ¿no? Anoche quedó fuera del debate, dentro de dos semanas queda arafue de la Cámara de Diputados...)

martes, 16 de junio de 2009

Clarín sigue operando sobre el Acuerdo Cívico


Es cada vez más evidente cómo opera Clarín para que el desinfle de Carrió en capital impacte en los votantes al panradicalismo del primer cordón del conurbano.
El objetivo es el "voto útil" para De Narváez.
Solanas es el instrumento del momento para lograr ese objetivo.
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Que el pino no te tape el bosque


Estuve releyendo el post “Solanas ¿cuál es?” escrito el 18 de julio del año pasado y veo que siguen siendo absolutamente vigentes muchas de las definiciones que allí están vertidas.
Es oportuno refritar algunos párrafos para que los que les cuesta ver el bosque porque se los tapa el pino.
Veamos:

“Una primera impresión es observar lo cómodo que es analizar la realidad política desde el centroizquierda testimonial, sin que se entienda esto en sentido peyorativo o chicanero. Es cómodo pues no hay necesidad de hacerse cargo del presente concreto, del aquí y ahora ni mucho menos de la gestión. Y digo esto pues hay dos formas de hacer política: O meterse de verdad en la gestión concreta y en la mierda, o simplemente comentar la realidad desde un lugar meramente opinativo y sin ningún compromiso concreto con lo que significa gobernar ni siquiera un intendencia pequeña.Cuando no se tiene responsabilidad de gestión se vive del “Hay que” “Hay hacer esto o aquello” porque no hay necesidad de lidiar con los “cómo”, “Cómo pago sueldos”, “Cómo negocio con tal intendente que aunque esté en las antípodas de mi pensamiento ganó la elección con el 56 % de los votos”.Definitivamente, el lugar que ocupás respecto de la gestión condiciona tu accionar político. El gobierno ha cometido errores y tiene limitaciones ideológicas pero no es petardeado precisamente por eso. A este gobierno se lo quieren cargar desde la derecha, y eso, o bien parece no ser visto por el cineasta y la socióloga, o bien no se lo admite porque se está esperando que lo hagan mierda de una buena vez para surgir –ellos- como la alternativa salvadora.Siguen errando el análisis y jugando objetivamente el papel que más le conviene a la derecha, retransitando viejas sendas analíticas de mucha izquierda que a lo largo del último medio siglo vio al peronismo como el gran impostor y la causa de sus fracasos y por lo tanto abogó por su liquidación de modo tal de poder ocupar el espacio que el determinismo histórico LES tiene reservado.Llambías necesita de Buzzi y de Solanas para que corran por izquierda al gobierno y así atenuar el impacto de la desestabilización que viene inequívocamente por derecha.Cuando avalan el accionar de su diputado desnudan su verdadera estrategia, que no es otra que acumular desde un centroizquierda con folklore Nacional y Popular pero para lo que se requiere primordialmente un fuerte esmerilamiento del oficialismo.
Cuando (en la votación por la 125) hubo que decidirse por un proyecto como el del oficialismo que, aún sin contemplar en un 100 % sus propuestas se acercaba muchísimo más a sus postulados políticos e ideológicos, votaron en contra... Y no se engañen porque ya somos bastante grandecitos. Ese voto en política fue un voto por la suspensión de las retenciones. O sea que acabaron votando totalmente lo contrario de lo que abogan.”

Viendo cómo están las cosas a esta altura de los acontecimientos queda muy claro que Solanas es el voto confortable, el voto chic de muchos porteños que huirían espantados si existiesen posibilidades objetivas de llevar a la práctica un mínimo de las propuestas grandilocuentes que expresa el cineasta.

lunes, 15 de junio de 2009

Haga patria, plante Eucaliptus

Si es cierto que la operación del dispositivo mediático para instalar la polarización en la PBA es harto compleja y astutamente está buscando transferir votos de Carrió a Solanas, para que el desinfle de la Coalición Cívica en la CABA impacte con fuerza en los sectores medios del primer cordón, instalandoles la idea de que entonces el voto útil en la provincia es a De Narváez, no se entiende cómo algunos peronistas porteños andan alegremente plantando pinos.


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jueves, 11 de junio de 2009

Sobre las dudas de algunos peronistas porteños

He visto cosas raras en política, pero nunca tanto alboroto como el que andan armando algunos sectores del PJ porteño.
Cacarean como si Néstor Kirchner les hubiera impuesto de prepo un candidato y algunos llegan al extremo de dudar entre votar al Encuentro Popular para la Victoria o a Solanas sin contemplar incluso que debajo de Heller hay compañeros de probada raigambre peronista como Julio Piumato o Tito Nenna.
Lo llamativo es que no abundan las pruebas respecto a qué construyeron ellos en estos años. Desde las últimas performances de Carlos Ruckauf en los noventa, el PJ porteño desapareció como referencia electoral en la ciudad dado que la buena performance de Daniel Filmus de 2007 estuvo basada en un arco muchísimo más amplio que, por supuesto, excedió al PJ.
Si hubieran armado algo, bueno, vaya y pase ¿no? Hasta habrían tenido elementos para plantársele al mismísimo Kirchner, pero la verdad, muchachos, eso de boicotear objetivamente el proyecto nacional poniendo en duda a los candidatos del espacio político en la ciudad queda tan pero tan feo…
No se entiende a qué juegan. Pero lo que más llama la atención es que parecen señoras gordas espantadas y por momentos parecieran recrear el accionar del Frente del Rechazo. Se oponen pero sin formular una alternativa superadora.
Deberían seguir el ejemplo de los compañeros que vienen de otras experiencias políticas que aprendieron, precisamente de la convivencia con el peronismo, a tragarse uno y mil sapos porque tomaron lecciones de ustedes en eso de priorizar el bosque en desmedro del árbol.
Si Carlos Heller no los satisface, está bien, están en todo su derecho, pero los compañeros que apoyan al gobierno nacional desde otras identidades no se merecen este maltrato como tampoco el proyecto nacional, muchachos, y muchísimo menos aún los propios militantes peronistas que integran la lista con Heller y los que están laburando en la campaña.
Dudar entre votar nuestra lista o a un grupo que jugó con la oligarquía en un momento crucial como la 125, la verdad, asusta.
Dudar entre votar a Heller y a un sector que objetivamente ve al gobierno como el enemigo principal puesto que se sentirían más cómodos siendo la única oposición “progre” a una gestión de derecha tipo Macri, demuestra que las cosas están horribles en el campo Nacional y Popular de la ciudad de Buenos Aires.
No puede haber lugar para la duda entre votar lo nuestro o a sectores de un oportunismo de izquierda apestoso que incluso hasta esconden su opinión sobre la Ley de Radiodifusión porque está re-cómodos siendo la pata progre en las mesas que arma el dispositivo mediático para pegarle al gobierno.
No deberían existir dudas respecto a qué hacer el 28/06. Por supuesto que la interna en capital está al rojo vivo y es un dato nada desdeñable que se están realizando posicionamientos para el 29, pero como expresó el compañero Panigazzi “Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa” ¿no?
Ni el Gobierno nacional ni mucho menos Carlos Heller y los compañeros de otros sectores afines son merecedores de esta suerte de boicot por parte de quienes deberían empezar por reconocer que si para ellos las cosas están tan mal es por su propia torpeza e incapacidad para presentarle Al campo Nacional y Popular y al resto de los porteños algo como la gente.

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lunes, 11 de mayo de 2009

Ibarra está perdiendo votos a lo pavote o es mi impresión?

Una encuesta de Julio Aurelio publicada por La Política Online lo ubica tercero a Solanas con el 8, 85 % y luego casi empatados aparecen Ibarra (7,74%) y Heller (7,56%)
Se me ocurre que Ibarra va a perder muchísimos votos de acá al 28/06 porque es como que no tiene mucho sentido votarlo puesto que aquellos que quieran oponerse por Izquierda al gobierno nacional en teoría serían mejor interpelados por el cineasta e incluso por Luis Zamora, mientras que los que votamos orgánicamente a favor del oficialismo lo hacemos por nuestra lista encabezada por Carlos Heller.
Conversando con votantes históricos del ex jefe de gobierno se observa que andan medio a la deriva, que el silencio de Miguel Bonasso es como un grito...
Que sienten que votarlo es casi un voto testimonial, con el agravante de que lo ven como “testimonial y al pedo”
¿A ustedes qué les parece?

miércoles, 6 de mayo de 2009

Saber diferenciar lo principal de lo accesorio

Días pasados conversaba con un amigo sobre los fuertes encontronazos que se están registrando en el peronismo macrizado y le decía que aunque Solá y el propio Duhalde pierdan espacio en la conformación de las listas (si hasta parece que lo están bajando a Sarghini, uno de los mejores cuadros del sector) no van a sacar los pies del plato porque tienen muy claro que De Narváez se viene perfilando como el instrumento más apto para golpear duramente a los gobiernos de Scioli y Cristina. Seguramente tensarán la cuerda hasta el límite pero no van a romper, porque saben de qué se trata y tienen claramente diferenciado lo principal de lo accesorio. Saben que lo principal es sacarle todos los votos posibles al gobierno, el resto se lo sigue conversando sin prisa y sin pausa. Saben que este armado dura hasta las seis de la tarde del 28 de junio y que la rosca no se detiene .
Si será fuerte la instalación del “instrumento De Narváez” que pasó medio desapercibido este cachetazo que Elisa Carrió le propinó a la mismísima Margarita Stolbizer al declarar públicamente su apoyo al colo comentando que lo llamó por teléfono para manifestarle su solidaridad porque ”tenía sospechas de una operación fascista" y por lo tanto alertó a "toda la oposición" para que esté "expectante" ante "ataques insospechados" del kirchnerismo.
Es bueno recordar que el 26 de abril se conocieron declaraciones de Margarita Stolbizer diciendo que "para evitar cualquier tipo de sospecha, de Narváez debería renunciar", al aludir al caso de la "ruta de la efedrina" y las llamadas que desde el teléfono celular de De Narváez había recibido el detenido Mario Segovia conocido como "el rey de la efedrina" y que utilizaba un nombre falso, como Hugo Benítez. Stolbizer aseguró que es "para evitar cualquier tipo de sospecha o de especulación, De Narváez debería renunciar a su candidatura y reclamar el esclarecimiento de las mencionadas denuncias"

Esta es una demostración fehaciente de la poca fe que Carrió le tiene a la performance de su espacio en la provincia, por eso no duda un instante en jugar para De Narváez sin importarle que ello no sea más que otro palo en la rueda para el desvencijado carromato electoral de su aliada bonaerense. Lo importante, piensa Carrió, es juntar votos contra Kirchner, y si no los podemos juntar nosotros, pues que los junte otro, no importa.
Ese es el análisis opositor: juntemos lo que sea y como sea contra los K, después vemos…
Algo así se pensó y practicó en 1999 con las consecuencias lamentables que todos recordamos.

Hay un marcado contraste entre la actitud serena del Duhaldo/carriotismo y el nivel de histeria que se observa en algunos ámbitos de cierto peronismo kirchnerista porteño (no todo)
Mientras el garante de Banfield y el tifón chaqueño no dudan en colocar las contradicciones secundarias en el freezer, en algunos cenáculos del peronismo K de la ciudad de Buenos Aires se respira un nivel de ofuscamiento que verdaderamente llama la atención.
Parece mentira que gente con tantos años de experiencia, militancia y formación política esté haciendo papelones tan grandes, tan patéticos, tan de nene caprichoso ante una decisión de Néstor Kirchner que aparece como la única posible dentro del desquicio que es el armado en la ciudad. Con autoridad y practicidad el ex presidente viene transitando el único camino posible, porque, que se sepa, no hay otro.
Y es notable que mientras los compañeros que venimos de otras experiencias hemos aprendido esa costumbre del movimiento de tragarnos algún que otro sapo porque lo que hay que priorizar es el proyecto y porque éste es un gobierno en disputa, etc, etc, ahora pareciera que son nuestros amigos perucas los que se han puesto exquisitos.
La verdad, no se entiende tamaño brote.

Hay opciones mejores que Carlos Heller?


Ahora se sumó Clarín a empiojar la de por sí empiojadísima cuestión de la lista kirchnerista en capital, claro que lo hace pa’ joder, intentando mostrar que “otro distrito se pone díscolo con la tiranía K”
Y por supuesto que nada está cerrado, que esta linda mañana no aconseja emitir juicios muy terminantes que digamos en cuanto a la conformación definitiva de la (o las) lista/s en la CABA.
Algo que observé en la tarde de ayer en distintos ámbitos de discusión fue una tendencia a discutir la cuestión desde la percepción de que tiene una baja intención de voto y la verdad que no sé si es un buen mecanismo puesto que según lo que se sabe ni Filmus ni Bielsa (que miden mejor) aceptarían ocupar ese lugar. Entonces las opciones no son tantas, salvo que se crea que con Telerman la cosa puede mejorar.
Es cierto que a esta altura de los acontecimientos no hay tiempo para construcciones de mediano o largo plazo, es obvio que hay que cerrar una lista en término de días y que cuando se trata de eso, viejo, se trata de eso. Estamos de acuerdo. Pero ¿No habría que ver cómo se la cierra, o con qué parámetros? Los peronistas porteños quieren que vaya un peronista a la cabeza la lista. Está bien, es algo lógico y respeto esa postura. Pero al mismo tiempo planteo que los que no somos peronistas y apoyamos al gobierno tenemos también el mismo derecho a auspiciar una candidatura de alguien que si bien no es peronista, viene demostrando muchísimo compromiso, fidelidad y justeza quirúrgica en la defensa y fundamentación del proyecto político K.
Hemos leído muchas opiniones respecto al tema Heller y lo llamativo es que más allá del “mide poco” no hemos encontrado la explicitación de un plan alternativo en las actuales condiciones. ¿Sería verdaderamente mejor una lista encabezada por un peronista como Jorge Telerman? ¿Qué amerita este dirigente, independientemente de su pertenencia al peronismo? ¿Dónde estuvo en la elección del 2007, con el proyecto del gobierno nacional o con la Coalición Cívica? La cosa cambia si de quien se hablara fuera de Daniel Filmus, cuya “bajada” al ruedo electoral sentaría en el Senado de la Nación a su suplente que es nada menos que Víctor Santamaría, el hombre que hoy maneja el PJ porteño.
Si por otra parte, es verdad que Rafael Bielsa se bajó de cualquier candidatura, pues ¿Qué caminos quedan por explorar? ¿Una colectora en la lista de legisladores, para dispersar aún más el voto de kirchnerismo? La verdad, esto sería fatal.
No sólo no se explicitan alternativas, sino que se chicanea a Heller con cierta deshonestidad, porque está claro que este señor dirige un banco, y está claro que un banco es un banco, pero no debe omitirse que ese banco es producto de años de trabajo del movimiento cooperativo nucleado en el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos y que si bien a la hora de los manejos estrictamente bancarios, el Credicoop se maneja igual que cualquier otro banco, quienes conocemos desde los barrios la historia del movimiento cooperativo podemos dar fe de las tareas de fomento que realizan las diversas comisiones de asociados de cada sucursal. Cuando hace ya casi 20 años tuve el honor de conocer a varios dirigentes de la Caja de Crédito “Cabildo Norte” (fueron estas Cajas las que debieron transformarse en un Banco por una disposición de Martínez de Hoz) encontré una historia de luchas no debidamente contada, no debidamente transmitida a las nuevas generaciones. Esos viejos armaron de la nada estos instrumentos crediticios que fueron vitales para el desarrollo de pequeños y medianos emprendimientos comerciales y productivos.
No podemos olvidar tampoco que este banco ha crecido remando contra la corriente, incluso soportando una legislación y una serie de disposiciones del Banco Central que le son más rigurosas que a otras entidades bancarias.
En vez de criticar a Heller por ser Gerente de un banco cooperativo, a mí me parece que tendríamos otro país si hubiese muchos más Heller, entre otras cosas porque en países fuertes de Europa la banca cooperativa ocupa un lugar central en la asistencia y fomento a las PYMES.
Pero además porque Carlos Heller expresa a muchos sectores sociales y políticos que apoyan desde sus espacios el proyecto político del gobierno, es injusto pegarle de esa manera.
Ojalá hubiera muchos más Carlos Heller, ojalá hubiera muchos más dirigentes con ese compromiso, esa obra y esa fidelidad. Y ojalá hubiera más opciones superadoras a lo conversado el lunes en Olivos. No soy necio y aceptaré lo que sea más beneficio para el conjunto, pero creo que se le está pegando demasiado a un dirigente muy respetable y a una historia muy respetable.
Creo que eso sólo contribuye a seguir desgastando el espacio.

martes, 5 de mayo de 2009

Mas que nunca voto a Carlos Heller

Hace exactamente un mes escribí este post donde manifestaba mi voto favorable a que Carlos Heller encabezara las listas del kirchnerismo en la ciudad de Buenos Aires.
La verdad que me ha puesto muy contento la determinación tomada por un par de motivos que paso a explicitar.
Heller es uno de los dirigentes que mejor defiende el proyecto del gobierno nacional, lo hace con solvencia y para los que tengan dudas, siempre es recomendable volver a ver este debate con López Murphy donde lo corre hasta debajo de la cama al bulldog y demuestra que cuando hay solvencia y fundamentación los jetones de la oposición comienzan a huir como ratas por tirante pero, eso sí, lanzando panfletos. En ese debate, Carlos Heller va refutando uno a uno los panfletos que en su huída lanza al viento L.M. Y eso tiene muchísimo valor pues demuestra cómo hay que dar la discusión.
Otro de los motivos es la fidelidad de Heller. La verdad es que podría haberse subido al trencito de Ibarra garantizándose una diputación jugando livianito y diciendo “esto sí, pero esto no” y demás artilugios discursivos con que los tibios se paran ante las encrucijadas. Pero Heller optó, Heller se juega, se arriesga, sabe que larga en el medio del pelotón y que le resultará virtualmente imposible subir al podio.
Eso suma.
En las actuales condiciones es mucho más genuino que vaya Heller a cualquier otro invento o experimento como el traidor de Telerman. Por ahí hubiera sido para pensar la candidatura de Rafael Bielsa, pero creo que hace bien el leproso en guardarse. Candidatearse cada dos años en Fanta Fe y Capital respectivamente desgasta a cualquiera.
Y por ahí aparecerá Lucas corriéndome por izquierda con los manuales que aseguran que las construcciones revolucionarias deben basarse en proletarios y no en banqueros, y lo discutiremos hasta que cierren todas las cervecerías, pero ratifico mi alegría y aviso que le va a ir bastante, pero bastante mejor que lo que muchos opinan.

sábado, 18 de abril de 2009

La lucha ideológica en el seno de la clase media

El otro día, comentando este post sobre cierta clase media el amigo Escriba dejó un sugestivo comentario que decía:

“El tema cuando no te escuchan más es cómo se sigue y no estoy encontrando muchas respuestas al respecto.”

Se refiere a cómo ese sector ganado por el gorilismo y TN se cierra ante los argumentos que desde este lado uno pueda exponer para derribar uno a uno los “títulos” que les coloca el dispositivo mediático.
En el post del debate entre Luís D’Elía y el depredador de boleros, Ignatius comenta:

“Me queda claro que quien miró el programa terminó en el mismo lugar que empezó”

Y es más o menos así, lo mismo que en el debate donde Heller lo corrió a López Murphy hasta debajo de la cama. Los que lo vieron desde la visión de la oposición seguro que no cambiaron de idea.
Esto nos lleva a un punto muy interesante y es preguntarnos si existe la posibilidad de hacer cambiar de opinión a personas que están muy convencidas de algo. Tengo amigos y familiares que aunque me hayan escuchado una y mil veces destruir uno a uno los slogans del dispositivo mediático, terminaron votando a Carrió. No lo pueden fundamentar, no pueden mirarte a la cara y esbozar un par de frases que tengan alguna lógica. Esa es, como con una certeza envidiable escribió María Esperanza, “la verdadera derrota” Y sin dudas a algo eso se refería Escriba.

Habría que empezar por hacer un diagnóstico para ver cuál es el estado del paciente y cuáles las posibles causas de infección que generaron este cuadro.
Si empezamos por la dictadura, tenemos ocho años de una bajada línea, que luego de los 3 primeros años de Alfonsín, se profundizó centralmente con la habilidad que Tuvo Bernardo Neustadt para penetrar hasta el hueso en el sentido común clasemediero, hasta que en los noventa se consumó el bombardeo ideológico más potente que quizá haya soportado el pueblo argentino en su historia. Luego de la crisis del 2001, a medida que los sectores medios fueron recuperándose económicamente, volvieron al lugar político, ideológico que ocupaban. Quizá uno de los errores sea pensar que, por ejemplo, las victorias de Aníbal Ibarra se debieron a la existencia de cierto “progresismo” en la CABA. Habría que ver si ese voto estuvo motorizado por ciertas miradas reformistas o en que se veía al Frepaso más como una suerte de panradicalismo que otra cosa.

Quiero decir que hay fundamentos de sobra para que hoy la mayoría de la clase media sea profundamente reaccionaria. Y que visto desde este lado podríamos llegar a decir que la existencia de bolsones de “desclasados” que domingo a domingo les damos discusión, o bien con nuestra sola presencia generamos ciertos silencios, es un noticia muy buena.
Sucede que no se puede modificar o erradicar un callo ideológico instalado por años. Son casi treinta años de un discurso hegemónico muy bien trabajado. La derecha, además, fue habilísima para visualizar la importancia del control de los medios de comunicación y no sólo los controló sino que generó cuadros con una gran capacidad de penetración, y fue inteligentísima en los últimos años para incluso captar figuras como Lanata o Tenembaum que venidos desde posturas afines al progresismo hoy operan como excelentes paragolpes ideológicos. Los sectores más “progres” de esa legión social de derecha que es clase media creen que Lanata Y Tenembaum son efectivamente progres cuando en rigor hoy son dos de las más lúcidas personalidades de la derecha.
Sucede también que la línea divisoria entre izquierda y derecha se movió determinando que aquél que coincidía con nosotros en su oposición al menemismo, haya ha quedado del otro lado de esa línea y hoy se opone al kirchnerismo mientras que nosotros lo apoyamos.

Creo entonces que una de las acciones básicas en la etapa es no olvidar que ese sentido común recalcitrante y reaccionario de la clase media, que ese “escupir para arriba” no sucede por casualidad. Es la consecuencia de décadas de formateo ideológico.
Creo también que la clase media ha capitulado ante ese bombardeo ideológico, se ha entregado y entonces naturalmente procesa la irrupción del kirchnerismo como una amenaza a su bienestar. En líneas generales a una persona que le va bien –en la clase media unos están mejor que otros, pero todos llegan a fin de mes y no soportan privaciones- cualquier hipótesis de conflicto la asusta. Y el kirchnerismo en el gobierno molesta, jode, y la clase media no quiere que la jodan. La clase media hoy está mejor quizá que en décadas y quiere que todo siga como está, por eso Macri, por eso el aval a una gestión de gobierno municipal cosmética, que sólo cubre baches y enreja plazas. Porque el resto está más o menos bien, entonces “que no me jodan”…
El problema de esta capitulación de la clase media es que piensa que este bienestar es para siempre, ahí es donde se ve que escupe para arriba. Por ejemplo cuando alegremente apoya los reclamos por la eliminación total de las retenciones. No llega a pensar que ese bache que se generaría sin las retenciones le repercutiría en sus bolsillos, o cuando avala discursos contra el Estado y los subsidios y luego resulta que le sube la factura de la luz y se brota.

Volviendo al planteo de Escriba, hoy por hoy no hay muchos caminos a seguir para cambiarle la cabeza a la clase media. Tener esto claro es un buen punto de partida. Tratar de mantener lo que se tiene, es otro paso importante.
Y hay que seguir corriéndolos como Heller a LP y seguir dando el debate en cada lugar donde sea posible. Porque también hay un sector que duda, que no consume todo el paco que le dan.
Ahí es donde hay una batalla urgente, que hay que librarla con todo el empeño y toda la fuerza, porque ahí sumamos.
Un trabajo de por lo menos dos décadas no se revierte en un puñado de años, eso hay que recordarlo para tener una perspectiva de lo largo que es el desierto que nos espera.

jueves, 16 de abril de 2009

Espero que mis parientes no lean esto...


Viendo el debate entre Carlos Heller y Ricardo López Murphy queda evidenciado de manera incontestable que cuando a la oposición se le responde con argumentos, no tiene desarrollo para sus titulares. La actitud de López Murphy, uno de los cuadros más capaces del neoliberalismo criollo, fue de libro: Iba huyendo de “Titulo en titulo” mientras Heller, cual perro de presa, lo corría, lo encerraba y destruía cada uno de los copetes del ex ministro de De la Rúa.
Esto me hizo acordar a las reuniones familiares o a esas conversaciones cotidianas con algún vecino o un conocido en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires, que está poblada en su mayoría por sectores medios que PROceden de la misma manera que López Murphy. Es la cultura del titular, de la noticia de último momento. Cotidianamente TN confecciona los títulos que cierta clase media repetirá hasta el cansancio durante toda jornada. Y son sólo eso, títulos, enunciados que generalmente no resisten una re-pregunta. Parientes, vecinos y amigos varios nos ametrallan con títulos pero cuando les decís “Vos pensaste lo que estás diciendo” abren los ojos con un gesto de pánico y desconcierto, como sintiendo que los cagaste y que no tienen nada para fundamentar la gansada que dijeron, lo mismo que cuando les respondés un spam basura del SEPRIN y les preguntás si realmente avalan lo que te reenvían, silencio. Y si no, la emprenden con otros titulares que tienen guardados por las dudas: El tren bala, las carteras de Cristina, que el peor enemigo de la presidenta es su marido, que el intento de amordazar a la prensa con la nueva ley de radiodifusión, etc, etc.
La cosa suele ponerse verdaderamente espesa cuando esa enumeración de bobadas también obtiene una respuesta simple, sencilla, muñida de sentido común. Por lo general la discusión no suele pasar de ese punto porque invariablemente otro pariente mocionará “cambio de tema” o el vecino súbitamente recordará que está llegando tarde a no sé dónde y el intercambio llega a su fin.
Es también usual que en un amplísimo porcentaje estos “tituleros” manifiesten una contradicción flagrante entre sus quejas por lo mal que les va y lo que delata su nivel de vida. Si me pongo a recorrer, por ejemplo, mi familia y mis amistades, veo que siendo casi todos profesionales, la mejoría que han experimentado en los últimos cinco años es notable, abarcando desde una fuerte inversión en reformas de sus casas hasta adquisición de autos 0 Km. Entonces no hay un correlato entre lo que se explicita y lo que se ve, salvo que entiendan que deberían haber crecido muchísimo más aún.
Suelen ponerse de muy mal humor cuando escuchan que es gracias a este gobierno que les va como les va. Es que sienten que si les va bien es por mérito propio y que no son las razones estructurales las que fundamentan sus 0 km. Si se sube el piso de Ganancias, lo toman como que finalmente el gobierno cedió ante sus derechos, y no recuerdan (pero de verdad) que fue el gobierno de la Alianza que ellos votaron el que puso la famosa tablita de Machinea. Ahora, si se cortan los subsidios y la tarifa de la luz los cachetea se ponen de la nuca, y no se les ocurre pensar que por ejemplo en Santa Fe, una provincia gobernada por la moderación del socialismo leve, un consumo ínfimo de 320 Kw se paga 130 pesos, o que en Lago Puelo por un consumo mensual de 160 KW se pagan cuarenta pesos.
En la base de esta cabeza formateada por TN subyase en todo su dramatismo la prueba de un vaciamiento realmente peligroso. Algunas franjas de las clase media porteña están verdaderamente muy embrutecidas, muy alejadas de las ideas y del sano ejercicio de pensar y buscar un poquito más allá las explicaciones a toda la sarta de títulos que consumen acríticamente. Se lo palpa en los comentarios que dejan en diarios como La Nación, Perfil y Crítica y por supuesto en los blogs. Hay sólo chicana de bajo vuelo, frases hechas que repiten sin mínimamente masticarlas un poco.
Esta clase media que supo codearse con la buena literatura, que dio referentes de fuste parece haber caído estrepitosamente en su calidad intelectual y lo más profundo que consume es CQC. Por eso se identifica con esa postura canchera de Pergolini de cagarse de risa de todo en una actitud de falsa superación que no sirve más que para camuflar su propia decadencia.
El menemismo no pasó en vano; el auge de la revista Caras dejó huellas; la pizza con champagne hizo estragos. De tanto hacer la propia y salvarse individualmente la clase media porteña terminó aferrada a la vergonzante actitud de votar a un fiel exponente del vaciamiento intelectual como lo es Mauricio Macri y termina asumiendo como clase que siempre es conveniente ser amigo de los de arriba, de los poderosos, porque en una de esas ligás algo.
Ni hablar cuando surge el tema de la inseguridad, ahí definitivamente te ligás un par de insultos.


Elemaco es un economista que no se destaca por su afinidad con el gobierno. Resulta que en este post de lectura obligada, escribe esto:

“La probabilidad de sufrir un delito en la provincia es sensiblemente menor a la del promedio del país, pero es muy alta la probabilidad de que haya habido un crimen cerca tuyo”

Elemaco llega esta conclusión luego de recorrer todas las estadísticas disponibles, ahora bien, cuando vos argumentás por este lado, directamente te putean y por supuesto te enrostran que tu oficialismo ya ha llegado a niveles patológicos.
Es que la clase media no escucha y mucho menos está de ánimo para que la contradigan. Y también porque en el fondo adhiere a la teoría de la desinfección que baja desde la clase alta a través de voceros de origen plebeyo como Susana Giménez, Cacho Castaña o Marcelo Tinelli. Nadie lo dice porque es atroz, pero tras la cantinela de la seguridad lo que se esconde es el deseo de que surjan escuadrones de la muerte que acribillen noche a noche a centenares de pibes chorros. Fue patético comprobar cómo en las encuestas online de Clarín y La Nación, casi un 50 % se manifestó a favor del muro de Posse. Es también llamativo cómo no opinan sobre las brigadas macristas que apalean indigentes por las noches en la ciudad de Buenos Aires ante el silencio cómplice y asqueante del dispositivo mediático.
¿Qué dice todo esto?
Que como nunca la clase media porteña y del primer cordón del conurbano se ha quitado ciertos ropajes pseudo progres y ha tomado las banderas de las derechas más recalcitrantes, por eso votó y va a votar a Macri en la CABA, por eso no le importa lo que representa de Narváez o la reedición del ala más reaccionaria de lo que fue la Alianza y va a orientar su voto priorizando golpear al gobierno.
Porque ha asumido que el problema principal de la argentina son los pobres, no los ricos.
Porque su proyecto es el barrio cerrado, porque se están matando para pagar las cuotas de la parcelita en Nordelta y no están dispuestos a que nadie les escupa el asado y en su obcecación niegan que las bases estructurales del modelo económico vigente tengan algo que ver en su bienestar.
La clase media tiene sordera selectiva, solo escucha lo que cree que le conviene.
La clase media en muy hipócrita y critica en otros sectores ciertas actitudes que ella practica, pero disimuladamente. Entonces la emprende contra Scioli por su candidatura al tiempo que calla respecto a Sola y Michetti. Entonces la emprende contra el clientelismo y contra el aparato de los intendentes del conurbano pero enmudece cuando le recordás que Duhalde, el más poderoso jerarca del aparato bonaerense, el que dispuso del famoso Fondo de Reparación del Conurbano (600 millones por año, casi dos palos diarios) perdió tres elecciones en una década (1997, Chiche contra Fernández Meijide; 1999, él contra la siesta y 2005, de nuevo la manzanera contra Cristina) No sólo eso, sino que también perdió dos veces su propio distrito, Lomas de Zamora…
Acá tampoco hay argumentación y siempre se acuerdan que les cierra el Pago Fácil, o que ya está lista la carne… y te ordenan descorchar el tinto…
Ante este panorama verdaderamente triste y preocupante uno siente que la lucha es muy cuesta arriba, pero con algunos indicadores importantes tales como la comprobación que la minoría “desclasada” que votó a Cristina desde los sectores medios sigue fiel a sus convicciones. Es bueno saber que si bien por ahí no crecimos, al menos seguimos siendo los mismos, lo que no es poco.
Y no nos queda otra que seguir dando la discusión.
Algo siempre se rescata.

miércoles, 15 de abril de 2009

Grande Carlos Heller!!!



Gracias a Mundo Perverso pude ver el debate entre Carlos Heller y Ricardo López Murphy que sirve para poner cada cosa en su lugar.
Es muy aleccionador observar cómo cuando se les oponen argumentos sólidos estos tipos van huyendo de tema en tema. Es notable cómo el gorilón se va deslizando de chicana en chicana y cómo Heller lo va corriendo en consecuencia.
(En Mundo Perverso se puede bajar el debate completo)

viernes, 10 de abril de 2009

domingo, 5 de abril de 2009

Yo voto a Carlos Heller


Día a día me convenzo más de que el kirchnerismo porteño tendría que encolumnarse detrás de Carlos Heller y afrontar la campaña decididamente, sabiendo que todo será cuesta arriba pero remándola con una cabeza de lista confiable, legítima y muy valorable.
Carlos Heller es por sobre todas las cosas un cuadro político de los más brillantes que he conocido desde el punto de vista intelectual y demostró a lo largo de su larga trayectoria en el movimiento cooperativo una capacidad especial para conducir, junto a otros dirigentes muy valiosos como Floreal Gorini, la transformación de las Cajas de Ahorro Cooperativas a lo que es hoy Banco Credicoop, teniendo que soportar todas las trabas y escollos imaginables que el diseño de Martínez de Hoz le puso al sector a fines de la década del setenta con la famosa ley de entidades financieras. Tuvieron que crear un banco que tuvo desde su arranque muchísimos menos privilegios que la banca privada. No obstante, el Credicoop sobrevivió y mientras el resto de las experiencias cooperativas fueron siendo arrasadas por los vaivenes de la economía, este banco no paró de crecer, incluso llegando a absorber a otras entidades hermanas como por caso el Banco Local Cooperativo.
Si bien no tengo trato personal con Heller, pues sólo me he vinculado con él mediante algún que otro reportaje telefónico en mis programas de radio, conozco mucho de su trayectoria por ser socio del Banco Credicoop en la filial Núñez y por haber conocido mucha historia de esta entidad y de las viejas cajas cooperativas (como la de Cabildo Norte o Villa Ortuzar) merced a muchas actividades que hemos realizado con la Comisión de socios de esa filial, la 02.
Desde ahí es que me consta la capacidad y calidad dirigencial de Heller.

Esa capacidad y seriedad la ha volcado a la práctica política manteniendo la misma seriedad con que se maneja en el movimiento cooperativo. Heller ha mantenido un discurso y una relación inalterable con el gobierno y en ningún momento cedió a la tentación del coqueteo tan propia del progresismo porteño. Heller mantuvo siempre un firme y delicado equilibrio en su espacio con Aníbal Ibarra y Miguel Bonasso al mismo tiempo que conservaba intacta su relación con Néstor Kirchner. Esa conducta no es usual, es más, ya casi no queda por estos lares.

Por eso cuando se debate qué hacer electoralmente en capital, se me ocurre que la mejor estrategia del kirchnerismo debiera ser fortalecer a Carlos Heller a la cabeza de la lista, si Daniel Filmus finalmente no baja, y conformar un espectro que junte a los sectores del PJ porteño afines y al conglomerado de fuerzas menores que se manifestaron el viernes pasado. Y arrancar, arrancar a caminar, a tocar timbre, a militar viejo. Vamos a ser muchos los que volvamos a poner mesas en las calles y a recobrar impulso de trabajo barrial con los vecinos porque sabremos que estamos jugándonos una patriada y que estas patriadas se pelean por abajo.

Cualquier alquimia electoralera, cualquier ingeniería marketinera servirá sólo para que algunos saquen algunas bancas y a poco de andar se borocoticen a la inversa, marchándose a crear patéticos bloques unipersonales que no son más que la demostración incontestable de que no tienen capacidad ni compromiso para construir en política.

La verdad, no me hace ninguna gracia que se arregle con Ibarra ¿Qué podemos esperar? ¿Cuánto va a durar? Mucho menos con Telerman, y las imaginaciones en torno a Solanas y ese espectro no resisten un cotejo con la realidad.
¿De qué te sirve un 15/20 % de votos en capital si el dispositivo mediático no te los va a adjudicar a vos? ¿O alguien se cree que un 20 % con Ibarra a la cabeza se lo van a regalar gratuitamente al oficialismo? El “relato” será que Ibarra traccionó con SU figura ciertos harapos de kircherismo transfugueado y nos vamos a quedar sin la imagen de haber hecho una buena elección, colgados atrás de un dirigente que ha demostrado una infidelidad manifiesta y que en su derrotero oportunista y su esencia de "flota flota" en un par de meses se las toma y como siempre a ningún lugar, o si se quiere a ese pequeño reducto de “yoísmo” que no sirve para nada, salvo mantener alta su autestima que a esta altura pareciera quedar claro que es lo único que le interesa conservar.

Me quedo toda la vida con una disputa desde abajo, largando de atrás, qué querés que te diga. Sólo así se puede reconstruir una esperanza sólida y duradera, que siga vigente luego del 28 de junio. Porque además mientras no entendamos que sin política cotidiana, barrial y constante no se construye nada, vamos a seguir rifando la posibilidad de demostrarle a la ciudad de Buenos Aires que hay un proyecto distinto y un modelo distinto.
La ciudad de Buenos Aires es un lugar óptimo para hacer política en los barrios, para tocar timbre, para poner mesas, para dialogar con el vecino. Es mentira que la ciudad está perdida o que es un territorio liberado a los afanes de la más rancia derecha represiva, tal como se viene configurando la gestión macrista en base a la profundización del accionar intimidatorio de sus patrullas.
Es mentira que toda la clase media porteña es causa perdida. Es más: Sería en algún modo una actitud cobarde la nuestra si escudándonos en esos falsos diagnósticos no intentáramos torcer los hechos con una práctica distinta.
A veces siento que nos hemos vuelto un poco vagos y que nos pesa arrancar a reencontrarnos con ciertas formas de militancia que no fueron ni serán suplidas por los medios. En un punto, el vínculo político se consuma en el cuerpo a cuerpo, así como Serrat dice que “Amor no es literatura si no se puede escribir en la piel”, la política, el vínculo, el compromiso no encarna, no se consuma, no se produce, si no es en el cuerpo a cuerpo y la charla en la cocina con el mate o el café.
Ya sabemos adónde conducen los análisis que tarde a tarde se consuman en los bares que rodean a la legislatura porteña, no nos llevan a ningún lado. La alquimia, la sumatoria de rostros, el pretender mostrar un gran frente antimacrista a lo que por abajo sería una sumatoria de bolsas de gatos NO ES CREIBLE, es más, es una falta de respeto a los vecinos de la ciudad que con todo derecho pueden sentirse estafados por una pantomima inconducente a la que nadie en su sano juicio puede darle ni siquiera vida hasta por una par de semanas posteriores a las alecciones.

Y si sectores del PJ porteño buscasen otra vía, pues que la busquen ¿Sirve de algo caminar juntos? Me quedo con una colecta de votos escueta pero propia, fuerte, sólida y proyectada a crecer y fortalecerse.

Y si la cosa no da para el 2011, mala suerte viejo, Será el 2015. No se reconstruye en un par de años lo que el falso progresismo berreta destruyó en 10. Hagámonos cargo de remar desde otro lado si es que nos interesa pelear la ciudad, si es que no nos resignamos a que el macrismo nos pase por arriba, nos siga cerrando plazas y profundice su intento de transformar al parque Sarmiento, al Chacabuco y al Lezama en los “Club Houses” del “Buenos Aires Country”.
Y seamos concientes también que quizá no será nuestra generación las disfrute de la conquista del gobierno porteño, pero sentemos las bases para que los que vienen atrás sí lo puedan concretar: Tenemos que dar la discusión política y estamos forrados de argumentos para ganarla; tenemos que demostrarle a muchos vecinos que sienten que les va mal cuando en realidad les está yendo mejor que nunca que no es por Macri, ni por un aborto de las casualidades sino por un gobierno que ha generado condiciones estructurales para que ellos puedan sacar provecho.
Pero hay que disponerse a laburar desde otro lado.
Converso a diario con compañeros que ven todo esto pero están como absorbidos por una metodología de análisis muy desde el microcentro porteño y político de la ciudad. Compañeros valiosos, muchos de ellos empleados en la función pública que tienen un compromiso cierto con la creación de algo distinto pero que están como encorsetados a una lógica de análisis que no cree en la capacidad transformadora de la práctica política de base y más en un distrito como el nuestro donde, no jodamos, no hay que andar embarrándose mucho que digamos..
Es más, hay que hacer que estos compañeros se sumen, porque lo van a hacer, demostrándoles desde otro lugar que se puede proyectar una perspectiva de trabajo distinta.
Ya sabemos qué es lo que no sirve. Ya sabemos que la construcción desde los medios no es tal, que luego eso no se traduce en crecimiento político musculoso por abajo, a lo sumo los medios son una harina barata que te engordan un poco para las elecciones pero esa gordura no tiene ni fuerza ni vitalidad ni resistencia para soportar las tareas necesarias que tenemos por delante.
Y hay que arrancar de nuevo, hay que empezar a reconstruir vínculos que están hechos añicos, hay que volver a laburar en las cooperadoras escolares, hay que rodear la escuela pública porque se la están devorando, hay que laburar con los docentes y hay que hacer un trabajo muy fino y paciente con sectores populares de la ciudad que, hegemonizados por la visión macrizada de la política, terminan avalando un proyecto político que atenta frontalmente contra su futuro, contra sus fuentes laborales y hasta con su permanencia en la ciudad si son inquilinos porque la tendencia es a la expulsión.

Por todos estos motivos es que me parece que lo más inteligente, lo más sólido y lo más fiel a nuestros principios es encolumnarnos detrás de Carlos Heller porque sabemos –al menos yo lo sé, o lo sospecho- que nos va a retribuir con su trabajo y su coherencia y no va a salirse ni cortarse para cualquier lado.
La tarea debiera arrancar ahora, pero teniendo más claro que nunca que no finaliza el 28 de junio, que ahí, si se quiere, recién comienza de verdad.

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