Luego de un repaso por los diarios de esta mañana se ve claramente que Clarín y La Nación están operando a full sobre las heridas que dejó el cierre de de listas en el Frente Para la Victoria. Trabajan sobre lo obvio pues no existen los cierres sin conflictos, siempre alguien queda afuera o más abajo de lo que esperaba y siempre son más los candidatos que los cargos. Si será compleja esta instancia que en el duhaldismo, por caso, tuvieron que inventar como candidato a gobernador de último momento a Eduardo Amadeo ante el portazo de la boxeadora Graciela Camaño.
No obstante, es cierto que en el peronismo y la CGT los heridos se cuentan de a decenas. Este será desde ya "el tema" de ahora en más. Los dos grandes diarios y el dispositivo mediático que lideran pondrán todo su poder de penetración para instalar la idea de que si Cristina Fernández no gana en primera vuelta, el peronismo muy probablemente se abra de piernas en el balotage. Lo que no calculan es que al movimiento le va a llevar un buen tiempo redefinirse y recomponer todas las cadenas de mando. El problema más pesado que probablemente pueda preocupar más a Cristina de ahora en más es cómo garantizar que el peronismo siga encolumnado como hasta ahora, poniendo su volumen político al servicio de medidas audaces tanto en la gestión de Casa Rosada como en el congreso.
Lo que ha pasado en el cierre de listas es una consecuencia lógica de un proceso de transformación que se viene desplegando desde el 25 de mayo de 2003. No hay novedades en ese sentido. La presidenta puso a su gente ¿Es que, acaso, debería no haberlo hecho? Cristina comenzará un período de pato rengo ni bien asuma su segundo mandato y por eso buscó garantizarse antes que nada, fidelidad, el peronismo, por u parte, entrará en un proceso interno para procesar su propio futuro y se sabe que en política estos trámites suelen tener lógicas de extrema dureza. Sabiendo todo eso, Cristina trató de poner todo lo que pudo ¿Debió negociar más? Se verá más temprano que tarde. Un amigo al que respeto y valoro mucho porque en materia de peronismo sabe me contaba ayer por la tarde que el general decía que en el ejército se mandaba y en política se conducía. De ahí deduje que en el cierre de listas, lo que ha hecho Cristina hasta anoche ha sido "mandar", poner todo su peso a la hora de las definiciones. Ahora resta saber si logrará "conducir". Sobre este nudo se posan hoy todas las miradas, las del dispositivo mediático tratando de romperlo y las del kirchnerismo que se ve en una instancia de reformulación que sin dudas va a ser definitoria.
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