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miércoles, 23 de mayo de 2012

Tierra de los padres

Marfici 2012


por Martín Farina

Tuvimos el honor de asistir al estreno en Argentina de la película Tierra de los padres, junto a su director Nicolás Prividera y su productor Pablo Ratto. También pudimos conversar ampliamente con ambos y, en mi caso, comprendí con mayor claridad algunas ideas del director respecto de la película y la polémica que en torno a ella se generó por estos meses. Hoy la polémica ya no es un tema para destacar, las ideas del director sí.

Tierra de los padres es una película de planos fijos y encuadres muy precisos, con una notable calidad de imagen, resultado de un rodaje con cámara fotográfica de gran calidad y bajisimo costo. Como me contaba Nicolás, esto fue además muy favorable para evitar que la gente prestara atención a la cámara, ya que por ser un instrumento pequeño no incomodaba a los visitantes.

Quisiera contar una sutil confesión que me sugiere Nicolás casi al pasar: “Algo que me llama la atención de esta película es que no se haya hecho antes. Yo pensaba hace un tiempo 'hagámosla ya, a ver si alguien se aviva y la hace antes que nosotros'".

Algo de esta idea pienso que se inserta en el propio transitar de la película que recorre -¿pacíficamente?- el Cementerio de la Recoleta por todos sus rincones. Porque, en cierta forma, un cementerio nos pertenece a todos y a su vez a nadie. El cementerio es de los muertos y, por acto transitivo, de los vivos que recuerdan a esos muertos. ¿Qué hay de los muertos en nosotros? ¿Qué muertos recuerda un país? En este sentido, Prividera desarrolla en los diferentes momentos del film una especie de “tipología de la muerte y el recuerdo“ en un país.

Si bien el cuerpo central del film está ubicado en Recoleta, hay un prólogo y un epílogo que se ubican en otros ámbitos y a partir de imágenes en movimiento. Como si los muertos de la necrópolis estuvieran de algún modo estáticos en rincones oscuros de la memoria colectiva. Y hubiera otros muertos que quedaron retenidos, como fantasmas de un suelo ausente, sin lugar, vacantes.

El prólogo se configura a partir de material de archivo que muestra enfrentamientos sucedidos en espacios abiertos. Y el epílogo es un momento que no describiré aquí, pero propone una visión distinta, a partir de un desplazamiento de cámara memorable. En los tres espacios hay muertos, muertos que se miran desde perspectivas antagónicas, que libran un conflicto por la hegemonía del sentido histórico. Muertos que se visitan, se disimulan, se esconden y se esfuman. Los muertos de un cementerio de la memoria que divide y presiona el pensamiento de los argentinos. ¿A quién le concierne contar la historia? ¿Qué pasado está en el presente? ¿Quién dirige la mirada hacia el patrimonio del recuerdo?

En este punto, la película tiene al menos dos posibilidades para ser pensada que creo no son excluyentes (tomaré algunas palabras prestadas). Tierra de los padres goza de una extraordinaria e inquietante indeterminación, en el sentido de que es mayormente una contemplación erótica de un lugar cuanto menos tenebroso. Existe, a su vez, una politicidad por la cual la inherente interpretación del film afecta a la concepción de sí misma que tiene nuestra sociedad. Tierra de los padres es, en gran medida, una estrategia de producción de nuevas simbolicidades, de nuevos imaginarios que construyen sentidos determinados para las prácticas sociales.

El film invoca palabras violentamente esquivas de la memoria histórica argentina a partir de una estrategia de reinterpretación política. Prividera, a mi parecer, toma por las astas un espacio simbólico en el que se juega el conflicto entre diferentes sistemas de representación que nuestra sociedad construyó sobre sí misma. Y lo hace a partir del espacio público y político donde vive la muerte.

¿Dónde vive la muerte de un pueblo?

Creo que Tierra de los padres desata una lucha por el sentido que busca movilizar los imaginarios colectivos, para redefinir el proceso de producción simbólica por el cual una sociedad y una época se explican a sí mismas el funcionamiento del poder.

sábado, 19 de mayo de 2012

Apichatpong no puede creer lo de Wolf, Trerotola y Porta Fouz

Fotografía: Gabriela Zubiría

por Oscar Cuervo

Antes de su paso por Cannes, Apichatpong Weerasethakul, Joe para nosotros, se dio una vuelta por el MARFICI, paseamos un rato por la Rambla, le di el último número de revista La otra, se río mucho con la nota a Lucas Carrasco.

Después fuimos a ver Tierra de los padres. Quedó muy impresionado, me preguntó cómo había sido recibida la película en el Bafici. Le dije que esta función en el Melany era el estreno nacional, que Wolf, Porta Fouz y Trerotola la habían rechazado. Movió la cabeza. Con su parquedad habitual y su voz suave me susurró: qué alcahuetes estos muchachos macristas.


Después lo acompañé a la terminal y se tomó el micro a Cannes.

Los que quieran seguir la excelente cobertura del Festival de Cannes que está haciendo Roger Koza, clickear acá.

Marfici 2012: Accidentes Gloriosos / La Sensibilidad

por Martín Farina


Accidentes Gloriosos

Es la última película del director de Iraqui short films, Mauro Andrizzi, esta vez en co-dirección con el sueco Marcus Lindeen. El mediometraje fue premiado en vencía 68, en la sección Orizzonti, por nada menos que Jia Zhang-ke, quien dijo: “interesante collage“.

La película es un corto viaje de larga intensidad. Algo que no sucede en un espacio cinematográfico identificable por el tiempo -a través del cuál las cosas van sucediendo-, sino en el recuento de los casos que pudo suponer la imaginación.

Hay una voz en off (Cristina Banegas) hipnótica, convincente, que atraviesa toda la desconexión onírica del film. La película no respeta el principio de no contradicción, el que organiza  los actos psíquicos de la conciencia de la vida, por ejemplo la mía. El montaje aquí se articula a través de una lógica incomprensible que genera un tipo de placer bien organizado. Quiero decir: no es una orgía de placer. Es algo interesante, un casi sin sentido bien ordenado, pero con espacios débiles también.

Sucesivamente, hay varias historias que atraviesan una duración temporal (acaso no sería una película). La voz en off de la mujer que cuenta las historias permanece inalterable, aunque lo que suponemos sería siempre ella, va mutando en diversas representaciones (cito, creo que es el mejor adjetivo posible a la hora de hacer el recuento). Hay en todo un desacuerdo narrativo, que va subiendo y bajando, hasta lograr momentos de verdadera conmoción. Podría ser algo así: la mujer que habla primero podría haber sido el hombre que recibió el órgano después, el que escribió las cartas, o el que atropelló a la mujer, o inspiró los cuadros, o sacó las fotos, o escribió las cartas, o pintó los cuadros.
Hubo un accidente que desencadenó todo, o hubo casi mil que no tuvieron conexión. Todo suena medio idiota, pero el efecto es dulce, mecedor. Interesante. Inclusive al oír la palabra poronga varias veces seguidas. Una prueba de la emoción del sentido improbable. Si es un hecho, ¿cuál es el verdadero poder del cine? Entonces no hay hechos, solo hay interpretaciones.


La Sensibilidad 

Es una película cordobesa de Germán Scelso que quise ver desde el Bafici y no pude. Relato paralelo de dos abuelas de un mismo nieto, con historias diferentes y algunos finales comunes: sendos hijos desaparecidos durante la última dictadura cívico militar, que endeudó al país como nunca antes se había hecho. Una regresó y el otro no. Esto, que bien podría ser el argumento, es solamente el prólogo de algo más interior, complejo y escurridizo. Es la historia de un origen. El origen de la sensibilidad dentro del retrato familiar.

La abuela 1 es muy sensible, y la abuela 2 no consigue llorar ni una sola lágrima -hasta pensó echarse algo en los ojos para forzar el llanto y que no se le resequen para siempre. La abuela 1 es muy buena y amorosa con hijos y nietos; la abuela 2 casi ni los tocó nunca: uno de sus hijos ya de grande se conmovió al tocarla por primera vez. La abuela 1 familia de carniceros, la abuela 2 inmigrantes españoles que hicieron inmensa fortuna en el país. Y así un montón de cosas simpáticas, tristes o conmovedoras. En este sentido, es una película respetuosa que prioriza el testimonio a cámara de ambas abuelas y posa la mirada en lo inmediato cotidiano, a saber: programas de televisión preferidos, meriendas, heridas, portarretratos, veredeas, anécdotas y pensamientos sepultados.

El director reconstruye así el árbol genealógico del origen de esa falta y ese exceso de sensibilidad en sus abuelas. Por aquí transita el móvil común de estos dos mundos particulares: la mujer que volvió de la muerte puso en palabras de su madre el horror que todavía hoy sigue velado para el hombre que todavía se hace esperar.

viernes, 18 de mayo de 2012

Marfici 2012: Hachazos


por Martín Farina

Esta película tiene un tiempo considerable de vida, y bastante bien se ha escrito ya sobre ella. Para mí al verla hubo como un simulacro que impulsó algunas ideas al respecto.

Son estas: el cine no es una forma más de expresión artística. Es el continuo recuerdo de un origen. Es un no más subsidiarios. Es menor, deudor y un atentado literario. De sus dos expresiones hegemónicas, la ficción y el documental, sucede hoy el camino del desencuentro con alteración voluntaria, y películas, como hachazos, foguean la paradoja: el cineasta que piensa el cine a partir de un cine que piensa al cineasta. Y los cineastas son muchos. Hoy somos todos.

El proceso de confección de la obra y el pensamiento de su motivo hacen brotar, simultáneamente, el documento que se erige como objeto por y para el cine. El medio y el fin son aquí la misma cosa. Porque existe el montaje, ya no hay un momento anterior.

Claudio Caldini y Andrés Di Tella están hoy en el mismo (y único) lugar. Hace tiempo que se instaló esta preocupación en el cineasta: ¿cuál es la evidencia que persigue una prueba? El motivo central de la muestra es un acto de sinceridad, defensor de la autenticidad del momento vivido. Una verdadera subjetividad parece ser una justificación o una calma, una prueba de vida.

Di Tella utiliza el método de la reconstrucción. El cine es el método de la reconstrucción. Es el montaje, es eso y poco más. La vida de Claudio Caldini vista a través del cine permite hoy volver a pensar su obra cinematográfica. Una obra que no casualmente nadie conoce y difícilmente conocerá. Este no es el límite. El límite de esta obra no pone los márgenes de la observación de Di Tella, y la reconstrucción se lleva a cabo en diferentes planos, opuestos y simultáneos. Caldini está vivo, su cine está ausente. Los que vivieron con él, olvidados, muertos, asesinados y presos. Di Tella, consagrado y vigente, acepta los límites del control y los excede haciendo evidente su aceptación. La película es un testimonio de esa búsqueda, y resulta entonces una reconstrucción de un origen. El de Caldini, el de Di Tella y el del cine. El de cualquiera que quiera una verdad. 

Hay un placer en el hacer del cine que se traduce en momentos autorreferenciales, del cine por el cine mismo. Como decir que hay un placer en el hombre por nacer siempre erguido, aunque ni sepamos cómo, y hayamos olvidado el camino que nos trajo hasta este lugar.

¿No es el cine un arte libre? Creo que busca en el origen el ser de su existencia.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Marfici 2012: Fantasy es el lugar del que nadie puede regresar

por Martín Farina



El Mocito, de Marcela Said y Jean de Certau (Chile, 2010).

Esta coproducción franco fhilena es de lo mejor que pude ver en el Marfici hasta la fecha. Lo primero que pensé antes de entrar a la sala fue ¿qué querrá decir "mocito"?, suponiendo algún ignoto coloquio chileno. Pero no, "mocito" es el diminutivo de "mozo" nomás. En este caso, el protagonista del film era un joven mozo, que con apenas 17 años les servía el café a los torturadores de la brigada Lautaro, donde trabajaba para los aparatos de represión del régimen pinochetista, mientras ellos hacían su trabajo, literalmente. Y no solo eso, sino que además servia la comida de los detenidos, los conducía hasta el lugar donde se bañaban y ocasionalmente cargaba sus cadáveres en las bolsas donde eran puestos para luego ser arrojados en el mar. La película es un testigo de la vida de este hombre en su soledad más absoluta. Alejado de cualquiera, sin familia, devenido cazador, aseándose en arroyos silvestres, y convertido a la fe de una religión cristiano profana, Jorgelino vive un silencioso grito desesperado. Una especie de humanidad oscilante entre dos polos que lo rechazan en igual medida. El peso de su verdad ya no le permite seguir viviendo como lo hizo hasta ahora. Necesita hacer algo para dejar de ser un fantasma. Para recuperar alguna parte de la interioridad que le fue quitada, no sabría si por abandono de persona post dictadura o por dificultad para expersar y pronunciarse hacia algún lado de esos dos polos que lo rechazan con igual vehemencia. En este punto la película se vuelve algo más que un testigo; es una posibilidad de ser. La posibilidad de dar cuenta de que aún sigo siendo mientras muero incomprensible.

Pienso que el cine tiene en estos casos la misma potencia que la angustia reparadora. Ese dolor histórico que nos reconforta sabiéndose libre de sí, en los momentos en que me encuentro más cerca de mí. Esta película le da la posibilidad a Jorgelino de encontrar una salida a su angustiosa situación. El tiene dudas. No se le hace sencillo inclinarse hacia uno de los polos que lo rechazan. Porque ninguno de ellos lo invita a acercarse. En realidad es al revés: ¡lo están invitando los dos! Es una lucha despiadada dentro suyo por hacer lo correcto. Hacer lo que se debe hacer. Y en general parece que las cuestiones del deber están más cerca de uno de estos polos. Jorgelino tiene que encontrar un móvil para tomar una decisión y entregarse plenamente a la difícil tarea de sentar posición y asumir las consecuencias. Como sucede con  muchos sectores desatentos y conformados, siempre es preferible estar más o menos de acuerdo con lo que sucede, sin hacer mucho espamento, y cambiar en el momento indicado para no perder nada del terreno ganado, casi nunca en buena ley. Jorgelino se propone hacer las cosas de una vez y para siempre.


La caza del león con arcos y flechas, de Jean Rouch (Francia, 1965).

Conversando con Diego Menegazzi, programador del Marfici, me cuenta que un amigo suyo define un problema que aqueja a los marplatenses como "el mal del los topos marplatenses". Esos que no salen, que prefieren quedarse en sus casas, ya sea por el frío, la distancia, el dinero o la inseguridad. Los amargos. Esto me hizo pensar en una realidad de los tiempos que vivimos, en la cual pareciera que todo ritual social está vinculado al consumo o al espectáculo, que en verdad son dos caras de la misma moneda. Y no mucho más que eso. Los shoppings están preparados para ser lugares de tránsito o de consumo. La oferta cultural es justamente eso, una oferta. ¿Dónde se detiene la gente a conversar? Como dijo Raúl Perrone hace un par de domingos en La otra.-radio, la gente no se escucha, todos hablan al mismo tiempo... ¿Sabés qué me pasó el otro día? ¿Ah! Yo no te conté que me dijeron que no podía…? Sí, pero a mi me paso lo contrario... Y así avanzamos y retrocedemos al ritmo del no sé qué por no sé cuánto tiempo.

Jean Rouch el antropólogo, el ingeniero, el cineasta, nos sumerge en un tiempo inmemorial, cuando la tierra y el cosmos todavía participan del sentido único de la vida en el hombre. Jean Rouch despliega un canto digno de los tiempos de Homero, donde todo es parte de una sola cosa. La vida de la comunidad no está fragmentada de acuerdo a los intereses de sus individuos, sino que todo forma parte de un gran ritual del que nadie queda excento. El único ritual es pertenecer.

Es una maravillosa experiencia que durante una hora y media nos sumerge en el más allá de la sabana africana. Donde no hay nombres, ni calles, ni pasado. Nada tiene de distinto a una experiencia sobrenatural, colmada de duendes, magos, hadas y unicornios. Pero no. Son hombres y mujeres de no hace mucho tiempo, que posiblemente hoy sigan haciendo lo mismo de la misma forma. Seres humanos para quienes el destino que se juega en unas pequeñas piedras determinará el éxito de la cacería, y si los presagios no son favorables, entonces empuñamos el violín y cantamos para ahuyentar el miedo a perder la vida. Porque cuando demos con el león, todos estarán esperándonos.

Las cosas que pasarán serán inolvidables, y no tenemos miedo de vivir esa experiencia. Se lo debemos a los que estuvieron antes. Tenemos que hacerlo bien, porque eso es lo que todos esperan de nosotros. Y seremos amados. Nuestras mujeres dirán que somos sus esposos guerreros. Nos recordarán por siempre, y nuestros hijos harán lo mismo con sus nietos. Porque así fue y será siempre.


Bachelor Mountain, de Yu Guangey

Está película es la última parte de la trilogía del director chino Yu Guangey -Timber Gang (2006), Survival Song (2008)- y está filmada en la provincia de Heilongjiang, en el noreste más alejado del país.

Bachelor mountain quiere decir en español "la montaña del hombre soltero", o quizás se puede decir mejor "la montaña de solteros", o tal vez "la montaña soltera". La cosa es que en este pueblo chino todos son solteros. Aunque nos importa uno en especial. San Liangzi, 46 años, desempleado y divorciado por 12 años. Hombre de valores inalcanzables (justamente), que ama incondicionalmente a una sola mujer, sin prostitutas de por medio. Esta mujer es 16 años más joven que él, y a pesar de la enorme preocupación de sus padres, ella no piensa casarse. Solo quiere hacer dinero (es el problema de haber sido pobre, dice).

Todo esto es cierto. Se trata de una enigmática película documental que podría haber sido filmada en cualquier sitio del mundo, por una persona sensible e inteligente con una pequeña cámara de video y bastante tiempo libre. Durante todo un año de trabajo la nieve que se acumula dificulta la tarea de los hombres que recogen leña en las laderas, a lomo de potrillo. Advertidos de las nuevas reglamentaciones que protegen los bosques de la tala masiva, muchos se van a la gran ciudad, quedando así los cabezaduras como San Liangzi. Estos que no conocen de cambio de circunstancias. Los que para todos no aprendieron nada y siguen pensando lo mismo, desde que tienen memoria. Los hombres de pocas palabras. Tan pocas que se animan a hacer no mucho más que lo que dicta la orden del día, dejan los sentimientos más profundos vaya uno a saber dónde, y terminan después del rato hablándole a su sombra por las noches, pero con los valores intactos.

Qué extraña y conmovedora es esta película. Para pensar mejor al personaje sugerí una pregunta bien intencionada: ¿hasta dónde puede llegar un hombre enamorado que no se anima a confesar su amor a la enamorada? Y un amigo que no vio la película me contestó: ese hombre puede llegar hasta el final. No habla porque prefiere la fantasía, a que le digan que no. Fantasy es un lugar, del que nadie puede regresar. Nuevamente Charly García, esta vez sí que es extraño. Tan extraño como el momento de la película (perdón pero se los tengo que contar) en que llegan los turistas de la capital china al hostal que lleva adelante Wang Meizi -la enamorada de San- y, con fuegos artificiales de por medio, se ponen a bailar con musica de ¡¡King Africa!! Sí, imposible. Saltando sin parar en la montaña más recóndita del planeta, al noreste de Heilongjiang . De este mundo sí que no habla Jean Rouch, quién nos habla es el chino Yu guangey, en un relato que muestra -como dice Roger Koza- el desamparo infinito en el que vive una gran mayoría silenciosa.

martes, 15 de mayo de 2012

Marfici 2012: Parte de la religión

por Martín Farina


The day, de Uli. M. Shueppel

Este joven director alemán es uno de los juradosde la competencia internacional de documentales; además  se exhibe una retrospectiva casi completa de su obra. The Day es la película que abre el festival para mi. Será seguramente una de las películas que recordaré de este Marfici 2012, porque asume un difícil reto formal al intentar mostrar lo que no se puede mostrar: la ausencia. A partir de una prolongada investigación, el director y su equipo fueron recopilando diferentes testimonios de personas que relatan la muerte de un ser querido. Para pintar estos textos en off, el director registra imágenes vacías -casi muertas- en 35mm. No aparece una sola figura viva en toda la película (excepto un pájaro que cruza la pantalla durante un segundo). La profundidad del espacio visual se combina con una extraña mezcla de serenidad y horror, Ese espacio entre los mundos que queda inerte, sin poder ser explicado; como con la boca abierta de un pez fuera del agua durante sus últimos minutos. Vale la pena emprender este viaje.




Berlin songs, de Uli. M. Shueppel

Este micro road movie a pie por las calles de Berlín, filmada en MiniDV 4.3, descubre el espíritu de una ciudad a través de personas que, sin haber nacido allí, hicieron con su música una mística natural de uno de los paisajes más esperanzadores de la tierra. Tal vez justamente no por haber nacido allí. Vivir sin hacer nada, para nada, no dura mucho y ellos lo saben; puede ser una tarea agotadora siendo uno espectador del tiempo perdido en la intensidad de la búsqueda. ¿Qué pasa si durante toda una semana te dedicás a intentar reunir a quince pre adolescentes para agregar unos brevísimos coros a la canción de una amiga extranjera que conociste en un estudio de grabación? O te quedás por un tiempo en la ciudad en que convivieron David Bowie e Iggy Pop, en el momento de la música y de la vida que más modificó la tuya, o renunciás a ese deseo original y ponés un negocio de artículos para el hogar, porque te quedaste sin dinero para seguir buscando. ¿Qué pasa cuando reconocés tu éxito anónimo y lejano y te multiplicás en la voz de otros que lo hacen mejor que vos, que son tus grandes amigos, y compartís eso que perdiste y que también tenés? La ciudad de Berlín sugiere tener el timing necesario para vivir a través de ese filtro por donde las cosas son siempre jóvenes, nuevas e iluminadas. al menos por un tiempo. El tiempo que dura el tema. Horrorosas y finitas también, porque se puede mirar para otro lado si la música que se oye es hermosa como la mujer que la convoca, aunque me esté apuntando con una cámara el tipo de barba y cigarrillo. No hay problema con eso; siempre habrá un tren que sobre el puente más cercano ponga las cosas en su lugar y los músicos tengan que regresar al estudio, o al sótano, o al garaje a terminar de anunciar lo que les quedaba pendiente. Entonces la trama no se asfixia y el aire se renueva a través de los canales, innumerables y fríos en invierno. Allí van todos, personas y músicos, que hacen lo que tienen que hacer, esperan que baje el sol y vuelven a sus casas. Al final, como siempre, está el concierto. Pero en este caso todo termina antes de que empiece.




You don't like the truth, 4 days inside Guantanamo, de Patricio Enriquetz y Luc Cote.

Esta película fue presentada por Marcelo Céspedes, fundador de la productora Cine Ojo y de la muestra porteña docBsAs. De allí surge parte del financiamiento que hizo posible terminar este impresionante testimonio del terror al que pude llegar el sistema ilegal del mayor imperio en la historia de la humanidad. Durante cuatro días un equipo de interrogadores canadienses es invitado por los militares americanos para obtener información de un soldado-niño canadiense de origen árabe, acusado por sus captores de haber asesinado a un soldado norteamericano en Afganistán. La idea es que el joven Omar Khadar se sienta en confianza con sus conciudadanos, mientras éstos intentan engañarlo y conducirlo a una evidente declaración en su contra, que le sirva a los norteamericanos para condenarlo. La película está dividida en cuatro capítulos, que exponen el procedimiento y su resultado: confianza, ruptura, chantaje y fracaso. Pocas veces se puedo ver con tanta evidencia la maquinaria represiva que sobrevuela invisible e ilegal, arrasándolo todo a su paso, sin importar edad, origen o nacionalidad. ¿Quién podría pensar que es el estado canadiense el máximo responsable de esta barbarie? ¡Tan decentes y comprensivos! La película recorre todas las instancias del interrogatorio, filmado por cámaras de seguridad ubicadas en diferentes posiciones del centro de encierro. Estas imágenes son, a su vez, complementadas por el testimonio de múltiples subjetividades: presos que pudieron salir de Guantánamo, abogados defensores militares y ex combatientes norteamericanos, ministros y abogados canadienses, entre otros. A partir de los testimonios se puede comprender el verdadero espíritu del interrogatorio en un contexto político más amplio. Conmueve profundamente y también educa políticamente a muchas personas que, tal vez distraídas por el aumento de inseguridad que cuenta la televisión, justifican e imploran por la intervención hegemónica de las armas,  profundamente ignorantes y estúpidamente ajenas al conocimiento del verdadero costo de la libertad perdida.


Construcción de una ciudad 

Es una película de Néstor Frenkel, cuya obra cinematográfica es uno de los focos del Marfici 2012. Cuenta la muerte y el nacimiento de la ciudad de Federación. De la vieja y de la nueva ciudad que empezó siendo vieja y abandonada, hasta llegar a ser la salvación misma que resucitó de entre los muertos. La cosa fue que por hacer una represa en el río Uruguay, la junta militar de Videla decidió demoler la ciudad y hacerla de nuevo, al lado. Nadie pudo decir nada, todos se mudaron. Desaparecieron y volvieron a aparecer, al lado. Con nuevos vecinos, nuevas casas, sin comercios, cines, árboles, calles, nada. Lo paradójico sucede cuando a mediados de los 90 se descubren aguas termales en la nueva ciudad de Federación. Entonces, lo que el agua nos quitó, el agua nos devolvió. Y Federación se convierte en un centro turístico internacional, que además cuenta con un agregado histórico fabuloso para conocer y visitar. El museo móvil de los restos de la vieja ciudad, visita guiada sobre las baldosas de la antigua ciudad, el bosque muerto de la vieja ciudad, la melancólica obra de teatro que cuenta las grandes penas de la vieja ciudad, etc. Y es en ese punto en donde se entrelazan las miserias más argentinas de la argentinidad misma. Lo que puedo usar a mi favor pareciera que redime el daño causado por un... ¿enemigo? Lo que ahora vale mucho limpia lo que me quitaron. Y se pregunta el director: ¿por qué se queja uno entonces? ¿por ya no poder no ser o por no tener lo que es mío? ¿y si ahora tengo algo inesperadamente mejor, prometedor, entonces lo que no tengo más ya no es tan importante?

Por todo esto y mucho más, como supo decir el genio del rock argentino, y diría que el director me apoya en esto con su decisión estética de la imagen en esta película: todo se construye y se destruye tan rápidamente, que no puedo dejar de sonreír.

Ahora que lo pienso mejor, vale la pena revisar esta letra completa, antes o después de ver la película. En mi caso fue después.

El no camina en barrios suburbanos
él es un hombre decente
él nunca toca la gente con las manos
él es tan independiente.
es parte de la religión
es parte de la religión
es parte de la religión.

El siente culpa,  él  vive torturado
él no es tan inteligente
él nunca avanza, camina de costado,
él tiene miedo a su mente
es parte de la religión
es parte de la religión
es parte de la religión.

Ella se desnuda y se desviste
tan lésbicamente
que no puedo dejar de sonreir.
Todo se construye y se destruye
tan rápidamente
que no puedo dejar de sonreir.

Es parte de la religión (matar)
es parte de la religión (mentir)
es parte de la religión.

lunes, 7 de mayo de 2012

TIERRA DE LOS PADRES y PAPIROSEN compiten en el 8° MARFICI

Además, películas de Raya Martin, Paul Schrader, Gustavo Fontán, Pablo Llorca y Mauro Andrizzi



La octava edición del Festival Internacional de Cine Independiente de Mar del Plata (MARFICI) se llevará a cabo entre el 12 y el 19 de mayo de 2012. La competencia principal se realiza, como todos los años, entre documentales provenientes de todo el mundo. Este año existe un interés adicional: Tierra de los padres (Nicolás Prividera), la excelente película que fue excluida de la programación del BAFICI y del Festival Internacional de Mar del Plata por motivos nunca explicados, integra la competencia junto con Papirosen (Gastón Solnicki), la película que resultó vencedora en la competencia nacional del BAFICI. La selección incluye además otros documentales de gran interés como Anna Pavlova lives in Berlin  (Theo Solnik, Alemania) y A usted no le gusta la verdad: 4 días en Guantánamo  (Patricio Henriquez y Luc Cotè, Canadá).



La lista completa de la competencia:

- Bachelor Mountain (Yu Guangyi, China)
- Bitter Seeds (Micha Peled, Usa, India)
- Territoire Perdu (Pierre-Yves Vandeweerd, Francia, Bélgica)
- Detlef (Jan Rothstein Y Stefan Westerwelle, Alemania)
- Hollywood Talkies (Oscar Pérez y Mia De Ribot, España)
- Low Definition Control-Malfunctions # 0 (Michael Palm, Austria)
- On Vampyres and Other Symptoms (Celia Novis, España)
- El Mocito (Marcela Said y Jean De Certeau, Chile)
- Playing Against Time (Mike Dibb, Gran Bretaña)
- Tierra de los Padres (Nicolás Prividera, Argentina)
- Anna Pavlova Lives in Berlin (Theo Solnik, Alemania)
- Papirosen (Gastón Solnicki, Argentina)
- You Don’t Like The Truth 4 Days Inside Guantanamo (Patricio Henriquez y Luc Cotè, Canadá)

La casa (Gustavo Fontán)

En la sección DESENCUADRES, dedicada a films caracterizados por el alejamiento de las normas narrativas convencionales, se podrán ver, entre otros títulos: Buenas noches, España (Raya Martin. España), La casa (Gustavo Fontán. Argentina), Accidentes gloriosos (Mauro Andrizzi y Marcus Lindeen. Argentina/Suecia), Adán resucitado (Paul Schrader. Usa/Alemania/Israel) y El mundo que fue y el que es (Pablo Llorca. España).

También habrá una retrospectiva del alemán Uli Schueppel. Algunos de los títulos que incluye esta retrospectiva:



The Road to God Knows Where (1990) es un documental sobre la gira por Norteamérica de la banda Nick Cave and the Bad Seeds en 1989. El interés del director no pasa por filmar los conciertos, sino por las seis personalidades involucradas en el grupo y el ambiente en el que se desenvuelven.
Berlin Song (2007) sigue la historia de seis músicos de la escena underground del nuevo folk berlinés.
Off Ways (2009) cuenta la historia de Einstürzende Neubauten, la primera banda alemana en dar un concierto en Berlín Oriental luego de la caída del muro el 21 de diciembre de 1989. Uli Schueppel se encontraba allí con su cámara para reflejar aquel histórico momento. 20 años después, el director combina el material original con un retrato del Berlín actual
Brötzmann - That's When The World Is Mine (2012) relata la historia de Caspar Brötzmann Massaker, una banda de culto que rompió los límites entre la música rock y el ruido en los años 80 y 90. 

sábado, 7 de mayo de 2011

Buen día, día

Comienza el Marfici


Hoy comienza la VII edición del Festival Internacional de Cine Independiente de Mar del Plata en el Complejo MDQ (San Luis 1750). Habrá proyecciones en las salas Radio City, Roxy y Melany desde las 11 de la mañana. La apertura oficial se hace a las 20:00 con la proyección abierta y gratuita de Buen día, día, el documental de Sergio Costantino y Eduardo Pinto sobre la vida de Miguel Abuelo. La película revela la obra del músico y rescata al poeta, con el testimonio de muchos que lo conocieron: Gustavo Basterrica, Cachorro López, Luis Alberto Spinetta, Andrés Calamaro, Daniel Melingo, Horacio Fontova y el hijo de Miguel, Gato Azul, construyen un retrato amoroso de él. Hay un valioso material de archivo inédito, que incluye canciones y poemas.

Dice Sergio Costantino: "Miguel me fascinó siempre. Desde su muerte añoré hacer una película sobre su arte. Cuando en 1988 me ponía a pensar en hacer una película sobre él, me desvelaba, me sobrepasaba: ¿cómo iba a filmar la vida de este hombre tan grande, con tantas historias? ¿Qué parte de su vida contaría? ¿Cómo contaría su poesía? ¿Qué imágenes pondría en sus canciones? Estas preguntas revoloteaban en mi cabeza. Con mis veintitrés años entendí que era mucho para mí. Sin embargo, cada tanto bocetaba escenas de un film de ficción, pero nada me convencía. Un tiempo después, me reencontré con Gato y Krisha (la madre de Gato y ex pareja de Miguel) con quien comparto una amistad que ya lleva 25 años. Ellos fueron el motor que necesitaba para impulsar esta idea. Me dieron los derechos con el pedido de mostrar a Miguel tal cual era. Pasaron años y descubrí que el formato documental era el adecuado. Me junté con más de 100 personas para concretar la tarea. La edición nos llevo 3 años. El resultado de la película me tiene fascinado: es musical, poética, fotográfica, contada y cantada por Miguel, no me canso de verla y sentirme bien con lo hecho".

Sergio Costantino estará presente para dialogar con el público después de la proyección.

Más información sobre el Marfici acá.

martes, 19 de abril de 2011

Se acerca el MARFICI

Wiseman, Angelopoulos, Majewski, Romer, Godard, Einstürzende Neubauten, Harry Nilsson  y los Rolling Stones en la nueva edición del festival marplatense

The Mill and the Cross de Lech Majewski

La 7º edición del Festival Internacional de Cine Independiente de Mar del Plata (MARFICI) se realizará entre el 7 y el 14 de Mayo próximos. Se va a exhibir más de 70 películas.

Las películas se presentan en las diversas secciones: la Competencia Internacional de Documentales, la Competencia Nacional de Cortometrajes, Danza Con Los Sueños (cine argentino), Desencuadres (cine de autor) y diversas retrospectivas.

En esta 7º edición se destacan The Dust of Time de Theo Angelopoulos, The Mill and the Cross de Lech Majewski, Capitaine Achab de Philippe Ramos, Landscape Nº 2 de Vinko Moderndörfer, Elegía de abril de Gustavo Fontán, Tranzania. Living. Room de Uli M. Schueppel, Expelled de Adam Sikora, En el futuro de Mauro Andrizzi, Highway World de Martin Hans Schmitt, Boxing gym de Frederick Wiseman, The day of the sparrow de Philip Scheffner, El edificio de los chilenos de Macarena Aguiló, El mito de Narciso de Narcisa Hirsch, Huellas y Memoria de Jorge Prelorán de Fermín Rivera, entre otros.



La sección dedicada a la música tendrá entre otros títulos Michael Nyman - Composer in Progress, de Silvia Beck, Off Ways de Uli M. Schueppel (sobre el grupo Einstürzende Neubauten), Buen día, día de Sergio Costantino y Eduardo Pinto (sobre Miguel Abuelo), Who Is Harry Nilsson (And Why Is Everybody Talkin’ About Him?) de John Scheinfeld, ¿Qué sois ahora? de Mariano Goldgrob y Gustavo Galuppo, Song of Tomorrow de Jonas Bergergard y Jonas Holmström, What's Cuba playing at? de Mike Dibb, (sobre los orígenes de la música cubana) y Sympathy for the Devil de Jean-Luc Godard (el controversial documental que Godard realizó para los Rolling Stones, que no dejó conformes ni a uno a los otros).

Boxing gym, Frederick Wiseman

Este año se hará una retrospectiva homenaje a Eric Rohmer, con varios de sus clásicos como La panadera de Monceau, Mi noche con Maud, La rodilla de Clara, Paulina en la playa y El amigo de mi amiga, además de un documental sobre su obra.

Diego Menegazzi, programador del Marfici, sostiene: "Este tipo de festivales le da al público la posibilidad de acceder a un cine distinto al que estamos acostumbrados. La distribución de las salas comerciales está absolutamente controlada por las compañías norteamericanas, al igual que el sistema de cable. Esta situación constituye una suerte de virtual dictadura, que lleva al espectador a consumir sólo el cine que vende Hollywood. En este sentido yo veo al festival como un verdadero acto de resistencia”.

Más informaciones acá.

jueves, 20 de mayo de 2010

Víctor

Marfici



por Willy Villalobos

Cuesta hablar del pasado. Si nos duele es porque está delante nuestro.

Este verano se me ocurrió hacer una especie de encuesta con los argentinos que vienen a pasar las vacaciones a mi casa en el Polonio. Les preguntaba si sabían que Buenos Aires habia sido bombardeada y la mayoría me decía que no tenía ni idea. Alguno llegó a decir que yo estaba equivocado, porque durante la guerra de Malvinas los ingleses no llegaron a bombardear la ciudad más grande del país.

Es notable. Porque el bombardeo a Plaza de Mayo realizado el 16 de junio de 1955 por la marina de guerra argentina, que causara decenas de muertos (creo que la cifra es de 400, pero no estoy seguro). Es uno de los hechos mas terribles de nuestra historia.

Está claro que hubo una estrategia desde el poder para que estos crímenes fueran borrados de la memoria, como cuando en España les prohibían a los catalanes hablar en su idioma durante el franquismo, o acá mismo cuando te llevaban preso por nombrar a Perón.

¿Sabrá la gente que en este país, si decías la palabra "Perón" delante de un botón, el tipo te podia llevar en cana?

Por suerte o por desgracia, todavía podemos decidir si queremos recordar.

Los familiares de los que desaparecieron en la última dictadura militar, con su lucha incansable, forzaron a nuestra sociedad a hablar de lo que la mayoría no quería. Las “locas” de ayer y de hoy, las Madres, fueron las que nos pusieron delante de los hechos.

Todos sabemos que el golpe militar tuvo un enorme consenso social, pero nadie se hace cargo. Gran parte de nuestra población apoyó silenciosamente el golpe, viajó a por el mundo aprovechando el regalito del dólar barato de Martínez de Hoz, hoy preso político K, y después quedó culo pal norte cuando ya no le servía a los dueños de la Argentina.

La clase media se asocia a los gronchos cuando anda mal y cuando levanta culo se va con los Macri.

A partir de l976, todos vivimos en un mundo de mierda.

Todos, todos, recorrimos caminos desconocidos. Todos tuvimos que pensar qué carajo hacer cuando el mundo se venia abajo. Desde Hebe, ama de casa buscando a sus hijos sin entender nada de política, hasta el loco que estando detenido en la Escuela de Mecánica de la Armada decidió arreglar la picana que se les había roto a sus torturadores porque era menos dolorosa para sus compañeros que los cables pelados que estaban usando como remplazo.

Lo que estaba pasando era nuevo, oscuro, tremendo. Por ejemplo, ¿qué se puede decir de un tipo que está siendo torturado durante meses en la ESMA y, como se niega a brindar información, los marinos le traen a su hija chiquita y amenazan con torturarla, si eso provoca que el muchacho se quiebre? ¿Puede alguien juzgar a esa persona?.

Víctor, la película de las hermanas Célice y Alice Verstraeten, te lleva a recorrer junto con Víctor Basterra, detenido-desaparecido en la ESMA durante tres años, nuestro pasado-presente.
Pasado en el que Víctor, luego del episodio con su bebé, aceptó “trabajar” en el campo de concentración, fotografiando a sus torturadores para armar documentos truchos.

Pasado en el que el protagonista fue guardando una copia de cada foto sin saber bien para qué le iban a servir.

Presente en el que esas fotos son la prueba para detener a los asesinos de miles de personas.

Víctor nos muestra la tensión entre los juicios a los responsables del genocidio y la desaparición de Julio Lopez.

Víctor no es como esas películas de género que denuncian a los militares.

Víctor te lleva por esos caminos que recorren la pelea que tenemos adentro cuando hay que pensar qué hacer con nuestras vidas. Y no me refiero sólo a los momentos límites que recorre el protagonista, sino a lo que los hombres comunes tuvimos y tenemos que vivir y decidir todos los días.

Esta película fue dirigida por dos documentalistas belgas y producida por los hermanos Luc y Jean Pierre Dardenne, de la misma nacionalidad, creadores de grandes obras como El hijo, EL niño, Rosetta, La promesa.

Es probable que la distancia que las directoras tienen con nuestra historia haya favorecido mucho la realización de esta obra. Se nota que Basterra sabe que está relatando los hechos a personas que no los han vivido, y por eso se anima. Supongo que para nosotros es mucho mas difícil contar de la manera que cuentan estas mujeres, ya que estamos atravesados por juicios y prejuicios relacionados con esa época.

Víctor es la película que más me pegó del MARFICI, un festival que siempre tiene sorpresas que justifican el viaje.

sábado, 15 de mayo de 2010

Fotografía y derecho de autor

Marfici



por Martín Farina

Photo and Copyright es una película sobre Gerard Petrus Fieret, un fotógrafo holandés que vivió entre los años 1924 y 2009. Su director, Frank van den Engel, recompone las piezas de su vida a partir del hallazgo de una parte inédita de la obra del autor. Primero, la camara nos hace ver cientos de fotografias en condiciones catastróficas pero prolijamente distribuidas y revisadas por expertos que, maravillados, no conciben la magnitud del hallazgo. Ese contraste entre lo permanente y el olvido, la maravilla y el desinterés, otorga una textura que la película nos propone como clave para ir y venir en la vida de Gerard Fieret.



Abandonado por sus padres, sobreviviente de un campo de concentración nazi, Fieret encuentra en la fotografia la libertad. Y es capaz de mostrarnos un extremo absoluto de la forma que puede tomar una vida vivida bajo ese precepto. Allí tenemos la clave que nos propone la película. Porque, como la música, el cine tiene muchos espacios dentro de un tiempo, y son esos espacios los que devuelven al espectador una idea del tiempo que se convierte en una historia. Una buena historia cubre una gran cantidad de espacios y nos da la posibilidad de acercarnos a eso que nos quiere decir, desde lugares diversos, que a su vez se interponen; todos juntos pelean por darse a una interpretación que sea hegemónica.



Aristoteles sostenía que el ser se dice de muchas maneras; sobre la vida de una persona se puede decir que es una y son muchas. Que algunas cosas son inmanentes y que otras cambian. Que hay las circunstancias y las decisiones. Pero, si con una película podemos mirar a través de la mirilla que nos muestra ese Aleph, entonces podemos tomar esa compeljidad y repensar nuestra propia vida.

Una semanita acá

Marfici


por Willy Villalobos

¡¡¡Buenosairessss!!!

Acá estamos, en la Ciudad Feliz, disfrutando de una nueva edición del Marfici, festival de cine independiente. Ya llevamos unos días y hay algunas cosas para destacar, “interesantes”. Es un disfrute para mí venir a esta ciudad en otoño. El sol no para de salir, hay poca gente, el hotel es como esos que uno mira desde la vereda y piensa: ”¡qué bien me vendría una semanita acá!”, el morfi es bueno y gratarola, la playa y el mar están ahí para sorprenderte cada vez que das vuelta la esquina, las películas son de 5 para arriba, hay unas cuantas que justifican sobradamente el viaje y además hemos armado una banda que copó una parte del lobby del Hotel Riviera. Paramos en un entrepiso con paredes de vidrio que nos dejan ver el mar y el glorioso Casino donde seguramente dejaré unas monedas antes de irme. Estamos como queremos y eso hay que disfrutarlo.

El equipo está integrado por:

- Oscar: un tipo “particular”, que los que curten el blog saben bastante de él como para agregar algo.

- Juan Aguzzi: un brillante periodista rosarino, este año va de jurado, que cuando llega de ver una película dice: “la serbia no está mal” con cara de tipo que sabe, y que tiene colgado un cartel que dice “AUTORIDAD”; ayer a la noche tuvo el gesto de pasarnos dos vouchers para el almuerzo, demagógico dicen algunos, que le vamos a agradecer en un par de horas; siempre hay uno en la banda que tiene cara de patán y ese es Juan; no debo olvidar que Aguzzi nos recomendó Criada, la película del festival que lo tiene a Oscar como si se hubiera enganchado a Penélope Cruz.



- Y por último está Martín Farina -llegó tarde pero aportó en primer lugar sus conocimientos cibernéticos, indispensables para usar el Nero, copiar pelis, música, etc; no quiero olvidarme que Martín es el tipo que editó La Cocina, la película del Príncipe, desde ese momento nuestros corazones quedaron muy juntos. Martín es músico, tiene nada menos que 6 bandas y lo mas grosso en su haber es que el maestro Charly lo nombró su discípulo luego de hacer un show juntos; Farina es el numero 9 de la banda, el que la mete adentro aunque ahora está muy conmovido, se angustia el muchacho, con la lectura de Kierkegaard, y no para de preguntarle a Oscar sobre el tema.

Además hemos venido a ver películas y voy a tratar de comentar un par de ellas. Empiezo por Berlín Songun documental incluído en la sección "Esculpiendo Milagros", cuyo programador es Diego Menegazzi -All you need is Klaus, sobre Klaus Voorman, el amigo de los Beatles y Diario de San Petersburgo, Mozart, Réquiem, de Alexander Sokurov también están programadas en esta exquisita parte del Marfici.

Berlín Song es una película dirigida, guionada y fotografiada por Uli M. Schueppel, que cuenta la historia de seis músicos que llegaron desde distintos lugares del planeta a vivir en esa ciudad. Los tipos se conocen, laburan juntos e intentan armar un recital con lo que tienen a mano. Diseñan los afiches, las invitaciones, pegan los carteles y se apoyan mutuamente para poder presentar algunas canciones que tratan sobre su vida en esa particular ciudad de Alemania. Le cazan la onda al lugar, escriben y componen como si hubieran nacido ahí. Cuentan lo que a los locales les pasa desapercibido y sacan de la galera unos temas de puta madre. “Los poetas son los que se atreven a susurrarle al futuro que tome nota del presente”, dice John Berger en la película About Time, dirigida por Mike Dibb, y creo que a estos músicos les cabe algo de lo cierto que esta frase tiene. “Berlín es la hostia”, dicen la mayoría de los turistas que la visitan. "Berlín tiene onda, pasan cosas todo el tiempo, hay gente de todos los lugares del planeta” cuentan, poniendo cara de haber encontrado el paraíso. Uno de los personajes de esta sabrosa película, una piba que entendió cómo viene la mano, asegura que el riesgo de los jóvenes que llegan a ciudades que están de moda es no darse cuenta que si no se ponen a laburar en lo que desean Berlín les puede afanar la juventud. Voy a dejar acá por ahora, mañana espero poder contarles un par mas y comentarles algo sobre el final de este magnífico viaje.

No quiero despedirme sin agradecer a Silvina y Rafaela, dos minas que están siempre dispuestas para resolver los problemas que se presentan.



Hasta domani amigos.

viernes, 14 de mayo de 2010

Revelaciones

Marfici


por oac

¿Cómo es posible que en el Bafici 09 no haya visto Criada? ¿Por qué durante esos diez días nadie ma habló de ella?

Es una pregunta que me hago no en tono de auto-reproche, pregunto por una cuestión fáctica. Durante un festival como el Bafici uno se cruza todo el día con cientos de conocidos y siempre te pasan un dato, te hacen un comentario o te marcan alguna que vale la pena. Pasar el dato es parte de la praxis política de un festival así.

Sin embargo, durante el Bafici 09 nadie me habló de Criada; de hecho yo no reparé en la existencia de la película. Terminado el festival, Marco Berger me la mencionó varias veces y yo la confundía con Resfriada, una película de Gonzalo Castro del Bafici 08. Como no tenía ningún registro en mi memoria, yo tampoco retuve el comentario que él me hacía y sólo afloró en estos días, cuando apareció Criada en la competencia internacional del Marfici.

Criada , de Matías Herrera Córdoba, es una película excepcional, una de las mejores que se hayan filmado en los últimos años en Argentina. Incluso creo que se instala en un sistema de referencias formales y temáticas con relación a las películas clave del nuevo cine argentino: pienso en La ciénaga, en La mujer sin cabeza, en la reciente Los labios, pero sobre todo en La libertad, una película que no cuesta nada poner en diálogo con Criada.

No se trata de odiosas comparaciones: se trata de diálogos entre obras, que ni siquiera hace falta que hayan sido deliberadamente planteados por sus autores, sino que responden a una corriente profunda y hasta cierto punto involuntaria. Además, las películas entran en diálogo no cuando se parecen (Criada se parece tanto como difiere de las otras mencionadas) sino cuando obligan a expandir un concepto, a diversificar un marco contextual. Hay un rango artístico que ha sido abierto por obras como La libertad o La ciénaga, después vienen películas que simplemente se parecen a estas fundacionales; por último, hay otras que reconfiguran el cuadro del NCA.



Una pregunta que me inquieta es si esto sucede aún en el caso de que una película no haya sido registrada por el consenso crítico: ni a favor ni en contra, sino simplemente que haya sido invisible. Esto es lo que pasó hasta el momento con Criada: apenas si encuentro una referencia elogiosa, si bien breve, del siempre atento Roger Koza, quien además le hizo una entrevista al realizador. Entonces me digo: tan desapercibida no pasó; había por lo menos dos señales: la pregunta inisistente de Marco Berger y la breve referencia de Koza (esta última sólo la encontré ayer, cuando fui al blog de Roger a buscarla, con la esperanza de que él pudiera haberla visto).

La respuesta inmediata que me surge es: los plazos de reconocimiento de una obra artística son irregulares, no todas las grandes obras se descubren con la misma rapidez, (¿no todas las grandes obras se descubren?), hay secretos muy bien guardados, vaya novedad; odio ponerme enfático, pero Nietzsche escribió que los pensamientos que gobiernan al mundo vienen con pasos de paloma.

Criada viene al mundo con pasos de paloma, a pesar de ser una obra potente y hasta feroz, pero lo suyo no es la estridencia. La acabo de ver en el marco de la competencia internacional de documentales programada por el Marfici y espero que se lleve el premio mayor, esto empezaría a reparar una omisión injusta: para descubrir gemas como esta se justifica la existencia de un festival de bajo perfil como el Marfici (ahora que todo el mundo está mirando lo que pasa en Cannes). Se trata de un gran film político en el sentido más agudo del término, no sólo por su planteo temático, sino por su política en relación con el espectador, también con otras películas contemporáneas; y lo que me parece más crucial: con la noción misma de política en el arte. Una película rigurosamente instalada en el estricto presente, tan alejada de los tramposos señuelos de Los condenados o Secuestro y muerte, esos dos fiascos que el último Bafici pretendió hacer pasar por generadores de debates.

Hay otro aspecto de la politicidad de Criada, este sí absolutamente ajeno a la voluntad de su autor: me refiero al sistema de recepción y legitimación de la producción artística. Criada pertenece a la edición del Bafici en la que los debates giraron alrededor de Todos mienten y Castro, dos películas absolutamente menores, infatuadas, snobs, que apostaron a llamar la atención y se agotaron en una operación de marketing a la medida del mundillo local. Cuando todos mentían con Todos mienten y Castro yo me preguntaba. ¿pero esta gente no ha visto Plan B, La risa, Parador Retiro, La Tigra Chaco? Yo mismo no había visto Criada.

Ayer la vi.

(continuará)

martes, 11 de mayo de 2010

El tipo que estuvo ahí


por oac

Todavía es otoño, pero cada noche Mar del Plata da un pasito más hacia el invierno. Salgo de ver uno de esos documentales sobre músicos que en el Marfici te salvan la jornada. El año pasado fue el de Leonard Cohen, ahora este sobre ese tipo increíble llamado Klaus Voormann. La película, dirigida por Jörg Bundschuh, acá se presenta con el título All you need is Klaus, pero el título con el que figura en todas partes es Klaus Voormann - The Sideman; misterio a develar por los programadores del Marfici, cuando los vea les pregunto. De todos modos, quizá el concepto de sideman no sea el mejor para definir a este artista plástico, bajista y fotógrafo que estuvo ahí, en algunos de los momentos culminantes de la cultura pop del siglo 20. El es el autor del dibujo que ilustra este post, que creo que no necesita presentación. Esta tapa significó un giro radical en la gráfica beatle. El autor era un amigo de los muchachos, al que se lo suele mencionar también como el Beatle alemán. Los conoció cuando los chicos iban a Munich, él formaba parte de los "exis", un grupo de jóvenes vanguardistas inspirados por el existencialismo, usaban poleras, bufandas de lana larga, despeinados y de gestos lánguidos, escuchaban a Miles Davis y Chet Baker y no se sentían muy atraídos por el look rocker, camperas de cuero y gomina, hasta que por su camino se cruzaron los Beatles. Klaus llegó a encandilarse de la jovialidad beatle, que tan poco se parecìa al espíritu de pesadez germano. Así que en 1963 decidió seguir a los muchachos y partir hacia Londres. El pibe pintaba, siempre en un sugestivo blanco y negro, como esta maravilla que refleja a los fab four tocando en un boliche llamado Top Ten.



Y también hacía fotos como estas:



Una tarde sus amigos los Beatles le encargaron algo para ilustrar el disco que estaban grabando y el en un rato hizo ese dibujo que encabeza el post, con el que pasó a formar parte de la Eternidad, así nomás. O sea, el tipo tenía la re-onda. Y con ese talento plástico le hubiera bastado para quedar en la historia grande del pop, pero también se le ocurrió empezar a tocar el bajo, sin abandonar nunca su perfil, ejem... bajo. No tocaba como Paul (nadie en el universo toca como Paul) pero lo grandioso del Voormann músico es que no quería parecerse a Paul ni a ningún otro bajista. Pocas notas, pero las justas y, además, colocadas en lugares imprevistos.

Esa destreza, ese gusto y esa elegancia le valieron participar en una cantidad de gemas inmortales, desde Son of a gun, con ese intrincado dibujo de bajo que es uno de los comienzos más famosos de la música pop, hasta You're sixteen, el hit imbatible de Ringo en los años 70.



Y así, todo el tiempo, Klaus Voormann puede decir tantas veces que él estuvo ahí. en el primer show de la Plastic Ono Band en Toronto (ingresó a la anda dos días antes y sólo pudieron ensayar los temas en el avión hacia Canadá), el Concierto para Bangladesh, el álbum Son of Schmilsson junto a Harry Nilsson, The Manfred Mann (acá pueden ver a Klauss tocando la flauta en este tema que les compuso Bob Dylan:



... y Klauss también fue el bajista en el Imagine de Lennon y en All thing must past de George (de quien fue el gran amigo, confidente y soporte espiritual y artístico...



Alguien podría pensar que Klaus estuvo en todos esos lugares de casualidad, pero viendo la película lo que queda claro es que se trata de un artista groso de bajo perfil. Por eso estuvo en todos esos lugares y por eso no es lo bastante conocido como su impresionante curriculum podría reclamar.

Yo venía un par de jornadas de muchos padecimientos chinos, con documentales como Petition o 1428, que demuestran lo complicados que están los herederos de Mao, así que merecía un regalo de felicidad como este. La función se convirtió en una de las más concurridas del Marfici, con una banda de skaters que aparecieron de no se sabe dónde (¿los skaters marplatenses curten a Klaus Voormann?) y que no se parecían a los skaters marplatenses de Somos nosotros, esa película sobre skaters marplatenses.

domingo, 9 de mayo de 2010

Hombre de mala sangre

Marfici 1



Bueno, aquíl Marfici. Acabo de ver una película tremenda, tanto que (síndrome Morrer como um homem) quizá no haya una película que supere a esta en la edición 2010 del MARFICI: Víctor, de dos hermanas belgas llamadas Cécile y Alice Verstraeten, en base a un estremecedor, seco, violentamente contenido testimonio de un hombre al borde del abismo: Víctor Basterra, un sobreviviente de la Esma que condensa todos los dilemas éticos y políticos sobre el pasado que no pasa. La película tiene una sequedad tensa que corta el aliento y parece que no casualmente viene producida por los hermanos Dardenne. Nadie en su sano juicio debiera perderse esta película.

Hoy a la medianoche en La otra.-radio (FM La Tribu, 88.7, www.fmlatribu.com) estaremos Maxi Diomedi y Ale Ricagno desde Almagro y Willy Villalobos desde la ciudad feliz.

No te copes mal.

Una de las mejores canciones de todos los tiempos. 
Prince o Neil Young morirían por hacer un tema tan bueno.
 Re               Do    Sol    
No te copes mal,dejala   
Re                   Do       Sol    
te trata de encontrar,dejala   
Mim                Fa#m      Sol    
y cuando el tiempo pase por aquí   
Mim               Fa#m         Sol    
vos te das cuenta que no es el fin            
Re Do   Sol    Re    Do  Sol  Re    
vuelve a mi   yo soy la vida    
Re                 Do    Sol    
Si te da su voz,cantala   
Re                   Do  Sol    
su rostro no se ve mirala   
Mim            Fa#m         Sol    
te digo lo que se porque seguí   
Mim             Fa#m         Sol    
seguí el tiempo confundido aquí           
Re  Do   Sol  Re      Do  Sol  Re       
vuelve a mi   yo soy la vida.