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lunes, 21 de julio de 2025

Manifestaciones contra la política de deportaciones de Trump en EEUU




por Andrés Roberto Albertsen *  

Amigos, 

Hasta donde sabemos, ICE (United States Immigration and Customs Enforcemen, Servicio de Control de Inmigración y Aduanas) no ha realizado redadas en Willmar bajo esta administración. El miedo que sintieron nuestros vecinos inmigrantes justo después de la toma de posesión del actual presidente ha disminuido un poco. Pero aún recuerdo al niño que le preguntaba a su mamá todos los días antes de ir a la escuela: "¿Estarás aquí cuando regrese a casa?" .

Desde entonces, las familias han tomado todas las medidas posibles para prepararse en caso de que alguien sea deportado. Algunos han llenado formularios DOPA de delegación de autoridad parental y elegido a quién cuidará de sus hijos si se los llevan. Algunos han intentado invertir aún más en sus países de origen, porque saben que podrían tener que regresar. Algunos se están preparando, lenta y dolorosamente, para auto-deportarse. 

Algunos saben que, si pierden sus trabajos, es posible que nunca encuentren uno nuevo. Algunos temen presentarse ante un juez para una audiencia, porque saben que podrían ser detenidos en cuanto lo hagan. Muchos aún viven con miedo a la policía. Y saben —todos lo sabemos— que la cárcel de nuestro condado tiene un contrato con el ICE, la policía inmigratoria. Que allí se detiene a personas de todo Minnesota e incluso de otros estados. Que decenas de personas son deportadas cada semana desde nuestra cárcel. No sería realista creer que el ICE, ya presente en nuestra cárcel, no realizará redadas en Willmar. Podríamos ver a vecinos nuestros detenidos. Podríamos ver familias destrozadas. Y eso sería una tragedia. Pero ¿saben qué temo aún más? ¿Qué será de nosotros si más inmigrantes se ven obligados a irse? ¿Qué pasará con nuestra comunidad, nuestras iglesias, nuestras escuelas, nuestros negocios locales? ¿Qué pasará con la alegría, los sabores, las amistades, la resiliencia, el espíritu que traen nuestros vecinos inmigrantes? ¿Qué será de mí si pierdo a un amigo y ni siquiera puedo despedirme? 

Todos somos parte de esta comunidad. Y todos seremos más pobres, no solo económicamente, sino también en corazón y alma, si los perdemos. Aún estamos a tiempo para tender la mano. Para conectarnos con ellos. Hazles saber a tus vecinos inmigrantes que los valoras. Que los quieres aquí. Que este también es su hogar. Gracias.


* Esas son palabras que un amigo leyó en mi nombre en una manifestación en contra de la administración del presidente Trump y en apoyo de los inmigrantes en Willmar, Minnesota, el jueves 17 de julio. Willmar es un pueblo de 21000 habitantes y casi el 50% -lo que es inusual en un pueblo de estas dimensiones en Minnesota- son inmigrantes de primera generación en los Estados Unidos. De ese 50%, la mitad son nacidos en países de Latinoamérica y la otra mitad son en su mayoría somalíes, con un porcentaje creciente de inmigrantes de Myanmar y otros países asiáticos. Muchos de los inmigrantes de primera generación en este país son indocumentados, especialmente los procedentes de Latinoamérica. 

Yo soy pastor de dos iglesias luteranas en este pueblo, Vinje Lutheran Church, integrada en su mayoría por así llamados “anglos” de origen escandinavo y la Iglesia Luterana Paz y Esperanza, integrada en su mayoría por personas latinas. Como inmigrante yo también que he tenido la oportunidad de naturalizarme como ciudadano estadounidense, trato de ser un portavoz de los derechos y las inquietudes de todos los inmigrantes. 

viernes, 21 de junio de 2024

La primera vez como tragedia, la segunda como una farsa trágica





Con la detención de ciudadanos que la semana anterior solo habían ido a Congreso a protestar y el tratamiento inusitadamente feroz que el Estado les dio se traspasó un límite: nunca se persiguió a la casta, ya no es Cristina ni los kirchneristas los enemigos señalados por el gobierno, son personas del llano, que viven en el país manteniendo gestos dignos. Somos millones. 

El actual gobierno y todo el dispositivo empresarial, mediático y judicial que los sostienen vuelven a mostrarse dispuestos a hostigar ya no a una identidad política sino a los millones que no se van a prestar a la degradación que el actual régimen propone. No es que reivindicaron el golpe del 76 o negaron la cantidad de desaparecidos por una simple disputa simbólica, solo para marcar una diferencia con el relato del alfonsinismo o el kirchnerismo: están tanteando la tolerancia colectiva para reponer aceleradamente un terrorismo de estado. Prueban hasta qué punto la sociedad se presta a esta injuria.

Los que atravesamos la postdictadura y tenemos un horizonte histórico que excede el trauma por la reciente pandemia, aquellos cuyos cuerpos hemos sido rozados por el terror de estado -no solo una cuarentena prolongada- sabemos que estos procesos terminan muy mal, que las clases opresoras son capaces de peores daños 

El tipo que fue elegido jefe de estado es un sociópata que odia a las personas que piensan, aprenden, participan, critican, tienen una vida de vínculos en colectividad. Él no tiene nada de eso, así que nuestra sola existencia es algo que deplora: nos quiere aplastar bajo sus pies sucios. 

Pero tampoco encapsulemos la injuria en el cuerpo del loco: no olvidemos que los que lo están bancando son los sectores del establishment que sostuvieron a Videla y Massera, que supieron y estimularon la existencia de la ESMA y los vuelos de la muerte. Por ser civiles ellos se salvaron de los juicios del alfonsinismo y el kirchnerismo que habrían merecido como partícipes necesarios de la dictadura. 


Los argentinos estuvimos en guerra. Todos la vivimos y la sufrimos. Queremos que el mundo sepa que la decisión de entrar en la lucha la provocó e impuso la subversión, no fue privativa de las Fuerzas Armadas. Fue una decisión de los argentinos. Todos, absolutamente todos los hombres de buena voluntad que habitan el suelo argentino pedimos en su momento a las FFAA que entraran en guerra para ganar la paz. A costa de cualquier sacrificio. Y tal como cualquier otra guerra, la nuestra también tuvo su precio. Hoy la guerra terminó, aunque no la vigilia. Aunque en idéntica circunstancia volveríamos a actuar de idéntica manera, quiera Dios que nunca tengamos que pagar este precio para vivir en paz. Las instituciones que abajo firmamos queremos refrendar de esta manera nuestro apoyo a aquella dolorosa pero imprescindible decisión: Asociación de Bancos Argentinos – Bolsa de Comercio de Buenos Aires – Cámara Argentina de Editores de Libros – Cámara Argentina de Anunciantes – Cámara Argentina de Comercio - Consejo Empresario Argentino – Consejo Publicitario Argentino – Liga de Madres de Familia – Sociedad Rural Argentina. Y continúan más de 100 firmas.

Son tan capaces de sostener los desbordes de estos desquiciados como sostuvieron durante años los de Videla y Massera, sociópatas de otro estilo. Las clases dominantes no toleran que como pueblo hayamos juzgado y condenado pacíficamente al terrorismo de estado. Hay una pulsión de este terrorismo por volver. Los que lo conocimos sabemos que penetra paulatina y sostenidamente, una injuria cada día. El proceso ya empezó. 

Tenemos que saber a qué nos enfrentamos, abandonar toda ilusión de que se trata de una simple alternancia republicana: una parte del staff político está dispuesto a colaborar con la vuelta del estado terrorista. ¿Cuántas voces dirigenciales se alzaron a denunciar las detenciones ilegales durante estos días? 

Estamos huérfanos, como en 1975. Estos llegan para desarticularnos, porque somos incompatibles con los planes que se traen entre manos. ¿Vamos a estar a la altura del conflicto? Ellos fingen demencia, sería imperdonable que también nosotros lo hiciéramos.

jueves, 4 de abril de 2024

¿Corresponde el juicio político al presidente Javier Milei?


Conversatorio integrado por Alicia Castro, Eduardo Barcesat, Juan Manuel Ubeira, Maximiliano Rusconi, Carlos Rozanski y Cynthia García. De visión imprescindible: una tarea patriótica y democrática para los días que vienen.

Vean el video completo: 

sábado, 12 de agosto de 2023

Lleral, Crescenti: tan burdos que dan asco

El terror de estado y las retaguardias burocráticas


Ya se veía en noviembre de 2017:

"Lamentablemente veo cómo se va consolidando una impresión que tuve desde los primeros días en los que el juez Lleral se hizo cargo de la desaparición forzada seguida de muerte de Santiago Maldonado, después de la desastrosa primera etapa, llevada adelante por el juez Guido Otranto. El trabajo evidentemente obstructivo para que la investigación avance, el destrato a la propia familia Maldonado, la errática conducción de la investigación y las declaraciones periodísticas irresponsables y atentatorias de la obtención de justicia hacían previsible que el desempeño de Otranto llevaba al desastre y se perdía el tiempo imprescindible para obtener las pruebas necesarias que explicaran el crimen del que Santiago y su familia eran las víctimas.

Cuando asumió Lleral, el nuevo juez gozó del beneficio de la expectativa de que su desempeño fuera más cuidadoso y responsable. Las maneras de Lleral lograron calmar los ánimos de todos, que con Otranto estaban muy caldeados. Pero siempre pensé que no podía ser una cuestión solo de maneras: que el trato correcto a la familia, el recato en sus declaraciones y la cautela para moverse en un terreno sembrado de pistas envenenadas (porque el sospechado es el propio estado) eran solo el piso para buscar justicia y no su techo. Y Lleral logró enfriar el caso con unos pocos gestos. 

Muy funcional con los intereses del estado presuntamente desaparecedor: el tiempo avanza y la verdad huye.

Cuando el cuerpo sin vida de Santiago apareció, empezó otra etapa: la de una autopsia conducida por el Cuerpo Médico Forense dependiente de la Corte Suprema de Justicia. La aparición del cuerpo produjo un shock colectivo que los modos suaves de Lleral lograron aplacar. La autopsia se inició con celeridad llamativa, el juez les pidió a todos los peritos que presenciaron la jornada preliminar que tuvieran suma cautela para comunicar a los medios lo que se estaba haciendo. Las partes acataron ese pedido. Sin embargo, Lleral salió de ahí y esa misma noche renunció a su cautela, declarando que el cuerpo de Santiago "no tenía lesiones visibles". 

La pericia solamente había empezado: ¿era necesario que el juez emitiera semejante declaración, cualquier cosa menos cautelosa? ¿El pedido de cautela que hizo a los demás observadores de la pericia fue acaso una maniobra para arrogarse el monopolio de la comunicación y emitir dictámenes prematuros, pocas horas de las elecciones, en un momento tan altamente sensible? 

Desde entonces empezó a correr la versión de que la cortesana Elena Highton de Nolasco había presionado al juez para que se ofreciera un resultado "preliminar" para la tapa del diario del sábado anterior de las elecciones." [Texto completo acá: "¿Lleral es otro tentáculo de Patricia Bullrich?"]

*****

Hoy, un día después de que la Policía de Horacio Rodríguez Larreta asesinara a la vista de todos a Facundo Morales y recibiera la inmediata legitimación de Alberto Crescenti del SAME, acreditando que se trató de una "descompensación de un paciente de riesgo en nada vinculada a la represión policial", EL Juez Lleral cerró el círculo absolviendo a los gendarmes asesinos de Santiago Maldonado. Como Molares, Maldonado se ahogó por razones ajenas a la represión estatal. Da la casualidad de que Lleral salió a propagar la versión del "accidente" que sufrió Maldonado la noche del viernes anterior a las elecciones de las PASO 2017, cuando regía la veda electoral. Lleral fue entonces funcional al gobierno macrista apresurándose a instalar la versión del "accidente" cuando el resultado de la pericia no se había hecho pero podía favorecer las chances electorales del macrismo exonerándolo del asesinato de Maldonado. Igual que Crescenti ahora.

El fascismo necesita no solamente una clase dominante dispuesta a cometer los crímenes necesarios para imponer sus intereses, sino un ejército de burócratas que firmen certificados, animadores mediáticos que los actúen para sus audiencias cautivas y un conjunto de la población dispuesta a hacerse los boludos para quedar en la retaguardia de la masacre.

No es una novedad de la era de las redes sociales: ya se puso en práctica durante la dictadura de Videla, Massera y Agosti, para posibilitar los crímenes de Lesa Humanidad.

Videla terminó cagando en un inodoro de una cárcel común. Los animadores siguieron animando las vidas cobardes de los que aprueban desde la retaguardia.

Textos complementarios publicados en 2017:

Caso Maldonado: mediáticas y obstrucción judicial, como en la dictadura (17/11/2017)

Lleral: un juez con operaciones buenos modales al servicio de la maldita máquina de matar - El asesinato de Santiago Maldonado sigue impune (30/11/2018)



viernes, 11 de agosto de 2023

Santiago Maldonado, Facundo Molares: ¿la Argentina que vuelve?

En Argentina 2023 volvieron los "incidentes" con muertos, a 40 años de la postdictadura.

 Dice Sergio Maldonado:

Hoy se acaba de confirmar el pacto de impunidad para Patricia Bullrich y la gendarmería nacional.

El Juez Lleral sobreseyó a los gendarmes responsables de la Desaparición Forzada de Santiago Maldonado en la represión del 1° de agosto.  

Suspendió la reconstrucción virtual de los hechos e informo a la corte suprema de su decisión.

Como lo hizo en el 2017,  el juez Lleral juega a la política partidaria de Juntos por el Cambio. Horas previas a las elecciones de octubre de 2017 y luego del hallazgo del cuerpo, afirmó que Santiago se había ahogado sólo. La historia vuelve a repetirse, a horas de los comicios del 13 de agosto de 2023, después de la represión y el asesinato de Facundo Molares cierra por segunda vez la causa liberando de responsabilidad a la Gendarmería de Bullrich.

La policía de Larreta responsable del asesinato de Facundo Molares  y La Gendarmería de Bullrich responsable de la desaparición forzada y muerte de Santiago ¡SON LO MISMO! 

Hoy queda demostrado que no hay justicia en Argentina! Desde un principio se garantizó la impunidad al verdadero poder.

SANTIAGO SIEMPRE PRESENTE

#SantiagoMaldonadoPresente

#JusticiaPorSantiagoMaldonado

#ElEstadoEsResponsable

#PatriciaBullrichEsResponsable

#JuezLleralCorrupto

martes, 13 de diciembre de 2022

PEDIDO DE JUICIO ACADÉMICO A JULIÁN ERCOLINI

Las/os abajo firmantes,  miembros de la comunidad académica de esta y otras Universidades así como referencias comprometidas con la defensa de la democracia y los DD.HH., expresamos nuestro repudio en relación al caso que públicamente se conoce como “viaje a Lago Escondido”, donde se constata que entre los participantes se encontraba Julián Ercolini, profesor regular adjunto de la materia Elementos de Derecho Penal y Procesal Penal y Director de la Carrera de Posgrado de Administración de Justicia de la Facultad de Derecho de la UBA.

Entendemos que esta Universidad pública y reconocida a nivel mundial tiene que tomar medidas importantes sobre el presente caso en tanto exhibe a un docente de la casa involucrado en la comisión de conductas que atentan contra la democracia y el estado de derecho. Es así, que queremos solicitar la apertura del proceso de juicio académico al abogado Julián Ercolini.

Nuestro pedido y denuncia se halla fundado en el art. 64 del Estatuto Universitario y los arts. 501 y 502 del Código de la Universidad de Buenos Aires. En este caso, más específicamente, cabe formular la denuncia en razón de los incisos 3 y 4 del art. 502 donde se estipula que las causales para la formación de juicio académico son “la deshonestidad intelectual" y "la ejecución de actos lesivos para la ética universitaria o su participación en ellos (…)”

A su vez, nuestro Estatuto, en sus bases, expresa que “La Universidad es una comunidad de profesores, alumnos y graduados, procura la formación integral y armónica de sus componentes e infunde en ellos el espíritu de rectitud moral y de responsabilidad cívica. Forma investigadores originales, profesionales idóneos y profesores de carrera, socialmente eficaces y dispuestos a servir al país. Encauza a los graduados en la enseñanza y en las tareas de investigación, y a través de ellos estrecha su relación con la sociedad.” Y en ese sentido, los profesores son los que con su ejemplo deben tener una mirada social que anteponga el interés colectivo y común al particular o individual, como también un evidente e irreprochable sentido de ética lo que por su función deba realizar; formando profesionales que velen por el cumplimiento de la Constitución y la normativa vigente.

De esta forma, exhortamos al Sr. Decano y al Consejo Directivo de la Facultad de Derecho, seguramente tan sorprendidos/as y consternados/as como los/as abajo firmantes, que arbitre las medidas para constituir de manera inmediata la Comisión instructora de Juicios académicos.

Para adherir al pedido, vas a este link:

lunes, 24 de octubre de 2022

Argentina, 1985

 La película de Santiago Mitre con guión de Mitre y Mariano Llinás

 
 Escuchá el análisis acá:
 

¿Argentina, 1985 fue pensada para convocar multitudes? Sí.

¿Con recursos espurios? No.

¿La cinefilia de derecha la aborrece? Sí.

¿Es un fenómeno político que desborda lo cinematográfico? Sí

¿Hay que analizarla formalmente sin meterse en sus efectos políticos? No.

Más allá de sus cualidades/límites estéticos, Argentina 1985 es una intervención en la política actual? Sí.

¿Qué decir de los críticos que la abordan desde un punto de vista estrechamente cinematográfico? Boluditos.

¿Y quienes le exigen que no omita nada del hecho histórico?

Zonzos.

¿Es Argentina 1985 la película definitiva sobre: la dictadura, la democracia, el alfonsinismo, el poder judicial, los juicios a los genocidas, Strassera, el radicalismo, la complicidad civil, el año 1985?

No: es solo (nada menos que) una buena película y un fenómeno social.

Argentina 1985 ¿es la película del año?

Estéticamente no.

Políticamente sí.

¿Esta diferencia es un problema? No, imbécil.

¿Qué más decir?

Quizá las cuestiones más incisivas que Argentina,1985 invita a pensar sean:

- ¿Cuánto hace que el cine explícitamente político no lograba ser discutido masivamente? Hubo un tiempo en que el cine político apuntaba a salir de la sala y movilizar la discusión pública. Hoy existe una subespecie de cine que intenta construir su radicalidad política reingresando a sí mismo para pensar en el propio estatuto de su imagen. No sería en absoluto incompatible pensar simultáneamente el estatuto de su imagen y su incidencia sobre el debate político extracinematográfico. Un cine político que se confina a trabajar sobre el estatuto de su imagen sin interpelar a espectadores de baja intensidad política resulta un cine endogámico.

– La película hace emerger un público que no estaba en la agenda pública: el que se reúne en una sala -en cientos de salas- a manifestar su opción por la democracia y a repensar el tortuoso proceso a través del cual se constituye. Algo que la política no vio. Hay un espacio político vacante que Argentina, 1985 le señala a la política. Hoy proliferan -también en películas que se piensan como políticas- los lamentos acerca del avance del neofascismo, pero Argentina, 1985 visibiliza la necesidad de sectores antifascistas para manifestarse, notablemente, en la sala de cine, y a seguir pensando después. Presencié varias conversaciones de personas no intensamente politizadas pensando en lo que la película trata.

– Algunos sectores de la crítica parecen declararse en estado de alerta porque la visión de la película lleva a discutir tesis como la teoría de los dos demonios. En La historia oficial esa teoría no era discutida sino instalada por uno de los personajes. En Argentina 1985 aparece enunciada por algunos personajes y simultáneamente señalada como problemática. En Argentina 2022 hay sectores que gozan de amplia difusión que reivindican el terrorismo de estado. Los espectadores de Argentina, 1985 se ven movidos a pensar esa teoría y la diferencia entre el hecho de que un personaje la sostenga y que la propia película la sostenga. ¿Se lo propusieron Mitre y Llinás? No importa: la película lo propicia.

Argentina, 1985 logra algo que muchos cineastas políticos desearían: narra un debate político, con su trama intrincada de conflictos velados e inconsistencias, y a la vez suscita un debate político entre quienes la ven. Los espectadores no van simplemente a ver una historia pretérita sino a producir otra presente: que en Argentina 2022 se discuta sobre dictadura y democracia. Esta reduplicación pone en cuestión la disociación que establece cierta parte de la crítica entre temática, procedimiento y efectos pragmáticos. ¿No es hora de que el cine político -y su crítica adjunta- se comprometan a pensar no en el puro procedimiento ni en la pura temática ni en el puro efecto sino en su articulación? ¿No es la política de un film lo que sucede mientras y después de ser proyectado? Esa eficacia para incidir en el debate público está en el origen del encono que produce la película en otros cineastas pretendidamente políticos que no logran incidir sobre el debate público.

– Me leo escribiendo estos apuntes (más preguntas que respuestas) a propósito de una película sobre la que antes de verla había acumulado una cantidad de prejuicios. Curiosamente, el cine de Mitre y Llinás nunca me despertó entusiasmo. Incluso no creo que Argentina, 1985 sea una gran película, pero veo que se presenta como una ocasión para pensar las relaciones entre cine y política. Me quedo pensando qué cosa es una gran película.

lunes, 18 de julio de 2022

15 de diciembre de 2015: El comienzo de la aniquilación de la democracia, cuando se cambió el "Nunca Más" por el "Siempre lo Mismo".


Todavía la sociedad argentina no asumió la degradación jurídica que implicó la designación por decreto de dos jueces de la Corte Suprema a comienzos del gobierno de macri. Ese día se fisuró el sistema jurídico argentino y eso sigue produciendo consecuencias aberrantes hasta el día de hoy. Desde el 24 de marzo de 1976 Argentina no consintió una lesión jurídica más dañina. El actual Presidente de la Nación no produjo en todo lo que va de su mandato ninguna política para frenar esta caída en el abismo de la ilegalidad.



CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACIÓN

Decreto 83/2015

Desígnanse Jueces.

Bs. As., 14/12/2015

VISTO lo dispuesto por el artículo 99, incisos 4 y 19 de la Constitución Nacional, y por el artículo 2° del Decreto-Ley N° 1285/58, ratificado por la Ley N° 14.467, y

CONSIDERANDO:

Que en razón de las renuncias a sus cargos como jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación de los Doctores Eugenio Raúl Zaffaroni, aceptada por Decreto N° 2044/2014, y Carlos Santiago Fayt, aceptada por Decreto N° 1892/2015, existen en la actualidad DOS (2) vacantes a cubrir en dicho Tribunal.

Que, de este modo, la Corte Suprema ha quedado integrada por TRES (3) jueces, lo que dificulta el desenvolvimiento de las altas funciones que le encomienda la Constitución Nacional (artículos 116 y 117).

Que conforme lo dispuesto por el artículo 23 del Decreto-Ley N° 1285/58, norma que establece que “las decisiones de la Corte Suprema se adoptarán por el voto de la mayoría absoluta de los jueces que la integran, siempre que éstos concordaren en la solución del caso; si hubiere desacuerdo, se requerirán los votos necesarios para obtener la mayoría absoluta de opiniones”, en el actual contexto no podrán adoptarse decisiones jurisdiccionales que no cuenten con la unanimidad de los TRES (3) actuales integrantes del Alto Tribunal.

Que la exigencia actual de unanimidad decisoria, derivada de la diferencia entre el número legal y el número real de integrantes de la Corte Suprema de Justicia, viene ratificada por el artículo 3° de la Ley N° 26.183, que dispone que una vez reducido a CINCO (5) el número de miembros de la Corte Suprema, “las decisiones se adoptarán por el voto de la mayoría absoluta de sus miembros”.

Que, en consecuencia, resulta imperioso proceder a la cobertura inmediata de las vacantes señaladas, a fin de garantizar el más adecuado funcionamiento de la máxima instancia judicial del país.

Que es una política primordial de esta administración utilizar todos los medios constitucionales y legales tendientes a promover una eficaz administración de justicia.

Que por ello es absolutamente necesario que la Corte Suprema de Justicia de la Nación se encuentre en condiciones plenas de funcionamiento a la mayor brevedad posible, por lo que resulta procedente la designación de dos juristas para integrar el Alto Tribunal.

Que en tal sentido corresponde destacar que el texto constitucional consagra un mecanismo concreto para remediar situaciones como la presente, facultando al Presidente de la Nación a “llenar las vacantes de los empleos, que requieran el acuerdo del Senado, y que ocurran durante su receso, por medio de nombramientos en comisión que expirarán al fin de la próxima legislatura” (artículo 99, inciso 19, de la Constitución Nacional).

Que encontrándose en receso el Honorable Congreso de la Nación, a cuya Cámara de Senadores, según el artículo 99, inciso 4 de la Constitución Nacional, corresponde prestar acuerdo a los candidatos propuestos para integrar la Corte Suprema de Justicia de la Nación, resulta constitucionalmente válida la designación de jueces en comisión hasta el final del próximo período de sesiones, por parte del Presidente de la Nación, conforme la disposición constitucional citada en el Considerando precedente.

Que según tiene dicho la Corte Suprema de Justicia de la Nación la interpretación auténtica de dicha norma constitucional sigue la práctica estadounidense, entendiendo que la facultad presidencial de realizar por sí nombramientos en comisión existe tanto respecto de vacantes producidas durante el receso legislativo como respecto de vacantes que ya existan al momento del receso (Fallos 313:1232, considerandos 4 y 6).

Que la doctrina de la Corte Suprema de Justicia de la Nación es conteste con lo que expone de manera pacífica la Doctrina Constitucional, en cuanto a que el Presidente de la Nación se encuentra facultado para cubrir vacantes que requieran el acuerdo del Senado, que se hubieran producido durante el receso mismo del Poder Legislativo o con anterioridad (conf. BIDART CAMPOS, Germán J., “Tratado Elemental de Derecho Constitucional Argentino”, ed. Ediar, Bs. As., T° II, pág. 248; EKMEKDJIAN, Miguel A., “Tratado de Derecho Constitucional”, Ed. Depalma, T° V, pág. 148; GELLI, María Angélica, “Constitución de la Nación Argentina comentada y concordada”, ed. La Ley, pág. 867; entre otros).

Que del mismo modo, ante vacantes producidas durante el período de actividad legislativa pero llenadas durante el receso del Senado, la potestad en cuestión ha sido ejercida en épocas de estabilidad institucional por un presidente de incuestionables credenciales democráticas y republicanas como fuera el Doctor Raúl Ricardo Alfonsín, quien en los términos del artículo 86, inciso 22 de la Constitución Nacional entonces vigente (antecedente del actual artículo 99, inciso 19 del texto constitucional aprobado en 1994) designó en comisión a los miembros de las Cámaras Federales de Bahía Blanca, La Plata y Comodoro Rivadavia, como también a los jueces federales de los departamentos de San Martín, Mercedes y San Nicolás (Decreto N° 3255/84, publicado en el Boletín Oficial del 4 de octubre de 1984).

Que esta facultad de realizar nombramientos en comisión no se limita a los jueces inferiores, sino que se extiende a los jueces de todos los grados e instancias, inclusive los de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, como surge del propio artículo 99, inciso 19 de la Constitución y es reafirmado por los artículos 1° y 2° del Decreto-Ley N° 1285/58 (ratificado por la Ley N° 14.467).

Que, en efecto, el artículo 1° de la norma citada en último término prevé que “[e]l Poder Judicial de la Nación será ejercido por la Corte Suprema de Justicia, los tribunales nacionales de la Capital Federal y los tribunales nacionales con asiento en las provincias y territorio nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur”; y el artículo 2° establece el procedimiento para el nombramiento de los jueces de esos tribunales en los siguientes términos: “Los jueces de la Nación son nombrados por el Presidente de la Nación con acuerdo del Senado y, durante el receso del Congreso, en comisión hasta la próxima legislatura”.

Que el ejercicio de esta potestad es compatible con el rol que constitucionalmente corresponde al Honorable Senado de la Nación en virtud del artículo 99, inciso 4 de la Constitución Nacional, toda vez que oportunamente se le enviarán los pliegos respectivos de los jueces designados en comisión, los que deberán recibir el correspondiente acuerdo del Senado durante el siguiente período de sesiones legislativas, a fin de ser confirmados en el cargo, cesando en el mismo al final de dicho período legislativo en caso de no obtener dicho acuerdo.

Que el ejercicio de la facultad constitucional referida precedentemente impone escoger integrantes con comprobada independencia de criterio, antecedentes académicos de envergadura y que carezcan de vinculación política o personal con quien los designa, promoviendo de esta manera la autonomía, independencia y eficacia de la justicia.

Que los Doctores Carlos Fernando ROSENKRANTZ y Horacio Daniel ROSATTI reúnen suficientemente dichos requisitos.

Que sin perjuicio del nombramiento en comisión que se instrumenta por medio del presente acto, corresponde instruir al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos a efectos de que promueva de inmediato los procedimientos previstos en el Decreto N° 222/03, para la oportuna designación de los Doctores ROSENKRANTZ y ROSATTI conforme a las previsiones del artículo 99, inciso 4, de la Constitución Nacional.

Que el artículo 99, inciso 19 de la Constitución Nacional otorga facultades para el dictado del presente.

Por ello,

EL PRESIDENTE
DE LA NACIÓN ARGENTINA
DECRETA:

Artículo 1° — Desígnanse como Jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación a los Doctores Carlos Fernando ROSENKRANTZ (Documento Nacional de Identidad N° 13.031.536) y Horacio Daniel ROSATTI (Documento Nacional de Identidad N° 12.696.450), en los términos del artículo 99, inciso 19, de la Constitución Nacional.

Art. 2° — Encomiéndase al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos la inmediata implementación del procedimiento previsto en el Decreto N° 222/03, a los fines de la oportuna designación de los Doctores Carlos Fernando ROSENKRANTZ y Horacio Daniel ROSATTI en calidad de Jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, conforme a las previsiones del artículo 99, inciso 4, de la Constitución Nacional.

Art. 3° — Comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional del Registro Oficial y archívese. — MACRI. — Marcos Peña. — Germán C. Garavano.

Fecha de publicación 15/12/2015

miércoles, 30 de septiembre de 2020

Ayer votó el poder real, al que nadie votó nunca

La decisión de la Corte de ayer no puede ser analizada desde la superficie de su enunciado jurídico, sino desde su acto de enunciación: viene a decirnos que, en el modelo político dominante en el siglo xxi, la democracia está acosada por los poderes de facto del capitalismo salvaje. Se nota cada vez más  la enemistad entre el régimen de facto y el poder popular. Hace un año estábamos votando en Argentina. Por ese resultado nos constituíamos en una excepción en una región asfixiada por los neofascismos. 

Una Argentina políticamente soberana, socialmente justa y económicamente libre es hoy un mal ejemplo para los pueblos del mundo. Por eso, el acoso a la democracia no se limita a las tramoyas de la oligarquía local sino que tiene dimensiones trasnacionales. Así se entienden las ofensas proferidas por la dictadora boliviana, el fascista Bolsonaro o alguna voz de la extrema derecha española. Para que el mundo se acomode a sus actuales niveles de violencia social y de crueldad, una experiencia democrática en Argentina no debe prosperar.

Hace un año estábamos votando y derrotamos en las urnas a un régimen que intentó instaurar estas prácticas de crueldad con el apoyo de un despliegue de poder inusitado. Pero el poder popular es hoy muy frágil. Hace doce meses yo estaba fiscalizando en la mesa de una escuela del partido de Almirante Brown y nos quedamos contando las boletas hasta las 10 de la noche. Desalojamos del poder político al macrismo en primera vuelta, derrota inédita para un aspirante a la reelección. 

El lawfare, como plan continental que se había llevado puestos a Dilma y Lula en Brasil, a Correa en Ecuador, que meses después derrocaría y proscribiría a Evo en Bolivia, había sido vencido en Argentina por la organización popular, de manera pacífica y paciente. La concentración impresionante de poder no pudo imponerse en las urnas. Hasta el día de hoy la ultraderecha sudamericana se siente ofendida por haber sido derrotada políticamente en Argentina. Nuestro error fue creer que la victoria en las urnas alcanzaba: ayer la Corte mostró su genuflexión ante los poderes fácticos, su docilidad ante el apriete y su insolencia ante el poder popular. La Corte es esa extraña institución que en nuestro sistema político nadie vota, un residuo de los sistemas monárquicos y un instrumento del poder económico concentrado. Habrá que tenerlo muy en cuenta si queremos que la democracia aún sea posible.

El apriete mediático a la Corte para que se enfrentara a los poderes legislativo y ejecutivo, sometidos al escrutinio popular, hizo efecto. Una campaña televisiva alcanza para movilizar a un puñado de vociferantes que repiten consignas que no entienden, especialmente diseñadas para ellos, para no ser entendidas, para no dar lugar a ninguna instancia de la argumentación. Son los extras de una trasmisión televisiva que hace el simulacro de "opinión pública", la escueta base empírica en la que se apoyan los pastores televisivos para respaldar sus sofismas. Este puesta en escena es trasmitida en las pantallas como la representación de una pseudo-rebeldía que hoy se llama "libertaria" y en verdad es todo lo contrario: el sometimiento al statu quo y a la opresión social. 

Desde la dictadura no se veía en Argentina una desfachatez de las prácticas políticas tan dañina. La diferencia es que ahora es norma planetaria. Durante los años de Videla, aquel régimen era una anomalía en un mundo que se escandalizaba, aunque fuera hipócritamente, por la represión política argentina. En el siglo que empieza las cosas cambiaron: lo que hoy escandaliza es que un pueblo se haga cargo de su destino sin tener que someterse a la humareda tóxica de mentira y exasperación diseminada por el dispositivo mediático 7 x 24. En ese cuadro, los dictámenes del poder más opaco, el más aferrado a la inercia histórica, le prestan un ceremonial de "institucionalidad" a la farsa republicana. Libertades, instituciones, república: son las palabras vaciadas de todos sentido que enarbolan los nuevos fascismos para relatar sus atropellos. Este dispositivo, fundado en el asesinato de la verdad y la justicia, bastamente celebrado por la "nueva filosofía", es lo que se da en llamar lawfare. Hace un año les ganamos en las urnas. Hoy la Corte nos recordó el poder de daño que aún conservan y que empuja a nuestra frágil democracia hacia un abismo.

Los análisis que tienden a disminuir la gravedad de estos atropellos a la democracia son funcionales al avance fascista. Se pierde el tiempo leyendo el acontecimiento en función de un drama psicológico en el que Lorenzetti quiere tal cosa y Rosenkrantz tal otra, mientras Maqueda vendría a inclinar la balanza para tal o cual lado. Eso es un dispositivo teatral que nos hace olvidar la ruda realidad del poder, cuando Trump puede gobernar el país más grande del mundo aunque haya sacado menos votos que su rival y el principal líder político de la historia brasilera puede ser encarcelado y proscripto sin pruebas. Como nunca, el capitalismo salvaje se sacude incómodo los límites que le pudiera imponer la legalidad.

La performance que ayer hizo la Corte es para recordarnos que no les importa ni admiten una derrota en las urnas. Al contrario: el haber sido derrotados los puso más irascibles. Los cinco cortesanos nos acaban de recordar que ellos, a los que nadie votó, pueden, si reciben la orden, arrollar la voluntad popular y derrocar al gobierno. 

Se trata de que tomemos nota de que hoy no tenemos adversarios sino enemigos dispuestos a todo. Yo lo comparo a la situación del lunes en Belgrano que terminó con el policía acuchillado: vos podés tratar de hacer todo bien, pero el otro tiene un cuchillo y está decidido a ensartártelo.

jueves, 19 de septiembre de 2019

Qué macana

La otra.-radio del domingo 15 de septiembre de 2019, segunda parte, para escuchar clickeando acá 


Dada la extraordinaria calidad de la obra musical de Eduardo Mateo, puede decirse que casi 30 años después de su muerte persiste una injusta falta de reconocimiento. La onda expansiva de su obra no cesó nunca de extenderse, siempre demasiado lentamente. A medida que pasan los años cada vez es más sólido el prestigio del que goza entre una minoría intensa de discípulos directos e indirectos y nacen nuevas generaciones de admiradores. Pero hay algo en la propia música de Mateo que parece resistirse a la consagración masiva. ¿Alguna vez dejará de ser el gran desconocido popular?

Músicos talentosos, influyentes, que sí gozaron de un reconocimiento en la contemporaneidad que los recibió, como Hugo Fattorusso, Litto Nebbia, Rubén Rada, Fernando Cabrera, Juana Molina o Jaime Ross, no dudan de que el arte de Mateo es una flor que brotó sin que fuera esperada un día antes de aparecer y abrió posibilidades que la música popular empezó a transitar sólo después de esa irrupción. Mientras Mateo vivió, pocos advirtieron su genialidad. Pero también existe un profuso anecdotario de actitudes excéntricas que lograban desorientar a los que lo conocían de cerca y dificultaban su justa valoración como artista: "¿Mateo es o se hace? ¿La música que crea es producto de un error afortunado o un acierto frágil? ¿Una deformidad que necesita oídos nuevos o el olvido? Incluso: ¿podría ser que esto que suena ligeramente fuera de quicio sea efectivamente un error al que le adjudicamos un valor que no tiene?". Mateo en su vida encontró más ceños fruncidos que aplausos. Nada de ese desconcierto alrededor lo hizo renunciar a su divague: el reconocimiento ajeno no parecía desvelarlo tanto como construir canciones a la altura de su desapego mundano.


Hoy en Uruguay se le dedica un reconocimiento aún tibio en comparación con la belleza que legó. Se acaba de estrenar la película Amigo lindo del alma, que es a la vez el título de una de sus canciones y una manera simpática de invocarlo. No eran tantos los que cuando vivía estaban dispuestos a tratarlo con esa amabilidad. Los que lo conocieron directamente más bien parecen recordar que era difícil hacerse amigo suyo. Más que un amigo lindo del alma, hizo canciones que hoy deseamos que nos acompañen siempre. Willy Villalobos vio la película en Montevideo y nos cuenta que hay versiones hermosas de algunas de esas canciones y testimonios que oscilan entre la sensibilidad y la tontería. Queda bien hablar bien de Mateo, aunque no siempre logran eso los que se lo proponen. Mejor escucharlo.

En La otra.-radio del domingo pasado abrimos el programa [acá] con otros dos músicos que fueron más celebrados por sus respectivas obras y también famosos por actitudes reprobables: Michael Jackson y Pity Álvarez, salvando todas las distancias que ustedes quieran. Los dos caídos en desgracia. Cada uno puede tomar para el lado que quiera, pero las canciones están ahí, disponibles para oyentes y para jueces.

lunes, 1 de abril de 2019

Leaving Neverland


En mi primera participación de la temporada 2019 de Patologías Culturales (FM La Tribu, 88,7, sábados 18:00) conversé con Maxi Diomedi sobre Leaving Neverland, el documental de HBO sobre los casos de abuso sexual de los que se acusa a Michael Jackson. Además hablamos del inolvidable paso de Paul McCartney por BsAs, su cuarta actuación y tal vez la mejor en nuestro país. De la relevancia que adquiere el estreno de una película como Atenas de César González. Y de la inminente edición de un BAFICI devaluado. Todo eso en poco más de 30 minutos.





El interés artístico de Leaving Neverland, el documental de casi cuatro horas dirigido por Dan Reed y producido por HBO, es casi nulo. Su factura formal es de lo más convencional y apela a todos los trucos de manipulación sentimental que pueden esperarse de un programa de la televisión yanqui del género "escándalos de celebridades". Como narra casos de abusos sexuales practicados por un hombre muy famoso, nada menos que el Rey del Pop, cabe esperarse una retórica grave y cauta, por más que el contenido de los testimonios es todo lo escabroso que pueda permitirse. Las víctimas de los abusos cometidos por Michael Jackson, que ahora son adultos y vivieron sus experiencias traumáticas siendo niños, varias décadas atrás, cuentan con detalles sumamente explícitos el tipo de prácticas sexuales a las que Michael los sometía. Eso dota al documental de un alto morbo; pero a la vez, todo es narrado entre planos aéreos filmados en vuelos rasantes por las carreteras luminosas de Los Angeles, sobrevuelos de Neverland, el Xanadu de Jacskon, un tono sobrio y contenido en los testimonios y una música recatada que baja el voltaje de lo que se está narrando. Es decir: la combinación exacta de recato y explicitud que ponga a salvo al producto de posibles objeciones de regodeo en los detalles de los abusos infantiles: los abusos se cuentan pormenorizadamente pero a la vez con un tono que asegura que el punto de vista los reprueba.

El recurso a los testimonios de las víctimas directas propicia que el espectador se ponga en el lugar del juez que tendrá que decidir si Jackson era un abusador, si las familias de los chicos consintieron estos horrores aunque sea por descuido o si los testimonios son veraces. Los mecanismos de identificación que este documental pone en marcha son para el cine y la tele norteamericanos como la fórmula de la coca cola: un producto irresistible, que se supone que todos quieren saborear.

Personalmente, no me interesan las películas que proponen que el espectador se ponga en lugar del juez que dictamina si alguien es inocente o culpable, cualquiera sea el caso que narra. Para juzgar están los jueces, y las leyes dicen qué es un delito y que pena merece. El fiscal presenta las pruebas y el juez decide que veracidad le atribuye. El cine puede hacer otras cosas que no tienen que ver con esta función judicial.

Si Leaving Neverland es sin embargo un documental interesante, es a pesar de sí mismo y del talento o las intenciones, comerciales o políticas, a las que responde.

Primero: no se busque en la película ninguna pista sobre la complejidad de un artista genial y monstruoso como fue Jackson. Podemos admitir que Leaving Neverland ni se propone meterse en aguas tan profundas. Su intención es establecer que efectivamente Michael fue, independientemente de su relevancia artística, un abusador consumado y persistente. No solo un adulto aniñado, ni apenas un freak del show business o una víctima de chantajistas inescrupulosos. Desde ese punto de vista, la película es eficaz: pone en evidencia que Jackson se salvó durante su vida de una condena penal como abusador de niños porque era poderoso y el clima de época se lo permitía. También puede aceptarse que su detenimiento en los detalles sexuales de los abusos es ilustrativo de un patrón de conductas de los abusadores, tanto más peligrosos si disponen de poder. Y una mega estrella, por más aniñada o freak que fuera, es también alguien muy poderoso. Además, sirve pedagógicamente para mostrar que las personas que sufrieron abusos durante su infancia siguen ligados amorosamente a sus abusadores en un complejo vínculo que excede la disyunción entre inocencia y culpabilidad.

Pero la película es más interesante porque, aún sin proponérselo, permite inferir una cadena de complicidades que no podían limitarse a la familia de los niños abusados ni al personal doméstico de Neverland. Es imposible que los abusos se hayan repetido durante varias décadas sin el silencio cómplice de toda una industria del espectáculo, que no podía no saber. El documentalista Dan Reed es discreto -u oportunista- sobre el particular, porque más bien dirige su foco de atención hacia la responsabilidad de las familias de los chicos que los dejaban en manos de un muy probable abusador. Si la película no da un paso más para preguntarse por la complicidad de la industria es porque ella misma es parte de esa industria. El sistema que erige a un joven artista excéntrico en un megalómano peligroso para los demás y para sí mismo ahora cierra el círculo denunciándolo como caso aberrante. Pero Michael Jackson no es un caso aberrante: es la condensación hiperbólica de los mecanismos de ascenso, consagración y caída - empoderamiento y destitución- que nutren el imaginario de una sociedad meritocrática. La película ni llega a vislumbrar ese problema.

Un relato que se meta a fondo con la vida y la obra de Michael Jackson solo podría ser trágica y decididamente contracultural, denunciar tanto la vista gorda de ayer como la hipocresía de hoy. Leaving Neverland de ninguna manera lo es; apenas roza los escalones de lo psicológico y lo pseudo-jurídico más convencional y tranquilizador.

Es muy probable que los testigos digan la verdad y que el Rey del Pop haya sido una persona a la vez desdichada y abominable. Los rasgos sublimes de su obra acá no aparecen y es imposible que se vean afectados por el lado monstruoso de su personalidad. En todo caso, si algo interesante permite sospechar la película -aunque ni llegue a plantearlo- es que un gran artista puede ser un monstruo y que la idolatría es nociva en cualquier caso. Se trata de un gran tema para pensar y debatir.

Quizás algún día se haga una película sobre Michael Jackson que abarque de manera más inquietante y riesgosa esta complejidad. Mientras tanto, HBO hace un programa de alto impacto y la industria se las arregla para que el Rey del Pop siga produciendo dividendos.


viernes, 22 de febrero de 2019

Si se conoce el contenido de los célulares de D'Alessio, Bonadío está frito


Es interesante leer el hilo de tuits publicados esta madrugada por Graciana Peñafort acerca del peritaje de los celulares de D'Alessio y el pánico que causa la posible revelación de todos los habitantes de las cloacas del poder que allí aparecen. Los documentos ya están recabados. Pueden derrumbar la minuciosa arquitectura de la mentira construida trabajosamente por el macrismo, Comodoro Py y los medios del régimen. O pueden quemarse como los cuadernos de Centeno o los documentos de Iron Mountain.

Dice Graciana:

1. Llego de cenar con unos queridos amigos, abro los portales y el mundo estalló, al igual que mi celular, plagado de llamadas perdidas durante la cena. La noticia corrió como polvora. Se abrieron los celulares de D´alessio y dentro dicen, está TODO.

2. Gente en panico. Gente preguntando si está en esos wasap. Gente que dice que está pero que no es por negocios extraños. Gente que dice mil cosas. Lo cierto es que la pericia que todos querían evitar, a esta hora ya debe haber concluido. Y la informaciom ya esta resguardada.

3. A partir de mañana, veremos la escalada de operaciones, pero la información ya esta resguardada. Mientras tanto, a varios kilómetros de Dolores, los arrepentidos por la razón o por la fuerza empiezan a decir lo que nadie quería escuchar.

4. Hoy Manzanares dijo el nombre que Claudio Bonadio NO quería escuchar. Eskenazi. Los pasillos de py refieren que ya lo había dicho Clarens y que Bonadio sugirió la conveniencia de retirar esa mención. Ver nota de Pagni en La Nación, acá)

5. La cámara de apelaciones le ordenó a Bonadío, después de la publicación de la foto del juez con Eskenazi , cenando juntos, que lo llamara a declarar... A la fecha Bonadío no ha cumplido con la indicación.


6. Y dicen los pasillos de Py, que siempre dicen tantas cosas, que tal vez ahora sea demasiado tarde ya para que Bonadío subsane su omision....

Hasta aquí el hilo de Graciana. Lo que pocos parecen recordar es que el vínculo entre Bonadío y Eskenazi había sido probado una semana después de la nota de Pagni por Horacio Verbitsky en El Cohete a la Luna, con la publicación de estas fotografías:


En esa nota, Verbitsky decía:

"Según Forbes, los Eskenazi ganaron posiciones en el escalafón de las mayores fortunas del país a partir de la década de 1990. “A través de Petersen Inversiones, tiene el 70% del Banco de San Juan, mediante el cual domina otros tres bancos provinciales, entre ellos, el Nuevo Banco de Santa Fe y el de Santa Cruz. A su vez, es dueño de Petersen Thiele and Cruz, la constructora donde mutó de ejecutivo a dueño en los años ’80 y a partir de la cual empezó a construir su actual patrimonio”. La propiedad real de ese conglomerado se discute desde hace exactos 25 años, cuando revelé en un recordado diario porteño que el paquete mayoritario de la constructora había pasado a manos de Laura Sammartino de Dromi, quien contrató luego a los Eskenazi como apoderados para que el cambio de titularidad no fuera evidente.

"En su columna dedicada a la causa que Bonadío instruye a la ex Presidente CFK, Pagni mencionó la ansiedad por determinar “dónde está la plata” de las supuestas coimas. Para el ministro de Transporte Guillermo Dietrich, “Cristina personalmente robó” una suma que estimó en 200.000 millones de dólares, una cifra fuera de escala con la magnitud del Producto Bruto y la totalidad de la inversión en obra pública entre 2003 y 2015, que apenas superó la mitad de esa cifra. La cuenta no cierra, así no se hubiera construido una escuela, un hospital o un kilómetro de ruta y todo el presupuesto hubiera sido apropiado por los gobernantes.

"De allí la desesperación de todos los operadores oficiales y oficiosos por encontrar la ya mítica ruta del dinero K, y que una y otra vez se topan con los negocios turbios M. Según Pagni, “quienes pueden saberlo son los Eskenazi, a quienes curiosamente nadie llama”. La columna va más allá y alude a tres fuentes distintas, según las cuales Ernesto Clarens los nombró. Pero alguien que Pagni no identifica dijo: “Si querés no estar preso y aparecer como arrepentido, tenés que sacarlos”. La persuasión fue exitosa, porque como dice Pagni “no figuran los Eskenazi en la declaración de Clarens”. Cómo serán las actuaciones del juez Glock que entre los que se declaran escandalizados está el fiscal Carlos Stornelli, quien se reunió con el periodista de La Nación Diego Cabot primero en un café y luego en su casa. Según dijo Stornelli, desde ese momento de marzo “estuvimos trabajando codo a codo con el juzgado durante tres o cuatro meses”, hasta que Stornelli le avisó por teléfono al periodista colaborador que había llegado el momento de hacer la denuncia de los hechos que él ya conocía. Durante esos meses, tanto el fiscal cuanto el juez dejaron pasar la oportunidad de hacerse de los famosos cuadernos, lo que dio tiempo para que el grafómano del volante los quemara. Esto impide cualquier peritaje que explique las incrongruencias cronológicas de las imágenes escaneadas en La Nación. Ya son dos los empresarios que pudieron demostrar que recién ocuparon años después los edificios donde Centeno dijo haber llevado a Baratta: Sergio Tasseli y Jorge Rodríguez. El Corcho Rodríguez es uno de los íntimos amigos de Sebastián Eskenazi".

Cuando la nota y las fotos fueron publicadas por Verbitsky, la profusión de datos me impidió comprender cabalmente la relevancia de la información. Hoy, después del escándalo D'Alessio, algunas cosas parecen ir quedando claras. El manejo discrecional de Bonadío de la causa de las fotocopias de los cuadernos de Centeno, orientada a inculpar a Cristina, hace mucho tiempo que es evidente para los que están informados de los movimientos de Comodoro Py. No hacía falta que D'Alessio derrapara. Bonadío omite tramos enteros de las declaraciones de imputados y testigos si es que no corroboran la hipótesis que considera demostrada a priori. Es el caso de Eskenazy: el interés por protegerlo radica en que Eskenazy tiene una fortuna cuyo origen no remite a "la ruta del dinero K". No solo eso: remite a alguien que Bonadío quiere excluir de la investigación. Por último, la nota de Verbitsky dejó en evidencia que los supuestos cuadernos estuvieron circulando entre Comodoro Py y redactores del diario La Nación muchos meses antes de que se hiciera la denuncia simultánea judicial y periodística. El tiempo suficiente para que Centeno destruyera las evidencias que podrían haber revelado su manipulación al ser peritadas. Es decir: la causa de los cuadernos es un armado escandaloso con fines de persecución política.

Además, el pánico que parece reinar acerca del contenido del celular de D'Alessio muestra que los que mantenían vínculos operativos con este tenebroso personaje de las cloacas del poder son muchos más que los que ahora quisieran admitirlo. No solo Daniel Santoro y Alejandro Fantino, quienes lo llevaban a su programa como voz autorizadísima. En los wassap de D'Alessio hay muchos otros aún no mencionados. Uno de los habitués de D'Alessio es Rolando Grańa, según puede leerse en una interesante nota del blog de Juan José Salinas. En esa nota se revela que D'Alessio solía proveer de entrevistados arrepentidos a periodistas como Eduardo Feinman de A24 y Rodrigo Alegre de TN para sus constantes fake news, concertadas con el juzgado de Bonadío.

Uno de esos recientes apretados por esta inquisición jurídico periodística es Gonzalo Brusa Dovat, ex gerente de Logística y Compras de la filial argentina de Petróleos de Venezuela S.A, quien ahora declara:

"Quiero que quede claro que no fui a declarar ante el fiscal ni a prestarme a entrevistas periodísticas por iniciativa propia sino inducido y coaccionado por las circunstancias”.

La difusión en cascada de estos delitos realizados al amparo del rol jurídico y periodístico que ocupan sus autores podría motivar que Bonadío pierda el manejo de la causa de las fotocopias. O que una nueva operación de los sectores dominantes deje que todo siga como está.

Según informa La Política Online

El contador de Cristina involucró a Eskenazy en las coimas y Bonadio podría perder la causa
El juez de los cuadernos es cuestionado por no llamar a declarar al empresario que entró en YPF con los Kirchner.
Bonadio es amigo de Eskenazi y ambos fueron fotografiados cenando juntos en octubre en medio del avance de la causa. Tres meses después de esa revelación del periodista Horacio Verbitsky, la Cámara Federal presionó a Bonadio para que indague a los empresarios "olvidados" en su investigación, entre los que figuraba Eskenazi. Pero Bonadio no hizo caso.
Ahora con el testimonio del testigo estrella Manzanares, cualquiera de los abogados de los implicados en el caso de los cuadernos podría pedir que aparten a Bonadio de la causa. La dupla con Stornelli ya venía golpeada por otra revelación de Verbitsky: la supuesta participación del fiscal en el pedido de coimas millonarias a los empresarios de los cuadernos a través de Marcelo D'Alessio, detenido esta semana.
¿Será justicia?

martes, 4 de diciembre de 2018

2 x 1 las pelotas: el juez de Clarín encaramado a presidente de la corte quedó cortado


Rosenkrantz quedó votando solo en favor de los genocidas, una metáfora de la autoridad averiada. El triunfo del pueblo movilizado es el factor que ningún análisis político debería obviar: la singularidad argentina.

miércoles, 31 de octubre de 2018

El poder macrista también se agrieta en la Corte: Rosenkrantz, el cortesano del gobierno y de Clarín está aislado


Un signo de la licuación del poder político del macrismo: hace un mes el gobierno impulsó a Carlos Rosenkrantz para que ocupe la presidencia de la Corte, desplazando a Ricardo Lorenzetti de esa función. A través de Rosenkrantz, el macrismo quiso controlar la marcha de las causas más sensibles que pudieran afectar la gobernabilidad en un período social que se entrevé difícil (Rosenkrantz es Macri y también es Clarín). Pero el realineamiento de las fuerzas en el máximo tribunal acaba de dar algunos indicios de que el poder de Rosenkrantz quedó rápidamente mellado.

La columna del domingo de Verbitsky en El Cohete a la Luna se centró en una cuestión que en ese momento estaba fuera del radar de los otros medios. Decía Verbitsky:

"A un mes del reemplazo de Ricardo Lorenzetti por Carlos Fernando Rosenkrantz en la presidencia de la Corte Suprema de Justicia, el cuerpo aparece divido en dos bloques que reproducen los alineamientos principales de la política nacional, entre simpatizantes del gobierno neoliberal y del justicialismo, e incluye una disputa por el manejo de los recursos de la Justicia. Es de prever que esta fisura se profundizará a medida que avance el proceso electoral para decidir quién sucederá en la presidencia a Maurizio Macrì.

"Esto se puso dramáticamente de manifiesto en la última semana, cuando Rosenkrantz formuló una propuesta de tipo administrativo, que fue rechazada, y se negó a tratar una causa sobre derechos humanos, en la que estaba en minoría".

Verbitsky muestra otra vez que está muy bien informado, en este caso sobre la interna cortesana, probablemente a través de una fuente directa: ¿uno o varios integrantes de la propia Corte? Además su olfato periodístico le permitió volver a ser el único en detectar una grieta en la cúspide de uno de los tres poderes del estado. Esta grieta es un indicio del debilitamiento político del macrismo cuando la imagen de la gestión pasa por su peor momento, con el aumento de la conflictividad social como producto del fracaso económico oficial. El poder judicial es uno de los instrumentos que el macrismo usa para perseguir a los sectores que resisten el ajuste y las persecuciones.

La semana pasada Rosenkrantz quiso unificar la administración de la Corte Suprema con la del Consejo de la Magistratura y desplazar a Héctor Daniel Marchi, actual administrador designado por Lorenzetti, y nombrar a uno de su confianza. El nuevo presidente de la Corte esperaba contar con el apoyo de dos de los jueces que hace poco habían permitido su llegada a la presidencia, Elena Highton de Nolasco y Horacio Rosatti. Pero al intentarlo Rosenkrantz descubrió que solo Highton de Nolasco lo respaldaba. En cambio, Lorenzetti y Maqueda lograron que Rosatti se les sumara contra esa iniciativa.

El otro asunto que mostró perdidoso al cortesano de Macri y Clarín es más delicado. Se remonta a la resolución de la Corte que en mayo de 2017 pretendió aplicar el beneficio del 2 x 1 (reducción de la prisión efectiva) a condenados por delitos de Lesa Humanidad. En ese entonces, el trío formado por Rosenkrantz, Rosatti y Highton aprobó el 2 x 1 para el represor Luis Muiña. Lorenzetti y Maqueda votaron en contra. Una conmoción social por la que los organismos de Derechos Humanos reunieron la multitud más grande de su historia repudió el beneficio a los genocidas. El repudio fue tan grande que el Congreso debió sancionar a las apuradas una ley "interpretativa" que virtualmente dejó sin efecto esta resolución. Desde entonces Rosenkrantz, autor intelectual de la doctrina que había logrado que Highton y Rosatti apoyaran, sigue sosteniendo que, a pesar de la nueva ley, el 2 × 1 es la ley penal más benigna y debe aplicarse a los casos de otros genocidas. Contaría para ello con el apoyo de Highton. Maqueda y Lorenzetti siguen oponiéndose. La novedad es que ahora Rosatti cambió también en este caso su posición inicial y sostiene que el asunto quedó resuelto por la ley aprobada a posteriori. Según Verbitsky, Rosatti está reclamando que se traten los casos pendientes para dejar constancia de su cambio de posición, pero Rosenkrantz se niega, sabiendo que va a quedar en minoría.

El tironeo quedó saldado en el día de hoy: la Corte Suprema le quitó el beneficio de prisión domiciliaria al genocida Miguel Etchecolatz en dos causas por delitos de lesa humanidad. La acordada tuvo un solo voto disidente: el de Rosenkrantz. Etchecolatz había gozado desde fines del año pasado de tres meses de prisión domiciliaria, en medio de fuertes repudios de sus vecinos de barrio en Mar del Plata, luego de lo cual el poder judicial dispuso. Con la acordada de hoy por la cual Etchecolatz perdió ese beneficio definitivamente, Rosenkrantz paga solo el costo político de promover en la Corte Suprema la impunidad de los terroristas de estado de la última dictadura. A pesar de presidir el tribunal, no puede alinear al resto de los integrantes en una decisión tan sensible que, de haber prosperado, cambiaría la jurisprudencia que la Corte en una materia que Lorenzetti había considerado una política de estado irreversible.

Además del costo político de promover en soledad la impunidad de genocidas, Rosenkrantz se enfrenta a una perspectiva en la que no logre formar mayorías cortesanas en favor de otras causas delicadas que interesan al gobierno y a Clarín.

Por ejemplo, el gobierno alienta la extensión del impuesto a las ganancias a los miembros del poder judicial, impuesto del que hasta ahora estaban eximidos. La Asociación de Magistrados logró que esta extensión solo se aplicara a los jueces designados de ahora en más, pero no a los que ya venían gozando del beneficio. El gobierno quiere una acordada de la Corte extienda la imposición a la totalidad de los jueces, pero los tironeos internos de la Corte hacen que este resultado no esté ahora garantizado.

Las roscas en la Corte suelen estar alejadas de los intereses populares, pero también son un termómetro del grado de fortaleza del poder político. El acomodaticio poder judicial suele detectar el cambio de los vientos. Las dificultades de Rosenkrantz son hoy las de macri en la recta final de su mandato.