Me encanta el olor a café por las mañanas.
Ya sabéis, por anteriores entradas, que yo no tomo café de desayuno, es más, creo que al mes me tomaré un par de cafés o tres como mucho, antes era muy cafetera, siempre que iba a algún sitio pedía un café, me encantaba, me daba vitalidad y creo que se convirtió en una pequeña (o gran) adición.
Así que empecé a cambiar el café por el té, o incluso la leche con cacao como los niños chicos, creo que hacía que mi energía y mi hiperactividad natural se multiplicase para horror de los que me rodeaban, que no siempre era fácil seguirme el ritmo después de un café.
El caso, es que me encanta el olor, es algo que necesito oler por las mañanas, menos mal que D. sigue tomando todos los días su café de rigor de desayuno. A mí me gusta preparárselo, que he de admitir que con la Nespresso es un lujo, todas las mañanas café y por supuesto, olor a café, recién hecho. Ese olor que te indica que empieza un nuevo día, que hay que empezar con energía...
Seguro que ya me estáis imaginando metiendo la nariz en la taza de su desayuno, pero es que algo así es, además es todo un ritual su desayuno, entre preparar el café, la gran cantidad de azúcar que le tengo que echar y demás, es muy gracioso!
Creo que para mí este olor, junto con el de tierra mojada o cesped, es uno de las pequeñas cosas que te alegran la vida, que te hacen empezar el día mejor que si no lo haces. Además todo el mundo me dice que tengo el olfato más desarrollado que el resto, ya que empiezo a oler siempre algo antes que el resto, creo que en el fondo tenemos suerte, por si algún día se nos quema la casa!
¿Tenéis algún olor especial que os guste? de los malos olores no vamos a hablar, que hay muchos y no es un tema tan bonito... Pasad un fin de semana genial... ¿nos aguantará el tiempo?