Era cuestión de días. No podía demorarse mucho más esta columna de opinión donde Fernando Solanas volviera a transitar con cierta monotonía los caminos discursivos que ya todos conocemos.
Llama la atención, no obstante, un elemento innovador: El resultadismo como vara para medir la dosis de “progresismo” de las fuerzas políticas
“La política de las manipulaciones mediáticas ya mostró su falsedad en mayo del 2007, cuando se quiso convencer a la ciudadanía de que las fuerzas progresistas eran las del Frente para la Victoria. Así les fue.”
Si ese “Así les fue” se refiere al resultado cabría preguntarse entonces cómo le fue al centroizquierda genuino expresado por él y Lozano, que obtuvo un leve 6 %.
¿O será que el progresismo genuino es sólo esa porción pequeñita de la sociedad?
¿Cómo es eso de medir el progresismo de una fuerza por el resultado electoral?
¿Esto significa que si Filmus hubiera ganado usted hubiera reconocido que entonces sí era progresista?
Y si el resultado es el que determina el contenido transformador de la fuerza
¿Qué se puede decir entonces de sus logros?
Porque que se sepa, usted nunca ganó nada...
Es una lástima que tantas verdades como las que relata se mezclen con esta suerte de bilardismo electoral.
Al progresismo se lo mide con otros parámetros, Solanas. Con la honestidad, con la transparencia, con el altruismo, con la intransigencia, con valores morales inquebrantables, no con un vulgar resultado.
Usted mismo es políticamente grande y no por los resultados. Usted es grande por su compromiso con la patria y la verdad, por eso duele que recurra al extremo de escribir falsedades como:
“¿Qué decir del “tren bala” como opción a una reconstrucción de los ferrocarriles con tecnologías y fábricas propias, que pueden generar miles de empleos y garantizar autonomía?”
Jamás el “tren bala” fue pensado en esos términos, Solanas. No mienta, hombre, los progresistas siempre avanzan de la mano de la verdad y jamás tranzan con la mentira. Si ya desde esta suerte de declaración de principios arranca bolaceando, cuesta imaginar lo que le depara al progresismo transparente y cristalino que usted representa.
El tren bala puede estar mal o bien, pero jamás nadie lanzó ese proyecto como reemplazo de la penosa red ferroviaria que se cae a pedazos y constituye sin duda uno de los costados más objetables de la gestión gubernamental.
En qué quedamos Solanas?
Deje la mentira y el resultadismo para la derecha kirchnerista.
Usted está para cosas mayores.
Mostrando las entradas con la etiqueta bilardismo electoral. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta bilardismo electoral. Mostrar todas las entradas
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Entrada destacada
A propósito de Mundstock y ciertas giladas
A propósito del fallecimiento de Marcos Mundstock volvió a aflorar esa actitud mediocre de refutar a un artista por sus posiciones políti...
-
Florencio Randazzo tensó tanto la cuerda y radicalizó tanto su verba que se fue encerrando en una posición tan intransigente de la que...
-
La gran pregunta es si el resultado de las PASO expresa un "hasta acá llegamos" de la sociedad o es un duro castigo a errores del...
-
Desde 1983 hasta nuestros días nunca se escuchó decir tanto como ahora “Estoy orgulloso de nuestra presidenta”. Seguramente tampoco se escuc...