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jueves, 12 de mayo de 2011

Qué pena, Beatriz...



En el libro de Beatriz Sarlo sobrevuela la idea muy trillada en ciertos ambientes de que todos los que desde distintos lugares apoyamos la experiencia kirchnerista en un punto somos inocentes que pensamos que el gobierno es lo que ellos saben que no es. Esta mirada superada no es, obviamente, exclusividad de la columnista de La Nación y, como ya he escrito en algún otro post, anida en un sector -que presumo reducido- para el que tanto oficialismo como oposición son las dos caras de la moneda del presente político argentino, moneda que, como no podía ser de otra manera, consideran absolutamente devaluada.

Si decís lo que decís del kirchnerismo, si lo caracterizás como algo no ubicable en la derecha pero  absolutamente intrincado con “los piqueteros”, “los intendentes” y la burocracia sindical, pero al mismo tiempo reconocés que cuando ves una columna robusta de Facebook 678 decís “A la pipeta”, la verdad, estás diciendo que toda esa gente es un colectivo de nabos que creen que el gobierno es lo que en realidad vos y algunos más saben que no es. El problema es la mirada o si se quiere el lugar desde donde se mira un proceso. Por supuesto que si uno se pone a analizar si cada acción del kirchnerismo cumple con las normas Iram de la política muy probablemente obtenga un resultado negativo, lo mismo que si lo hubiera hecho con el gobierno de Alfonsín o con el de Lula. En la realidad, los gobiernos casi nunca superan el desafío de la blancura…. Tienen cosas buenas y malas, virtudes y defectos, lo que los define, empero, no es un saldo entre aciertos y errores sino las tendencias generales, la orientación, para qué lado avanzan. Por eso es que desde este costado del análisis nadie puede negar que el kirchnerismo va para un lado que favorece a los intereses populares. Puede discutirse si va bien o más o menos, si podría ir mejor, si por momentos avanza y por momentos se queda. Puede y debe debatirse todo eso (algo que está en toda conversación intra-K que se da a lo largo del país) lo que no puede suponerse es que es un gobierno más, un proceso más, que dejará al país peor que como estaba. El kirchnerismo dejará una marca profunda y muy difícil de borrar en la historia política argentina.

Uno entra al libro de Sarlo con respeto porque es una intelectual que viene en el candelero a lo largo de las últimas 5 décadas, pero básicamente porque la considera una mina piola, pero este libro en buena medida defrauda y quiero ser honesto. Digo que “La Audacia y el Cáculo” defrauda no porque lo haya comprado para leer un panegírico K sino porque no encontré lo que buscaba, no encontré ideas nuevas, planteos novedosos, no me sorprendió, ahí está la idea. En música como en el ensayo político me gusta lo que me sorprende, lo que se cuela por la ventana, lo que me dice “Ey, hola” con un formato nuevo, desconocido pero al mismo tiempo fulgurante. Bien, el libro de Sarlo es como un disco de Pat Metheny, perfectamente tocado, con una pulcritud y fineza que asombra pero las notas son todas viejas. Está tocada perfectamente una música que ha envejecido. Eso es lo que me quedó cuando lo terminé..

Como tipo que ha protagonizado este fenómeno de la bloguería, me interesó conocer qué tenía para decir de nosotros Beatríz Sarlo, es más, hasta en cierto punto lo consideraba un reconocimiento desde las altas esferas de la intelectualidad porteña, pero a poco de andar me dí cuenta que no se dignó leernos, estudiarnos. Creí que por lo menos se había tomado el trabajo de caminar por la blogosfera, pero no, no lo ha hecho y termina dando una imagen de los blog que es verdaderamente ofensiva porque nadie va a negar que en la bloguería kirchnerista hay de todo en cuando a gustos y calidad, pero me defraudó que la autora no se haya demorado en, ponele, Manolo, en Fede Vázquez, o en Mendieta, para nombrar sólo a tres amigos. Porque si se hubiera tomado una copa en uno de esos tres boliches no hubiera escrito tantas superficialidades. Pero además, lo grave de no detenerse en el fenómeno bloguero es que perdió la posibilidad de entender verdaderamente de qué se trata esta batalla cultural del presente. Porque hasta 678 mismo es inentendible sin analizar a fondo la significación de la bloguería ya desde mediados de 2007 (que luego explotó con la sedición agromediática del 2008 pero ya venía pisando fuerte desde por lo menos un año atrás. Recuerdo, por caso, las discusiones en torno a las elecciones porteñas de 2007 entre Artemio y El Criador de Gorilas, que se jugaba a que Lozano no entraba a la HCD) La bloguería fue la explosión protagonizada por un montonazo de gente que vislumbró en internet un campo de batalla novedoso y que puso muchísimo esmero, muchísimas horas y en algunos casos muchísimo talento para ensanchar el ágora. Pero lo más importante es que lo logró, lo más importante es que se metió en la plaza, que dijo “acá estoy y tengo estas cosas para decir” y tuvo la suficiente calidad como para ser reconocida antes que nada por la gente, por los internautas que hartos de leer lo mismo en los mismos lugares de siempre se puso a buscar no sé si ideas nuevas pero al menos algo distinto, y lo halló en los blogs. Explicar el fenómeno por lo fácil que es hacer un blog es un reduccionismo conceptual imperdonable en alguien que se ha pasado la vida discutiendo ideas y procesos vanguardistas. Equivale a decir que el fenómeno de las radios de baja potencia de fines de los ochenta se debió a que era barato equiparlas. Es no entender o, lo que sería peor, negar, que había un cuello de botella en la comunicación en tanto sólo estaban representados los sectores dominantes y no había amplificación de otras voces y que por lo tanto ya las radios truchas en su momento como la bloguería después vinieron a ser el canal de representación de toda una gama de voces que no tenían cabida en un sistema de medios monopolizado por un puñado de empresas.

A Sarlo le termina sucediendo lo mismo que a José Pablo Feimann y da la impresión de que en el fondo les molesta soberanamente que hayan surgido estas ventanitas donde la gente puede manifestar sus “pienso de que”, pareciera que no se lo bancan, da la impresión de que les encantaba el mundo prebloguero, que estaban comodísimos en un sistema de medios reducido donde ellos tenían chapas de exclusividad y títulos nobiliarios que nadie osaba discutir y que si lo hacía era mediante el quimérico recurso de enviar una carta de lectores que invariablemente no era nunca publicada. En realidad no es que nadie se animara a discutirles, lo que no había era una plataforma donde colgar esas interpelaciones, no existía un espacio para subir ideas, hasta que aparecieron las plataformas para hacer blogs y  se posibilitó que en una PC hogareña el internauta pudiera encontrar, además de las páginas rimbombantes de los grandes diarios y sitios de renombre, pequeñas bitácoras con ideas que, buenas o malas, de mayor o menor rigurosidad (eso no es del todo central) empezaron a amplificar otras voces y de alguna manera se fue ensanchando la plaza pública y 
se sumaron otras voces que a juzgar por la importancia que se les ha dado desde el establishment periodístico e intelectual, pero antes que nada por la cantidad de lectores que conquistaron, es evidente que algo tenían para decir.

Si el movimiento bloguero hubiera sido el del blogero “activista” que imagina Sarlo, no hubiera tenido sentido este libro porque no estaríamos hablando de un fenómeno que impactó en redacciones, en asesores de prensa, en dirigentes políticos y en todos los lugares donde se debate el destino del país. Si los blogs no hubieran tenido la aceptación que tienen, si diariamente no hubiera miles de argentinos que los leen, no se los habría demonizado ni difamado como se lo hace a diario. Si los blogs no generaran opinión no serían objeto de agresiones semanales desde uno u otro lado de ese periodismo que se siente interpelado por desconocidos que aparecieron no se sabe de dónde explicitando un montonazo de ideas que, al parecer , a ellos nunca se les hubieran ocurrido.

A Beatriz Sarlo la historia le hizo un delivery sin costo y le dejó en su PC la posibilidad de entender de qué se trata el debate en los tiempos del 2.0 pero no abrió del todo el paquete. Se dejó llevar por dimes y diretes, chusmeó un poco y lo tiró a la basura. Lamentablemente, el espacio del pensamiento y las ideas se perdió la posibilidad de contar con un aporte suyo novedoso, a la altura de su currículum.

Una pena.
 .

sábado, 15 de mayo de 2010

Un cierre de cuenta es un acto de censura?

En la semana saqué al aire en la radio a dos activas "facebookeras" a las que les cerraron las cuentas (Acá y acá están los audios) La idea que sobrevoló en esos reportajes es que aquellos que bancamos al kirchenirmo estamos padeciendo cierto tipo de censura y la verdad es que pensándolo con un poco de tranquilidad y sopesando ciertas observaciones que he recibido al respecto, me parece que al menos se impone pensar detenidamente si estos cierres de cuenta han sido producto de una efectiva conspiración anti K o si se trata de que a veces nos olvidamos de las políticas de las redes sociales, en este caso Facebook, que todos firmamos y en realidad nunca leemos.

Hay cuestiones como la suplantación de identidad que, creo, constituyen una violación de esas políticas, con lo que se habilita el cierre de una cuenta y hay también cuestiones como el "bombing" que puede ser un motivo para cerrar una cuenta. Leamos lo que nos escribió ayer en este post el lector "Richard", a quien no conozco, pero que aclara mucho este tema:

"Primero, Facebook fue fundado y es ldierado por Mark Zuckerberg, no un monopolio. Una empresa en sí no es un monopolio, en tanto y en cuanto Facebook es sólo UNA red social, no la única (además de que no hay ninguna inhibición a iniciar nuevas redes sociales, por lo cual de monopolio no tiene nada).

Lo que Natalia comenta como una "marcha online", en realidad en terminos IT (Information Technology) se llama BOMBING.
En otras palabras, cuando varios usuarios se agrupan para entre en un breve lapso de tiempo todos utilizar un mismo servicio, lo "bombardean". Al "hacer una marcha online", en realidad están haciendo bombing a cuentas específicas, o a páginas específicas, y es completamente lícito borrar cuentas por estas razones, eliminar los contenidos generados por bombing o prohibir el ingreso de las IPs (digamos, el DNI de la conexión de internet) de quienes están bombardeando.

Si estas mismas acciones se tomasen a lo largo de un lapso de tiempo MODERADO, y no ensimismado, atiborrado, todo junto, no caería en la categoría de bombing, y por tanto no tendrían justificativo para eliminar ningún tipo de activismo online, pero por la descripción que hace Natalia de su quehacer, claramente sí está infringiendo reglas de los acuerdos que uno firma electrónicamente al hacerse un usuario.

El mundo virtual de internet no es el mundo real. Mucha gente en un mismo lugar en el mundo real puede ser una manifestación, o puede ser un punto de encuentro como una cancha. En internet es igual. Mucha gente interactuando a la vez en el mismo espacio puede ser BOMBING, si el propósito es repetir una y otra vez el mismo mensaje, con el mismo propósito, mientras que interactuar en un mismo espacio virtual entre muchas personas por diversas razones es una actividad completamente rutinaria de internet.

No hay que permitir que la ignorancia se confunda con censura. No está permitido hacer bombing y cualquier página puede tomar curso de negar servicio a las IPs (direcciones de las computadoras) que están haciendo este "mal uso" del espacio.

Aunque queremos apoyar a Natalia en sus aportes por la reforma de la Ley de Medios, aunque queremos apoyar a éste gobierno que ha sido el mejor en 50 años, no debemos confundir las cosas.
Infringir reglas de comportamiento a las que uno adscribe al crear una cuenta es razón para cerrar dicha cuenta.
El activismo online no debe ser una imitación de una marcha o manifestación, sino que tiene que tomar el carácter de lo que es el marco que internet permite.

No dejemos que la ignorancia de las reglas nos haga decir que hay censura, porque ningún oligopolio mediático local, ninguna concentración de medios local, tiene ni remotamente la más mínima capacidad de acción sobre Facebook, más que el reportar uso inadecuado que cualquier usuario puede hacer."



Este lector nos está planteando un desafío muy importante: Estudiar a fondo el mundo de internet, conocerlo más, aprender sobre las políticas de cada red social para saber que si luego violamos adrede o inocentemente alguna norma (como creo sucede en la mayoría de los casos) estaremos expuestos a que nos cierren la cuenta y ello no podrá ser luego denunciado como un acto de censura porque, por otra parte, no pareciera muy razonable pensar que a alguien le bajan la cuenta en Facebook porque apoya la ley de medios en Argentina ¿No les parece?

Sospecho que si no bajamos un par de cambios corremos el riesgo de usar mal las palabras y eso desgasta su significado. Si a un cierre de cuenta por no cumplir con las políticas de Facebook lo transformamos en un acto de censura, todo lo que venga después será un grandioso malentendido que no nos conduce a buen puerto.

Estamos en días donde hay mucho arrebato y en medio de tanto frenesí cae en la volteada hasta una tira cómica como la Nelly. Loco, si no paramos un cacho, la semana que viene va a estar en problemas Blanca Cotta...

En este sentido, hay otro comentario del lector Richard que quiero reproducir:


"Primero hay que entender cómo funciona el sistema. Luego, con la lista de notas de reglas, espacios, y lagunas jurídicas, ahi se actúa, dentro del sistema, pero llevando adelante la propuesta de uno.

Gerardo, creo que la mejor forma de generar activismo via facebook e internet, en mi humildísima opinión de usuario y no especialista, es la de seguir con más asiduidad los espacios del enemigo, que los del amigo.
Desmentir en su propio espacio cada vez que se puede. En cada espacio, y en cada hueco, como los graffitis en el muro de Berlín esperaban cada espacio y hueco para dejar ahí su grito de dolor en los espacios que jutaban al poder de uno, con el poder del otro.

Porque si hay una verdad que a todos nos debe guiar como lineamiento básico:
Una cosa es tener ideologías políticas, y otra es seguir a demagogos políticos.
Si somos Nacional Populistas, apoyamos las medidas Nacional Poplistas, pero no por eso defendemos acuerdos con Cristobal Lopez, ni la venta de las tierras fiscales de Calafate a precio vil.

Bancar un proyecto no implica que debamos polarizarnos como tanto buscan, desean y quieren que hagamos, porque polarizados no pensamos. Se vuelve binario, y el mundo no es binario. Cada uno, con pensamiento crítico y sus ideales e ideologías, a defender y a actuar por lo que CREE. Pero no nos hagamos los cortos de vista y defendamos lo indefendible. Menos si después vamos a acusar al de la vereda de en frente de hacer lo mismo."


Buen fin de semana



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viernes, 14 de mayo de 2010

Natalia Müller, otra cuenta cerrada en Facebook


Aquí está la conversación que tuve anoche con Natalia Müller Roth, de Facebook 678 Entre Ríos a quien también le cerraron la cuenta en Facebook.

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domingo, 25 de abril de 2010

Sobre el "seisieteochismo"


En los aledaños afines al gobierno se festejan como goles las encuestas que lo ponen arriba a Néstor Kirchner pero al mismo tiempo se viene observando una especie de disconformidad de algunos compañeros que manifiestan un cierto empalagamiento con lo que algunos definen como “seisieteochismo”, o sea cierto hartazgo con un discurso y un posicionamienro “progre” del gobierno que no estaría interpelando así al conjunto de los sectores populares.

Este debate se da en el mismo momento en que la medida más social del gobierno –la Asignación Universal por Hijo- está haciéndose sentir con bastante fuerza en lo referente a pobreza e indigencia.

La pregunta es, entonces, a qué se debe la mejoría en imagen del gobierno y Néstor Kirchner, si a la AUH o a su política en materia de medios de comunicación. A mi modesto entender ambas cuestionan traccionan favorablemente pero quizá incide un poco más todo lo referido a los medios de comunicación. Ha habido aciertos importantes en esta materia y ello impacta directamente en la clase media, de otro modo no se entendería por qué Radio Nacional, según IBOPE, escaló al quinto lugar en audiencia dado que nadie en su sano juicio puede negar que su penetración total se da en ese sector social.

Los tres programas televisivos de Diego Gvirtz han capitalizado toda una gama de experiencias que venían de mucho antes como los blogs Nacionales y Populares, que día a día se ratifican como la principal usina de contenidos con que cuenta el oficialismo. En efecto, si algo hay que remarcar una y otra vez es la vitalidad del espacio bloguero para dar la batalla cotidiana: Desde un blog se levantó, por caso, el proyecto donde Lozano el izquierdoso propiciaba pagar deuda con reservas y la tapa del viernes de Página/12 es una resultante de los posteos de Omix y el Ingeniero que a primera hora del jueves demostraron el enchastro opositor en el tratamiento en particular del engendro naranja en el tema de los DNU.

Se me ocurre entonces que lo que habría que hacer sería reconocernos a nosotros mismos como actores decisivos en esta reconsideración que muchas personas están haciendo del kirchnerismo y pensar un poco en que si nos preocupamos por el “seissieteochismo” en realidad no estamos viendo que mucha responsabilidad tenemos nosotros mismos en esto y que entonces antes de preocuparse habría que celebrarlo con bombos y platillos.

Desde acá lo celebro, desde acá festejo cada idea, cada argumento que ha servido para que muchos colegas de renombre hayan tenido contenidos que engalanan sus performances orales y escritas (aunque no deje de embroncarme que tiren como propias ideas choreadas de la blogosfera)

Tirando al Medio ha sido uno de los blogs que con más énfasis ha planteado la necesidad de tener una política hacia los sectores medios y para recuperar mucho de lo que se fue entre las elecciones de 2007 y 2009 entonces ¿Cómo no voy a estar contento?

Creo finalmente que para edificar un proyecto de mayorías deben interconectarse sabiamente diversos aportes y experiencias políticas e ideológicas de modo de abarcar la mayor cantidad de sectores sociales. En ese sentido tengo claro que así como hay que desplegar un trabajo en el territorio, en la base, hay otros espacios de vital importancia como el que damos los compañeros en el terreno de los medios de comunicación y en la vida en sociedad dentro de la tan estigmatizada clase media.

Por eso rescato y defiendo nuestro rol. Rescato y defiendo que tenemos mucho, muchísimo que ver en fenómenos como el de Plaza de Mayo del viernes 12 de marzo.

Creo que estamos siendo muy eficientes en nuestra tarea y que si en lugar de reconocerlo ponemos en duda sus resultados en cierta medida nos estaríamos descerrajando un balazo en los pies.



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domingo, 18 de abril de 2010

¡Es la Internet 2.0, estúpido!!


Muchos nos estamos preguntando qué es lo que ha motivado las manifestaciones espontáneas de seguidores de 678 tanto en capital como en distintas ciudades del país y cómo leer este nuevo frenesí movilizador de anchas franjas de la clase media que se vuelcan a las calles.

Creo que no hay que ir a buscar muy lejos las respuestas porque una aproximación para encontrar la explicación adecuada la tenemos frente a nuestras narices y sería pensar que el gran gestor de estas manifestaciones viene siendo Internet 2.0.

El poder de penetración que tiene hoy Internet 2.0 en los centros urbanos es verdaderamente fuerte y eso genera cambios en el consumo y distribución de información. En tiempos del desacato sojero vimos cómo explotó el reenvío de spam y todo tipo de basura anti gubernamental, pero luego, con la explosión básicamente de Facebook, se empezó a cocinar otro tipo de vinculación con la red. Como todos tenemos un pariente o un conocido que colgaba videos de 678 o un post de un blog Nac & Pop, mucha gente se fue acercado a otras vías de acceso a la información y empezó a comprobar en su propia experiencia que no todo era como estaba creída que era, y ahí se empezó a gestar una toma de conciencia muy fuerte que visualiza básicamente en Clarín al gran responsable de haber vivido engañada por décadas.

Quizá el principal eje que une al manifestante 678 es el enojo contra un sistema de medios que lo estafó de cabo a rabo a través del tiempo. Esta toma de conciencia genera cambios transcendentes en la conducta de las personas pues sencillamente miles de individuos comienzan a comprobar cómo y de qué manera habían vivido consumiendo una versión de la realidad absolutamente sesgada. Estando en las concentraciones y hablando con los movilizados se observa nítidamente que el motor principal es una bronca muy marcada hacia Clarín, como nave insignia del dispositivo. Ese enojo es el que empieza a generar como obvia consecuencia una nueva mirada respecto al gobierno, un repaso distinto, más libre y menos influenciado por los intereses del multimedio. Ahí es donde muchísimas personas cambian sus puntos de vista y sin llegar incluso a mutar en oficialistas, se permiten al menos reconocer las cosas buenas y valorables del gobierno de Cristina, algo que en sí mismo ya es un triunfo para el oficialismo.

Tuvo que surgir una herramienta de comunicación de ida y vuelta como Facebook para que un número creciente de personas comprendiera hasta dónde la tenían empomada en materia informativa. Y hubo otro elemento potentísimo que operó en la cabeza de miles de personas:

¡La posibilidad de emitir!

La posibilidad de emitir también comenzó a operar fuertemente en el cambio de puntos de vista de muchas personas. Algo que sucede en la Internet 2.0 es que le posibilita a todos los internautas/facebookeros transformarse en emisores y eso trastoca seriamente muchas conductas. La reacción ante un mensaje que no nos gusta ya no se reduce a cambiar de canal o de emisora, ahora se puede reenviar ese video donde se muestra por cómo se manipuló tal noticia, cómo se tapó otra y cómo se mintió en tal asunto. Ahora el receptor empieza a tener recursos no sólo para responder sino –y esto es lo más revolucionario- para emitir una idea, un punto de vista o una recomendación de un post o video de un tercero que expresa cabalmente lo que ese internauta está sintiendo.

Y por eso sucedió que pese a todos los intentos por tapar la marcha del jueves finalmente el dispositivo mediático tuvo que admitirla en sus páginas y ediciones online. Porque mientras intentó invisibilizarla comprobó que el centro había colapsado, que decenas de miles de familias se veían afectadas porque algún familiar llegaba con retraso y centralmente porque millones de argentinos estaban haciendo correr por la red fotos, audios y videos que demostraban, que probaban de manera terminante que había habido una concentración fabulosa por la ley de medios.

Otro elemento central para profundizar es ver que este despertar de mucha gente tiene profundas diferencias con el del 2001 porque en aquél entonces se cuestionó a la política mientras que hoy se está cuestionando al dispositivo mediático. En 2001, por otra parte, había fuertes motivos económicos y mucha de la gente que salió a la calle lo hacía antes que nada para rescatar sus ahorros. Hoy la gente no quiere rescatar absolutamente nada y no la mueve ningún afán económico. Lo que se quiere liberar hoy es el acceso a la información. La gente no quiere ser más rehén de un sistema de medios que te pauta cómo y en qué pensar. Hoy la gente sale a manifestar su rabia contra todo un complejo de medios que durante años la manipuló. La gente no sale hoy porque en las pantallas de la TV están mostrando cómo se pueblan esquinas emblemáticas de ciudadanos que protestan. Se está dando el fenómeno de que cada vez salen más personas ha manifestar pese al cerco mediático que ningunea, que no pasa los mensajes telefónicos y no hace una sola mención a tal o cual manifestación.

¡Es la Internet 2.0 estúpido!

Y sí, es Internet como el gran soporte y son las redes sociales que vienen exhibiendo un poder de tráfico de información monumental.

Creo que hay que seguir rascando por este lado para ir profundizando y llegar a un diagnóstico acertado que nos sirva para encontrar la terapéutica política apropiada.


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sábado, 10 de abril de 2010

El acto de anoche en el Obelisco




Vengo pensando hace rato en porqué están sucediendo estas manifestaciones, en qué es lo que hay en la base y se me ocurre que uno de los ejes profundos que las motivan es el hartazgo de mucha gente con la manipulación informativa que practican los grandes medios. Quizá esté sucediendo que 678 haya venido a capitalizar con el inmenso poder de la televisión un estado de ánimo muy extendido en buena parte de la sociedad. Quizá esté pasando que hay mucha gente cansada de que le magnifiquen estupideces y le oculten noticias importantes (hoy, lo menos en el repaso que hice pro Clarín y La Nación no encontré una sola mención al acto de anoche en el obelisco)

Por supuesto que sí está pasando que estos nuevos instrumentos de comunicación como los blogs, Facebook y Twitter, entre otros, han venido a conectar con mucha fuerza a miles de personas que hasta dos años atrás tenían solamente los medios tradicionales para informarse. En el último año han explotado y con una fuerza día a día creciente las redes sociales que posibilitan no sólo encontrar fuentes de información alternativa sino interactuar y emitir. Ya en Facebook el ciudadano recibe información de múltiples fuentes pero al mismo tiempo es un emisor que produce y distribuye contenidos.

Habrá que buscar por acá las razones que están sosteniendo estas manifestaciones de un vigor y una novedad verdaderamente llamativos.

Cuando las redes sociales empiezan a demostrarle al tipo que se sentía solo en el mundo que hay muchos como él, que piensan en líneas generales como él, se ponen en funcionamiento una serie de mecanismos que tienen un gran poder movilizador. Sandra Russo decía ayer en el acto que Facebook, un instrumento pensado originalmente para un uso personal y en cierta medida frívolo, ha sido transformado por una ancha franja de los argentinos en una herramienta de comunicación alternativa de una potencia insospechada, con alcances que nadie responsablemente puede mensurar.


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viernes, 2 de abril de 2010

Entrada destacada

A propósito de Mundstock y ciertas giladas

A propósito del fallecimiento de Marcos Mundstock volvió a aflorar esa actitud mediocre de refutar a un artista por sus posiciones políti...