Le preguntan a Ernesto Laclau:
–¿El antagonismo es necesario para la democracia?
Y responde:
–Sin antagonismo no habría ninguna posibilidad de democracia radical. Para que haya antagonismo tiene que haber un enfrentamiento con un poder que obstaculiza. El antagonismo es central en la constitución de un imaginario de cambio.
El reportaje completo, acá.