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sábado, 18 de mayo de 2013

Acá tienen el cuerpo...



"Flia. Videla: Ahí está el cuerpo. Sin habeas corpus, ahí tienen el cuerpo. Unos papeles y es suyo, llévense el envase de su pariente. Cuentan ustedes con un cuerpo. Que les conste que lo reciben sin quemaduras ni moretones. Podríamos haberlo golpeado al menos, que ya hubiera estado pago. Pero nosotros preferimos no hacerlo, eso que sí hizo este cuerpo que ustedes van a enterrar. No lo tiramos desde un avión, no lo animamos a cantar con descargas de picana. Que cante, por ejemplo, adónde están nuestros cuerpos, los de nuestros compañeros. No fue violado. No tuvo un hijo acostado en el pecho mientras le daban máquina. No lo fusilamos para decir que murió en un enfrentamiento. No lo mezclamos con cemento. No lo enterramos en cualquier parte como NN. No le robamos a sus nietos. Acá tienen el cuerpo."

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(Este texto pertenece a Jorge Kostinger, periodista de Mar del plata, que lo publicó en El Atlántico. Agradezco a los lectores que me pasaron el dato. En el muro de Facebook que cito abajo figuraba como autora Vanesa Giménez.)

Texto encontrado en el muro de un amigo 

Con Videla comenzó la danza del dólar



Hasta 1976 la deuda externa no era un problema central para los países dependientes, en nuestro caso, ascendía a unos 7800 millones de dólares. El gobierno democrático de Raúl Alfonsín se encontró en diciembre de 1983 con la friolera de 45 mil millones de dólares de deuda externa. De los 37 mil millones de dólares con que se endeudó el país, el 60 % fue fugado al exterior. Ahí comenzó la danza del dólar, que ya en 1981 llevó al incendio público al entonces ministro de economía Lorenzo Sigaut que descerrajó:

-El que apuesta al dólar, pierde...

A 5 años de la toma del poder por parte de la oligarquía y sus fuerzas armadas la especulación con la moneda estadounidense empezaba a condicionar las finanzas internas mientras que la deuda externa se transformaba en la nueva herramienta de dominación. El país quedaba endeudado y de rodillas ante los organismos financieros del capitalismo del "primer mundo" con el agravante de que los dólares que ingresaban por una ventanilla eran fugados por la de al lado a cuentas secretas y personales por "estas empresas a las que les interesa el país" y sus respectivos entornos.

El comienzo de esta nueva fase de dependencia hay que rastrearlo inexorablemente en la dictadura de 1976. Su proyecto fue rearticular de una vez por todas la configuración socio-económica del país, para tal fin instrumentó una cacería de cuadros intermedios de partidos políticos, organizaciones intermedias y fundamentalmente del mundo sindical, para cortar la polea de transmisión de la participación política, por eso en 1983 en los locales partidarios y en los sindicatos irrumpían los pibes y se encontraban con gente mayor, bastante mayor.

Los del medio ya no estaban...

Mientras bailábamos con Donna Summer y los Bee Gees surgieron los famosos grupos económicos:  conglomerados de empresas que luego, en la reapertura democrática, aparecieron condicionando los destinos del país. En su momento se los denominó "Capitanes de la industria" ¿Te acordás?. Estos grupos (Bridas, Pérez Companc, Techint, Macri, etc) le marcaron la cancha con ferocidad a Raúl Alfonsín hasta que se lo llevaron puesto y vino el riojano para aliarse con ellos y terminar de redondear lo que Videla y Martínez de Hoz habían empezado a bosquejar en 1976.

Hasta que llegó el 2001 y ese ciclo de exactamente 25 años que malhirió a nuestra patria estalló por el aire con helicóptero y todo dejando un nivel de desocupación jamás visto, un estado raquítico, y una sociedad a la deriva. El resto es historia más conocida pero lo importante es atar cabos para entender de dónde viene esto de "la cabeza bimonetaria del argentino medio". No nació con la patria, no estuvo con las escarapelas del 25 de mayo de 1810, tampoco con Yrigoyen ni con Perón y Evita.

Ayer desarrollé la idea de que en los pliegues más hediondos de la argentinidad pervive Videla. Muchos que atesoran dólares porque los convencieron de que no queda otra reproducen, en muchos casos sin mala intención, el peor legado que este asesino y sus aliados nos dejaron: un instrumento de dependencia para afuera y de control para adentro.

Prohibido olvidar

viernes, 17 de mayo de 2013

Videla también es nuestro, muy nuestro, lamentablemente...



Ha muerto Videla justo en un momento histórico donde las banderas que enarboló parecieran aprestarse a retornar pero en mástiles difusos. Videla hizo el trabajo sucio, por eso la muerte tuvo que ir a buscarlo a la cárcel mientras los civiles que lo acompañaron, como el padre de la reina consorte de Holanda, sir ir más lejos, siguen en libertad, escudados en esa ansianidad que les sirve a algunos para mofarse de que es fácil hacer justicia con viejos decrépitos. Digamos desde ya que un criminal, de viejo será no otra cosa que un "viejo criminal", que la ancianidad no redime. Digamos también que el tipo que ha muerto militó hasta el último de sus días fervorosamente en contra del modelo de sociedad que muchos anhelamos, porque el terrorismo de estado que dirigió tuvo como objetivo generar las bases para que luego vinieran los noventa y hallaran la tierra a punto, abonada maravillosamente para esparcir las semillas de una idea del mundo basada en la exclusión social. Una idea del mundo donde los que lo tienen todo no se sienten ni ahí responsables de lo que les falta a la mayoría; una idea del mundo donde el perdedor social es el principal responsable de su derrota; un modelo de sociedad donde se ve como problema a los pobres y los rezagados, jamás a los ricos.

Ese compendio de ideas abominables no fue extirpado de cierta argentinidad y no sólo eso, sino que está volviendo en buena parte de esa clase media cacerola dispuesta a acatar las consignas más repugnantes contra el gobierno de Cristina. Hay una restauración conservadora en ciernes que comenzó a vislumbrarse cuando la sedición agropecuaria de 2008, que luego entró en contradicciones por no contar con una dirigencia acorde pero que no ha dejado de robustecerse, como bien lo hemos observado en las recientes manifestaciones de gente linda.

Videla es esa Argentina que sigue viendo al peronismo como el gran tapón hacia la formación de un país próspero, tipo Australia; Videla es esa vieja que se moja con Eduardo Amadeo o el Momo Venegas porque en ellos ve a "ese peronismo como la gente"; Videla está en ese consorcista que blasfema contra el plus que negoció el SUTERH por sacar la basura y no pierde ocasión de getoniar en la cola del Banco Nación por la demora pero "comprende" las razones empresarias por las cuales a las 9 de la mañana, de las 25 cajas que tiene el hipermecado sólo hay tres habilitadas con 10 personas en la cola de cada una; Videla sobrevive en ese oculto e inconfesable deseo de los que aprobarían la matanza de cientos de marginales para dar "una solución estructural al flagelo de la inseguridad"...

En los pliegues más hediondos de esa argentinidad garca pervive Videla, como un lado oscuro, como una contracara, como un lado salvaje, como una catacumba que muchos saben donde está pero se hacen los olvidados. Videla pervive en los miles que saldrían a la calle a vivarlo pero contienen las ganas, cobardes y miserables.

Videla es también producto de esa olla que es la Argentina y que no sólo nos dio un Papa, una reina de un país europeo, el Diego, Evita, Yupanqui, Perón, el polaco, Spinetta, Borges y Piazzolla. Hagámonos cargo también de este muerto que se hunde en lo profundo de la corriente de pensamiento oligárquico. Videla fue un garca feroz y es ese comisario de barrio norte cuya esposa milita con las damas de beneficencia.

Videla también es nuestro, muy nuestro, lamentablemente.

lunes, 18 de marzo de 2013

Videla, el republicano


Más allá de lo paródico del estertor videlista es bueno utilizar su proclama para entender cuál fue la lógica del golpismo cívico-militar en el siglo pasado y cómo sería apoyada por una parte de la sociedad si hoy las Fuerzas Armadas tuvieran algún oxígeno político para actuar contra la democracia.

Los golpes nunca se relataron como drásticas medidas contra la democracia sino a su favor. Cuando hoy Videla pide a los militares "armarse para defender la república" está desempolvando el vademécum del golpismo vernáculo. Los golpes siempre se dieron, dijeron, para generar las condiciones de una democracia que respete fundamentalmente a "la república". En política significa que la democracia que siempre anhelaron es un funcionamiento institucional que no altere en lo más mínimo el estado de cosas, la estructura social y económica del país que en su momento configuró la oligarquía y en los noventa el neoliberalismo. Toda vez que los gobiernos democráticos empezaban a verse en la obligación de "tocar" algo de la estructura, su nivel de "democratismo" era cuestionado y el zarpazo golpista llegaba inexorablemente para "salvar la república y generar las condiciones de una democracia mejor". Ese fue el círculo vicioso en que estuvo sumergida la política argentina durante casi un siglo y es lo que Videla pone en palabras, expresando cabalmente a una parte de los argentinos que no dudaría un instante en apoyar cualquier aventura golspista que "librara al país de esta tiranía que estamos padeciendo".

miércoles, 23 de marzo de 2011

Videla y el peronismo



En estas horas, donde las vísperas del 24 de marzo nos remueven todo, vale ver este video de Videla hablando de cómo entiende que tendría que ser el peronismo para poder participar en democracia. Se lo decía el lunes en la radio al Chino y al Topo: Hay muchos puntos en común entre este planteo del asesino y lo que hoy expresan De Narváez y cía.

Repasar videos de la dictadura hoy nos da una pista de cuántas nociones acuñadas en esos años perduran hasta nuestros días y cuánto del discurso de los medios hegemónicos  está fuertemente vinculado a todo lo que se produjo política e ideológicamente en esos años.
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jueves, 23 de diciembre de 2010

Sí, Disidente, en 1985 la alegría fue mayor


En 1985 la alegría fue mayor a la de ayer, sin dudas, y te agradezco que me lo hagas recordar para que pongamos algunas cosas en claro. Aquello fue colosal, una gesta, una patriada de los sectores democráticos del pueblo (que no es lo mismo que "los argentinos", porque sabés muy bien que tanto en esos años como en la jornada de ayer hubo muchos, pero muchos que se solidarizan con Videla y Menéndez)

El juicio a las juntas del 85 se conecta con lo de ayer porque la lucha es la misma, porque los que buscamos que se haga justicia para terminar de una buena vez con este asunto seguimos teniendo bien claro que hay cosas que están por encima de los partidos políticos. Seguimos teniendo bien claro que hubo dos Alfonsín, el que  promovió el juicio y el que después dictó el Punto Final, pero nos quedamos con el primero. Seguimos teniendo bien claro también que si hubo un presidente peronista que arrió banderas e indultó a los asesinos, luego ese mismo partido tuvo la suficiente entereza como para parir a dos presidentes que cuando tuvieron el poder y la oportunidad de dejar un testimonio estampado ante la historia no dudaron en poner todo el aparato del Estado a favor de que se haga justicia con los genocidas.

Tu pregunta, Disidente, tu planteo, tu sutil chicana me sirve para que muchos entiendan que unos de los puntales de la diferencia en estos tiempos entre ustedes y nosotros es que les cuesta horrores, o directamente se les hace imposible ver muchas cosas que para nosotros son evidentes y mundanas. Los festejos de ayer no son del kirchnerismo, hermano, son de todo un espectro que siguió luchando y poniendo por encima de todo la memoria, por eso es una lástima que muchos radicales no hayan manifestado su alegría, porque ellos trabajaron también por eso, y porque así como Cristina o Néstor no tienen nada que ver con Menem, aquél Raúl Alfonsín de 1985 tampoco tuvo que ver con Balbín o con Aguad. Y también da pena que otros compañeros, supuestamente ubicados en el campo progresista, sean tan perezosos, o que griten tan bajito que no se los escucha. Es cierto, los kircheristas somos muy quilomberos y nos llevamos todo por delante, pero nunca se nos va a ocurrir polemizar con el radicalismo que no baja las banderas cuando de celebrar la cárcel común a Videla se trata.
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Presos



Apertura del programa de anoche celebrando la perpetua a Videla y Menéndez
Duración: 15 minutos
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