Un buen despertar. El baño de espuma relajante con aquella bomba que parecía una aspirina gigante. Las sales de baño de eucalipto que me ayudaron a respirar. Risas, muchas risas. Caricias al despertar. Plan inesperado con los amigos, en casa. Ternura. Cosquillas, con sus correspondientes carcajadas. Abrir los ojos y ver que hoy todavía hace sol. Jugar a la play. Comer en ese sitio que tanto le gusta y ver como vuelve a casa que casi no puede más. Cerrar los ojos y disfrutar el momento. Besos, besos y más besos. Ir de compras y comprobar con horror que no hay nada que le guste este año. Mirar hacia delante. Hacer planes para el puente de la constitución. Sonreír, sentir que el mundo es mejor hoy. Ver la ropa de bebé y pensar en un futuro. Ver una película en casa, con manta y palomitas. Superarlo. Levantar la persiana y comprobar con horror que ya llueve pero que eso no te va a estropear el día ni el fin de semana. Encender ya la calefacción porque no podemos más. Comer en casa de su hermana. Hablar por teléfono con mi familia y contarnos todo lo que se nos ocurre y más. Empezar a respirar por la nariz y ver que estoy mejor del resfriado. Jugar con su sobrina y verla reír con esa risa tan contagiosa que hace que te duela el estómago de tanto reír. Robarnos un Te Quiero. Regalarnos una mirada...
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25 octubre, 2010
26 septiembre, 2010
Tardes de Domingo
Últimamente no paro, voy de un lado a otro, a veces deprisa otras veces más pausadamente, a veces doy vueltas en círculo y otras recorro todos los metros lisos que puedo, sin ninguna traba...
Ayer volví de Madrid y quizás el viernes vuelva a irme, si todo va bien o si todo va como tiene que ir y no se tuerce nada por el camino, el motivo de mi visita esta vez quizás os lo pueda contar más adelante, como decía, si todo va bien.
Esta vez el viaje fue genial, vaya, la estancia allí porque el viaje de ida lo pasamos un poco mal, estábamos un poco pachuchos ambos y encima mi brazo se fue poniendo de todos los colores para quedarse después con un moratón de aupa, que intenté hacer foto y todo para que me creyéseis pero apenas se veía en las fotos...
Allí todo fue bien, fuimos de boda que me daba un poco de pereza y encima no me encontraba muy bien, pero no fue mal, estuvimos en las fiestas del barrio, de mi antiguo barrio, vi a la familia, estuve con mis padres, estuve en tiendas que aquí no hay, vaya que fue un no parar pero lo disfrutamos todos como debíamos.
Al final conseguí un pequeño trabajo para ir haciendo desde casa, que como digo yo, no me va a sacar de pobre, pero para hacer en ratos libres en casa no está nada mal...
Además fui al cine con mis padres y mi hermana que hacía mucho que no iba y es una sensación que me encanta, el ver como nos pasamos las palomitas, como nos damos codazos cuando dicen algo que le atañe a alguno de los que estamos allí sentados y sobretodo, ver como nos reimos, como estamos juntos y compartir algo tan cotidiano como es ir al cine.
Así que aquí estoy de nuevo, con energías renovadas, con sonrisas para una temporada, tantas que ni siquiera el frío y los nubarrones me las han podido quitar de la cara... y ahora después de estar aquí solo puedo acordarme de una canción... "Vine del norte buscando una canción y una cruz, y allí se cruzó un cometa, y en su estela estabas tú. En Madrid seguiría lloviendo, triste como lo dejé, y en Santiago con tus luces y su noviembre me quemé." Sé que es al revés, que vine al norte, que en Madrid no llovía, pero siempre que llueve me acuerdo de dos canciones, una es esa... y la otra es de mi otra tierra y ya os contaré otro día cual es ;)
Feliz tarde de domingo a todos, esta vez, mi tarde de domingo ha sido una semana entera...
06 septiembre, 2010
Tardes de Domingo
Ayer fue un domingo especial...
Realmente no tuvo nada de especial, pero fue de estos días que te dejan un gusto dulce en la boca, que se olvidará... quizás mañana o quizás en una semana, pero ayer estaba tranquila, serena, no tenía prisa por marcharme, no tenía ganas de volver a casa.
Últimamente estaba un poco enfadada con el mundo en general, o quizás era alguien en particular pero no quería reconocerlo, de todas formas, eso ya pasó, ya no siento nada que me haga estar en alerta, ni querer irme nada más llegar.
Ayer hubo risas, fotos, hubo calor y después frío, ya sabemos como son las tardes de septiembre en el norte, que de repente te hace falta la chaqueta. Ayer su sobrina, o quizás debería empezar a llamarla mi sobrina aunque me cueste... correteaba, estaba feliz y a mí me hacía feliz verla así, con esa risa que se contagia, con esa mirada que ha ido cambiado desde que la vimos nacer...
Sobre lo de antes, no sé por qué no me acostumbro a unir las cosas, ayer ya hizo tres meses de la boda pero aún así no le llamo marido, no creo que sean mis cuñados ni su hija mi sobrina, creo que necesito tiempo para asimilar esas cosas... y pensar en fusionar mi familia con la suya...
Y si volvemos la vista al presente prefiero quedarme mirando el ayer, porque hoy vuelvo a tener un lunes sin trabajo, de limpieza en casa y demás menesteres porque mañana tenemos visita. Por fin alguien va a conocer nuestro salón!
Como últimamente, nada interesante que contar...
Realmente no tuvo nada de especial, pero fue de estos días que te dejan un gusto dulce en la boca, que se olvidará... quizás mañana o quizás en una semana, pero ayer estaba tranquila, serena, no tenía prisa por marcharme, no tenía ganas de volver a casa.
Últimamente estaba un poco enfadada con el mundo en general, o quizás era alguien en particular pero no quería reconocerlo, de todas formas, eso ya pasó, ya no siento nada que me haga estar en alerta, ni querer irme nada más llegar.
Ayer hubo risas, fotos, hubo calor y después frío, ya sabemos como son las tardes de septiembre en el norte, que de repente te hace falta la chaqueta. Ayer su sobrina, o quizás debería empezar a llamarla mi sobrina aunque me cueste... correteaba, estaba feliz y a mí me hacía feliz verla así, con esa risa que se contagia, con esa mirada que ha ido cambiado desde que la vimos nacer...
Sobre lo de antes, no sé por qué no me acostumbro a unir las cosas, ayer ya hizo tres meses de la boda pero aún así no le llamo marido, no creo que sean mis cuñados ni su hija mi sobrina, creo que necesito tiempo para asimilar esas cosas... y pensar en fusionar mi familia con la suya...
Y si volvemos la vista al presente prefiero quedarme mirando el ayer, porque hoy vuelvo a tener un lunes sin trabajo, de limpieza en casa y demás menesteres porque mañana tenemos visita. Por fin alguien va a conocer nuestro salón!
Como últimamente, nada interesante que contar...
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