En 1985 la alegría fue mayor a la de ayer, sin dudas, y te agradezco que me lo hagas recordar para que pongamos algunas cosas en claro. Aquello fue colosal, una gesta, una patriada de los sectores democráticos del pueblo (que no es lo mismo que "los argentinos", porque sabés muy bien que tanto en esos años como en la jornada de ayer hubo muchos, pero muchos que se solidarizan con
Videla y
Menéndez)
El juicio a las juntas del 85 se conecta con lo de ayer porque la lucha es la misma, porque los que buscamos que se haga justicia para terminar de una buena vez con este asunto seguimos teniendo bien claro que hay cosas que están por encima de los partidos políticos. Seguimos teniendo bien claro que hubo dos
Alfonsín, el que promovió el juicio y el que después dictó el Punto Final, pero nos quedamos con el primero. Seguimos teniendo bien claro también que si hubo un presidente peronista que arrió banderas e indultó a los asesinos, luego ese mismo partido tuvo la suficiente entereza como para parir a dos presidentes que cuando tuvieron el poder y la oportunidad de dejar un testimonio estampado ante la historia no dudaron en poner todo el aparato del Estado a favor de que se haga justicia con los genocidas.
Tu pregunta,
Disidente, tu planteo, tu sutil chicana me sirve para que muchos entiendan que unos de los puntales de la diferencia en estos tiempos entre ustedes y nosotros es que les cuesta horrores, o directamente se les hace imposible ver muchas cosas que para nosotros son evidentes y mundanas. Los festejos de ayer no son del
kirchnerismo, hermano, son de todo un espectro que siguió luchando y poniendo por encima de todo la memoria, por eso es una lástima que muchos radicales no hayan manifestado su alegría, porque ellos trabajaron también por eso, y porque así como
Cristina o
Néstor no tienen nada que ver con
Menem, aquél
Raúl Alfonsín de 1985 tampoco tuvo que ver con
Balbín o con
Aguad. Y también da pena que otros compañeros, supuestamente ubicados en el campo progresista, sean tan perezosos, o que griten tan bajito que no se los escucha. Es cierto, los
kircheristas somos muy quilomberos y nos llevamos todo por delante, pero nunca se nos va a ocurrir polemizar con el radicalismo que no baja las banderas cuando de celebrar la cárcel común a Videla se trata.
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