Ayer en Clarín online salieron unas declaraciones de Ricardo Alfonsín que no tienen desperdicio: hablando de la candidatura de Cobos dice el hijo del ex presidente:
"Si Cobos quiere ser candidato en 2011, debe renunciar", afirmó el diputado, quien calificó de "anómala" a la situación actual porque, dijo, "no se puede hacer campaña estando en una función pública por un partido contrario a aquel por el cual se postula".
De todos modos, Alfonsín, posible competidor interno del vicepresidente, reconoció que una renuncia de Cobos sería hoy "un remedio peor que la enfermedad" ante "un Gobierno con sesgos autoritarios y hegemónicos". El legislador resaltó en ese sentido que "la presencia del vicepresidente en el Senado es importante para los argentinos, no para la fuerza política en particular".
(La nota entera, acá)
Por un lado plantea la obviedad de que Cobos no puede estar en el gobierno y ser oposición, pero acto seguido dice que debe seguir ocupando la vicepresidencia porque ello "es importante para los argentinos, no para la fuerza (la UCR) en particular"
Lo que está diciendo acá Ricardito, el metamensaje que va por abajo de su sarasa, es que pese a todo Cobos debe seguir donde está porque con la paridad de fuerzas que hay en el Senado es muy probable que su voto sea necesario para algún desempate.
Por eso decimos que este muchacho demuestra con sus declaraciones su genética típicamente radical. El radicalismo se ha convertido con el paso de los años en una fuerza que produce dirigentes que al mejor estilo delaruesco pueden cultivar sin inconvenientes el discurso capicúa, pueden decir mil veces lo mismo al derecho y al revés.
Esto es lo que pone de manifiesto Alfonsín Jr con sus palabras al pegarle a Cobos por su transfuguismo pero al decir luego que debe seguir transfugueando "por el bien del país".
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"Si Cobos quiere ser candidato en 2011, debe renunciar", afirmó el diputado, quien calificó de "anómala" a la situación actual porque, dijo, "no se puede hacer campaña estando en una función pública por un partido contrario a aquel por el cual se postula".
De todos modos, Alfonsín, posible competidor interno del vicepresidente, reconoció que una renuncia de Cobos sería hoy "un remedio peor que la enfermedad" ante "un Gobierno con sesgos autoritarios y hegemónicos". El legislador resaltó en ese sentido que "la presencia del vicepresidente en el Senado es importante para los argentinos, no para la fuerza política en particular".
(La nota entera, acá)
Por un lado plantea la obviedad de que Cobos no puede estar en el gobierno y ser oposición, pero acto seguido dice que debe seguir ocupando la vicepresidencia porque ello "es importante para los argentinos, no para la fuerza (la UCR) en particular"
Lo que está diciendo acá Ricardito, el metamensaje que va por abajo de su sarasa, es que pese a todo Cobos debe seguir donde está porque con la paridad de fuerzas que hay en el Senado es muy probable que su voto sea necesario para algún desempate.
Por eso decimos que este muchacho demuestra con sus declaraciones su genética típicamente radical. El radicalismo se ha convertido con el paso de los años en una fuerza que produce dirigentes que al mejor estilo delaruesco pueden cultivar sin inconvenientes el discurso capicúa, pueden decir mil veces lo mismo al derecho y al revés.
Esto es lo que pone de manifiesto Alfonsín Jr con sus palabras al pegarle a Cobos por su transfuguismo pero al decir luego que debe seguir transfugueando "por el bien del país".
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