El "dicen que dicen" instaló como dicha una afirmación que en rigor jamás se pronunció: "Argentina está blindada". Ninguna de las principales figuras del gobierno nacional dijo eso y es interesante ver y analizar cómo desde el dispositivo mediático se trabaja con la técnica del rumor para terminar inventando algo que en realidad no existió nunca, en este caso una afirmación. Lo que sí se dijo desde el gobierno es que esta crisis internacional encuentra al país mucho mejor parado que en los sacudones anteriores, pero eso está a años luz de sostener tamaña estupidez como que "Argentina está blindada".
Cuando Néstor vivía se daba mucho esto. Bastaba que Morales Solá o alguna pluma fuerte de la derecha reaccionaria escribiera "Kirchner habría dicho tal cosa" o "Kirchner está pensando que" para que ese rumor se esparciera como reguero de pólvora por el microclima de los estudios de radio y TV y, por supuesto, en las redacciones. En término de minutos, el país recibía como información algo que en rigor era un rumor, un chisme, una suposición, algo que no resistía el más mínimo chequeo (¿Te acordás cuando se habló de 2008 de que iban a incautar los fondos de las cajas de ahorro?) Bien, esto sucede ahora con el asunto del blindaje. Recuerdo que cuando se puso roja la crisis europea y la UNASUR mantuvo una serie de reuniones de ministros de economía y presidentes de bancos centrales, mientras incluso se acordó con Brasil un mecanismo de seguimiento online de la crisis europea y norteamericana, los principales medios argentinos no sólo ninguneaban esa información sino que le exigían al gobierno que prestara atención a lo que estaba pasando cuando en rigor se lo estaba haciendo.
Ahora resulta que la chicana es "¿Cómo, no era que estábamos blindados?" Sobre esta base estructuran toda una serie de refutaciones que por supuesto dejan al gobierno en el peor de los mundos pero todo es aire batido, todas son refutaciones de algo que en verdad no sólo nuca se dijo sino que jamás se lo pensó desde las altas esferas gubernamentales. Es chicaneo de zócalo televisivo, latigazos orales que suenan lindo, que dan la imagen de sabiduría pero que en verdad tienen pies de barro desde lo conceptual puesto que se refieren a un bolazo inventado por ellos mismos. Pero lo peor es que es una falta de respeto a la inteligencia media de las personas porque trasuntar este nivel de debate supone dar por sentado que la gente en su sano juicio crea que en verdad alguien del gobierno dijo algunas vez tamaña idiotez. Es bueno tomar esto como ejemplo para entender porqué después en las elecciones los medios son burlados por el 54 % del electorado. Desde el dispositivo mediático dan por sentado que la sociedad cree que alguien del gobierno dijo que estamos blindados, entonces salen a responder a ese rumor. Llegan así a un punto donde refutan lo que los medios creen que la sociedad cree y en esa espiral delirante terminan ellos por creerse lo que en la calle no está creído. Después escriben ríos de tinta, consumen minutos de radio y TV machacando sobre algo que al fin y al cabo inventaron ellos y terminaron creyóndolo sólo ellos.
Así les va.
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