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sábado, 8 de agosto de 2015

El anti K emocional


El anti K emocional cree en esa frase célebre que al moribundo no hay que darle comida en la boca sino enseñarle a pescar. No entiende que una persona hambrienta y eventualmente desnutrida no estará en condiciones de aprender el oficio y que muy probablemente muera en el intento. Pero lo mças grave es que desconoce el hecho de que el Estado es la superestructura que se dan las sociedades para gobernarse y procurarse una vida, por eso cree que al kirchnerismo le gustan más los planes asistenciales que generar trabajo y, la verdad, es que probablemente morirá ignorando que por ejemplo, la Asignación Universal por Hijo no es un plan sino un derecho y que lo que ha hecho el gobierno es simplemente instrumentarlo.

El anti K emocional no pertenece a las minorías adineradas y arrastra la pesada mochila de estar insertado en la economía como clase media pero pensar el mundo como si fuera un ricachón, por eso, cuando a cada rato comprueba que no puede comprarse un Audi de 80 mil dólares, que no puede viajar al exterior a cada rato o que en definitiva no puede hacer lo que el cree que debería poder hacer, explota. Es que la disociación entre la inserción en la vida real y el mundo imaginario tarde o temprano hace estragos.

El anti K emocional cree que el gobierno no genera más trabajo porque no quiere. Repite que hay que promover la cultura del trabajo sin observar que, precisamente la mayoría de la gente que apoya al gobierno lo hace porque, casualmente, gracias a él recuperó el trabajo.

El anti K emocional enmudece cuando le preguntás quién dejó al país con una desocupación de casi el 30 % y qué gobierno se encargó de recuperar esos puestos de trabajo.

En líneas generales, el anti K emocional repite mecánicamente las consignas que emanan de los grandes medios opositores. Los zócalos son la pólvora que enciende su verba incendiaria, pero ¡Guay si le mandás una repregunta! porque se las ven en figurillas.

El anti K emocional repite torpemente que los pobres son pobres porque les encanta y que no trabajan porque son vagos.

Si le va bien, cree que el mérito es exclusivamente suyo. Es más, si lo apretás te dice que le debería ir muchísimo mejor, aún. Cree que al kirchnerismo no le agrada que a él le vaya bien.

El anti K emocional responsabiliza al kirchnerismo de que no le vaya como él cree que le tendría que ir, pero jamás investigará qué o quienes le hicieron creer que su destino era ser un aristócrata.

El anti K emocional tiene radares especiales para captar los bolazos más exuberantes que se puedan propalar. Y cuanto más demencial es el invento, más creíble le parece. Por ejemplo, este último de que un preso gana más que un jubilado.

El anti K emocional se aferra a estas boludeces y las defiende con uñas y dientes. La verdad es que habrá que hacer estudios muy profundos para detectar cómo contrajo esta penosa enfermedad.

El anti K emocional levanta la voz en la cola del banco, profiere los peores insultos a la presidenta de la nación, escribe carteles que chorrean asco y falta de respeto y sale a las calles a gritar los peores improperios sin que nadie le haga nada pero cree que vive en una dictadura...

Sería muy fácil redondear diciendo que el el anti K emocional es, por sobre todo, una persona medio tonta, pero ello no sólo sería una ofensa gratuita sino fundamentalmente injusta, porque el anti K emocional es, aunque él lo ignore, una víctima más de ciertas corrientes de pensamiento que nos han hecho mucho daño, como sin ir más lejos la de la oligarquía, que a través de sus medios y su aparato de propaganda convenció a una porción nada desdeñable de los argentinos que somos una patria fracasada e incapaz de gestarnos un futuro diseñado por nosotros mismos. Por eso los procesos políticos como el que estamos viviendo generan rechazos irracionales, porque a muchas personas las corre de su eje, de lo que creen su destino. Gente que en el fondo sigue creyendo el dogma según el cual "este país" tiene que volver a acoplarse a un esquema internacional que precisamente fue el que lo mandó al hospital. Hay un grupo nada desdeñable de argentinos que sigue fiel a la creencia de que todo lo bueno debe bajar del norte y que nuestro destino es morder el freno y acatar todo lo que venga.

Los sectores dominantes, esos que antes eran la oligarquía y ahora son "los mercados" tuvieron la astucia de transformar su mirada del mundo y su proyecto en la mirada y el proyecto de mucha clase media de esa que llega a fin de mes ahí, justito justito, pero que por su número y capacidad de batifondo es la principal defensora de un modelo de país que siempre que se implementó, la jodió.

Pero la pobre sigue convencida de que la culpa de todo la sigue teniendo el kirchnerismo...

viernes, 4 de octubre de 2013

Con qué libro se educó esta bestia con saña y sin alma...



Estoy parado en al cocina, esperando que el agua se ponga a punto pero sin levantar la tapa de la pava a cada rato porque me tecnifiqué adquiriendo un práctico termómetro que me avisa cuando llega la temperatura deseada. Arranca el viernes y en la radio suena "El ángel de la bicicleta". Lo escucho la misma mañana en que Clarín pone en tapa que los argentinos ahorran cada vez menos por el dólar y la inflación.

"Cambiamos ojos por cielo"

Y por un momento parece mentira que eso haya sido cierto y que muchos crean que la mejor continuación que tenemos es retomar las ideas que llevaron a la muerte al Pocho Lepratti.

¡Bajen las armas que aquí solo hay pibes comiendo!

Y las familias con patentes en sus autos que van de la F a la I hablando de una generación perdida, de esa mano de obra barata para ese delito chico como el que sufrió Claudia Piñeiro en Figueroa Alcorta y Austria con un flaquito que le lavó el parabrisas y le arrancó la cadenita de oro. Las señoras y los señores no saben -y los que sí saben se hacen los giles- que "generación perdida" es "hay que matarlos a todos" y no imaginan el espectáculo que sería ver montañas de cadáveres en las esquinas porque son miles los de esa generación perdida que se perdió precisamente por las mismas políticas que las llevaron a ellas y ellos a imaginar durante un pedacito del verano 2002 que "piquete y cacerola la lucha es una sola". 

Pero como ellas (y ellos) tenían más espaldas de a poco fueron recuperando posiciones, algo imposible para la generación perdida que no pudo recuperar nada porque tampoco había perdido nada. Es que esa generación perdida es lo que sobra, es como ese resto que chorrea del pote de helado cuando le ponen la tapa y lo sacan con el trapo rejilla.

Leo que el problema es el ahorro y la radio me dice "con qué libro se educó esta bestia con saña y sin alma" y pienso quién es la bestia, dónde está la saña y a quién, a quién le falta el alma...

viernes, 9 de agosto de 2013

El ADN cacerolo


Todos conocemos gente que tiene su campo alquilado y vive en la zona norte de capital o GBA, personas acostumbradas a ir a comienzos de mes al banco, extraer una parte en efectivo y el resto pasarlo a dólares. La típica bicicleta practicada por mucha pero mucha gente que este gobierno tuvo la virtud de cortar y por eso están como locos, porque si querés vivir de rentas con el kirchnerismo no la vas a pasar bien.  

Si a esa cultura de la renta le sumás que esta gente preferentemente está formateada dentro del autoritarismo oligárquico, ese que no tolera gobiernos que no pueda controlar -aunque se trate del Arturo Illia- tenés la fórmula perfecta, el ADN del cacerolo que milita el odio contra Cristina y todos nosotros.

Por eso para ellos es un mero detalle que el domingo haya elecciones. 

Están en otra.

¿Ta?

miércoles, 17 de julio de 2013

Los cacerolazos como resistencia a la redistribución


Si querés ganar tiempo, andá directamente al minuto 15

Alvaro García Linera es un intelectual de fuste. Recomiendo los dos videos grabados hace un par de semanas en el centro Cultural de la Cooperación, pero recomiendo específicamente el pasaje que comienza en el minuto 15, porque explica con claridad algo que también me tomé el trabajo de transcribir y sirve para entender el porqué de los cacerolazos en Argentina:

"Hay que estar atentos, que hay movilizaciones sociales, juventud, clase media, sectores que acaban de ascender, vinculadas a un ascenso de la economía. Pareciera ser que los momentos de mayor movilización social no son los momentos de mayor penuria social, necesariamente. A veces sí (Argentina es un ejemplo de ello) pero también hay momentos de gran expansión económica que vienen aparejados de ascenso de movilizaciones sociales que dan lugar a luchas redistributivas del excedente social, querellas por el excedente. No son querellas por el orden económico dominante, necesariamente, pueden ser luchas por la distribución del excedente que se está dando en el país."

"¿Las movilizaciones en Brasil son luchas que ponen en entredicho el régimen de economía dominante o son luchas que emergen para distribuir el excedente generado dentro del régimen económico vigente? No son luchas separadas por un abismo, De luchas por el excedente se puede pasar a luchas por el régimen, pero inicialmente pueden presentarse separadas."

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Es muy interesante analizar que en base a lo que plantea el vicepresidente de Bolivia queda muy claro que las movilizaciones de sectores acomodados en Argentina son precisamente por el excedente social, pero en sentido regresivo. Los sectores acomodados salen para frenar el desarrollo de un proceso que pone el acento en acercar excedente a los sectores más necesitados, algo que es naturalmente resistido y quedó expresado con singular precisión por esta cacerolera el año pasado que dijo la recordada frase "Les dan casa, comida, colegio, ropa y hospital"



Cuando hablamos de los "indignados" argentinos, esos crispados con cara de guerra, tenemos que pensar en que el fondo de su malhumor hay que buscarlo en el análisis al que nos convoca García Linera.

martes, 23 de abril de 2013

18/A Encuesta Cacerola

La consultora CEIS ha publicado este trabajo realizado a los manifestantes del 18/A. Los datos coinciden con la percepción general que se tiene, respecto a que los movilizados se encuadran dentro del marco político e ideológico de lo que expresa el Grupo A, pero señala un dato interesante y sospechado en este blog, referido a que los jóvenes tienen menos pruritos en asumirse como "de derecha" que sus mayores. Esto vendría a ratificar que está faltando una fuerza de ese signo sin traumas que los contenga y exprese.


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viernes, 19 de abril de 2013

Para ir pensando



Esto lo escribió Pablo Semán en su blog:

1-Defender las posiciones del gobierno, ser solidario con las fuerzas políticas que lo apoyan e ir a un cacerolazo es una experiencia formadora: escuchar “se va a acabar la dictadura de los K” callarse la boca, hacer de tripas corazón “y pensar, y pensar y pensar que es lo que pasa conmigo” templa el alma (1)

2-LOS NEGADORES APROVECHARAN CUALQUIER RESQUICIO DE LA REALIDAD PARA NO ASUMIR que personas más, personas menos el 18A tuvo una convocatoria gigantesca. Realmente me es imposible calcular si es mayor o menor que el 8N. Pero si da para entender que es muchisima, muchísima gente. Seguramente entre las 10 más importantes de los últimos 20 años (y me quedo corto).

3) LA COMPOSICIÓN SOCIAL me apareció semejante al del 8n. Clase media, cuadrante norte, pero no sólo eso. A diferencia del 8 N creo que había menos pendejada ( se explica por que mañana hay colegio). Y si bien yo vi menos cartel creo que había más organización invisible. Otro dato importante, para mi, el más importante, es que la gente que estaba parecía mas paciente. No esperaban nada inmediato. Luego lo interpretaremos.

4-CREO QUE HAY APRENDIZAJE EN ESE COLECTIVO y esta es mi mayor diferencia con las interpretaciones que creo que vamos a oir. Ese aprendizaje consiste justamente, en primer lugar, en la paciencia. No estan esperando que caiga el gobierno mañana. Adquirieron la perversidad del que sabe que la vaca se come de a bifes. No niego que habia gente exaltada gritando barbaridades. Pero menos aún que el 8N y menos, todavía, que el 22J (o no me acuerdo que mierda). La gente se contiene y se aviene a la mejor performace civica posible. Los que quieran jugar el jueguito del amor vence al odio, van a estar desorientados.

jueves, 18 de abril de 2013

El núcleo duro violento del caceroleo


Vi sólo el primer bloque -que, creo, fue el único- de Cynthia García con manifestantes y me dediqué a mirar el atrás, los carteles y la violencia explícita de la gran mayoría de los que rodeaban con cantos y actitudes deleznables al móvil de 678. Y eso me terminó de clarificar algo que si bien estaba visualizado, no aparecía tan nítido como hoy: el núcleo duro de estas marchas es profundamente antidemocrático y es capaz de acompañar los planes más feroces con tal de sacar a Cristina del Poder. Por supuesto que no son todos, de hecho los interlocutores de Cynthia coincidían sólo en que nadie los representa pero después cada uno tiene reclamos que nada que ver con el anterior, etc. No son todos los violentos, pero son muchos. Y no podría ser de otra manera en una sociedad donde los mayores vivieron las épocas del golpismo cívico-militar y los que tienen de 40 para arriba fueron formateados básicamente por la última dictadura del 76.


Así como la sociedad argentina tiene una cabeza dolarizada, en materia política, tantos años de golpismo no podían no dejar marcas y esas marcas se las ve en la cartelería y los cantos. Ese núcleo duro no quiere consenso, qué va, quiere leña, quiere sacar a patadas en el culo a un gobierno con una legitimidad sólo superada por los gobiernos de Perón.

Te propongo mires no a Cynthia sino atrás.

A continuación la agresión al equipo de la Agencia de noticias Télam



Y acá la agresión a Cynthia

Protesta espontánea


lunes, 15 de abril de 2013

El movimiento cacerolo incuba de la derecha del futuro

El amigo Tereschuk me reta a que cuente qué me quedó del programa de ayer y debo decir que si algo quedó ratificado en la charla con Yamil Santoro, uno de los "difusores" más conocidos del movimiento cacerolo y, además, miembro del partido Liberal Libertario y de Unión con Todos, marca actual de Patricia Bullrich, es que la agenda cacerola es exactamente la misma que la del Grupo A y que las diferencias están en el plano de la representación. Estos jóvenes coinciden de punta a punta con la UCR, el PRO, etc, pero están convencidos que ellos pueden llevar mejor las banderas y amplificar con más efectividad el discurso.

Santoro coincidió de plano con mi caracterización de que el caceroleo es el clamor de los irrepresentados.

Se observa que la realidad se les aparece como un cuello de botella, que las elecciones, por ejemplo, les complejizan el panorama. Entienden que no pueden desentenderse del tema electoral y por ende tienen que vincularse de alguna manera con esos sellos partidarios que desprecian porque saben que carecen de alternativa. Santoro considera que el PRO es el principal "tapón" para el crecimiento y desarrollo del espacio liberal-conservador, directamente lo desprecia.

La derecha argentina está empezando a tener contracciones y más tarde o más temprano irrumpirá una camada de dirigentes nuevos mucho más audaces pero, fundamentalmente, sin pruritos de ser "de derecha" y de asumir con orgullo una a una las grandes banderas de la reacción. No se puede ser una derecha eficaz sin trasgredir el campo de lo "políticamente correcto". Pareciera que estos pibes, formateados en los valores del los noventa, vienen con la dosis de desparpajo que la derecha necesita para modernizarse y presentarse como algo atractivo y electoralmente competitivo

domingo, 14 de abril de 2013

Debate sobre el 18/A

Hoy nos visitó Yamil Santoro, uno de los más conocidos "difusores" del 18/A. La charla con Yamil empezó a las 10 y media. Antes está la columna de Camila y, por supuesto, la de Arnaldo Bocco.

Primera hora

Segunda hora


Tercera hora

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sábado, 13 de abril de 2013

El sincericidio de Gil Lavedra


Conmovedora confesión del presidente del bloque de diputados de la UCR, Ricardo Gil Lavedra: "Sólo la gente puede detener al kirchnerismo", lo que equivale a decir "nosotros ya hicimos todo lo posible y no logramos nada". Renuncia cruel a la acción política la del Dr. Para cambiar algo o detener un proceso político es obvio que se necesita gente, como también que esa gente necesita dirigentes, porque si no pasa que hasta incluso muchos de los que putean y cacerolean terminan luego votando al oficialismo porque saben que, aún a pesar de las disidencias, les garantiza que hay mañana. En cambio ¿Qué puede esperarse de dirigentes como éste, que admiten de manera patética su impotencia, su inhabilidad? 

No han habido cambios sin dirigentes y ese es el cuello de botella que no logra sortear el espectro opositor: no tienen dirigentes que conduzcan y lleven la bronca para algún lado, por eso se da que se puede reventar el obelisco con miles de indignados y al día siguiente todo sigue como si tal cosa.

"Amor no es literatura si no se puede escribir en la piel", canta Serrat y no sé porqué relaciono esta frase con la oposición criolla. La canción habla de un amor de miradas y un vínculo similar se da entre el bochorno opositor y la bronca de la clase media acomodada. Falta sexo, muchachos, falta política, roña, ganas de tomar el poder, ganas de ganar, ganas de ponerse al frente, no se sumarse 

¿Qué consuelo le queda a los cacerolos si los dirigentes más cercanos a sus sueños, en lugar de dirigirlos, de orientarlos, sólo se suman a sus actos?


jueves, 7 de marzo de 2013

El idiota argento


La palabra idiota se usaba tiempo atrás para caracterizar a las personas que no se preocupaban por los asuntos públicos. El tiempo histórico que nos ha tocado vivir ha traído consigo una combinación explosiva que nos sorprende día a día: las manifestaciones de los idiotas potenciadas y reproducidas en progresión geométrica por las redes sociales.

Antes, las expresiones del idiota no salían de las cuatro paredes de la cocina, ahora se diseminan en segundos por Facebook o Twitter y cuando salen a la calle a manifestarse lo hacen sin filtro y si abren la boca expulsan los razonamientos más salvajes que uno pueda imaginar porque no están acostumbrados a separar el ámbito público del privado, son toscos y arrebatados.

Y están los que trabajan para darles letra, como si ir más lejos este Twitt que ilustra el post. La idea es reclutar voluntarios para el ejército de idiotas que avalará las teorías y prácticas más feroces y antidemocráticas porque el idiota argento no está en condiciones de diferenciar, por ejemplo, entre un gobierno de mayorías y una dictadura cívico-militares, entre otras cosas porque en líneas generales, el idiota proviene de sectores que apoyaron fervorosamente los golpes de estado y vivieron sus mejores primaveras en medio de marchas y desfiles militares.

El idiota argentino en líneas generales es, además, milico de alma.

Hoy leemos sus publicaciones en las redes sociales y nos agarramos la cabeza al ver cómo, por ejemplo, ponen en un mismo plano la muerte de un jefe de estado de la significación mundial de Hugo Chávez con el siniestro de Once. Para el idiota argento todo es lo mismo, maneja la lógica del noticiero televisivo de las 7 de la tarde, donde un debate parlamentario tiene la misma importancia que un litigio entre vecinos por un lorito o un accidente en la Panamericana. La no diferenciación entre diversos planos de análisis y de valoración del impacto de la noticia sobre el conjunto de la sociedad es lo que define al idiota. Es no ver la diferencia entre la sanción de una ley en el parlamento que incidirá de una u otra forma en la vida de todo un país y la cobertura de un casamiento de famosos, que no repercute en ningún ámbito de la vida material de las personas que lo miran por TV.

Luego, cuando esta incapacidad de diferenciar entre distintos planos de análisis se la traslada a la discusión política se encienden las luces de un espectáculo difícil de imaginar. Es que los procesos de repolitización no son lineales. No todo un pueblo se repolitiza al mismo tiempo, es un proceso complejo, con varios niveles y velocidades. Una parte importante se repolitizó rápido, a partir del 2001 y luego encontró mayoritariamente en el kirchnerismo el instrumento político adecuado para llevar adelante sus ideas. Otro se referenció en las diversas fuerzas del Grupo A. Pero mucho después la politización empezó a darse en los idiotas, los que nunca se preocuparon por la cosa pública porque durante décadas el complejo cívico-militar se encargó de representarlos y gestionar en su nombre al tiempo que los grandes medios de comunicación les armaban la agenda. Cuando ese complejo desaparece como factor de poder y la verdad mediática entra en crisis, los idiotas argentos se vieron compelidos a pensar en cosas que en su vida les habían preocupado, y así, a los empujones conceptuales empezaron a balbucear razonamientos que, como no podía ser de otra manera, develan una cosmovisión explosiva, donde anidan el  autoritarismo, el nazismo, infantilismos varios y un clasismo exacerbado.

Son a la política como esos adultos con serias alteraciones emocionales, que en la primera de cambio reaccionan como niños mal criados.

Son la costra que nos dejó medio siglo de interregnos militares.

Son buena gente ¡ojo!

No son culpables, son víctimas.

Pero peligrosísimas...

sábado, 2 de marzo de 2013

Se viene el 18A pero la solución política no aparece



El movimiento cacerolo ha puesto fecha a su próxima demostración: 18 de abril. Vale la pena preguntarse cuál es el objetivo perseguido ahora. Ya consumaron una gran movilización en noviembre, supongamos que la repitan ¿Y?

Descartada cualquier hipótesis de "rebelión popular" que tome el poder por la fuerza y sin una fuerza política sólida y con posibilidades de asestar un duro golpe electoral el octubre, el movimiento cacerolo corre el serio riesgo de transformarse en un espacio de catarsis clasemediera urbana, impotente para generar transformación alguna.

El país está claramente partido en dos y el ala conservadora, que abarca desde el PRO hasta fuerzas que se dicen de izquierda, sigue sin encontrar una representación a toda una corriente social que día a día hace más explícito su clamor por una fuerza que contenga, procese y politice una nueva identidad de derecha. Está faltando una nueva derecha, que, entre otra cosas, se asuma orgullosamente como tal y a partir de ahí pueda proyectarse en el tiempo e incluso cuente con buenas chances de ocupar espacios cada vez más importantes en el Estado. Pero este nacimiento será costoso porque en nuestra cultura política las fuerzas conservadoras tuvieron siempre un gran prurito en asumirse como tales, creyendo que eso espantaba al electorado, de ahí el gran invento de "el centro"... Manrique y su Partido Federal, Cristina Guzmán y su FUFEPO, Alsogaray y su Unión del "Centro" Democrático son quizá las expresiones más representativas de partidos políticos claramente conservadores que no se asumieron como tales en lo discursivo.

Hoy están maduras las condiciones para que esa  máscara deje de tener sentido. Las nuevas generaciones se asumen sin el menor complejo en la derecha e incluso desde ahí logran enhebrar un mensaje desprovisto de pruritos que hasta por momentos resulta atractivo. Sólo falta el sector que con audacia política salga a proponer la estructuración de esa nueva fuerza política. Por eso es extraño que luego del 8N, cinco meses después la propuesta sea más de lo mismo. Cierto es que el motor social de esta protesta no tiene necesidades acuciantes de cambio y que al igual que las fuerzas de izquierda clásica, el tener un componente que "llega a fin de mes" ralentiza el proceso. Pero ninguna novedad podrá llegar de este costado a la política mientras no se rompa el temor ancestral a sentirse orgullosamente de derecha y conservador.

En la vereda de enfrente, el peronismo logró vertebrar en su faz kirchnerista un amplio abanico que unificó desde su propio componente a una ancha franja de sectores sociales y políticos de gran dinámica. Conformó un frente que a diez años sigue mostrando muchísima vigencia. A su interior fue costoso hallar mecanismos para saldar diferencias y en otros casos garantizar coexistencia pacífica entre sectores con diferencias entre sí. Tuvo en esto gran importancia el liderazgo, primero de Néstor, luego de Cristina. Cierto es también que desde su nacimiento, el peronismo ha demostrado una asombrosa capacidad para entender las etapas históricas y proceder en consecuencia. Esta maquinaria política hace diferencia en todos los terrenos, es innegable, pero también es innegable la falta de creatividad de la derecha para crear algo distinto. De hecho hoy los sectores mediáticos que la expresan están más preocupados en ver si Daniel Scioli o Sergio Massa rompen, revelando así una postura parasitaria, de esperar la fractura para subirse al lomo del desprendimiento anti K, antes que en el espectro opositor.

Mientras esa franja que sigue a la intemperie política no entienda que debe hacerse cargo de lo que falta y se ponga a construirlo, el rumbo del país seguirá teniendo una sólida hegemonía en torno al peronismo y espasmos aislados de los descontentos.


domingo, 25 de noviembre de 2012

Gran debate sobre el 8N y el 20N en El Vermucito

Hoy hubo mucho debate con Néstor Sbariggi, Guille Di Baja, Pablo Semán, Rinconete y El Bosnio. Hablamos del 8N, del 20N, del kirchnerismo y mucho más. Además, Arnaldo Bocco se metió con la inflación...






viernes, 16 de noviembre de 2012

El 17 de octubre del 45 no había Facebook ni Twitter


Tampoco se convocaron por redes las movilizaciones del 2001, ni las del 25 de mayo de 1810 o el mayo francés. Esto viene a cuento de ciertos análisis peculiares (por decir bolaceos desfachatados) que nos quieren hacer creer que los últimos cacerolazos fueron motorizados a través de las redes sociales.

La redes son herramientas, meros instrumentos que pueden servir si hay razones políticas de fondo para generar determinadas actividades políticas. Imaginate a Carrió convocando a un acto a través de las redes, o a Duhaldo o Ricardito... ¿Te parece que pueden llenar la Federación de Box?

Lo que saca a la fracción opositora de los sectores medios a la calle es el vacío de representación que padecen; lo que los moviliza es la desesperación por tener frente a sí a un gobierno fuerte y saber que enfrente no hay nada sólido, que no sólo pueda oponerse con éxito -capacidad de veto- ahora, sino que la perspectiva no es para nada alentadora de cara a las elecciones del año entrante.

Es notable que en ciertos ambientes mediáticos, lugares harto apropiados para comprar las teorías más descabelladas, que luego son demolidas por la realidad, se da crédito a esta idea de que la gente fue convocada por la redes. La historia de las grandes movilizaciones en todo el mundo refuta de un plumazo tamaño equívoco. Si no hay predisposición o condiciones políticas para una determinada manifestación, no hay redes sociales que valgan ¿O en Europa, por caso, las manifestaciones de estos días las generan las redes sociales?

Claro, es muy poco saludable decir que en rigor las movilizaciones de la oposición de clase media en realidad son fogoneadas por los grandes medios que astutamente dicen que la convocatoria es "a través de las rdes sociales" como también es poco rentable contar que los principales difusores de los cacerolazos son cuadros ligados al PRO, a Patricia Bullrich y al agrogarquismo.

El problema es que entre los que mienten y los que se la creen, se va armando un análisis de fantasía que más tarde o más  temprano se termina haciendo añicos.

martes, 13 de noviembre de 2012

Caminando con Horacio González y el Pibe Peronista

Hoy tuve una charla muy nutritiva con Horacio González sobre cómo sigue la cosa luego de la concentración opositora


Y luego entrevisté al Pibe Peronista, que a esta altura ya se ha diplomado como el "cacerólogo" más importante del momento. Con él nos internamos en las líneas internas delos principales cacerolos


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domingo, 11 de noviembre de 2012

El 8N Puede beneficiar al kirchnerismo



Recién llegado de mi pueblo, repaso la bloguería y luego de ver las fotos en lo del Niger y el texto poco mendietista pero feroz de Mendieta, digo que tampoco hay que caer en el error de pretender conquistar a todos los sectores de esa famosa clase media de la que tanto hablamos. Hay una ancha franja de esos que se movilizaron que no sólo no nos quiere sino que si nos pudiera erradicar de la faz de la tierra lo haría sin pestanear. De ahí que se imponga ser muy precisos en la vizualización y el análisis: hay fracciones voluminosas que no es que no entiendan ni que estén desinformadas, no. Forman a conciencia el cuerpo de infantería del neoliberalismo.

Remarco esto, porque aunque para muchos suene a obviedad, como dijo Cristina el viernes, hay que volver a hablar de cosas que ya creíamos sobre entendidas. Cuando hablamos de dar la disputa en la clase media, no nos referimos a ese porcentaje decididamente anti peronista y anti kirchnerista. Pensamos siempre en los que pueden ser influenciados por ciertas prédicas, no en los que desean la muerte de nuestra presidenta, que son bastante más de los que se pueda suponer, ojo.

Ahí tiene que trabajar el Julián Domínguez  para la clase media, separando la paja del trigo, aislando a los violentos y a los golpistas de aquellos que con buena leche creen que les va bien por sus propios méritos y están dispuestos a escuchar nuestras razones.

Así como el 46 % no es un bloque homogéneo, el campo de los descontentos tampoco es uniforme. Por eso, pensándolo bien, el único beneficiado del 8N puede ser el kirchnerismo por ser el único que tiene a mano la capacidad de responder con gestión y en esa respuesta poner de manifiesto las contradicciones que hay en ese amontonamiento. Tiene, además, la posibilidad de interpelar a quienes están dispuestos a ser interpelados que, a no confundirse, son muchos más de los que nos imaginamos.

viernes, 9 de noviembre de 2012

"El gobierno necesita un Julián Domínguez para la clase media"



Siempre que le hago notas a la politóloga María Esperanza Casullo espero con ansiedad el momento en que estampa una frase espectacular, de esas que califican para titular. Hoy no fue la excepción y hablando de la concentración de ayer, cuando le pregunté cómo debe proceder el gobierno, clavó la definición que titula el post.


Del "Que se vayan todos" al "Todos somos Aguad, Recondo y Fargosi"


Tienen que conformarse con filtrar banderas como ésta, meterlas por costadito en medio de una concentración donde unos dicen odiar a Cristina y a todos los políticos sin excepción y otros reconocen filiaciones partidarias pero las ocultan, con frases y gestos que denotan cierta vergüenza. 

Este es el sueño de Clarín, una sociedad que sólo crea en jueces que, directamente o indirectamente, operan a favor suyo.

Una sociedad sin política y sin políticos autónomos de las grandes corporaciones. 

Una sociedad con dirigentes prolijos que no saquen los pies del plato.

Una sociedad donde referentes como María Eugenia Vidal declaran que se sienten representados por los manifestantes.

Una sociedad donde los manifestantes repitan de una manera tosca los zócalos de TN.
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jueves, 8 de noviembre de 2012

Crisis de representación y 8N


La crisis de representación que afloró en diciembre del 2001 ha perdurado hasta nuestros días en una porción de la sociedad argentina que es, precisamente, la que protagonizará el cacerolazo de esta noche.

Mientras el kirchnerismo fue la fuerza política que en 2003 se transformó en la expresión política que pasó a representar política y culturalmente al peronismo y sectores políticos y sociales afines, hubo anchas franjas de un electorado más identificado con el centro-derecha que no logró en 10 años construir una fuerza política que lo represente y mucho menos hallar referentes con capacidad de liderazgo. Con el radicalismo ideológicamente vaciado y malherido a consecuencia del desastre perpetrado con De La Rúa, la oposición al kirchnerismo entró en un proceso de fraccionamiento que sólo se unificó en torno a la línea política que le bajaban los medios, con Clarín y La Nacion como referentes excluyentes, pero luego de las elecciones de 2009, las diversas fracciones se mostraron impotentes para presentar un proyecto alternativo y dirigentes apropiados para llevarlo adelante, por eso la respuesta fue el 54% de apoyo a Cristina en octubre del año pasado.


Frente a este panorama y ante medidas tomadas por el gobierno nacional que impactan de lleno en sectores acomodados, como la prohibición de la compra de dólares para atesoramiento, empezó a gestarse el fenómeno del caceroleo como acto de protesta y rechazo, que tuvo una fuerte demostración en septiembre y seguramente hoy tendrá una convocatoria similar. Lo que sigue faltando, empero, es el instrumento político que represente a estos sectores ante la evidencia de que ni siquiera el PRO pareciera estar en condiciones de ocupar ese espacio. Este vacío fue el que engendró el bochorno protagonizado por los medios y los referentes opositores en las elecciones venezolanas, adonde se trasladaron tratando de montarse en un triunfo de Carriles que nunca llegó y los volvió a dejar expuestos de la manera más penosa.

Por eso es que, más allá del montaje que están desplegando los medios y de la innegable masividad que tendrá la manifestación de hoy, lo que queda expuesto en toda su magnitud es la incapacidad de estos sectores para darse una representación y un liderazgo que direccione su descontento en un proyecto político concreto que le ofrezca al conjunto de los argentinos una mirada, un qué y un cómo hacer en las diversas esferas de la vida nacional. Es que, al fin y al cabo, el tema pasa por la representación, por coincidir en líneas generales con un proyecto político y tener afinidad con quien lo lidera, algo que a diario se observa en el kirchnerismo con las manifestaciones de apoyo que recoge la gestión de Cristina, incluyendo las divergencias por temas puntuales que puedan darse, como el caso del diputado Héctor Recalde, que no obstante disentir en el proyecto de las ART manifestó en todo momento su alineamiento con el Frente para la Victoria.

Este es el gran desafío que surge ya en la madrugada de mañana: ver si los sectores descontentos logran transformar su rechazo al gobierno en un accionar político e ideológico claro, que los muestre como alternativa y evite que les ocurra algo similar al movimiento asambleario de 2002, que a poco de andar se diluyó en la más absoluta intrascendencia.

Quizá el desafío que tengan los argentinos que hoy salen a la calle sea asumir sin miedos un programa de centro-derecha explícito. Da la impresión que si se animan a romper con ese pudor de las derechas que supieron expresar años atrás Alzogaray o Manrique -que los hacía denominarse de “centro” cuando expresaban acabadamente proyectos conservadores-  probablemente puedan obtener muy buenos resultados en el mediano y largo plazo. Esto, además, impactará favorablemente en el escenario político argentino ya que sincerará posiciones en torno a temas puntuales como el atesoramiento de dólares o las importaciones y esto inevitablemente nos conducirá a la discusión de fondo, que radica en definir las prioridades para el conjunto del pueblo. Si por ejmplo la prioridad es defender al conjunto de la economía de los coletazos de la crisis internacional, la administración del comercio exterior que se ha puesto en práctica este año es saludable, más allá de que se hayan cometido errores puntuales en algunos aspectos de su implementación. Si en cambio la prioridad es defender ciertos consumos suntuarios, seguir posibilitando la fuga de capitales  y favorecer a las minorías desentendiéndose de los “efectos colaterales”, como venía sucediendo históricamente, naturalmente las medidas tomadas por el gobierno serán vistas como contraproducentes.

Estos son los debates de fondo que está requiriendo nuestro país y por ello es necesario que el descontento con el kirchnerismo se estructure políticamente con nombre y apellido para poner a consideración de la sociedad dos modelos en pugna y saldar un puñado de discusiones que hace rato están pendientes.

El kirchnerismo hace 9 años viene poniendo en consideración de los argentinos un tipo de país. Lo que falta es que desde la vereda de enfrente se le oponga otro modelo. Si esto se concreta, el país habrá dado un gran paso adelante.

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