Nunca me gustó Pinti, es más, siempre me sublevó su ¿humor?, sus monólogos, su descripción berreta del sector social berreta con el que se llenó de guita. Eso de "Pasan los radicales, pasan los militares, quedan los artistas" siempre me pareció, además de falaz, muy "de por y para" esa clase media que en la dictadura decía "por algo habrá sido". Humor funcional para hipócritas, monólogos que sirvieron de excusa y justificación de sectores medios que se hicieron bien los boludos cuando el país se desangraba y que reacccionaron sólo cuando Cavallo y la Alianza se les metieron en el cajero automático. Esa Argentina del "yo no fui", esa patria del "deme dos" que la gozó bien gozada con Martínez de Hoz es la expresó históricamente Pinti y la que compró todos los tickets de sus espectáculos.
Ese discurso del "todo es una mierda" engarzó a la perfección en un estado de cosas y en un tipo de país donde desde algún lugar no siempre identificado se nos decía que los políticos "eran una mierda" y lo no contaminado eran los ¿artistas? y los medios ( Casualmente hoy alguien dice "ni radicales ni peronistas, PE RIO DISTA ¿casualidad?). Por eso ahora el tipo sale con los tapones de punta, sumándose a una fila que recién comienza de figurones que van a ir emergiendo, uno a uno, por la sencilla razón de que vivimos un tiempo donde por suerte se empiezan a caer las máscaras y muchas abstracciones comienzan a tomar encarnadura. Hoy Pinti no puede hacer sus monólogos predecibles como antes, hoy no puede pararse en una falsa neutralidad, porque ahora es él quien se posiciona en un lugar bien definido, naturalmente a favor de la restauración conservadora y febrilmente en contra de los cambios que se vienen implementando. Porque, ojo, a este señor no le preocupa sólo el dólar, en realidad -y como a tantos- le preocupa que se están cambiando reglas de juego y por supuesto que él no va a desentenderse y hacerse el distraído si el estado de cosas que le posibilitó hacer mucha guita se trastoca. Es que hay muchos que prefieren la Argentina de una década atrás, es obvio. Nadie sale de la cueva porque sí, todo el que se expone lo hace en defensa de un tipo de país que por "H" o por "B" le convenía.
Era sabido que a Pinti no le gusta nada este gobierno. Ya Dolina demostró en su momento que piensa como una "señora gorda".
Ahora él se ha encargado de ratificarlo.
Piensa y late como señora gorda. Gorda y reaccionaria.