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jueves, 2 de mayo de 2013

Una mirada sobre los blogs, mañana en la Feria del Libro


Y digo "una mirada" porque no es un compendio de blogs. Diría que es una observación absolutamente subjetiva de un amigo talentoso, por sobre todo muy humilde, que tuvo en estos años la ventaja de observar la explosión bloguera desde San Miguel de Tucumán.

El tema es que Aldo, acicateado por Lucas, escribió un libro sobre la movida bloguera y su importancia en los tiempos duros de 2008 y 2009, fundamentalmente. Es que hubo un tiempo en que las mejores ideas para  fundamentar al gobierno de Cristina, salieron de los blogs y eso es lo que rescata "Destripando lo sagrado". Y es curioso que mientras algunos creen que ya pasaron a la historia, los que los seguimos manteniendo activos tenemos certezas distintas. ¿Dónde desarrollar ideas y debatir si no es en estos boliches 2.0? 

Mañana estaré acompañando a Aldo, seguramente también lo hará Lucas y algunos amigotes como el Inge.

Los esperamos, a las 19:00, en el Stand de la provincia de Tucumán.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Ya pasó un año, Lucas, quién lo diría


En estos tiempos donde todos andamos medio aburridos sin saber qué postear se me da por acordarme de que hoy se cumple un año de una de las guachadas más  jodidas que se le hizo a Lucas Carrasco y por añadidura al movimiento bloguero.



¿En qué quedó el proyecto presentado por las diputadas Patricia Bullrich y Silvana Giudici en la Honorable Cámara de Diputados de la nación?


¿Y esta columna, nada menos que del Editor General de Clarín?

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También recuerdo que por aquellos días escribí este post pensando en que a veces, cuando se necesitan ciertos gestos visibles y públicos para bancar a un compañero, no siempre están todos.
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jueves, 12 de mayo de 2011

Qué pena, Beatriz...



En el libro de Beatriz Sarlo sobrevuela la idea muy trillada en ciertos ambientes de que todos los que desde distintos lugares apoyamos la experiencia kirchnerista en un punto somos inocentes que pensamos que el gobierno es lo que ellos saben que no es. Esta mirada superada no es, obviamente, exclusividad de la columnista de La Nación y, como ya he escrito en algún otro post, anida en un sector -que presumo reducido- para el que tanto oficialismo como oposición son las dos caras de la moneda del presente político argentino, moneda que, como no podía ser de otra manera, consideran absolutamente devaluada.

Si decís lo que decís del kirchnerismo, si lo caracterizás como algo no ubicable en la derecha pero  absolutamente intrincado con “los piqueteros”, “los intendentes” y la burocracia sindical, pero al mismo tiempo reconocés que cuando ves una columna robusta de Facebook 678 decís “A la pipeta”, la verdad, estás diciendo que toda esa gente es un colectivo de nabos que creen que el gobierno es lo que en realidad vos y algunos más saben que no es. El problema es la mirada o si se quiere el lugar desde donde se mira un proceso. Por supuesto que si uno se pone a analizar si cada acción del kirchnerismo cumple con las normas Iram de la política muy probablemente obtenga un resultado negativo, lo mismo que si lo hubiera hecho con el gobierno de Alfonsín o con el de Lula. En la realidad, los gobiernos casi nunca superan el desafío de la blancura…. Tienen cosas buenas y malas, virtudes y defectos, lo que los define, empero, no es un saldo entre aciertos y errores sino las tendencias generales, la orientación, para qué lado avanzan. Por eso es que desde este costado del análisis nadie puede negar que el kirchnerismo va para un lado que favorece a los intereses populares. Puede discutirse si va bien o más o menos, si podría ir mejor, si por momentos avanza y por momentos se queda. Puede y debe debatirse todo eso (algo que está en toda conversación intra-K que se da a lo largo del país) lo que no puede suponerse es que es un gobierno más, un proceso más, que dejará al país peor que como estaba. El kirchnerismo dejará una marca profunda y muy difícil de borrar en la historia política argentina.

Uno entra al libro de Sarlo con respeto porque es una intelectual que viene en el candelero a lo largo de las últimas 5 décadas, pero básicamente porque la considera una mina piola, pero este libro en buena medida defrauda y quiero ser honesto. Digo que “La Audacia y el Cáculo” defrauda no porque lo haya comprado para leer un panegírico K sino porque no encontré lo que buscaba, no encontré ideas nuevas, planteos novedosos, no me sorprendió, ahí está la idea. En música como en el ensayo político me gusta lo que me sorprende, lo que se cuela por la ventana, lo que me dice “Ey, hola” con un formato nuevo, desconocido pero al mismo tiempo fulgurante. Bien, el libro de Sarlo es como un disco de Pat Metheny, perfectamente tocado, con una pulcritud y fineza que asombra pero las notas son todas viejas. Está tocada perfectamente una música que ha envejecido. Eso es lo que me quedó cuando lo terminé..

Como tipo que ha protagonizado este fenómeno de la bloguería, me interesó conocer qué tenía para decir de nosotros Beatríz Sarlo, es más, hasta en cierto punto lo consideraba un reconocimiento desde las altas esferas de la intelectualidad porteña, pero a poco de andar me dí cuenta que no se dignó leernos, estudiarnos. Creí que por lo menos se había tomado el trabajo de caminar por la blogosfera, pero no, no lo ha hecho y termina dando una imagen de los blog que es verdaderamente ofensiva porque nadie va a negar que en la bloguería kirchnerista hay de todo en cuando a gustos y calidad, pero me defraudó que la autora no se haya demorado en, ponele, Manolo, en Fede Vázquez, o en Mendieta, para nombrar sólo a tres amigos. Porque si se hubiera tomado una copa en uno de esos tres boliches no hubiera escrito tantas superficialidades. Pero además, lo grave de no detenerse en el fenómeno bloguero es que perdió la posibilidad de entender verdaderamente de qué se trata esta batalla cultural del presente. Porque hasta 678 mismo es inentendible sin analizar a fondo la significación de la bloguería ya desde mediados de 2007 (que luego explotó con la sedición agromediática del 2008 pero ya venía pisando fuerte desde por lo menos un año atrás. Recuerdo, por caso, las discusiones en torno a las elecciones porteñas de 2007 entre Artemio y El Criador de Gorilas, que se jugaba a que Lozano no entraba a la HCD) La bloguería fue la explosión protagonizada por un montonazo de gente que vislumbró en internet un campo de batalla novedoso y que puso muchísimo esmero, muchísimas horas y en algunos casos muchísimo talento para ensanchar el ágora. Pero lo más importante es que lo logró, lo más importante es que se metió en la plaza, que dijo “acá estoy y tengo estas cosas para decir” y tuvo la suficiente calidad como para ser reconocida antes que nada por la gente, por los internautas que hartos de leer lo mismo en los mismos lugares de siempre se puso a buscar no sé si ideas nuevas pero al menos algo distinto, y lo halló en los blogs. Explicar el fenómeno por lo fácil que es hacer un blog es un reduccionismo conceptual imperdonable en alguien que se ha pasado la vida discutiendo ideas y procesos vanguardistas. Equivale a decir que el fenómeno de las radios de baja potencia de fines de los ochenta se debió a que era barato equiparlas. Es no entender o, lo que sería peor, negar, que había un cuello de botella en la comunicación en tanto sólo estaban representados los sectores dominantes y no había amplificación de otras voces y que por lo tanto ya las radios truchas en su momento como la bloguería después vinieron a ser el canal de representación de toda una gama de voces que no tenían cabida en un sistema de medios monopolizado por un puñado de empresas.

A Sarlo le termina sucediendo lo mismo que a José Pablo Feimann y da la impresión de que en el fondo les molesta soberanamente que hayan surgido estas ventanitas donde la gente puede manifestar sus “pienso de que”, pareciera que no se lo bancan, da la impresión de que les encantaba el mundo prebloguero, que estaban comodísimos en un sistema de medios reducido donde ellos tenían chapas de exclusividad y títulos nobiliarios que nadie osaba discutir y que si lo hacía era mediante el quimérico recurso de enviar una carta de lectores que invariablemente no era nunca publicada. En realidad no es que nadie se animara a discutirles, lo que no había era una plataforma donde colgar esas interpelaciones, no existía un espacio para subir ideas, hasta que aparecieron las plataformas para hacer blogs y  se posibilitó que en una PC hogareña el internauta pudiera encontrar, además de las páginas rimbombantes de los grandes diarios y sitios de renombre, pequeñas bitácoras con ideas que, buenas o malas, de mayor o menor rigurosidad (eso no es del todo central) empezaron a amplificar otras voces y de alguna manera se fue ensanchando la plaza pública y 
se sumaron otras voces que a juzgar por la importancia que se les ha dado desde el establishment periodístico e intelectual, pero antes que nada por la cantidad de lectores que conquistaron, es evidente que algo tenían para decir.

Si el movimiento bloguero hubiera sido el del blogero “activista” que imagina Sarlo, no hubiera tenido sentido este libro porque no estaríamos hablando de un fenómeno que impactó en redacciones, en asesores de prensa, en dirigentes políticos y en todos los lugares donde se debate el destino del país. Si los blogs no hubieran tenido la aceptación que tienen, si diariamente no hubiera miles de argentinos que los leen, no se los habría demonizado ni difamado como se lo hace a diario. Si los blogs no generaran opinión no serían objeto de agresiones semanales desde uno u otro lado de ese periodismo que se siente interpelado por desconocidos que aparecieron no se sabe de dónde explicitando un montonazo de ideas que, al parecer , a ellos nunca se les hubieran ocurrido.

A Beatriz Sarlo la historia le hizo un delivery sin costo y le dejó en su PC la posibilidad de entender de qué se trata el debate en los tiempos del 2.0 pero no abrió del todo el paquete. Se dejó llevar por dimes y diretes, chusmeó un poco y lo tiró a la basura. Lamentablemente, el espacio del pensamiento y las ideas se perdió la posibilidad de contar con un aporte suyo novedoso, a la altura de su currículum.

Una pena.
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jueves, 20 de enero de 2011

Mesa de autoayuda K


Recomiendo fervientemente el blog de rinconete, a quien muchos conocemos como comentarista en varios blogs, pero que recientemente ha lanzado su propio blog. Un espacio de mucha lucidez para afrontar este año de largos y densos debates.

¡Suerte, rinconete!!

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domingo, 5 de diciembre de 2010

La guerra de guerillas K


La experiencia de la blogósfera nacional y popular demuestra que así como su irrupción en la esfera pública en buena medida se entronca con la crisis de la 125, su tráfico se recalienta en los momentos de mayor efervescencia política mientras se enfría en los momentos de cierto amesetamiento.

Pasado el penoso momento de la muerte de Néstor y arrimándonos a un fin de año aparentemente en paz, los blogs están tranquilos; los típicos visitantes que entran a discutir desde las posiciones típicas del dispositivo mediático parecen de viaje ¿Qué pasó? ¿Se entregaron? No lo creo. Deben estar esperando tras el tapial con la tosca en la mano para arrojarla en la primera de cambio.

Lo real es que el tráfico de los blogs baja en la paz de la victoria. Se demuestra así que además de esos pequeños sectores hay un público que llega a nosotros cuando las papas queman y se necesita ampliar el consumo de análisis político, algo de por sí muy interesante. Los momentos de franco posicionamiento triunfador del gobierno como el de este fin de año no requieren de tanta explicación extra, las crisis , sí.

¿Por qué sucede esto? Se me ocurre que porque en los blogs hay miradas distintas a las tradicionales. En un punto, cuando por ahí hay que decir "mierda", tipos como Mario Wainfeld dicen "feo olor", por eso muchos lectores no se dan por satisfechos con la oferta de Página/12 y siguen buscando otras miradas. La idea es que en un domingo como hoy con leer Página basta y sobra, pero cuando las papas queman hay que ir a otro lado. Y por eso también nos agreden cada vez más a menudo desde La Nación y otros lugares apestosos por el estilo. Por eso tipos como Roberto Guareschi ni siquiera se animan a responder un  comentario que le dejamos en su blog. Estoy convencido que hay un tipo de periodista formado sólo para pontificar, sólo para bajar línea y no preparado para debatir como lo estamos los blogueros. Una de las características del  bloguear es que tenés que poner la trucha y bancarte los comentarios, discutir con el lector, y muchas veces terminar discutiendo de ejes laterales al que sugeriste como central en un post. Eso es lo que da vida y razón de ser a los blogs en Argentina. ¿Cuántas veces hemos aprendido más de un comentario que de un post?
Anoche conversábamos de estas cosas con Lucas, del rol que tuvimos los blogs en esto que antes que nada es una victoria político-ideológica que se está verificando. Porque, seamos justos en la petulancia: Estas discusiones no las ganó sólo 678, Página/12 o alguno de los productos de Spolski (hoy ya no compré Tiempo) Acá hubo un campo de batalla donde los blogs fuimos algo así como la avanzada vietnamita del kirchnerismo. Los blogs fuimos los que instalamos temas y hasta muletillas políticas que luego fueron choreadas por ciertos periodistas de diarios y radio que nunca fueron solidarios en esa cortesía básica de citar al dueño de la idea. Los blogs salimos a dar las batallas y luego ¡Oh casualidad! escuchábamos en las radios o leíamos en Página/12 las mismas ideas que nosotros habíamos instalado.

Por eso vuelvo al principio y retomo la idea de porqué está aburridonga la blogósfera en estos días y porqué todo hace prever que debamos buscar una vuelta de rosca para que también tenga sentido leer blogs en tiempos de relativa calma política. O habrá que esperar a marzo, donde se desatará una muy furiosa campaña electoral y donde la lucha a va a ser nosotros contra todos.

Hay otra opción que me da cosa citar para no quedar como agorero pero la mento porque no puedo con mi genio: La posibilidad de que el gobierno se mande alguno de esos errores no forzados que supo mandarse en períodos anteriores de relativa calma.

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sábado, 25 de septiembre de 2010

El efecto Lucas



Google Analytics es el sensor de Google que indica cuántas visitas recibe por día un blog o una página web, de dónde provienen geográficamente, si llegaron por buscadores o por otros sitios web, etc.En suma, todo un kit de herramientas de inteligencia para que el editor formule un diagnóstico fino del tráfico que tiene y en base a eso elabore estrategias para adelante.

El gráfico que ustedes están viendo señala con total elocuencia el pico de visitas que se generó el miércoles 22 a partir de la operación de Alfredo Leuco sobre la metralleta de Lucas Carrasco. Queda para el análisis desentrañar qué tipo de visitantes fueron los que constituyeron ese pico de visitas, cuántos ingresaron por primera vez a la blogósfera Nac & Pop, cuántos de ellos volverán, etc, ect.

Algo me dice, no obstante, que este pico de visitas que se dio en muchos blogs del palo está develando el drama del dispositivo mediático que para demonizarnos tiene que nombrarnos y es en ese mismo instante donde descerraja un una invasión de internautas a nuestros blogs que quizá no hubieran llegado de no haber sido enviados, podríamos decir, por el absurdo. Está claro que el ataque fue a Lucas pero también que el tiro por elevación va a una corriente de opinión afincada en los nuevos instrumentos de comunicación como los blogs, Facebook y Twitter. Lo grave es que esa corriente de opinión no es un grupo comando sino la propia ciudadanía que día a día va utilizando las nuevas herramientas para publicar sus pareceres, que lamentablemente por lo general colisionan con los lineamientos editoriales de los grandes medios de comunicación.

Cuando editores grandes medios tienen que fabricar editoriales patéticas como ésta y cuando un figurón del periodismo con mucho olfato arma un escandalete que, ojo, le reditúa antes que nada a él en centimil y menciones en los más diversos medios audiovisuales, contradictoriamente se está aumentando en progresión geométrica el tráfico de ese espacio de comunicación que se pretende combatir.

El dispositivo mediático no encuentra una salida óptima al desafío que le plantea internet. Para demonizar a los bloggeros tiene que mostrarlos y al mostrarlos los populariza y, lo que es peor, los legitima.

Si hasta por momentos uno siente pena.

jueves, 23 de septiembre de 2010

El affaire Lucas Carrasco - Alfredo Leuco



Escriba twittea que  este post del blog la maquiladora debe ser de lo más lúcido que se escribió respecto al affaire Lucas Carrasco-Alfredo Leuco y creo que estoy de acuerdo.

Destaco desde ya un par de renglones que nos anotician de algo no debidamente observado ayer:

"La validez de un blogger como interlocutor ha sido legitimada por los propios editorialistas de Clarín"


Esto es verdad y constituye un dato importante para el análisis. Podríamos decir, entonces, que finalmente el dispositivo mediático ha tenido que admitir a un nuevo socio en su selecto club. Seguro que como ocurre en variados consorcios, las viejas miran al recién llegado con asco, pero ya está. Se ingresó aunque no gratis, eh. Anoche, antes de comenzar el programa en la radio hablé con Lucas para ofrecerle una nota dado que si siempre ha hablado en mis programas, cómo no lo iba a hacer ayer ¿no? Y lo noté golpeado pero mal. Entero y con una lucidez de aquellas (Hay que estar muy lúcido para, ante una pregunta de la peor leche de Luis Majul sobre si había tomado algo, responderle "Sí, pero sobrio también pienso que sos un nabo") Pero estaba apabullado, como sombrío, si querés. 


No es para menos.


Para finalizar, un párrafo estridente de este post de "la maquiladora":


En algún lugar leí que Aníbal Fernández no inventó a los bloggers K, sino que los bloggers K inventaron a Aníbal Fernández.


Brillante ¿No?

sábado, 14 de agosto de 2010

Carta abierta a Carlos Reymundo Roberts

Estimado Carlos Reymundo Roberts:

Finalmente y tal como lo preveía no tuve el privilegio ni siquiera de contar con una negativa de tu parte a mi ofrecimiento. Estaba en los planes. Sabía que eso iba a pasar aunque hube de soportar a varios lectores y compañeros que me trataran de iluso. Lo importante en estos casos es acumular evidencias, pruebas concretas que le sirvan a los lectores para formarse una idea acabada de cómo se procede desde cada lado en este nuevo tiempo marcado por el surgimiento de nuevas herramientas de comunicación que ponen en aprietos a los medios tradicionales. El lector es en definitiva el que saca sus propias conclusiones, el lector innumerable, indescifrable.


A la postre, el que importa en este debate es ese lector inquieto, que un día llegó a los blogs porque andaba tras la pista de alguna idea. Ese lector hoy tiene bien claro quien ataca y huye, quien dispara desde los rascacielos de un modelo retirada y quien ofrece diálogo, quien propone debate. Es una típica fase de transición, aquella que describe el estertor del moribundo pujando contra el gateo de lo recién nacido, la que enfoca tu cobardía y la expone para que todos la vean.


Este momento histórico se distingue porque de manera impensada en cierta medida nos iguala al momento del debate. Hay un punto en que ya no importa si vos descerrajas infundios desde un diario centenario y yo te desafío a debatir en públicamente desde un humilde blog gratuito y artesanal. Hay un momento en que todo se reduce a palabras e ideas sin importar el soporte o la plataforma donde están impresas. Hay un momento en que todo se iguala y este es sin duda uno de los efectos no deseados del avance científico y tecnológico para países como el nuestro, sumidos en una batalla definitiva por seguir siendo lo que fuimos hasta hace unos años o modelar otro concepto de Estado y de Nación. Hay un momento donde queda en soledad el lector con tus palabras y las mías y las ideas que unas y otras traigan aparejadas. Es ahí donde se fortalece la evidencia de que hay quien da la cara, quien propone debate y quien directamente huye.

Hay un momento, incluso, en que este humilde blog incrementa su tráfico gracias al poder del diario desde el que nos agredes. Se vuelve a verificar en ese preciso instante aquello de las artes marciales que se basan es utilizar la fuerza del contrario para incrementar la propia, qué loco ¿no? Vos lanzando mandobles y militando por el absurdo para que centenares de lectores lleguen desde La Nación a sumarse a los miles que libremente nos han elegido.

Te doy las gracias antes de seguir con otro tema y olvidar ser gentil y educado.

Tu problema es que creciste con una cosmovisión del mundo acotada, "económica" podría decirse, porque así modeló la derecha a sus noveles cuadros. Cometió el error histórico de suponer que Fukuyama era un punto de inflexión y pensar que en los cascotes del muro de Berlín se extinguía la voluntad de una parte de la humanidad de cambiar el mundo. Entonces se despreocupó y cual ajedrecista inexperto pensó cuatro o cinco posibles continuaciones de una partida que erróneamente dio por ganada antes de tiempo pero se encontró a poco de andar que no sólo no estaba mejor en el tablero sino que su posición comenzaba a hacer agua.

Esto les pasa a ustedes ahora. No entienden que haya tantos adeptos al gobierno, no entienden que incluso una presidente vilipendiada como ningún primer mandatario en la historia argentina, luego de haber soportado altísimos niveles de descrédito esté mejorando día a día su imagen en la sociedad. Y no lo entienden porque ustedes creen que el mundo estaba bien como estaba antes del kierchnerismo, que hay que hacer algunos retoques, entre ellos expulsar a gobiernos como el que tenemos, para volver a un tiempo donde todo era armonioso, desde el oropel del country hasta la miseria del marginado. No, Reymundo, ni el país ni el mundo estaban bien. Sobran las pruebas al respecto pero las anteojeras te lo impiden apreciar.

Entonces te resulta imposible visualizar que hayamos tantos que apoyamos este proceso, te cuesta horrores admitir incluso que haya muchísimas personas que aún con muy serias críticas acompañan el trazo grueso del proyecto kirchnerista y como las razones se te declaran en huelga, transformás tus propias convicciones en argumentos por culpa de esa formación precaria que te impartieron seguramente en carísimos establecimientos subsidiados, como corresponde, por el Estado, o sea por todo el pueblo argentino. Esa formación endeble es la que te imposibilita entender que haya miles de argentinos decididamente comprometidos en cambiar un modelo de país que se fue con De La Rúa en helicóptero; esa formación endeble te impide ver que incluso haya muchos que apoyan a los Kirchner porque son lo que la etapa permite, pero van por más, por muchísimo más mientras hay otros que antes que nada están de nuestro lado para garantizar que no vuelva lo que ardió en 2001.


Y es esa formación acotada la que te hace huir ante una propuesta de debate público porque si no podés probar que hay un dinero de por medio toda tu argumentación se hace trizas. Para ustedes el gobierno compra desde senadores a bloggeros, es una simple cuestión de plata. Ahí está el error ¿No lo advierten? ¿Cuánto jugo se le puede sacar a esa falacia? ¿Acaso Elisa Carrió ha sido también comprada para malherir a la única Alianza con posibilidades ciertas de disputar la presidencia dentro de un año?

No se sostiene tamaña nimiedad argumental.

No todo es cuestión de plata, Reymundo. Como cantaron Los Beatles, el dinero no puede comprar el amor.


viernes, 13 de agosto de 2010

Bloggeros K: Invité a debatir a un periodista de La Nación


Reproduzco el comentario que acabo de dejar en la nota de "El sueño de mi vida: ser un blogguero K" firmada por Carlos Raymundo Roberts y publicada en La Nación de hoy.

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Estimado Carlos Raymundo Roberts: Soy un activo "bloggero K", edito el Blog "Tirando al Medio" y por ello he sido entrevistado por su colega Lucrecia Bullrich para una nota que publicó La Nación el 4 de mayo de este año. Acabo de leer su columna de opinión y creo que la única forma de aclarar las dudas que usted expone es conversanlo públicamente, por este motivo lo invito a que nos reunamos cuando usted lo desee en el programa de radio que conduzco en Radio Cooperativa, de lunes a jueves entre las 22.30 y las 24.00. Si usted tiene otro espacio, otro programa de radio o directamente un lugar físico, estoy dispuesto a asistir, lo importante es aclarar las cosas.

Creo que ese es el ámbito adecuado para hablar de las dudas y prejuicios que usted expone en esta nota.

Oportunamente invité sin suerte a la propia Lucrecia Bullrich y por Twitter a Pablo Sirvén a conversar estos asuntos, espero tener más fortuna con usted.

Atentamente
Gerardo Fernández
www.titandoalmedio.blogspot.com

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