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martes, 15 de marzo de 2011

Un clima de reapertura

Como les comenté días pasados, vengo participando en "Belgrano K", un espacio que convoca a todos aquellos que banquen el proyecto liderado por Cristina. Es notable observar cómo se multiplican semana a semana los adherentes con la particularidad de que es gente que anda entre los 50 y los 70 años, mayoritariamente profesionales de origen peronista que en muchos casos se habían alejado de la militancia y ahora regresan a la acción.

Se huele cierto aroma a reapertura, a regreso, a volver a retomar la lucha, por momentos parece que estamos en 1982/83 donde nos íbamos reencontrando después del horror, bueno, en definitiva en aquellos tiempos comenzaba en todo caso el retiro militar pero las consecuencias seguirían por décadas. Aquella reapertura democrática condicionada, planificada con mucha sutileza por el establishment, nos devolvía la institucionalidad en sus aspectos formales pero a poco de andar comprobaríamos que las consecuencias más que nada ideológicas de la reconversión iniciada en 1976 seguirían haciendo estragos en el campo popular. Vendrían los noventa como coronación de todo un proceso de fuerte avanzada sobre la sociedad argentina que fue derivando de derrota en derrota, a los tumbos, hasta que luego del desenlace previsible del 2001 comenzaron a cambiar poco a poco algunas cosas, por eso este clima de retorno, por eso estas ganas de cinchar para que nos nos roben la esperanza nuevamente.

El proceso de reconstrucción es lento, entre otras cosas porque está todo roto y ello exige mucho pero mucho talento para inventar nuevas formas de organización, por ejemplo en lo institucional, en la orgánica, pero las señales que se están emitiendo son realmente alentadoras. Ayer me pasó, por ejemplo, de encontrarme con tres personas que ya conocía de los años en que trabajaba en la FM Latinoamericana. Es fuerte que aquellos que nos acovachábamos en una FM barrial en plena hegemonía menemista hoy nos encontremos en espacios colectivos que tienen como objetivo central apoyar decididamente a Cristina y profundizar el modelo kirchnerista.

Estamos saliendo de la cueva. Ojalá tengamos la inteligencia y claridad política para que no nos manden de vuelta a casa, que es la forma audaz en que el enemigo nos imprime su victoria.
.

lunes, 6 de julio de 2009

Una reacción que preocupa

Cuando se minimiza un golpe de Estado en un país del continente y se contraponen cuestiones de orden interno que bien pueden realizarse sin la presencia física de la presidente, se empieza a relativizar el respeto irrestricto a la democracia y eso no es una buena noticia.
En lugar de sentir orgullo por la reacción institucional de la primera mandataria, un puñado de dirigentes ha salido a desvalorizarla con fundamentos que, la verdad, dan vergüenza y demuestran claramente que están dispuestos a hacerle la vida imposible
(leer acá)
Lo grave es que en la base de estas críticas se esconde un cierto desdén por la institucionalidad hondureña y la historia nos demuestra que cuando triunfan estas aventuras en un lugar, por pequeño que sea, se transforman con el tiempo en una pesadilla para el continente.
Las democracias de toda nuestra América deben movilizarse por Honduras y si hay líderes como Lula o Bachelet que no viajaron, en todo caso están concediendo un espacio vital al golpismo y eso debe ser criticado, no como estos dirigentes vergonzantes que critican el viaje de Cristina diciendo que debió imitarlos.



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viernes, 22 de mayo de 2009

Cristina y Soledad Silveyra

Leo cómo Osvaldo Bazán carnea a discreción a Soledad Silveyra por el pobrísimo reportaje a la presidenta y vuelvo a preguntarme porqué una dirigente con todos los recursos y la formación que tiene Cristina sigue sin dar alguna que otra nota al Dispositivo Mediático, pagando un costo gratuito que podría tranquilamente transformar en beneficios.
La verdad, el programa con Solita Silveyra fue de una pobreza llamativa, todo muy armado, muy genuflexo, muy chupamedias.
¿Porqué Cristina no recibe a periodistas de esos que se dicen independientes si puede incluso salir fortalecida?
¿Porqué esa cerrazón?
Recuerdo cuando en la campaña de 2007 los bailó a Silvestre y Bonelli y ese es el mejor ejemplo para revisar una actitud contraproducente y desandar un camino equivocado.
Cuesta entenderlo.

martes, 17 de febrero de 2009

¿Lo digo o no lo digo?

No me gusta y lo voy a escribir aún corriendo el riesgo de que se monten sobre el post muchos chuchis con su consabida catarata de obviedades anti K.
Lo voy a escribir sabiendo que por ahí AAB me cuestione, o que algún amigo sugiera que “de eso no se habla”.
Al fin y al cabo, jetonazo irremediable cual Rivarola, uno goza con esto de decir, de escribir, de “publicar” ideas.
¿Lo digo o no lo digo?
Digo que no me caen bien los auditorios que le organizan a la presidenta para lanzar los anuncios. Digo que no me caen bien esos aplausos. Digo que no me caen bien las caras de funcionarios y gobernadores así, como cumpliendo.
Sé que este montaje busca disimular carencias de origen del gobierno actual, pero debieran pensar los que lo diseñan que de poco sirve poner a la presidenta todos los días ante casi los mismos auditorios a anunciar desde proyectos de envergadura, hasta cuestiones menores como las ligadas a la tarjeta para viajar en subtes y colectivos. Así no se refuerza la imagen presidencial, diría que más bien se logra todo lo indeseado.
La presidenta no tiene que hablar del problema de las monedas…
Cristina llegó el gobierno con una fuente de poder sospechada. El país sabía cuando la votaba que ella integraba una sociedad política con Néstor, pero que a la hora de los bifes, el que manda es él. Y si no fuera exactamente así, no sería un error suponer que por lo menos así lo avistan las masas, con lo que la resultante es parecida.
Dicho en criollo, tiene más poder él que ella.
Luego sobrevino la gran metida de pata política que fue la 125. No se vio que los días todopoderosos habían acabado y que salían, con poco resto, a enfrentar a un sector con un poder económico y simbólico colosal con el resultado por todos conocido.
¿Lo digo o no lo digo?
La derrota, habilitó el período de “pato rengo” mas largo de las democracias occidentales: El gobierno quedó condenado a sobrellevar dos tercios de mandato restantes con un capital político escueto y una imagen seriamente deteriorada, contando sólo con el oxígeno que significa tener en la vereda de enfrente a dirigentes políticos extremadamente incapaces de generar algo más que presencia en el dispositivo mediático opositor.
¿Será por eso, entonces, que se esfuerzan en montarle estos escenarios?
Cambien, muchachos. Todavía están a tiempo.
No van a convencer a nadie con los anuncios del día a día porque así como la sobrecarga de información opera en los hechos como desinformación, por ahí se corre el riesgo que tanto anuncio de corrido, sin prisa y sin pausa, genere cierto bloqueo receptivo y entonces parezca lo mismo anunciar políticas de Estado que cuestiones de rango administrativo de esas que hasta los ministros se excusan de anunciar porque son de incumbencia de Secretarios o subsecretarios.
La presidenta tiene que estar para otra cosa o, si se quiere, para anuncios acordes a su investidura.
¿Lo digo o no lo digo?
La presidenta tiene que dar reportajes acá. ¿Porqué le da una hora a Telefé en España? ¿Porqué no da conferencias de prensa si le sobra paño y muñeca para salir airosa?
A veces parece que no se dan cuenta de cuestiones evidentes.
¿Lo digo o no lo digo?
Digo que así como están las cosas corremos serio riesgo que en 2011 la presidencia pueda ser ocupada por Reutemann, Macri o Scioli…
Si si, dan ganas de balearse en un rincón.
Pero ¿Esto es lo que quieren Cristina y Néstor? ¿Entonces para qué tanto quilombo? ¿Para que vuelvan las AFJP? ¿Para que se vuelva a privatizar Aerolíneas Argentinas?
¿O resurgirá Néstor de las cenizas librando una heroica batalla contra Dios y María santísima para reasegurar el proyecto desde la presidencia?
Si ese fuera el plan, no pareciera que se está operando en consecuencia porque, mirá: Podés tener el dispositivo mediático en contra y una sobredosis de opositores puteandote en cadena nacional., pero si estás fuerte abajo te la podés bancar. Pero ¿Está fuerte abajo el kirchnerismo? No pareciera. Digamos que tiene un entramado de alianzas bien estructurado, pero alianzas al fin. Y ya sabemos que los acuerdos están hechos para ser incumplidos. Y si no se los inclumple, da la impresión que está todo muy intermediado, que la fidelidad es al puntero o al intendente, no al gobierno nacional.
Evo está fuerte abajo, Chávez también ¿Se entiende?
¿Lo digo o no lo digo?
Los Duhalde golpearon durísimo hace poco cuando en ese reportaje que dieron a Crónica TV plantearon que a Menem se lo quería y a Kirchner se le teme…
Lo último es mentira pero no atenúa la dolorosa veracidad de lo primero, porque al turco mucha, muchísima gente lo quería.
Curiosidades de la política son las que determinan que a veces muchas personas sientan como iguales, y por lo tanto admiren y quieran a personalidades que gestionan en sentido contrario a sus expectativas y necesidades. A Menem lo querían la mismísimas victimas de sus políticas mientras que a los Kirchner no sabemos cuántos de los que se beneficiaron con sus gobiernos realmente los quieren.
Todo un gran contrasentido ¿no?
¿Lo digo o no lo digo?
Estas son reflexiones lanzadas de una sobre el teclado y bajo ningún aspecto significan un quiebre. Uno de los desafíos del presente es asumir la complejidad de la coyuntura política con inteligencia y plantear desde el palo muchos interrogantes que reclaman respuestas urgentes.

lunes, 29 de septiembre de 2008

"Efecto Jazz": Cómo desafina Martín Caparrós


Han pasado ya algunos días de la publicación de esta nota donde el periodista Martín Caparrós le pide a nuestra presidenta que no se meta con el jazz pues considera que la figura utilizada por la primera mandataria es una gran equivocación ya que, siempre según él, no se puede relacionar a esta música surgida en los arrabales de la sufrida comunidad negra con la explosión de la “economía más central y dominante del planeta”
La verdad es que si de buscar un parangón con la crisis financiera de Estados Unidos se trata, la definición de nuestra presidenta es sencillamente perfecta.
Ya se ha dicho mucho antes que el Jazz es quizá el aporte más importante (el único, sostienen algunos) de Estados Unidos a la humanidad y no nos engañemos: Independientemente de coincidir mucho poquito o nada con Cristina es incontestable que cuando decimos Jazz pensamos en Estados Unidos, así como si decimos Flamenco pensamos en España, si hablamos de Bossa Nova nos figuramos Brasil, si mentamos el Son naturalmente pensamos en Cuba y, sin ir más lejos, toda vez que hablamos de Tango pensamos en Argentina, aunque les duela a los hermanos orientales.
Pero hay más pulpa en esta certera caracterización de Cristina y es cuando ella hace mención a una crisis que estalla en el centro del poder financiero internacional y se expande a la periferia. El Jazz norteamericano siguió ese camino desde su nacimiento, irradiando su potencia desde Estados Unidos al resto del mundo, y sin proponérselo aún en nuestros días sigue siendo la referencia central para todos los músicos que hacen jazz sobre la tierra. Hoy cualquier músico de Europa o la periferia quiere tocar la trompeta como Winton Marsalis, la batería como Dave Weckl y la guitarra como Pat Metheny. Y ni hablar de lo que ha ocurrido en las décadas pasadas donde las referencias para los saxofonistas de cualquier parte del orbe fueron norteamericanos como Lester Young, Coleman Hawkins, Charlie Parker, John Coltrane, Sonny Rollins o Stan Getz. Donde cualquier trompetista siempre quiso tocar como Dizzy Gillespie o Miles Davis. Donde los referentes de los bajistas fueron Jimmy Blanton, Ray Brown o Ron Carter y así sucesivamente en todos los instrumentos, mientras que en lo conceptual, todos los directores de Big Bands abrevaron siempre en el gran Count Basie o en el inconmensurable Duke Ellington y muchos arregladores siguieron los pasos de Gil Evans.
Es cierto que el jazz tiene una innegable impronta negra. Es cierto que muchos de sus genios fueron muy maltratados –quizá los casos del pianista Bud Powell y del monumental saxofonista tenor Lester Young sean los más extremos- pero esto no invalida que como movimiento artístico, el Jazz es innegablemente norteamericano.
Cuando Caparrós describe los problemas de los músicos negros da en la tecla, o toca la nota justa, por decirlo de manera musical. Pero hiere los oídos con una desafinación de principiante cuando no visualiza que esa es una de las tantas contradicciones internas de la gran potencia del norte que no invalidan lo que el Jazz significa para afuera.
El Jazz es rebelde y revolucionario, pero más respecto de la música clásica europea que del capitalismo. El jazz es revolucionario en lo artístico y conlleva la paradoja de que muchas de sus grandes figuras fueron muy transgresoras en materia musical y muy conservadoras en su vida ciudadana. Pero no por ello deja de ser un producto típicamente norteamericano que luego se derramó por el mundo en algunos casos como modelo a imitar y en otros como lenguaje, como forma de abordar el hecho artístico con la mayor libertad posible.
Si será norteamericano que hasta la revolución cubana prohibió tocar jazz en sus primeros años, incurriendo en un error colosal que por supuesto corrigió con el paso del tiempo. Por eso la primera gran agrupación de jazz que surgió durante la revolución, allá por 1967 en la isla se llamó “Orquesta cubana de música moderna” de la que saldrían los músicos como Chucho Valdés, paquito D’Rivera, Carlos Emilio Morales, entre otros, que luego crearían Irakere, el grupo de jazz cubano más importante de las décadas posteriores. Aquél nombre -OCMM- surgió por la prohibición que existía de usar la palabra “jazz”, por considerarla imperialista...
Y ,por supuesto, el jazz no es exclusividad de los negros porque hubo y hay figuras rutilantes blancas como Gerry Mulligan, Stan Getz, Gary Burton, Chick Corea, Benny Goodman, Gene Krupa, Glenn Miller, Stan Kenton, Chet Baker y tantos más. Incluso el mismísimo Miles Davis cometió el error de afirmar que él podría determinar a ciegas que el sonido de los músicos negros se diferenciaba del de los blancos. El crítico Leonard Feather lo desafió y por supuesto Miles pasó un gran papelón. Feather lo sentó en una habitación de espaldas, le fue haciendo escuchar decenas de músicos y Miles tenía que decir “Blanco” o “Negro”. El resultado fue demoledor para Miles, que tuvo que reconocer a regañadientes que su teoría había quedado hecha pedazos.
Si bien el jazz norteamericano procesó en su interior las contradicciones raciales de los Estados Unidos, bueno es reconocer también que ni Miles Davis, ni Louis Armstrong, Duke Ellington o en la actualidad Winton Marsalis renegaron de ser norteamericanos. De ahí que vincular al jazz con ese país, como lo hizo Cristina, es absolutamente pertinente y preciso.
La constante se repite sin cesar: Todo lo que haga o diga Cristina debe ser desacreditado.
Aunque tenga razón

martes, 15 de julio de 2008

Si Virtudes, le compré las témperas a mi hijo


Virtudes leyó el post de ayer y hoy me escribe desde Mendoza preguntándome lo medular:

“Gerardo, lo más importante de todo ¿conseguiste las témperas?”

Que bárbara esta mina! Por algo se llama “Virtudes”
Sí Virtudes, le di el dinero para que se las comprara en el kiosco que está a media cuadra de la escuela.
Juan se compró sus témperas y hoy se queda con su hermana mayor mientras que Maite se va a lo de Maca porque mamá y papá van a la marcha “para apoyar a Cristina.”
Para mis hijos es normal que sus padres vayan a los actos y marchas de apoyo a Cristina. Incluso hablan de la presidenta en un tono familiar, así como cuando hablan de la tía Tere o de Lala, la abuela.
Creo que la sienten cercana, tocable. Incluso Maite elogia cómo se viste y se identifica con su perfil coqueto.
Como su papá, además, preside la cooperadora de su escuela, tienen claro en qué consiste esto de “cooperar” y mucho más claro aún la defensa de la Escuela Pública.
Mientras Maite, que está en Séptimo, comprende la cuestión de la solidaridad y del “entre todos”-y en mas de una ocasión le baja línea a sus compañeros- Juán, con sus 9 años y un récord de visitas a la Dirección difícil de igualar, tiene muy clara, en cambio, la cuestión del Poder. Cuando se pelea con la maestra de Inglés me dice:

“Papi, a esa mina hay que rajarla”

Le falta un poco todavía para aprender lo de la división de Poderes, pero la noción la tiene.
Sofi con sus 19 está en su mundo, con su novio, su trabajo y sus estudios pero me mata cuando dice “Nosotros estamos con Cristina”, tipo “En casa compramos aceite Natura”.
Hoy en casa es “Día de acto”, lo que se acerca bastante a “Día de fiesta” y los chicos nos bancan porque cada uno desde el nivel de desarrollo de sus conciencias tienen muy claro que papá y mamá están jugados por el bien de la mayoría y para que cada vez haya menos pobres.

sábado, 14 de junio de 2008

Impresiones sobre la concentración oficialista en Plaza de Mayo


Claramente los que se convocaron hoy en la Plaza fueron los sectores que apoyan al gobierno desde la izquierda. Se pudo ver a Hebe de Bonafini con un grupito de Madres; a Nilda Garré; Teresa Parodi y algunos periodistas e intelectuales como verbitsky; Casullo y Forster.
Me llamó la atención verlo a Emilio pérsico solito, sin una mísera columna detrás ¿Cómo es? ¿Los sábados no se mueve gente? Lo mismo que al presidente del bloque de legisladores del FTV porteño, Diego Kravetz. Solito, sin ni siquiera 4 amigotes (¿A quién representa este pibe si hasta en una jornada como la de hoy llega solo a la plaza?)
Al final llegó Luis D’Elía con Kirchner.
Mucho ex PI. Notable pero me encontré con una pila de ex compañeros de militancia en “La patota del doctor”
Los gremios brillaron por su ausencia. Había mucho canoso con el pelo atado a lo Willy Quiroga (Grande Vox Dei!) Mucho veterano que –se nota- proviene de “la gloriosa JP”. Mucho look femenino cincuentón, con pantalones ajustados y pose de “No creas que estoy retirada....”
Varias columnas juveniles meta pogo y consignas revolucionarias a la vieja usanza. Y una casi nula presencia de las intendencias del conurbano, salvo una bandera de Otahecé, alguna de Moreno y no mucho más.
Estuve entre las 19.00 y las 21:30. Cuando llegué, la verdad, pensé “Si esta es la gente con la que contamos para hacer el aguante, vayamos ya mismo negociando la rendición” Luego se fue poblando de a poco, y al final estaba llenita, pero no nos engañemos, se necesita mucha más mercadería para llenar esa vidriera...
Me pareció interesante que había mucha gente suelta y muchos cruces de miradas tipo “A este yo lo conozco de algún lado”.
Y una de las preguntas más escuchadas fue:

¿Quién fue el salame que mandó a la Gendarmería justo a Gualeguaychú?

Y... qué querés que te diga: Por momentos parece que la táctica política de este gobierno está a cargo del enemigo. Si había un lugar donde no había que mover un dedo era Gualeguaychú. El martes pasado la Mesa de Enlace estaba desinfladísima y los comandantes del Movimiento de Liberación del kempo deambulaban desconcertados. Hoy la Gendarmería les dio una manito de esas que no se olvidan.
Si con un aviso presidencial tardío y un tanto patético, como el del lunes, la comandancia insurreccional había quedado malherida, hoy reaccionó y se reconstituyó cual Terminator II.
La verdad es que el gobierno hace poco por salvarse...

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