Llevo días que abro el blog con intención de escribir y lo cierro después de un rato... como véis sin haber puesto ni un triste y solitario hola.
No quiero hablar de bebés, ni de embarazos, tampoco del trabajo (en el cual últimamente estoy muy perezosa), tampoco de la decoración de mi casa, más que nada porque todo sigue igual, y lo pienso, lo medito bien, y digo, ¿de qué hablo? así que acabo cerrando el blog sin poner nada y pensando que vaya vida más aburrida llevo últimamente.
Llevo unos días con ganas de ir a la piscina, de despedirme de ella hasta el año que viene porque dicen que vuelve el mal tiempo, pero es que tampoco siento un calor que me haga ponerme en remojo, porque además el agua de la piscina de mi urbanización está más que fría. A ver si hoy, que parece que puede ser el último día de la temporada de piscina descubierta de este año, me animo, porque a este paso la cierran y yo con ganas de bajar. Que no falla, el día que la cierran empieza a hacer bueno y calor y te toca fastidiarte.
Estoy teniendo una vuelta de vacaciones muy tranquila, muy a mi ritmo, como os decía en los comentarios del post anterior, sin agobios, con calma, sin preocupaciones de si a esto me da tiempo a esto no, pero lo llevo a todos los ámbitos, creo que es mejor así.
Así con mi calma y sosiego vengo hoy por aquí a dar los buenos días y a desear que todo os vaya genial estos últimos días de calor y de verano que estamos teniendo, creo, en toda España, hay que disfrutarlos que cuando venga el frío ya los echaremos de menos ;)