Ayer viví un día duro...
Operaron a mi padre y no salió tan bien como esperábamos... él está bien, hoy ya vuelve a casa, pero lo que era algo rutinario se convirtió en algo más, así que bueno... fue un día de esos en los que se te encoge el corazón y ya no se suelta hasta que pasa un tiempo.
Por eso hoy, creo que tengo este poema de Benedetti en la cabeza, el cual me gustaría compartir con vosotros, aunque igual debería decir vosotras porque creo que son todo chicas las que me leen, pero bueno, por si acaso algún día pasa por aquí algún joven apuesto (já! que bonito me ha quedado) voy a generalizar. Lo descubrí hace unos años y creo que hay en ciertos momentos de la vida en que todos deberíamos escuchar palabras como estas...
No tengo muchas ganas de escribir, así que os dejo sólo el poema.
HAGAMOS UN TRATO
Compañera, usted sabe que puede contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diez
sino contar conmigo.
Si algunas veces advierte
que la miro a los ojos,
y una veta de amor reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar conmigo.
Si otras veces me encuentra huraño sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.
Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.
No ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.
no hasta dos ni hasta diez
sino contar conmigo.
Si algunas veces advierte
que la miro a los ojos,
y una veta de amor reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar conmigo.
Si otras veces me encuentra huraño sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.
Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.
No ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.
Feliz jueves! Estoy deseando que llegue el fin de semana...