El Lector "SH" me ha preguntado insistentemente porqué los blogueros hemos hablado tan poco del tema Pedraza, que a él le parece un asunto de vital importancial. Tiene razón y hace bien en volver una y otra vez sobre el tema porque eso sirve para que uno se replantee algunas cosas o si se quiere, se ponga a pensar en el sentido de los blogs Nac & Pop. Se me ocurre, entonces, que la bloguería está más preparada para la trinchera, para la barricada, para "resistir" (cuánto más fácil es "resistir" y aguantar contra el arco propio que salir a jugar en la cancha de arriba...) que para explotar debidamente los logros de la gestión gubernamental. Esos reflejos nos dejan un poco fuera de foco cuando se suceden noticias de real envergadura y significación como, por caso, la detención de José Pedraza. Al capo de la Unión Ferroviaria (organización que con el paro de ayer se terminó de descerrajar un balazo en las patas) no lo apresó el gobierno sino un sistema judicial que mal que le pese a muchos está dando muestras de un funcionamiento pocas veces visto ¿Alguien se hubiera imaginado, años atrás, que un peso pesado como Juan José Zanola pasara un año tras las rejas o que ahora un sindicalista muy fuerte como José Pedraza fuera detenido por el asesinato de un pibe que militaba en el PO?
Esto es fruto de un nuevo tiempo institucional, sin duda, que los blogueros quizá debiéramos trabajar mejor. Debiéramos encontrar juego para los "tiempos de paz"; debiéramos saber explotar los beneficios que arroja la gestión, entre otras cosas para garantizar un flujo de lectores que hasta el momento, y según dicen las estadísticas, se incrementa notablemente cuando las papas queman, cuando hay serios conflictos políticos. Es como que hay un sector de navegantes que vienen a los blogs cuando la cosa se complica, pareciera que lo hacen buscando línea o una mirada distinta de las que se vierten en los medios tradicionales. Pero no vienen a los blogs para ver qué decimos de Pedraza, de la inauguración de la autopista Rosario-Córdoba o de la reinauguración de Yacyretá.
Una explicación posible es que no lo hacen porque nosotros -salvo excepciones puntuales- generalmente no escribimos de estos asuntos y eso es nuestra culpa En un país donde si uno se pone a hacer memoria, las últimas grandes obras fueron el túnel subfluvial Hernandarias o el puente Zárate-Brazo Largo, allá por los sesenta y setenta, resulta que en la actualidad tenemos un gobierno que se ha tomado en serio esto de concretar obras pendientes, un gobierno que tiene eficacia, que toma los asuntos y los resuelve. Cualquiera que haya viajado alguna vez a Córdoba desde Capital ha parido en esas rutas angostas. Un buen día se hizo la autopista que une a las dos grandes ciudades del interior argentino y el dispositivo mediático lo pone de costadito, chiquitito, tratando de quitare importancia, y nosotros, en vez de batir bombos y platillos, inocentemente le hacemos el juego al no destacar como se debe la importancia de la medida, lo mismo que con lo de Yacyretá de anoche. Lo tomamos como una consecuencia obvia de un modelo de gestión y nos equivocamos porque al no remarcar estas obras en su debida magnitud quedamos a expensas de ese discurso según el cuál las cosas buenas pasan porque tenían que pasar, independientemente del gobierno de turno, y las malas suceden por exclusiva responsabilidad del gobierno kirchnerista.
Debemos ser capaces de dar la batalla desde otro lugar. Debemos encontrar los mecanismos discursivos para que todos los logros de este tiempo sean vistos como consecuencia de una gestión y no como productos de la naturaleza. Poner finalmente a Yacyretá a trabajar en los términos en que fue planeada hace 4 décadas, habla muy bien de un gobierno que logra concretar una obra que fue la postal de un país inviable. Yacyretá era "este país" donde todos roban y nadie hace nada. Bueno, Yacyretá finalmente está como debió estarlo varias décadas atrás. Tarde, pero se logró. Extraigamos las enseñanzas de este caso.
Bien, señores, Argentina tiene sentido, en Argentina se terminan las obras, en Argentina se está produciendo infraestructura, en Argentina los caciques sindicales pueden ir presos. Argentina empieza a ser un país que se pone de pie, un país digno que además sale a jugar con hidalguía y sentido estratégico correcto en un tablero internacional que se está poniendo patas para arriba.
A ver muchachos si somos capaces de transmitir todo esto...
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