Mostrando entradas con la etiqueta Dormir. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dormir. Mostrar todas las entradas

21 febrero, 2011

Sueños... o mejor dicho pesadillas.

Foto: http://www.crecebebe.com/2010/05/13/como-ayudar-a-los-ninos-a-superar-pesadillas/

Hoy no he tenido sueños bonitos.

Recuerdo cuando era pequeña... cuando soñaba algo que no me gustaba que iba hasta la cama de mis padres a decirles el miedo que me daba lo que había soñado, no he sido una niña miedosa así que eso ocurría muy pocas veces, ni en eso ni en otras cosas y no he tenido nunca un monstruo en el armario, no sé si el resto de niños si lo tuvieron o es simplemente cosa de las películas.

El caso es que hoy he tenido un sueño de esos que te encogen el alma y te la exprimen, de esos que no sabes en qué momento se ha acabado el sueño porque te sigue doliendo, en lo más profundo de ti, como si fuese verdad, tanto que no sé hasta que punto el sueño ha sido realidad o ficción.

He tenido que despertarme, sentarme en la cama y pensar en mí, en qué sentía, en cómo estaba y sólo entonces, ha sido cuando me he dado cuenta de que no era real, de que tan sólo era un sueño.

Aún ahora, unas horas más tarde sigo con el corazón encogido y con ese miedo, que seguro que si aún fuese pequeña, habría ido corriendo a la cama de mis padres, a meterme en medio de ellos dos y taparme fuerte con la manta, como si la manta o mis padres pudieran protegerme de todo, en vez de eso me he abrazado fuerte a D. tan fuerte que hasta se ha quejado medio dormido porque después seguro que no recordará nada... pero, he de admitir que no ha hecho el mismo efecto, será que ya no soy esa chiquilla que se hacía hueco en la cama o será que quizás mis miedos ahora no se disipan tan facilmente...

31 enero, 2011

Hoy...

Una imagen vale más que mil palabras...


Quiero dormir, dormir y dormir...
Feliz lunes a todos!

21 octubre, 2010

Dormir


Aquel día se despertó como cualquier otro, con ganas de quedarse en la cama, con ganas de estar caliente bajo el edredón que, aunque aún era pronto ese año habían tenido que ponerlo mucho antes que de costumbre. El frío venía raudo y veloz esta vez, sin poder impedirlo.

Se desperezó y descalza fue hasta el baño donde, como siempre, abrió el grifo de agua caliente. Siempre tardaba mucho en llegar y eso le desesperaba. Se miró al espejo, observó lo mismo de siempre, lo que nunca quería ver. Miró como cada nuevo día había una arruga nueva en su rostro, como cada día su sonrisa era un poco más apagada y su mirada, eso era tema aparte, pues ya casi no veía ni lo que tenía delante...

No sabía qué día de la semana era, en su mundo ya no existían sábados ni domingos, ya no había que levantarse temprano para ir a trabajar ni mirar el despertador con cara de odio cada mañana, aún así y no sabía por qué siempre se levantaba sin ganas, en vez de estar aprovechando un poco más la mañana metida entre sábanas. Parecía que tenía prisa por aprovechar un día que poco tenía de provecho.

Hoy no había quedado con nadie, sus nietos estaban en el colegio, sus hijos, en fin, se acordó de la pequeña Paula, pequeña para ella claro, porque ella ya tenía más de 40 años, hacía mucho que ni siquiera la llamaba, siempre se despedía con un te llamaré pronto, pero con su edad ya había aprendido que las promesas de su hija pequeña no tenían nada de cierto.

Pensó en ocupar su tiempo, pero antes se volvió a llamar a Pedro que se había quedado en la cama un poco más de lo normal, le susurró que era tarde, que debía despertarse pero no contestaba. Fue al acariciarle la cara, cuando lo notó tan frío, tan distante, cuando supo que no iba a contestar, cuando empezó a llorar.

Mónica se despertó sobresaltada esa mañana, se dio cuenta que estaba empapada en sudor y quizás en lágrimas también, se incorporó, se quedó sentada en la cama. Es sábado, pensó, no tengo que trabajar.

De repente se acordó de su sueño, miró a su lado, pero allí seguía él, se acercó un poco más, comprobó que  respiraba, aunque sólo fuese por si acaso. Fue entonces cuando decidió que esa mañana le despertaría llenándole de besos.

-----

Madre mía vaya jaleo me ha dado hoy el blog... que no quería publicarse bien y me ponía un tamaño de letra en un párrafo y otro en el siguiente! Espero que ahora por fin, esté bien!

Edito: Pues no... ale, a la mierda que así se queda...