Cuenta hoy "Rulo" Dellatorre que
"La desagradable circunstancia de quedar expuesto a la opinión descalificadora y a las decisiones de un magistrado funcional a los intereses especulativos más mezquinos del sistema financiero mundial, sólo es posible por la renuncia previa de Argentina a la soberanía legislativa y jurisdiccional sobre los bonos de deuda emitidos por el Estado nacional.
Esta renuncia tiene origen en la llamada “cláusula Martínez de Hoz”, por el nombre del ministro de Economía de la dictadura que, mediante la modificación del Código de Procedimientos Civil y Comercial, posibilitó que todos los contratos de la deuda externa argentina fueran sometidos a la ley y jurisdicción del estado de Nueva York. Esta norma sigue vigente desde entonces, y rige sobre todos los títulos defolteados en 2001. Si no existiera esa cláusula, el interés de los fondos buitre por comprarlos a precio basura se habría reducido al mínimo, quizás a cero."
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/248948-68420-2014-06-19.html
"La desagradable circunstancia de quedar expuesto a la opinión descalificadora y a las decisiones de un magistrado funcional a los intereses especulativos más mezquinos del sistema financiero mundial, sólo es posible por la renuncia previa de Argentina a la soberanía legislativa y jurisdiccional sobre los bonos de deuda emitidos por el Estado nacional.
Esta renuncia tiene origen en la llamada “cláusula Martínez de Hoz”, por el nombre del ministro de Economía de la dictadura que, mediante la modificación del Código de Procedimientos Civil y Comercial, posibilitó que todos los contratos de la deuda externa argentina fueran sometidos a la ley y jurisdicción del estado de Nueva York. Esta norma sigue vigente desde entonces, y rige sobre todos los títulos defolteados en 2001. Si no existiera esa cláusula, el interés de los fondos buitre por comprarlos a precio basura se habría reducido al mínimo, quizás a cero."
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/248948-68420-2014-06-19.html
En las postrimerías de la dictadura, allá por 1982, el entonces presidente del BCRA, Domingo Felipe Cavallo, que tenía como Director del departamento Deuda Externa a Carlos Melconián, estatizó la deuda de empresas privadas con lo cual socializó entre todos los habitantes del país deudas contraídas por "estas empresas a las que les interesa el país".
Cuando recrudece la puja contra los buitres, algo así como el barrabravismo del capital financiero especulativo, los herederos políticos e ideológicos de la dictadura proponen agachar la cabeza pero además morder la almohada.
Día a día se aclaran los tantos y los mismos que nos engramparon casi cuarenta años atrás nos recomiendan a través de sus herederos volver a morder el freno.