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jueves, 2 de octubre de 2014

Chau, Udi


La movida bloguera tuvo mucho de aluvional. Todos los que que querían abrían su blog y se sumaban a ese bello e irrepetible momento histórico donde desde nuestros pequeños espacios salíamos al ágora digital para bancar un proyecto. Entre tantos que aparecieron, uno de ellos fue Udi, rosarino trasplantado a Tandil. Fanático mal de Central y talentoso, demasiado. Fue de esos que escribían poco y había que prepararse para leerlo. Udi fue uno de tantos a los que el kirchnerismo reunió y por suerte lo pude disfrutar en los encuentros blogueros. Alguna vez habrá que escribir más sobre el kirchnerismo como punto de encuentro de tantas historias y tradiciones.

Udi falleció hace pocos días, Mariano de San Telmo me dio la noticia (él, al igual que Rubén Sentis estaban en contacto permanente con él) un cáncer fulminante se lo llevó en un mes y medio.

Un abrazo, querido Udi. De corazón


Así escribía: 

"Leyendas del Gulag"

El camarada Dimitri Rodionovich Timoshenko miraba caer la nieve sobre la taiga. A fines de diciembre no cabía hacerse grandes esperanzas respecto a un hipotético mejoramiento en las condiciones climáticas. El camarada Timoshenko suspiró, pensando – quizás – en la soleada aldea, cercana al Mar Negro, en la que había nacido, más de seis décadas atrás, y sus inviernos benignos y veranos radiantes de sol sobre los trigales.
El camarada Timoshenko se estremeció, hundiendo aún más las manos en el capote recién recibido de Moscú, de basta confección, pero abrigado. Hasta las ganas de fumar quitaba el frío siberiano, pero Dimitri Rodionovich  sacó su mano derecha del cálido cobijo para buscar en el bolsillo superior de su chaquetilla una arrugada marquilla de cigarrillos “Acorazado Potemkin”. Se acercaba el camarada oficial Konstantin Davidovich Volodsky, resoplando por el esfuerzo de caminar sobre la nieve blanda, y Dimitri Rodionovich sabía que su jefe de brigada apreciaba los gestos de cortesía de parte de sus subordinados, cómo invitarlo con un cigarrillo, o procurar que todas las mañanas encontrara sus botas limpias y lustradas al lado de la puerta de su camarote.
El camarada oficial, un joven de menos de treinta años, egresado de la Academia Pugachov de Oficiales Penitenciarios, era hijo del legendario David Moiseievich Volodsky, héroe de la Revolución, dos veces condecorado con la Orden de Lenin y miembro del Buró Central del Partido. Su presencia en ese campamento de re-educación política sólo podía interpretarse como el escalón inicial de una ascendente (y rauda) carrera dentro del sistema de prisiones soviético.
El camarada carcelero Dimitri Rodionovich Timoshenko, a más de treinta años de su conversión a la Revolución, ya había visto pasar muchos jóvenes como el camarada Konstantin Davidovich Volodsky en ese puesto. Y a algunos de ellos, inclusive, los había recibido después como huéspedes de la institución.
Haciendo caso a su experiencia como revolucionario, y a centurias de sabiduría popular campesina, Dimitri Rodionovich siempre trataba de mostrarse servicial y atento a las necesidades de los jóvenes camaradas que – haciendo sus primeras armas al servicio de la Revolución – llegaban al campamento de re-educación política con las últimas teorías sobre la regeneración de criminales políticos y los métodos para su reinserción exitosa en la gran tarea de construir la patria de los trabajadores.
“Un oficial siempre es un oficial”, recordó el camarada Timoshenko que le decía su padre, el viejo Rodión Petrovich, ya sea que defienda al Padrecito Zar Nicolás Nicoláievich, o a los bolcheviques que lo destronaron y fusilaron, “y su fusta es muy ligera”, concluía el viejo, con los ojos entrecerrados y en voz baja.
El camarada oficial Konstantin Davidovich Volodsky acercó su cigarrillo al fósforo encendido que el camarada carcelero Dimitri Rodionovich Timoshenko le ofrecía, y – aspirando con fruición el azulado humo de su “papirosa” – clavó su mirada en el interior del campamento, del que salían, al trote y con las manos en los bolsillos, los internos. La taiga, monótonamente blanca, no ofrecía puntos de referencia.
“¿Qué tarea tienen que cumplir hoy los reclusos Zamuk y Wolkof, Dimitri Rodionovich?” inquirió el oficial Konstantin Davidovich Volodsky. El camarada Dimitri Rodionovich Timoshenko se apresuró a sacar sus manos del capote, y extrayendo un ajado papel del interior del mismo leyó sin vacilaciones: “los condenados traidores desviacionistas troskystas Wolkof y Zamuk están asignados a la cocina, camarada oficial Volodsky”.
Konstantin Davidovich inspiró otra bocanada, y mientras sacaba una hebra de tabaco pegada a sus labios dio unos golpes en el piso con los tacones de sus relucientes botas de blando cuero.
El camarada carcelero Dimitri Rodionovich Timoshenko miró por un instantes sus propias botas, duras y resecas, pero no extrajo ninguna conclusión de la diferencia. Los oficiales tenían uniformes y botas nuevas, la tropa se arreglaba con los rezagos, siempre fue así y Dimitri Rodionovich no tenía motivos para suponer que alguna vez sería distinto. “No sirve de nada pensar sobre lo que está bien y lo que está mal”, era otra de las frases favoritas del viejo Rodión Petrovich, y Dimitri Rodionovich nunca puso en discusión la sabiduría de su padre.
“¿Qué informa el camarada Simeón Ivanovich?” preguntó el joven Konstantin Davidovich Volodsky, mirando las filas de prisioneros que formaban filas para la revista matinal.
Dimitri Timoshenko, carcelero desde los inicios de la Revolución, buscó unos segundos una página detrás de la lista de prisioneros. “El camarada doctor Simeón Grobotkin informa que las tendencias antisociales y contrarrevolucionarias de los condenados Wolkof y Zamuk no han demostrado signos de mejora, camarada Volodsky”, informó, sin ninguna inflexión particular en la voz.
Kostia, como lo llamaba su padre, Consejero del Soviet Supremo, al joven oficial Konstantin Davidovich Volodsky, apagó la colilla de su cigarrillo con la punta de su bota  mientras trazaba un garabato en la nieve con la fusta. Miró hacia la taiga y su vista se detuvo en un enorme montón de troncos que esperaban ser cortados para el piso de una nueva barraca.
“Asígneles la madera, Dimitri Rodionovich.”, ordenó brevemente, para después agregar, mirando a los ojos al carcelero: “Sólo a ellos dos”.
Dimitri Rodionovich Timoshenko se cuadró, juntando con energía los tacos de sus botas y haciendo la venia contestó, con la práctica de décadas en el Ejército Rojo: “Comprendido, camarada oficial”. Sin pedir explicaciones complementarias Dimitri Rodionovich se dirigió hacia las filas de prisioneros, a quienes cansinamente contaba el cabo Alexander Pavlovich Buriatin, ex prisionero él mismo, que cumplía la segunda parte de su condena  - por anarquismo y robo a la propiedad del pueblo -  en Wolodczin, a escasos dos kilómetros del campamento, bajo el régimen de libertad vigilada.
El carcelero Timoshenko llamó a Wolkof y Zamuk mientras, con una mirada, hacía ver a Buriatin que él se hacía cargo.
Wolkof y Zamuk se acercaron caminando despacio, años de reclusión en el campamento de re-educación política no los habían hecho mejores ciudadanos ni comunistas, pero habían aprendido – sin dudas – a ahorrar energías. Cuando estuvieron frente al veterano guardia se detuvieron, parados entre firmes y descanso, pero con las manos en los bolsillos. Dimitri Rodionovich los esperó, con las manos a la espalda, y secamente les impartió la orden del día: “Toda esa madera tiene que estar cortada antes de las 6 de la tarde, empiecen”.
Iván Ivanovich Zamuk y Pável Borisóvich Wolkof se miraron, y con la misma actitud corporal de prescindir del despilfarro de fuerzas, caminaron sin detenerse hasta la madera acumulada en un montón, descargada del camión que, mensualmente, iba por ella al bosque.
El camarada Timoshenko miró sin expresión cómo los prisioneros colocaban unos troncos cortos a modo de caballete, y – tomando cada uno un extremo de la larga sierra – comenzaron a aserrar metódicamente, sin prisa, pero sin pausa.


Llegada la noche, Dimitri Rodionovich buscó en la fila de prisioneros que volvían de sus tareas a Wolkof y Zamuk, y ante su ausencia se dirigió al cabo Buriatin, para preguntarle por los reclusos. Alexander Pavlovich Buriatin no se distinguía por la velocidad de sus procesos mentales, pero disimulaba la carencia – o creía hacerlo – repitiendo las preguntas que le formulaban, con aire de considerar el asunto. Dimitri Rodionovich conocía a sus subordinados, y antes que el cabo Buriatin terminara de repetir la pregunta le informó que en caso de no presentarse con los prisioneros en cinco minutos podía darse por arrestado. El rostro deAlexander Pavlovich se iluminó en una mueca de comprensión, y sin repetir ni una letra salió disparado hacia la taiga, débilmente iluminada por los reflectores periféricos del campamento.
No le hizo falta buscar mucho. Wolkof y Zamuk llegaban en ese momento, limpiándose aserrín de los uniformes, y sin apretar el paso. Sus rostros se veían acalorados, pero no descompuestos, notó – con algo de íntima satisfacción – Dimitri Rodionovich Timoshenko.
El camarada carcelero, presintiendo la respuesta, inquirió a los prisioneros sobre el grado de avance de la tarea. Tanto Wolkof como Zamuk, parados no muy firmes, pero sin que su posición pudiese ser tachada de indolente, contestaron al unísono: “Terminada, camarada Dimitri Rodionovich”.
Dimitri Rodionovich, secamente y con un ademán, los envió al comedor. Una vez alejados, anotó sus nombres  nuevamente  para el trabajo en la cocina al día siguiente.


A la mañana siguiente, la taiga amaneció como de costumbre, pero el camarada Konstantin Davidovich Volodsky parecía de peor humor. Se acercó a Dimitri Rodionovich  y, sin siquiera preguntar qué tareas debería desarrollar ese día Wolkof y Zamuk , le ordenó que los enviara – a ellos y sólo a ellos –  a vaciar las letrinas del campamento y distribuir su contenido, presumiblemente como abono, en la base de cada uno de los abedules recién plantados en la periferia del campo.
Dimitri Rodionovich, sin inmutarse, giró sobre sus talones, buscando al cabo Buriatin con la mirada, pero, al no hallarlo inmediatamente, gritó los nombres de los reclusos, mientras tomaba nota mentalmente de la falta de su subordinado directo.
Wolkof y Zamuk se cuadraron, ni muy obsecuentes ni muy contestatarios, ante el viejo Rodión, quién los impuso de sus obligaciones para el día, en pocas palabras, tal su costumbre.
Si algo pasaba en el interior del camarada carcelero, no se reflejaba en su rostro. Expresar las emociones era superfluo, le había enseñado su padre, y Dimitri Rodionovich, que había servido a la Revolución luchando contra la intervención, y sobrevivido a la invasión alemana defendiendo a la madre patria, nunca encontró motivos que lo convenciesen de lo contrario.
Esa tarde, recorriendo el perímetro del campo, el viejo revolucionario, guardia rojo, partizano, suboficial del glorioso Ejército Rojo y actual carcelero, tuvo que reprimir una sonrisa de satisfacción, cuando vio la prolijidad con que habían realizado su trabajo los condenados traidores desviacionistas troskystas, distribuyendo de forma uniforme todo el contenido de las letrinas del campamento en todos y cada uno de los abedules plantados cada cinco “arshins”. El viejo Dimitri  no podía acostumbrarse, más de veinte años después de su implementación, al sistema métrico decimal.
Esa noche, Dimitri Rodionovich se ocupó personalmente de que los delincuentes antisociales y contrarrevolucionarios Wolkof y Zamuk no tuviesen ningún trabajo extra, e incluso que el recluso que servía el “borshch” se ocupara de que Wolkof y Zamuk encontraran algo más sólido que remolachas en el fondo de la sopa. Si los reclusos lo notaron, no se lo hicieron saber, quizás agotados por el trabajo que normalmente hacían ocho personas, o quizás por participar de las ideas del viejo Rodión Petrovich respecto a la expresión de los sentimientos.


Por la mañana, la temperatura había bajado de forma notable, y el camarada carcelero Dimitri Rodionovich Timoshenko esperaba la llegada del camarada oficial Konstantin Davidovich Volodsky, barruntando tal vez qué tipo de trabajo les impondría ese día a los reclusos Wolkof y Zamuk.
Pero Kostia había tenido una mala noche, o estaría redactando su informe semanal, el caso es que no se hizo presente esa mañana. Dimitri Rodionovich dejó que la distribución de tareas se hiciese según el orden del día, sabiendo que Wolkof y Zamuk serían asignados a su puesto de trabajo habitual. Siguió a los reclusos y, ya en la cocina, les señaló un montón de bolsas de papas, ordenándoles que separaran las grandes de las chicas, para distintas comidas.
Si alguien le hubiese prestado atención al curtido semblante del viejo revolucionario, habría detectado algo así como una sonrisa cuando dejó a los condenados reclusos traidores troskystas sentados en unas sillas bajas, con las bolsas de papas ante sí, y en el casi confortable ámbito de la cocina.
La noche no tardó en llegar más que de costumbre, y terminando otra de sus recorridas el camarada Timoshenko se dirigió a la cocina.
Los condenados traidores desviacionistas troskystas Wolkof y Zamuk, sentados frente a frente, con el mismo montón de bolsas a sus espaldas, y una de estas, abierta entre ellos, discutían acaloradamente.
Esta imagen fue demasiado para el viejo carcelero, que, tirando por la borda todo lo aprendido de su padre, demostró con creces los sentimientos que lo embargaron en ese momento:
“¡Ahh, troskos de mierda! ¡Son buenos para serruchar el piso y desparramar mierda, pero cuando tienen que tomar una medida no sirven ni para clasificar papas!”

jueves, 23 de mayo de 2013

El el jardín de la república


Anoche di una charla sobre periodismo digital y nuevas tecnologías en el sindicato de cerveceros de Tucumán ante unos 80 trabajadores, muy interesados en cómo seguir dando batalla, muy convencidos en lo referido a la profundización del proyecto nacional y popular. La foto que ilustra el post es de la marca más tradicional de cerveza que se fabrica en esta provincia.

Al llegar al hotel y conectarme, me enteré de los anuncios de Cristina. Me fui a dormir pensando en que el blue se viene en picada, que el blanqueo cambió el escenario económico, que cerraron las paritarias, en suma, que el gobierno ha tenido dos semanas de muy buenos resultados, hecho que se corrobora con la guerra de almohadas de la oposición. Es de libro: si la oposición desbarranca es porque el gobierno obtuvo buenos resultados en la coyuntura. 

Hoy es la presentación del libro de Aldo, libro que ha pagado él desde su propio bolsillo, hay que decirlo aunque sé que se va a enojar y con su acento tucumano me lo hará saber. Espero hoy conocerlo personalmente a "ram", ese comentarista feroz de varios blogs (ram es tucumano). Ayer conocí personalmente a Ricardo, otro activo tucumano digital al que referencio hará 3 o 4 años.

San Miguel de Tucumán está con su alocado ritmo de siempre. No se puede creer lo que es el centro de esta ciudad. Recién, mientras desayunaba, levanté la vista a la tele y no estaba TN. Acá miran CN23...

Mañana retorno a capital y el sábado, desde las 19:00 estaré conduciendo la transmisión de Radio Cooperativa por los 10 años de la llegada al gobierno de Néstor, con ese 22%...

Hoy presentamos un libro que habla de todos los que hicimos esta movida y lo haremos con orgullo y discutiendo todo lo que haya que discutir, como lo hicimos siempre, porque esa es nuestra razón de ser.

Cuánto hemos hecho y cuánto falta todavía. No estaría mal que repasáramos de dónde venimos y cómo arrancamos. No estaría mal seguir buscándole el agujero al mate en esto de bancar a un gobierno que es de lo mejor que el pueblo ha podido darse.

viernes, 14 de octubre de 2011

A propósito de "periodismo militante", Lanata y Abraham


Así como no existe el "periodismo independiente" tampoco existe el "periodismo militante", puntualicemos esto desde el vamos para limpiar la cancha. Lo que sí existió es una acción política muy exitosa del kirchnerismo para discutir el relato otrora hegemónico del conglomerado de medios privados liderado por el grupo Clarín y el diario La Nación.

Cuando en su momento de mayor debilidad política Néstor Kirchner lanzó el famoso "Qué te pasa Clarín ¿Estás nervioso?" los puso en evidencia, corrió el velo para que la sociedad en su conjunto los viera como algo concreto que, por supuesto, difería de esa cosa abstracta y por tanto indescifrable tras la que se habían camuflado durante años. El kirchnerismo demostró que son empresas, que son de alguien, que tienen intereses y operan en consecuencia. Esta verdad que era archiconocida en sectores reducidos, preferentemente circunscritos a la academia y al periodismo, un buen día pasó a ser masiva y en medio del proceso de repolitización de la sociedad, donde fueron cayendo muchos paradigmas otrora inconmovibles, se fueron dando fenómenos hasta entonces impensados, como que un gobierno con altísimos niveles de rechazo desde marzo de 2008 a julio de 2009 no sólo no cayera sino que lograra reiventarse, algo nunca visto en la historia política Argentina. Cuando a un mes y medio de la derrota de 2009 el gobierno le arranca a Clarín el negocio de la televisación del fútbol, se anota un triunfo simbólico de una trascendencia probablemente mucho mayor a la imaginada.

Por primera vez el grupo perdía una batalla y la sociedad vio que le entraban las balas...

Creo que acá tenemos el elemento central para entender todo lo que vino después. Creo que nada se explica si no se repara en que la sociedad comprobó que los grandes poderes también pueden perder, que eso no sólo sucede en el cine. La ley de medios que se sancionó luego fue el golpe de nocaut pero básicamente porque masificó la discusión sobre el control de los medios. La victoria política fue poner la discusión en la sociedad y sus resultados le han han sido más que favorables al gobierno.

Nunca creí que si alguna vez se efectiviza el cumplimiento del artículo 161 de la ley de medios las señales que controla Clarín pasen a manos que no le sean afines ni que su influencia se deba exclusivamente al control de tantos medios. En definitiva, Cristina Fernández de Kirchner se encamina a una victoria apabullante sin que la mismísima "ley de medios K" goce de una vigencia plena y sin que haya comenzado a emitir alguna señal radial o televisiva de relevancia nacional surgida como consecuencia de la nueva ley (casos como 360 TV, Paka Paka, etc tranquilamente podrían haberse puesto en el aire con la ley de Videla) Si esto es así y si coincidimos en que los medios ocupan un lugar vital en el debate político ¿Dónde está la explicación de la paliza electoral? ¿Cómo puede ser que no habiendo perdido un sólo medio ni un sólo cable Clarín no haya logrado, si no instalar un candidato con fuerza o emprolijar la oposición, al menos esmerilar la intención de voto de la presidenta?

La respuesta hay que buscarla  antes que nada en la política, luego, recién luego, se debe analizar el manejo inteligente de los recursos tecnológicos que potenciaron un nuevo tipo de comunicación.

El triunfo arrasador de Cristina es consecuencia de una victoria política fabulosa que se gestó en el segundo semestre de 2009 y en ese contexto hay que valorar la importancia de internet como plataforma novedosa que posibilitó un nuevo tipo de acceso a la información y de abordaje del debate político. Una captura de pantalla oportuna distribuida en las redes sociales tiene más valor que todo lo que se pueda escribir. En el caso de 678, el otro gran soporte comunicacional del oficialismo, la kriptonita no está en lo que puedan decir los panelistas ni los invitados sino en los informes. El manejo sin dudas inteligentísimo del archivo resultó devastador.

El kirchnerismo logró instalar un debate político en términos desconocidos y hasta insospechados por los medios tradicionales, acostumbrados por décadas a manejar la agenda a gusto y placer y a no tener una respuesta potente de sus recortes. Uno a uno, todos los recursos de un dispositivo mediático avejentado y por ende con escasos reflejos fueron aniquilados conceptualmente, primero en la blogosfera, luego en Facebook y Twitter. Basta una captura de pantalla para que una operación quede al descubierto. Las páginas web de los diarios son lentas, su ritmo de actualización está circunscrito (en teoría) a determinados controles de calidad editorial o verificación de coherencia con la línea del medio mientras que el bloguero, el facebookero y el twittero resuelven en segundos una consigna, una frase o hasta una chicana con la ventaja de que en minutos se reproduce en progresión geométrica por la red, con los resultados que conocemos.

Pero de nada sirve la tecnología ni los vastos recursos que proporciona la internet 2.0 si no hay previamente una línea clara en lo político e ideológico. Esta sutileza es la que explica que el dispositivo mediático, sin haber perdido un solo cable ni un solo medio audiovisual haya cosechado una derrota sin precedentes.

Es la política, estúpidos...

martes, 2 de noviembre de 2010

Hay que dejar de responder provocaciones

Leo esta nota de Jorge Fernández Díaz en La Nación y me broto pero por suerte al instante recuerdo el reportaje de anoche con Arnaldo Bocco y caigo en la cuenta de que no hay entrar en ese tipo de provocaciones porque, está a la vista, lo que busca este colega no es debatir sino llevarnos a un terreno de discusión que a nosotros no nos conviene. Como tampoco nos conviene responder los agravios de provocadores como Pablo Sirvén y otros tantos que ya han demostrado la dosis de cobardía suficiente como para que no los tomemos en cuenta.

El contraste que planteo más arriba no es casual, se entronca con una mirada que vengo desarrollando hace rato sobre cómo pararnos en torno a la ley de medios y que consiste básicamente en poner todo el empuje en crear nuevos contenidos y brindarle a la sociedad nuevos canales de información y debate. Está probado que la etapa de responder al dispositivo mediático entra en su etapa terminal. Hubo un tiempo para eso pero ahora el desafío es otro. Si no avanzamos pensando nuevas formas de comunicación y nuevos contenidos no vamos a ir a ningún lado. Cuando anoche yo tenía en el teléfono a un funcionario de primer nivel que por la confianza que me dispensa porque me conoce hace unos veinte años, estaba dispuesto a hablar, a explicar con lujo de detalle cómo se gestiona en la diaria la economía y el mundo de las finanzas, cuando lo escuchaba y comprobaba que estábamos logrando un material periodístico de altísima calidad, pude sentir que ese es el camino, que por ahí se convence y se demuestra porqué este gobierno y este proyecto es el mejor y el más avanzado para nuestros días en el contexto de  nuestra realidad concreta.

Indudablemente le sirve mucho más al oyente de la radio o al lector del blog escuchar la cocina de cómo se para una corrida bancaria, que es el ataque más sutil y letal que un país pueda sufrir. Le sirve mucho más enterarse que hubo un momento en que todo el personal del Central cerró filas y así se logró doblegar al mercado, que una respuesta a Fernández Díaz que desde el comienzo al final sólo podría contener desmentidas trilladas a perogrulladas refritadas referidas al carácter y la forma de ser de Néstor Kirchner.

Admito que así como ahora escribo esto es muy probable que más temprano que tarde no pueda con mi genio y me trence en una de esas habituales contestaciones, pero la línea que vale y que debemos trabajar es ésta, la de anoche, la de ofrecer nuevos climas, nuevos espacios para que los compañeros que están en la gestión puedan explayarse y comunicar cositas de la cocina que se desconocen y son muy valiosas.

Necesitamos que los funcionarios comiencen a sentirse reporteados y no interrogados, necesitamos generar los espacios pero fundamentalmente los climas para hacer circular la información de calidad. El propio Arnaldo me llamó hoy muy contento por la nota de anoche y su rebote y me manifestó su disposición a conversar de estas y otras tantas cosas en, por ejemplo, una reunión de lectores del blog ¿Qué tal? Si sentimos que hay que dar una lucha muy ardua y que para ello necesitamos nutrirnos de muchos elementos, acá podemos ir hallando mecanismos novedosos.

domingo, 6 de junio de 2010

Periodismo, blogs y redes sociales, a propósito del Día del Periodista


En vísperas de un nuevo aniversario del Día del Periodista, fecha en la que pareciera que hay que hacer un balance de la profesión, se me ocurre que es importante destacar como estampa de estos tiempos la irrupción de las redes sociales como verdaderos canales de difusión de ideas que han potenciado ese costado de “difusor” que tiene la mayoría de las personas.

Dudo, no obstante, que esto tenga mucho que ver con el periodismo, pues sería algo parecido a suponer que emitir un sonido equivale a hacer música, pero sí es innegable que la posibilidad de, por ejemplo, refritar un artículo periodístico con una opinión personal sobre el mismo, como sucede en los blogs y en Facebook o Twitter, ensancha la oferta, aumenta la cantidad de voces y miradas potenciando la posibilidad de que la mayor cantidad de personas posible lea, vea o escuche determinados trabajos, como sucedió hace poco con ese vómito que profirió Pepe Eliaschev en las vísperas del bicentenario o lo que pasó ayer con las declaraciones del ex dueño del diario La Razón en el programa “Vaca Profana” que se emite por la 530.

Diría que este nuevo Día del Periodista que se avecina sucede en una coyuntura donde básicamente la gran novedad son las herramientas de la Internet 2.0 que amplían las posibilidades de leer, ver y escuchar notas y reportajes que antes sólo podían ser disfrutados por quienes habían comprado un diario o estaban escuchando por ejemplo una emisora de radio al momento en que se generaba una discusión muy fuerte o un cruce entre dos entrevistados. Cinco años atrás era muy difícil acceder a la posibilidad de volver escuchar o ver algo generado en la radio o la TV. Hoy, esa posibilidad la tenemos y basta que un blog cuelgue un video o un audio para que se multiplique en progresión geométrica, posibilitando así que miles de personas ya no sólo se enteren de “lo que dijo tal o cual dirigente” sino que lo puedan ver y escuchar con lujos de detalles.

Es indudable que estas nuevas posibilidades de acceso a materiales audiovisuales genera cambios en las audiencias puesto que ya no se opina sobre lo que se dice que dijo tal personalidad de la política, la cultura, el deporte o el mundo sindical o empresario sino que se tiene el material para verlo y oírlo cuantas veces sea necesario. Y esto opera sin dudas sobre las personas que no sólo se forman una idea de tal tema al acceder a un determinado archivo audiovisual sino que pueden hacer las veces de emisor al reenviarlo a conocidos que les puede interesar ese material y así sucesivamente.

Creo que mucho del fenómeno Facebook 678 está basado en estas transformaciones como también que hay muchísimas personas que gracias a estas nuevas herramientas han podido acceder a otras miradas y planteos que contradicen o al menos cuestionan la “historia oficial” que a diario relatan los principales medios de comunicación concentrados, algo que denomino reiteradamente como “el dispositivo mediático”.

En el caso de mi programa de radio puedo comprobar cómo algunos audios que subo acumulan una buena cantidad de oyentes con el detalle cualitativo de que quien, por ejemplo, escuchó el audio de la nota con Abel Fernández sobre Guardia de Hierro, lo hizo a conciencia, dicho de otro modo: “quiso escuchar ese material”, no es que estaba trabajando y la radio sonaba como música funcional.

En líneas generales también se puede utilizar este razonamiento para la gran mayoría de los lectores de blogs, que no llegan a la blogosfera por casualidad, sino buscando algo en particular. El lector de blogs no es un internauta que anda navegando sin ton ni son, el que llega y se aquerencia en la blogosfera lo hace porque encuentra algo que los medios tradicionales no le brindan.

Una buena pregunta entonces sería cuál es la relación entre el surgimiento de los blogs y redes sociales con el periodismo y ahí no tengo una respuesta cerrada. Como bloguero noto que el aporte de esta herramienta es valioso como vehículo, como plataforma o como medio en lo referido al intercambio con el lector y al debate que se produce en aquellos post que impactan pero no me animaría a sostener que los blogs hayan introducido alguna mejoría en el periodismo. Hay sí cambios, como por ejemplo que son páginas de autor, lo que hace que uno vaya a tal o cuál blog porque le interesa conocer la opinión de ese bloguero respecto a un tema en particular pero al mismo tiempo que pasa eso se verifica que hay mucho de pulsión, mucho de sentarse y publicar balbuceos, ideas no del todo redondeadas y no sé hasta qué punto ello aporta en términos de calidad. Te surge la idea y la posteás así en bruto como viene, en muchos casos buscando generar un debate sobre ese tema, pero no sé hasta dónde eso puede ser caracterizado como periodismo.

En cuanto a mi experiencia, observo que los posteos que más impactan o los que más me agradan son aquellos que surgen de pensamientos que tengo sobre algún tema en particular y no las ocasiones donde procedo en base a una captura de pantalla de algo que salió en Clarín online agregando mi respuesta. A ver, creo que debo hacerlo pues este blog nació y se caracteriza como un espacio para la discusión política y la respuesta a los manijazos de los grandes medios, por eso es válido por ejemplo remarcar cómo recurrentemente Clarín, por caso, habla de “la justicia” toda vez que un fallo lo favorece y de “jueces” cuando la situación es a revés. Eso cumple una función táctica, es una suerte de marcación “hombre a hombre”, es un “cortito”, un golpe que sirve para que mucha gente advierta cómo la gran prensa manipula las palabras y el sentido de las cosas cotidianamente pero en términos de calidad periodística no creo que aporte demasiado.

Se me ocurre también que se está verificando cierto amesetamiento, que la cantidad de lectores está como medio estancada –en algunos casos cayendo- y que por momentos pareciera que entramos en el típico círculo del “de, por y para” un grupo de contertulios y ello entraña algunos riesgos. Si el tiempo pasa y los lectores son más o menos los mismos, si el tráfico se estanca o directamente decrece, creo que hay que poner las barbas en remojo. Así como los lectores vienen y se cautivan con la novedad, no dudan un instante en marcharse cuando la escena se repite, cuando no se profundiza y cuando en líneas generales no se obtiene en términos de calidad y debate lo que se pretende desde lo periodístico.

En suma, me arriesgo a sostener que la aparición de los blogs y las redes sociales han aportado y mucho a democratizar la palabra y la opinión, han contribuido notoriamente a que un sinnúmero de personas que antes sólo eran receptores pasivos hayan mutado en difusores de ideas a pequeña escala, pero la verdad es que no tengo claro si se puede pensar que ello ha contribuido a mejorar la profesión.


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miércoles, 12 de mayo de 2010

Blogs con mucha plata y cero lectores


¿Cuánto cuesta publicitar un blog en Google Adsense?

Pululan blogs fresquitos como éste que sin comentarios ni lectores cuentan sí con un fuerte apoyo económico como para publicitarse en la blogosfera.

Pero esto viene a ratificar por enésima vez una certeza: Con plata se pueden armar muchos blogs e incluso publicitarlos agresivamente. Lo que que no se puede obtener con plata son lectores.

La derecha lo sigue intentando y Google factura agradecido...


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viernes, 5 de marzo de 2010

Qué le interesa a los lectores de Clarín

Toda vez que evaluamos la cantidad y calidad de los lectores que visitan la blogosfera decimos que, por ejemplo, Clarín oscila los días de semana en los ochocientos, novencientos mil visitantes únicos, pero que de ahí hay que ir desgranando las diversas motivaciones de cada uno de los visitantes. Están los que entran por deportes, por Espectáculos, por el clima, etc, etc. Por eso deducimos que finalmente los lectores que realmente les interesa la política son muchos, obvio, pero en un número notablemente más pequeño que el total de visitantes. En cambio en los blogs políticos todos los lectores entran buscando exclusivamente debate político.

La suma de todos los visitantes a los blogs políticos es entonces bastante importante, no sé si los ochenta mil de los que habla Artemio López, pero de todos modos es una cifra considerable.


Hoy Clarín publica esta nota donde en cierta manera abona nuestra teoría. Acá están las palabras y noticias más buscadas en febrero.


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martes, 16 de febrero de 2010

Siguen mandandonos lectores


Ahora desde El País




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Un buen intercambio de ideas

La verdad, no visito tan a menudo como debiera los blogs de economía y casi nunca había entrado a Finanzas Públicas. El tema es que a partir de un mensaje que dejó Musgrave en lo de Mendieta surgió la idea de proponerles una nota en La Bloguera donde participarían Richard y desde Panamá “el del 0.33%” (pavada de apodo, si las hay, para un bloguero económico). Lamentablemente a Richard se le inundó el rancho y no pudo participar, pero sí logramos conversar con “el del 0.33%2 y lo hicimos bastante largón y amenamente.

En un momento de la charla le dije a Mariano (el del 0.33%) que se notaba que está viviendo afuera porque lo notaba menos crispado, más tranqui, como sin tanto complejo para reconocer lo que está bien y sin tanto drama para aceptar lo que anda mal.

Me quedé luego pensando en eso y en cómo en una de esas la cotidianeidad argenta, y si se quiere “porteña”, tan cargada de maximalismos y chicanerío no nos juega en contra.

Quizá soy yo que me tomo algunas cosas a la tremenda y pienso que todos se sacan de la misma manera, pero anoche sentí placer por hablar con alguien en el programa porque, la verdad, cuando uno hace radio todos los días, realiza reportajes, habla y conversa pero muchas veces con piloto automático, como un acto de trabajo.

Es bueno conservar cierta capacidad de disfrute para cuando se habla del país ¿no?


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martes, 20 de octubre de 2009

Gran radiografía de la blogosfera argentina


Hace rato que Elemaco, uno de los editores del blog Economista Serial Crónico, viene desarrollando una serie de estudios sobre la blogosfera argentina.

Ahora acaba de despacharse con este post titulado "la blogosfera 3.0" que verdaderamente constituye una radiografía de lo más elaborada que se ha realizado sobre este espacio virtual.

Saludamos a Elemaco y le agradecemos el empeño que pone en estudiar este nuevo fenomeno.





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jueves, 3 de septiembre de 2009

¿Qué hacíamos cuando no teníamos los blogs?


Así como a veces nos cuesta pensarnos sin hijos (¿A veces no te parece que los críos estuvieron ahí desde siempre?) también nos cuesta imaginar la vida sin este espacio para la catarsis que es la blogosfera.


Me dormí admirando la paciencia "misericordiosa" de Gustavo López en "A dos voces" contra Bonelli, Silvestre, Aguad y Estenssoro y me levanté pensando en si Gal colgará este hoy video, de modo que todos los que no vieron el programa tengan otra oportunidad y no se lo pierdan.


En eso andaba cuando entro a ver si había mensajes en el blog y me encuentro con uno que elogia precisamente la performance de López anoche.


Yo no sé que hacía antes de que surgieran los blogs.


Sí lo sé. Les cuento: Siempre que tuve aire (programas de radio) miraba y escuchaba todo tipo de programas sabiendo que al día siguiente podía descargarme, en cierta manera responder mensajes y todo aquello que requiriera, según mi subjetivo punto, una explicación o lisa y llanamente una respuesta.


Cuando no tenía un programa en el aire ¿Saben qué hacía? escuchaba música o miraba el Discovery, porque sentía que me hacía demasiado daño consumir ciertos programas. Sentía que me indigestaba, que me caía muy "pesado" todo y que no lograría evacuarlo, con todas las consecuencias que tiene para la salud mental tener que dejar pasar el tiempo con eso ahí dentro, fermentando.


Alguna que otra vez, cuando estaba muy sobrecargado generaba discusiones en la panadería o con algún conocido, para soltar algo de ese lastre, pero siempre era limitado. No lograba sacarme todo.


Pero un buen día aparecieron los blogs y todo cambió, no solo para mí sino para los miles que navegamos en estos rincones de la red y sentimos que acá podemos opinar, discutir e incluso hacer un "Miraste esto" o un "¿Viste aquello?"


Anoche vivimos quizá el punto máximo de éxtasis catárquico: Estábamos haciendo La Bloguera y mientras entrevistábamos telefónicamente a Santiago O'Donnell sobre los problemas que está teniendo Obama con la reforma del sistema de salud norteamericano, veíamos a Daniel Vila en América 2 y nos agarrábamos la cabeza con Mendieta y Sebastian al leer el zócalo: "Nos quieren secuestrar la palabra"


Fue hermoso porque estábamos al aire y por supuesto que nos mandamos como fieras sobre la cuestión y pudimos improvisar un post radiofónico muy interesante.


Pero ojo que hay un riesgo y es que la blogosfera se transforme en una salita DE POR y PARA...


Si pasa eso marcha al fracaso. la blogosfera tiene que seguir creciendo, tiene que seguir vivificandose, tienen que seguir creciendo en calidad de contenidos y tráfico todos los blogs o al menos la gran mayoría.


¿Cómo se hace?


Ah, no lo sé..



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sábado, 13 de junio de 2009

Mariano T operó magistralmente un post

Mariano T es un bloguero muy hábil para meterse en otros blogs y con astucia llevar la discusión al terreno que a él le interesa, además de hacer propaganda de las consignas de la Mesa de Enlace.
En el post que publiqué esta mañana cuyo objetivo era remarcar la línea editorial de Clarín, Mariano se mete y su primer mensaje es una obrita de arte:

"Digan lo que digan (y el orden que le pongan), es un éxito de gestión diplomática. Y eso hay que reconocerlo. Es una gestión humanitaria que posibilitó la reunificación de una familia, aunque sea en forma temporal. La dra Molina seguro volverá a Cuba más gordita de lo que salió."

Brillante. Esa oración final merece un aplauso: "La dra Molina volverá a Cuba más gordita de lo que salió". Esto es talento, esto es tirar el anzuelo y quedarse esperando que un par de lectores piquen para luego discutir ya no de Clarín sino de Cuba y de paso practicar el terrorismo alimenticio de la Mesa de Enlace con el asunto de la falta de carne (hace décadas que vienen diciendo lo mismo)
Por supuesto que un par de amigos cayeron en la emboscada, entonces el próximo mensaje de Mariano T fue:

"daniel, tarado, se ve que no la vio por TV, tan flaquita. Los cubanos están a régimen, hace poco se los rebajaron un poco más. La comida en Cuba no alcanza y tienen que importar, a pesar de la tierra tan fértil. Acá todavía alcanza, aunque produzcamos cada vez menos. Así que tienen un sistema de racionamiento que asegura que nadie se muera de hambre, pero no proporciona muchas más calorías que esas. Vean las fotos ahora, y las fotos cuando se tome el avión de vuelta.

Ya está, ya logró su objetivo y arrastró a los lectores a su juego.
Luego se manda otro comentario:

Y conste que no me opongo al racionamiento, que es la solución para el problema argentino de la carne en 2010 y 2011. La carne que va a haber va a alcanzar para que en promedio se coma mucho más de lo necesario, el problema van a ser los pobres, así que si se distribuye el 70% con libreta, igual para un cartonero que para un universitario, la carestía no va a agravar la preocupante situación social.

Y sigue luego con otro comentario:

"Lo bueno del racionamiento cubano es que previene la incidencia de enfermedades cardiovasculares. Poca carne(la sexta parte de lo que comemos acá) y muchas legumbres"


Así se opera en la blogosfera, muchachos. Este mecanismo es cada vez más utilizado y en muchos casos tiene una gran eficacia pues logra desviar la atención de los lectores del objetivo del post y arrastrarlos a un debate donde el operador ya tiene preparadas las respuestas y argucias varias. Mariano T es por lejos el más habilidoso en esta materia.
Hay una forma muy fácil para desactivarlo: No responderle.
Pero cuesta no pisar el palito.

jueves, 19 de marzo de 2009

La importancia de los blogs

Cuando en estos tiempos miles de personas están interconectadas mediante Internet y las opiniones, las informaciones y sus interpretaciones van y vienen es bueno pensar cuánto le han mentido los grandes medios de difusión a la humanidad a lo largo de los años. Qué fácil le resultaba a la prensa adueñarse de “la verdad” y transformar su mirada en la mirada de las mayorías.
Siempre me llamó la atención la potencia que en términos de credibilidad tenían los medios hasta, digamos, 1983, cuando el destape de la olla del terrorismo de estado puso en tela de juicio la hasta entonces credibilidad casi inexpugnable de la que gozaban los grandes diarios puesto que mucha gente empezó a preguntarse cómo podía ser que medios tan poderosos e importantes hubieran ocultado todo el horror que se había vivido.
Hasta entonces era usual escuchar “lo dijo la radio”, “salió en el diario” o “lo ví en la televisión”. Y eso tenía casi el poder de una ley que nadie se animaba a poner en duda. Era una certeza. Si la radio la tele o el diario lo habían dicho, a lo sumo se podía debatir en el terreno de las interpretaciones, pero nunca sobre la verosimilitud de la fuente. Si Muñoz había dicho que la falta había sido dentro del área, si Zavatarelli no lo había desmentido y si la foto del diario no era del todo clara, pues había sido penal y nadie discutía más nada.

Hoy la fuente es cuestionada al instante y hasta sucede que los grandes diarios por momentos se muestran lentos de reflejos para reaccionar ante miles de blogueros que como cuscos les vamos mordiendo los talones. La metida de pata de Clarín cuando publicó que había muy poca gente en el acto de la Mesa de Enlace en Córdoba es una de las tantas muestras. En minutos esa nota fue levantada, pero ya era tarde. Ya un bloguero la había grabado
Hay una cantidad considerable de personas que día a día visitan los blogs y en número creciente. Si bien desde lo cuantitativo es poco, es interesante desde lo cualitativo porque vemos y comprobamos a diario cómo incluso muchos periodistas de primera división se inspiran en nuestros textos y en muchos casos comprobamos con dolor la forma obscena en que nos roban ideas o juegos de palabras sin la más mínima honestidad de reconocer que lo leyeron acá (citá la fuente, fiera, el choreo te denigra)

Es muy interesante también el intercambio que se da entre los que pasaron por la reunión de ayer en Plaza de Mayo, los que la vieron por la tele; los aportes que uno hace sobre el uso de las cámaras, la experiencia que aporta otro en base a su asistencia a las marchas, etc. Es notable cómo en horas se forma una mirada desde otro lado a la mirada del dispositivo mediático opositor y cómo esa visión comienza a multiplicarse por la red, llegando a los lugares más lejanos del país.


Abel, fiel lector del blog, sacó esta foto ayer a las 17:35 en 9 de Julio y Belgrano. Se pueden ver tres colectivos que trajeron gente ¿Cómo? ¿Y la espontaneidad?









Esta foto la sacó a las 19.00 en Diagonal Norte y Florida. Una demostración de que el microcentro no fue afectado en lo más mínimo por la reunión del rabino x-28






Hoy Clarín arma una tapa dando la idea de que a lo largo y ancho del país se registraron movilizaciones masivas cuando todos los que nos conectamos en los blogs sabemos que no es así y lo decimos, y seguro que es una voz pequeña, de ínfima cobertura, pero es alguito.
Dos décadas atrás no había nada.

Recuerdo ahora cuando en plena dictadura mi hermano, que estudiaba en La Plata, venía a pasar el verano a casa: Sus discusiones con mis viejos eran básicamente por la agenda, por el diagnóstico (Ahí nació mi vocación por la comunicación y se empezó a formatear la idea de que había prohibiciones y cosas que no se podían decir. Aún me recuerdo en un recreo del colegio diciendo que me gustaría estudiar periodismo pero que no me iba a bancar tener que escribir “negro” cuando veía y sabía que era “blanco”)
Mi hermano daba una visión de la realidad radicalmente opuesta a la de mis padres, que se construía básicamente por la lectura del diario La Nación. Cuando los viejos le hablaban de las "bandas de subversivos" Oscar los desmentía porque vivía, precisamente, en uno de los lugares más tomados por el terrorismo de estado y su visión de los hechos naturalmente contrastaba de cuajo con la de La Nación, y mientras se difundía que habían caído cinco "extremistas" en un enfrentamiento, en La Plata se sabía que se había tratado de un fusilamiento.
Me pasa hoy cuando voy a mi pueblo y me pongo a discutir con mi madre que se nutre de LS4 Radio Soja Continental (Pobre mi madre querida... cuántos disgustos le he dado...) El 90 por ciento de la discusión es por diferencias de diagnóstico que se fundamentan en las distintas fuentes de información que tenemos.

Desde una franca y si se quiere romántica minoría, los blogs vamos construyendo minuto a minuto otro relato, otra mirada,.
Tratar de multiplicarla, tratar de militarla es el mejor aporte que podés hacer vos, que nos leés todos los días. Reproducir, multiplicar, linkear, reenviar el post que te gustó, etc.
Es una puja extremadamente desigual.
Pero fantástica

martes, 22 de julio de 2008

Espacios alternativos

La concentración de los Medios de comunicación ha ido limitando los espacios de libre expresión (no hablo de “espacios independientes” porque se me hace que cuando a una palabra se la bastardea tanto, hay que entregarla. ¿Sirve de algo discutirle a TN el significado de “independiente”?)
Curiosamente se da el contrasentido que cuando más se habla de “periodismo independiente” más encorsetada está la profesión. El ejercicio de la libre expresión está más sujeto que nunca a las pautas publicitarias, a la dependencia de las coproducciones o lisa y llanamente a que el periodista mute en asalariado de empresas periodísticas que tiñen con sus lineamientos políticos y sus intereses comerciales los marcos editoriales dentro de los que inexorablemente deberán moverse los empleados.
“Dentro del marco todo. Fuera del marco, nada” diría el General...
Hoy, para tener un espacio propio en una radio o en un canal de cable hay que contar con cierto apoyo publicitario para alquilar el espacio (y comprar el potus) de lo contrario no hay “libertad de expresión”.
Tu libertad de expresión depende en un 90 % de la pauta publicitaria que arrimes a la emisora y es ahí donde arranca el cuello de botella puesto que “Estas empresas a las que le interesa el país” indefectiblemente apoyan propuestas periodísticas que ciñan la línea editorial a sus intereses y a su visión político/ideológica de la realidad. Para estas empresas no existe la democracia en materia de redistribución de su inversión publicitaria. Cacarean a favor de la libertad de expresión al tiempo que la coartan.
Por eso escasean programas periodísticos con una línea editorial progresista, porque no consiguen auspiciantes.
(Es como cuando se discute de “la libertad” que tenemos los que vivimos en países capitalistas periféricos de viajar a donde nos plazca, contraponiendo esta falacia a lo que sucede en Cuba, cuando en verdad muchas veces ni si quiera podemos pagar un boleto de ómnibus para visitar a los parientes que tenemos a 300 Km.
Tenés libertad de expresión en tanto una pauta publicitaria te garantice el espacio, de la misma manera que tenés libertad de viajar por todo el mundo en la medida que cuentes con los recursos económicos para financiar pasaje y la estadía)
Cualquier oyente de radio o telespectador que preste atención a las tandas publicitarias de la mayoría de los programas periodísticos comprobará que las publicidades son casi todas las mismas.
Incluso se recuerda en el ambiente cómo en tiempos de las privatizaciones menemistas, empresas monopolicas como Edenor o Telecom repartían pautas publicitarias a troche y moche ¿Buscaban publicitarse cuando en sus zonas no tenían competencia alguna, o comprar silencio?
Cuando explotaron las FM de baja potencia, en la mayoría de los casos se alquilaban los espacios, hecho que significó que si no tenías publicidad no tenías programa, con lo cual se daba la paradoja de que tenías que pagar para expresarte.

En medio de este panorama, el surgimiento de la blogosfera constituye un espacio de comunicación alternativa digno de destacar. Tiene, por cierto, sus limitaciones dado que no todo el mundo tiene una PC, pero si lo pensamos un poco mejor, también es cierto que antes no todo el mundo compraba Satiricón o Humor, incluso no todos compraban diarios. Entonces tenemos que casi toda la gente que leería publicaciones alternativas hoy puede acceder vía internet a los blogs, consiguiendo así fuentes de información alternativas a los grandes medios escritos y electrónicos.
Casi todos los que nos encontramos en la blogosfera coincidiremos en que aquí encontramos fuentes de información y más que nada de opinión que los medios tradicionales no ofrecen. El valor de estos espacios es, por ende, altísimo, tanto que a veces me da por temer que desde algún lugar nos lo cercenen...
La blogosfera horizontaliza al extremo la posibilidad de emisión y eso es en sí mismo revolucionario. Así como “cualquier pelotudo tiene un blog”, aquellos que no tengan nada interesante que decir durarán un suspiro, y los que tengan algún valor distintivo perdurarán. Incluso es notable observar cómo alrededor de muchos blogs se va formando una especie de comunidad, de personas que proviniendo de lugares diversos confluyen en el blog y van creando nuevos lazos de complicidad.Durante el conflicto con la sedición agropecuaria pudo comprobarse cómo los días de mayor tensión, los medidores de visitas de la mayoría de los blogs políticos marcaron records en relación a la media normal. Señal que cada vez más navegantes encuentran respuestas a sus preguntas en estas nuevas herramientas de difusión de ideas.

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