“Mis tías, con sus pelucas, sus teñidos, sus caras de orto, dieron vuelta la cabeza: atenti, pensaron, el sobrino borracho está diciendo, por fin, algo inteligente.
Tremendo. Ahí nomás, intentando no defraudar a la cantinela, desgrané una serie de ideas, memorizadas, sobre lo que me parecía que habría que hacer con Atucha.
Mi bien, dijeron las tías.
-Lástima que a los políticos esos temas, que son centrales, no les interesan -agregó otra.Todas asintieron. Así que, me di cuenta, la cosa iba por ahí: seguí con el tema de Atucha, una media hora. Después pasé a la composición accionaria de Sidor, el magnagement del Banco Hipotecario -el rol del director de la ANSES ahí- los acuerdos pretoleros con Brasil, Bolivia y Venezuela, la continuidad de los régimenes de promoción industrial y cómo funcionario más en San Luis que en Mendoza, una breve historización de Astilleros Río Santiago que me llevó media hora y bue, mis tías estaban, algunas, dormidas, otras se habían ido.”
Al rato recibimos un e-mail del oyente Alcídes Acevedo diciendo:
“Comentaron ustedes algo sobre Atucha II, entre otras cosas, apuntándola como un logro del gobierno.
Debo informarles entonces para sacarlos de su error.
Originalmente había trabajando en el proyecto unas 5600 personas pero a principios de abril echaron a 1600, entre las cuales había 650 que nunca se presentaron a trabajar y cobraban un sueldo.”
(El texto sigue pero no hace al tema en cuestión)
Con Andrés nos asombramos dado que estábamos ante un hecho no muy usual: Alguien había escuchado algo que no se había dicho. No se trataba de que el oyente pudiera haber interpretado de una manera retorcida algún comentario sobre Atucha, sino que esa palabra fue dicha dos veces pero en medio de un texto que hablaba de otra cosa.
El oyente ya no interpretó a su manera alguna expresión sino que escuchó algo que no se dijo.
Por supuesto que me encargué de remarcar este fenómeno diciendo que el oyente al haber oído algo que no se había dicho estaba mostrando la hilacha y se revelaba como alguien que escucha el programa agazapado, buscando el hueco para filtrar un mandoble, lo cual no tiene relevancia dado que algo es usual. Lo que sí remarqué fue que este fenómeno, esto de escuchar algo que no se había dicho, se enmarcaba en cierto clima de época donde es moneda corriente que se inventen fantasmas y se tergiverse todo lo vinculado al gobierno (lo pueden escuchar en el segundo bloque de la emisión de ayer)
Pero ¡coños! ahora, al entrar a la casilla de lablogueraradial@gmail.com alrededor de las 8 de la mañana ,me encuentro con otro correo de este oyente que dice lo siguiente:
“Sres de "La bloguera":
Perdón pero ustedes me descalificaron gravemente y tengo que contestar.
Escuché muy bien, e interpreté mejor.
Todos sabemos muy bien de qué hablan ustedes cuando hablan, en Radio América nada menos, no sé si me explico.
Si quieren leer el los mails que les llegan háganlo, y si no pásenlos por alto, pero descalificar es algo que va más allá de sus atribuciones.
Como si fuera poco me acusan de conspirador, o indigetado por váya a saber uno que clima de época, y hasta terminaron asocioándome al golpismo de Macri y Biolcati.
¿Se entiende? empiezan dándome con un caño y terminan, con mucha imaginación, defenestrando a Macri, conmigo de cómplice ¿no es eso tan traído de los pelos como el tema de Atucha?
Piénsenlo.”
Acevedo marcha sin reparos "a Zaragoza o al pozo", como el vasco del chiste, y nos aclara todo con este renglón:
“Todos sabemos muy bien de qué hablan ustedes cuando hablan, en Radio América nada menos, no sé si me explico.”
Sí, Alcídes, te explicás muy pero muy bien.
“Sres de "La bloguera":
Perdón pero ustedes me descalificaron gravemente y tengo que contestar.
Escuché muy bien, e interpreté mejor.
Todos sabemos muy bien de qué hablan ustedes cuando hablan, en Radio América nada menos, no sé si me explico.
Si quieren leer el los mails que les llegan háganlo, y si no pásenlos por alto, pero descalificar es algo que va más allá de sus atribuciones.
Como si fuera poco me acusan de conspirador, o indigetado por váya a saber uno que clima de época, y hasta terminaron asocioándome al golpismo de Macri y Biolcati.
¿Se entiende? empiezan dándome con un caño y terminan, con mucha imaginación, defenestrando a Macri, conmigo de cómplice ¿no es eso tan traído de los pelos como el tema de Atucha?
Piénsenlo.”
Acevedo marcha sin reparos "a Zaragoza o al pozo", como el vasco del chiste, y nos aclara todo con este renglón:
“Todos sabemos muy bien de qué hablan ustedes cuando hablan, en Radio América nada menos, no sé si me explico.”
Sí, Alcídes, te explicás muy pero muy bien.
------------------------------------------------------------------------