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domingo, 25 de enero de 2026

Aceleración 3: Dionisos intoxicado

El iluminismo oscuro

- Nick Land plantea la aceleración como una inevitabilidad propia de la dinámica del tecnocapitalismo, que funciona por un proceso maquínico indiferente a la intención humana. ¿No está glosando los planteos de Heidegger sobre la técnica tal como los desarrolló durante décadas, desde sus numerosos cursos sobre Nietzsche entre 1936 y 1944, pasando por “La cuestión de la técnica” hasta “La muerte de la filosofía y la tarea del pensar”? 

- La tesis de Land sobre un proceso maquínico indiferente a la intención humana parece evocar, en ciertos aspectos, la noción de Heidegger de que la técnica moderna es un desborde que escapa al control de la volundad. Sin embargo, hay una diferencia crucial: Heidegger ve este proceso como un peligro, punto culminante de una larga historia de olvido del pensar como pregunta (Seinsvergessenheit). Este olvido permite el abandono de la verdad en favor de un cálculo regido por la eficacia para saquear las reservas disponibles, naturales y humanas. El sentido de ser de todo ente es ofrecerse a la usura de la época. Lo ofrecido a la usura es todo lo que existe, porque para el actual dispositivo epocal lo incalculable carece de ser. Esta actitud provocadora -podríamos denominarla "extractivismo extremo"- se sostendrá mientras el olvido prevalezca. La posibilidad de pensar, hoy en peligro, radica en transitar un camino que el olvido oculta. Se olvida la diferencia entre pensar y calcular: se olvida que nuestro vínculo con el mundo es el habitar, y así nos convertirnos en vectores del saqueo; se olvida la posibilidad de tomar decisiones libres. El valor de la eficacia queda completamente encadenado a la imposición extractivista. Esa es la diferencia radical de Heidegger con el aceleracionismo. La absoluta movilidad del capital sin frenos de la que hablaba Marx, esta fuerza de desterritorialización desatada, nos condena a una existencia impotente: si por la fuerza del mercado no podemos no ir siempre más allá, abdicamos de todo decidirEl pensar heideggeriano se vale de metáforas para traer a la palabra lo no pensado, aquello que la jerga técnica no puede nombrar porque ni es calculable ni vale según su eficacia. 

En el punto donde hace falta pensar qué quedó de la libertad, Heidegger alude al "claro" (Lichtung, el claro del bosque). No es simplemente el lugar iluminado sino el ámbito de lo abierto, donde tanto el alumbrar como el ocultar se nos hacen posibles. ¿Queda alguna instancia en la que podamos participar de un alumbramiento o solo podemos dejarnos arrollar, eufóricos o depresivos, por el futuro incontenible? ¿Pero qué queda del futuro si ya vino a buscarnos? ¿El eterno retorno de lo mismo, con la hiperkinesia de lo novedoso? Esto presenta una dificultad para la comprensión de la época, porque lo olvidado nos aguarda como posibilidad fuera de nuestro círculo de visión. 

Waldlichtung vs Dark Enlightenment

 

.-La necesidad de enfatizar la alteridad radical que tiene el aceleracionismo proviene de su ansiedad por renegar de toda decisión. En su fase más influyente del Cybernetic Culture Research Unit (CCRU) en Warwick, Land piensa el proceso tecnocapitalista como una inteligencia  alienígena. Reconfigura los conceptos en un estilo de escritura deliberadamente oscuro y provocador: la eficacia importa, la verdad no.  Reconoce sus deudas conceptuales, pero intenta una subversión radical de la crítica heideggeriana al convertir la advertencia de Heidegger en un mandato autoritario de aceleración. A pesar de su coqueteo con lo alienígena, la imposibilidad de frenar invita a una parálisis centrípeta, como una rueda atrapada en una ciénaga que cuanto más acelera, más se hunde.

- ¿La diferencia entre Heidegger y Land sería que mientras Heidegger piensa la historia con el prisma decisorio de la posibilidad, que da una tarea indeclinable para el pensar, Land celebra una adherencia maníaco-depresiva a lo ya dado? ¿Contra su agitación futurófila, el aceleracionismo terminaría por ser una rendición incondicional al statu quo? ¿No se vuelve así toda su teoría superflua? Más bien parece testimoniar un colpaso del pensamiento parecido al de Nietzsche, pero sin su grandeza.

- Sí, la diferencia fundamental entre Heidegger y Land radica precisamente en la dialéctica entre la posibilidad (Heidegger) y la inevitabilidad (Land), y esto define el rol o la falta de rol del pensamiento en cada filosofía. Para Heidegger la desmesura técnica es la forma en que se nos oculta el sentido en la época actual. Sin embargo, esta ocultamiento no es el fin de la historia, sino un momento de una temporalidad a la que siempre le cabe la posibilidad del desocultamiento (aletheia), esto es: la verdad. La tarea del pensar es fundamental y activa; en ella reside la libertad que no abandona a la clausura absoluta de la realidad. Land, al contrario, festeja la rendición al arrollamiento capitalista, un proceso de inteligencia alienígena que se autodespliega y desterritorializa, disolviendo las formas humanas, las identidades y los valores. Un Dionisos intoxicado, en los términos monstruosos de Nietzsche, en una fiesta química que se extiende hasta el hastío. El pensador a la retaguardia. Este tardonihilimo no permite una actitud diferente al "decir sí" a lo dado, humillándose al poder como última instancia -habría que revisar todos esos pasajes que Nietzsche dedicó a pensar la humillación de los débiles. El tuitero NRx no es un agente crítico sino una especie de trovador del capital que canta la balada del colapso inminente, para llegar más rápido al poshumanismo. La teoría landiana nos invita a una performance: busca la desorientación, la ofuscación y el amasijo de cuerpo y máquina. Imita el proceso que describe induciendo al colapso mental, algo que asemeja al abrazo de Nietzsche al caballo en Turín sin su grandeza.

Pop para divertirse


- ¿Qué significa "alienígena" en Land, más allá de un esteticismo deudor del género sci-fi? ¿Hay un fundamento serio para el uso de este concepto o solo es una retórica que banaliza el problema? 

- Se refiere a lo que está más allá de la comprensión y el control humanos. No se trata de hombrecitos verdes sino fuerzas que operan de un modo ajeno a la lógica antropocéntrica. El capitalismo no es, según él, un sistema diseñado por humanos para humanos sino un proceso de inteligencia artificial ciego a las intenciones humanas. Los humanos se vuelven meros vectores o huéspedes para la reproducción exponencial del capital, en analogía a la función de un virus en un organismo. Land también incluye una referencia al horror cósmico de H. P. Lovecraft, la indiferencia del cosmos hacia la existencia humana y la revelación de una realidad monstruosa e incomprensible. Otra vez vuelve Nietzsche y su profecía de una especie vanidosa rápidamente extinguida en una galaxia insignificante dentro de un universo inhóspito, el pasaje fundacional de su obra. 

"En un apartado rincón del universo, donde titilan innumerables sistemas solares, hubo una vez una estrella en la que animales inteligentes inventaron el conocimiento. Ese fue el más orgulloso y el más mentiroso minuto de la historia universal, pero duró solo un minuto. Tras pocos resuellos de la naturaleza, la estrella se congeló y los inteligentes animales hubieron de morir". (Sobre verdad y mentira en sentido extramoral)

El capital, montado en su invención tecnológica, es lo único digno de respeto en esta profecía disciplinaria. La especie se extingue pero tras aniquilar a los débiles manda a su elite a otra galaxia. "Yo os anuncio al Superhombre". Land apela al imaginario sci-fi -especialmente en referencia a películas como Alien, Blade Runner o Terminator 2- como un shock value, es decir, un valor de impacto para inyectar anabólicos a su invitación a morirnos. El xenomorfo, la criatura de Alien, es un meme perfecto de un depredador adaptable, sin empatía y puramente funcional, que encarna la lógica del capital. La retórica landiana busca imitar la frialdad maquinal que describe. No es un adorno sino parte integral de su proyecto proselitista para romper con el discurso tradicional. 


- Pero Heidegger, cuando dice que la técnica no es instrumento de una voluntad humana, no está expulsando el problema hacia lo alienígena ni poniéndolo en manos de los dioses. Más bien cuestiona el modelo instrumental que la piensa como una herramienta neutral, como el típico martillo de los positivistas, sometida al arbitrio de una voluntad racional -incluso de la subjetividad humana entendida como intersubjetividad. Ni la técnica es una herramienta neutra ni la historia humana es conducida por una conciencia racional. Esto no implica que sea soplada por el Espíritu Santo -es desgraciado que la insistencia de un periodista de Spiegel en los años 60 lo haya llevado a pronunciar aquel "Solo un dios puede aún salvarnos", que más bien fue una concesión de Heidegger a la insistencia periodística antes que el corolario de su posición filosófica. Nuestra conciencia racional se configura en la historia y nadie la conduce desde arriba. Esa configuración histórica se edificó sobre un olvido, dice la tesis heideggeriana que podemos discutir pero no simplificar a través de la sinopsis de un Hollywood retrofuturista.

- Ciertamente la relación entre lo humano y lo no-humano en Heidegger es compleja y su crítica al olvido del pensamiento occidental no parece conducir a lo "alienígena". La diferencia radica en cómo cada autor comprende la esfera de lo no-humano o lo no-pensado. En Heidegger no es una fuerza externa y hostil que busca destruir a la humanidad, sino la fuente desde la que emerge la existencia humana en su dignidad. La tarea del pensar es recordar esta fuente, escuchar esa voz. El desarrollo histórico de la técnica es el punto culminante de un olvido, pero la posibilidad de un giro (Kehre) hacia otro comienzo permanece abierta. No hay un alien aquí; hay un hogar perdido y la posibilidad de decidir habitarla, no en medio de este frenesí de cálculo y usura. No parece que el capitalismo sea el modelo propicio para este giro. Heidegger no se extiende sobre cómo se operaría el giro pero señala que su posibilidad nos aguarda. Ahí radica su incompatibilidad con los aceleracionistas. En Land lo alienígena es la fuerza ciega que no ofrece una morada habitable para la humanidad, ni el cuerpo ni la tierra, lo que lleva a especular con la migración de la inteligencia desde el soporte biológico finito del cuerpo humano hacia lo poshumano, como dice Alejabdro Galiano en ¿Por qué el capitalismo puede soñar y nosotros no?: "A partir de la concepción del ser humano como un dispositivo, un grupo de neurocientíficos trabaja sobre la premisa de entender la actividad cerebral como un software que, si fuera posible escanear el cerebro, podría reproducirse en cualquier plataforma. Si logramos que la  música suene igual en un CD, un MP3 o la nube, ¿por qué no podríamos hacer lo mismo con la mente? (...) muchos sueñan en voz baja con poder escanear un cerebro, emularlo, reescribirlo, mejorarlo y subirlo a una computadora". Y muchos ni bajan la voz para decirlo: Peter Thiel invierte en eso los millones que les saca a los hambrientos. El aceleracionismo se toma la desterritorialización tan literalmente que la proyecta como una migración del cuerpo y finalmente una migración de las elites económicas ricas hacia otros planetas. 

- En cuanto al shock value que ensayan los NRx con su retórica pop, ¿no es una banalización nada contracultural sino acorde a las tendencias más conservadoras del sistema? ¡Pop para divertirse! Las visiones sobre el rumbo de la racionalidad moderna pueden rastrearse en momentos muy anteriores del arte y la filosofía, en el Genio Maligno cartesiano, en el Gólem, en Frankenstein,  las distopías de H. G. Wells o Karel Čapek y muchos otros ejemplos no anclados a la estética ochentista.


- Para los defensores de Land, esta retórica no es banal porque tiene una función estratégica: es una performance diseñada para el contagio y diseminación viral de ideas, buscando la eficacia en la era del pop y la información rápida. Imita el movimiento del capital. Es cierto que al reducir toda complejidad ontológica a tropos narrativos de horror y ciencia ficción, Land corre el riesgo de resultar un mero ejercicio de estilo posmoderno. Lo cool de su retórica puede desviar la atención de su (in)consistencia argumental. El uso de una retórica fechada podría hacer que su obra envejezca mal, que ya haya envejecido o que se confunda una intuición filosófica con la envoltura cultural del momento.

- Esta retórica pop,  ¿no es un Nietzsche aggiornado para jóvenes tardo-ochentistas?

- La etiqueta "Nietzsche pop" expresa una crítica aguda a la obra de Land. Los elementos más radicales y estéticamente atractivos del nihilismo nietzscheano -la locura, la destrucción de los valores, el Übermensch como singularidad- quedarían empaquetados en una estética cultural de finales del siglo pasado -ciberpunk, rave, teoría de sistemas- atractiva para una audiencia desilusionada con la política tradicional y fascinada por la tecnología. El pathos trágico de Nietzsche era íntimamente antisistémico, crítico de la cultura de masas. La estrategia retórica de Land, por el contrario, sintoniza perfectamente con el lenguaje del marketing cultural y se enfoca en el shock antes que en la sustancia. Y sería una fórmula para aliviar angustias. Proclamar que el capital es una fuerza alienígena cuyo despliegue es inevitable es más cómodo que admitir que existe otra posibilidad. El pensador se convierte en un espectador, incluso un animador del desastre. Los magnates high-tech prefieren a los influencers que pregonan la inutilidad de trabajar contra el sistema, un fatalismo tecnocrático y anti-democrático que legitima a un poder  incontrolable.

miércoles, 24 de abril de 2024

23A: el principio de revelación y el principio de una rebelión

La marcha más grande de las últimas décadas la organizó un desquiciado que habla con perros muertos 


El Desquiciado tuitea 24 horas después de la bofetada que le dio la calle: "Al margen de la discusión acerca de cuál modelo de educación superior es deseable para un país en el que seis de cada diez chicos menores de 14 años son pobres...": ese comienzo desnuda toda su precariedad política: opone en una disyunción excluyente la educación superior al hambre de los chicos, como si solo hubiera que elegir entre una u otra. Y sigue "como la clase política no deja pasar ninguna oportunidad para defender sus privilegios...": sigue sin verla: si el millón y medio de personas que se movilizó ayer contra su ajuste brutal lo hubiera hecho respondiendo a algunos dirigentes políticos, él estaría en problemas. ¡Ojalá algún partido opositor moviera tamaña multitud! Si así fuera, su mandato tendría los días contados. Pero si sigue negando maníacamente lo que las calles gritan, quizá logre que lo de ayer sea un principio de rebelión. Lo que podemos decir es que si algún dirigente organizó a esas inmensas multitudes, fue él mismo y su propia desconexión con el país que pretende gobernar.


Neuquén:






martes, 15 de agosto de 2023

Ni decir qué puerta hay que tocar


Es Alberto pero no es solo Alberto.

Alberto es un factor importante de la derrota, no el único ni el más difícil. Hay problemas que se arrastran desde antes de él, que vienen del peronismo fundacional.

Hay un avance cultural de la derecha en todo el mundo y no encuentra ninguna respuesta en los partidos populares y con planteos transformadores, hay un peronismo de las intendencias y las provincias que se volvió conservador y burocrático.

No se asumió el desafío que significó el intento de asesinar a Cristina como límite intolerable, no se armó el kilombo que tanto se cantó. Hay un problema de sectarismo de la Cámpora, que se recostó en el carisma de Cristina creyendo que ella sería eterna y siempre tendría un as en la manga. Se perdió mucho tiempo con el Cristina presidenta cuando hace meses ella avisó que no sería candidata a nada.

Pasó la pandemia que trastornó todas las mentes. Hay una vida de derecha que tiene a las redes sociales como válvula de escape y modo de expresión espasmódico.

Hay un FMI que apostó a la derrota del gobierno y ni Massa ni Cristina asumieron ese dato.

La radio nos confunde a todos, sin dinero la pasaré mal.

Hay una infantilización de la política que se expresa en el look fantoche de Milei, también en Moreno como peronismo originario o en los cristinistas que boludean con "la chica que nos gusta".

Hay una clase media que hace décadas coquetea con el fascismo.

Nadie pensó en políticas transformadoras que asuman la raíz de la crisis civilizatoria. El mundo se transformó en una película de Marvel, tanto en el Capitolio como en Brasilia o Madrid.

Hay un enamoramiento con la liturgia peronista que ya se reduce a una cáscara vacía mientras hay un 40% de pobres.

Cristina insistió en una repetida reivindicación de su gobierno que no proponía un presente.

Massa es Massa, emergente de la clase media suburbana que coqueteó con la mano dura, con echar a los ñoquis de la Cámpora, hace no muchos años. El fiscal Marijuan, que mandó las excavadoras a buscar los containers de dólares que Cristina escondía, tuvo en su momento como terminal política a Massa. Este hombre es el que propuso la Cámpora para cruzar el río.

Milei acierta en un solo punto: hay un achanchamiento de la dirigencia política, lo que incluye a casi todos los nuestros (con honrosas excepciones como Kicillof y Grabois), también incluye a la izquierda y los radicales. Son todas variantes de un mismo mundo caduco y Milei se construyó como algo nuevo, con consignas absurdas y disparatadas. No le respondimos con imaginación, creatividad y perspectiva de cambio sino con un alerta de conservación de lo que ya se perdió. No asumimos que nuestro mundo está resquebrajado y nosotros también. El sistema tuvo la astucia de construir una fachada farsesca de desobediencia que grita viva la libertad carajo pero promete anular libertades. 

Estamos en crisis y hasta que no lo asumamos seguirá castigándonos la historia. No comprendemos el nuevo horrible mundo ni sabemos cómo romperlo.

La película Joker es cinematográficamente mala pero expresa con cierta agudeza el signo de estos tiempos. Milei es Joker y lo votaron muchos Arthur Fleck que trabajan como payasos en Ha-Ha's.

martes, 7 de junio de 2022

El peligro para el pueblo no es Milei sino la larga claudicación del albertismo

Perfil del fracaso popular




Es una ley de la era neoliberal: There Is No Alternative. Fue seguida al pie de la letra por la conducción de Alberto Fernández. Las derechas crecen por el fracaso de las socialdemocracias que desacreditan el poder transformador de los gobiernos populares y frustran a los que esperan una mejora que nunca llega.

El verdadero peligro no es el crecimiento de Milei -que parece haber encontrado su techo- sino el fracaso de la gestión temerosa y conservadora del statu quo que hizo Alberto Fernández. La derecha sólo hace su trabajo: ser de derecha de la manera más eficaz y rápida, tratando de aplicar su programa de ajuste y represión. El primer macrismo lo quiso hacer "gradualmente" y el próximo lo va a hacer "en 100 horas". No se le puede reprochar a la derecha ser de derecha. Sí se le puede reprochar a los gobiernos populares aplicar programas de derecha.

Si una candidatura de Larreta tiene espacio para ganar, anunciando un programa de ultraderecha después de la memoria reciente del desastre macrista, es porque el programa socialdemócrata del ejecutivo de Alberto Fernández se dedicó no a transformar el país que le había dejado Juntos por el Cambio sino a administrar su miseria. No se logró desarticular el lawfare, no se liberó a Milagro Sala y lxs otrxs luchadorxs sociales, no cambió al fiscal Conte Grand, Stornelli sigue en su cargo a pesar de su procesamiento, la Corte puesta por macri y el PJ en 2016 declara constantemente su alineamiento doctrinario con el ajuste y el cercenamiento de derechos. Muy probablemente esa misma Corte financie la campaña de Larreta con una acordada inminente que la provea de fondos coparticipables que corresponderían a las provincias.

La gestión de Fernández y Guzmán no cambió los condicionamientos transgeneracionales de la deuda, a pesar de que fue contraída violando los propios estatutos del Fondo Monetario Internacional. No bajó la inflación ni subió los salarios. Les dio pauta millonaria a los medios que se dedicaron a condicionarlo con tapas en contra y tractorazos para que ni siquiera se atreviera a expropiar Vicentín. La derecha, Bullrich o Larreta darían lo mismo, aplicarán el mismo programa. 

Cuando los sectores más dinámicos y transformadores del FdT quisieron cuestionar el incumplimiento de las promesas electorales, se los quiso callar diciendo diciendo que la discusión interna le hacía el juego a la derecha y había que fortalecer la figura presidencial. Cuando se habló de mandar proyectos que afectaran los intereses oligopólicos, el Poder Ejecutivo dijo que no daban las relaciones de fuerza ni los números de legisladores del Congreso, omitiendo que los diputados y senadores perdieron escaños en ambas cámaras porque la gestión de AF perdió cuatro millones de votos en dos años de ejercicio -derrota que CFK había advertido antes de que pasara- porque el año electoral 2021 Guzmán aplicó un ajuste suponiendo que la pandemia había pasado y cortó las cuotas del IFE. La hipótesis era falsa y apresurada porque 2021 fue el peor año de la pandemia y la pobreza creció. 

Las relaciones de fuerza no alcanzaron porque el albertismo se dedicó a perder el poder conquistado en las PASO de 2019. Perdió el 15% de diferencia de las PASO porque se dedicó a facilitarle a macri una salida ordenada, a pesar de la reacción desorbitada de macri, que el lunes 12 de agosto de 2019 se dedicó a dinamitar todos los puentes. 

Macri se fue muy desacreditado pero Alberto fortaleció la figura de Larreta al sentarlo a la mesa de la pandemia y lanzó así su figura a nivel nacional. Es razonable que el establishment de AEA, la UIA, la Rural, el FMI y los bancos prefieran a Larreta antes que al delirante Milei para hacer el ajuste pendiente. Larreta ya dijo que para hacer los ajustes necesarios en 100 horas va a gobernar con el 70% de los votos, es decir, excluyendo al kirchnerismo e incluyendo al resto del peronismo de derecha. 

Si la agenda de discusión pública de estos años no fue resolver la restricción externa ni el crecimiento de la pobreza sino la libre portación de armas, el lenguaje inclusivo y la liberalización del mercado de la venta de órganos es porque el ejecutivo mantuvo la pauta de los medios que instalaron estas agendas y vació a los medios públicos, según la tesis albertista de que la comunicación no es un servicio público sino un negocio. 

El peligro no es Milei sino el corrimiento a la derecha del Frente de Todos. Es una ley de la política que los electorados de derecha crecen cuando los votantes de las fuerzas populares se sienten decepcionados y debilitados por los gobiernos que dicen representarlos. Es un error creer que Milei es un fenómeno de la naturaleza, una oleada global o un cisne negro. En un gobierno de "unidad nacional" conducido por Larreta, el Movimiento Evita y la CGT van a alinearse como ya lo hicieron con macri. El auge de la ultraderecha es el resultado de las acciones y omisiones de un gobierno que a tres años de asumir no intentó afectar los intereses que están esperando su fracaso para arremeter con todo. 

Guzmán va a volver a Washington a dar clases y hacer consultorías, Kulfas se va a dedicar a denunciar a Cristina -ya empezó- para que Comodoro Py empiece la judicialización del Gasoducto Néstor Kirchner, Alberto va a volver a dar clases a la facultad y nadie lo va a perseguir judicialmente. El Evita y la CGT van a volver a contener el estallido social bancando con programas sociales el ajuste larretista: ya lo hicieron durante el macrismo. Los medios corporativos fortalecidos van a seguir estigmatizando el liderazgo de Cristina. El aumento brutal de las tarifas va a aplicarse con el argumento de que el FdT fracasó en su política energética. 

El gobierno de Larreta más el peronismo de derecha va a gozar del crecimiento de las comodities que harán aumentar el PBI. Así que no nos engañemos: si se impone un programa de ajuste y represión por el voto popular no va a ser por la fuerza de Milei -el establishment ya le está soltando la mano porque no garantiza una gestión estable- sino por la claudicación del albertismo. La derecha peronista va a culpar de la derrrota electoral a Cristina y la Cámpora.

Nosotros seguiremos resistiendo.

lunes, 30 de mayo de 2022

La ventana tenía un aspecto muy normal

pero cada día sentimos que se agita más.

Fotografía: Federico López Claro

Dice Juan Manuel Iribarren en Un Largo

"Sabemos que lo que sucede hoy en la Argentina es demasiado angustiante para ser procesado adecuadamente. Podemos imaginar que los sentimientos y los pensamientos de los sectores populares sin representación –el invisible precariado argentino– está tomando caminos imprevisibles de los que no sabemos nada. Podemos imaginar gran rabia, trastornos psíquicos, impotencia profunda, fuerte dolor, desplazamientos forzados, violencia, autolesiones. Pero con la angustia pasa como con todo: su representación social opera en forma ideológica. No podemos acceder a la angustia de los que están sufriendo verdaderamente y sólo tenemos acceso a la representación de la angustia de los que toman “decisiones” o de los que “piensan” el país. No tenemos prácticamente documento de quien laburando todo el día no puede acceder a los alimentos que necesita. No sabemos todas las familias destruidas por situaciones económicas más graves. Todos los golpes, indiferencias, desvalorizaciones, maltratos sufridos". [Completo acá]

martes, 29 de marzo de 2022

Secuencia: no hay otra

1- El 10 de diciembre pasado, en un acto al que asistió también Lula y el Pepe Mujica, Cristina le propuso públicamente al presidente Fernández el proyecto de solicitar a EEUU la colaboración para identificar a los evasores de las cuantiosas fortunas que se fugaron durante la administración macrista. Que la deuda la paguen los que la fugaron. AF la oyó como quien escucha caer la llovizna. Porque en realidad el presidente se dedicó a... ¿qué?

2- El entornus albertero sin votos durante todos estos meses de inercia política le estuvo comiendo el oído a Fernández para que se deshaga de la molesta presencia de Cristina y que gobierne con el apoyo del macrismo y la derecha pejotista. Una nueva mayoría parlamentaria formada por los "moderados" de Larreta y Alberto. El presidente no se animó a romper el Frente de Todos con el que llegó al gobierno (el Poder es otra cosa, ¿no?), pero fue convenciéndose de que los votos que sacó en 2019 los obtuvo por su irresistible carisma, mientras los cuatro millones que perdió en 2021 se debían a la "radicalización" impulsada por el kirchnerismo. 

3- Kristalina, atenta, señaló que el escollo principal para que en Argentina se hagan las reformas estructurales que el país necesita y el FMI recomienda es la "izquierda radicalizada" del peronismo. O sea: Cristina. Una vez más, el Resto del Mundo.

3- Carlos Pagni el lunes de la semana anterior en su programa del canal macrista lanzó el rumor de que Cristina estaba redactando con la ayuda de Horacio Verbitsky (?) su renuncia, con una carta durísima cuyas consecuencias podrían desestabilizar al gobierno de Fernández, y que la carta iba a ser publicada el 24 de marzo, durante la Marcha a Plaza de Mayo.

4- El 24 Cristina y Máximo mostraron quiénes tienen el poder de movilización popular. La carta fue la Marcha. Alberto Fernández se dedicó a ignorar puntillosamente la principal movilización popular que se produce anualmente en Argentina. Los diarios Clarín y La Nación, igual que el presidente, trataron de invisibilizar la movilización.

5- No hubo carta de renuncia: era una operación de Pagni nomás, con la que la derecha tiró toda la semana y que hasta los alberteros -Beliz, Katopodis, Zabaleta, el Chino Navarro- compraron (¿o deseaban?). Operaciones como esta forman parte de la narrativa del establishment desde que se propuso erradicar a Cristina de la política argentina, sin éxito desde 2007.

6- Cristina retomó ayer desde la bancada del FdT en el Senado el proyecto que le había propuesto hace tres meses al presidente moderado.

7- CFK ayer también se reunió con el embajador de USA y hablaron del problema del lavado de activos, de la trata de personas  y de la defensa de los derechos humanos. Al término de la reunión Cristina hizo pública la foto, la segunda parte del mensaje que empezó a emitir con la Marcha multitudinaria del 24. Hay una dirigente del Frente de Todos, detestada por el conjunto del establishment financiero, judicial, mediático y agroganadero, que hace política en Argentina.

8- Juntos por el Cambio inmediatamente salió a repudiar el proyecto, claro, porque ese sector político representa a los fugadores.

9- Movilización y liderazgo, lo que andaba faltando, no roscas palaciegas y moderación posibilista, es lo único que nos puede sacar del atolladero.

10- Hasta que no aparezca otro, no se sabe cuándo, el pueblo necesita el liderazgo de Cristina. No hay otra.

lunes, 11 de octubre de 2021

Algunas ideas sobre "El fetichismo de la marginalidad" de César González

Una conversación en Patologías Culturales, FM La Tribu


Karl Marx escribió en Elogio del crimen ("Concepción apologética de la productividad de todas las profesiones", apéndice a Teorías de las plusvalías):

"EI filósofo produce ideas, el poeta poemas, el cura sermones, el profesor compendios, etc. EI delincuente produce delitos. Fijémonos un poco más de cerca en la conexión que existe entre esta última rama de producción y el conjunto de la sociedad y esto nos ayudará a sobreponernos de muchos prejuicios. El delincuente no produce solamente delitos. Produce además el derecho penal y, al mismo tiempo, al profesor encargado de dar cursos sobre esta materia y también el inevitable compendio en que el mismo profesor lanza al mercado sus lecciones como una mercancía. Esto ayuda a aumentar la riqueza nacional, aparte de la satisfacción privada que el manuscrito del compendio causa a su propio autor. 

"EI delincuente produce también toda la policía y la administración de justicia penal: esbirros, jueces, verdugos, jurados, etc., y, a la vez, las diferentes ramas de industria que representan otras tantas categorías de la división social del trabajo. Desarrollan diferentes capacidades humanas, crean nuevas necesidades y nuevos modos de satisfacerlas. La tortura dio pie a los más ingeniosos inventos mecánicos y ocupa, en la producción de sus instrumentos, a gran número de honrados artesanos. 

"El delincuente produce una impresión, a veces moral, otras veces trágica, según los casos, y así presta un servicio al movimiento de los sentimientos morales y estéticos del público. No sólo produce manuales de derecho penal, códigos penales y legisladores que se ocupan de los delitos y las penas. También produce arte, literatura, novelas y tragedias, como lo muestran, no sólo La culpa de Müllner o Los bandidos de Schiller, sino incluso el Edipo y Ricardo III. EI delincuente rompe la monotonía y el aplomo cotidiano de la vida burguesa. La preserva así del estancamiento y, provoca la tensión y el desasosiego sin los cuales hasta el estímulo de la competencia se embotaría. Así impulsa las fuerzas productivas. EI crimen descarga al mercado de trabajo de una parte de la superpoblación sobrante, reduce la competencia entre los trabajadores y pone coto hasta cierto punto a la baja del salario. Al mismo tiempo, la lucha contra la delincuencia absorbe otra parte de la misma población. Por estas razones, el delincuente funciona como una de esas compensaciones naturales que contribuyen a restablecer el equilibrio adecuado y abren una perspectiva de otras ramas útiles de trabajo. 

[…] Los cerrajeros nunca habrían podido alcanzar su actual desarrollo si no hubiese ladrones. La fabricación de billetes de banco no habría llegado nunca a su actual refinamiento de no ser por los falsificadores de moneda. EI microscopio no habría encontrado acceso a los negocios comerciales corrientes si no le hubiera abierto el camino el fraude comercial. Y la química práctica debiera estarle tan agradecida a las adulteraciones de mercancías y al intento de descubrirlas como al honrado celo por aumentar la productividad. EI delito, con los nuevos recursos que cada día se descubren para atentar contra la propiedad, obliga a descubrir a cada paso nuevos medios de defensa y se revela, así, tan productivo como las huelgas, en lo tocante a la invención de máquinas".


Este texto mordaz escrito hace alrededor de 160 años parece haber afirmado su vigencia con el progreso social. Las tecnologías de vigilancia, los aparatos represivos, el periodismo policial y los programas de entretenimiento que muestran la marginalidad y la delincuencia parecen estar viviendo un momento magnífico. En su libro El fetichismo de la marginalidad (Sudestada, 2021), el cineasta y escritor César González toma esta idea de Marx como disparador para pensar en el florecimiento de la temática de la marginalidad, las villas, la delincuencia y las cárceles en la industria audiovisual: películas, series y telenovelas que iluminan la oscuridad del home theater pequeño-burgués. El capitalismo empuja a amplios sectores populares hacia los márgenes de la indigencia y el delito y entonces recicla los frutos de su propia opresión como mercancías para consumo masivo. 

La reflexión de González se basa en su propia experiencia de artista proveniente de una villa que pasó parte de su vida  en el sistema carcelario. El cine, arte burgués desde su inicio en la era de la revolución industrial, encuentra en González al primer autor argentino proveniente de la villa. La singularidad de su mirada no constituye por sí misma una garantía de calidad: cada película tiene que ganarse su lugar como pueda. Pero a esta excepción González agrega otra: es de los pocos cineastas que piensa en el fundamento económico de su producción. Cineastas y críticos se inclinan a reducir sus conversaciones al plano de la técnica y de la estética, y esquivan tenazmente las marcas que esta base económica deja impresas en la superficie de sus obras. La mayor parte de las veces sienten cualquier indagación sobre su función económica como una intromisión incómoda y un planteo de mal gusto: "no se nombra la soga en la casa del ahorcado" parece la regla tácita de los textos sobre cine. No se trata simplemente de "temáticas sociales" ni de "posiciones ideológicas", sino de la base material que hace posible el cine y la literatura que lo comenta.

En su libro González destaca la paradoja de que los estereotipos más burdos sobre la vida popular a veces terminan siendo adoptados como modelos de conducta en los propios barrios populares. Por eso escribe en un estilo que se dirige tanto a sus colegas cineastas y críticos como a sus compañeros de barrio, continuamente expuestos a la colonización de su sensibilidad. Esta discusión a dos bandas sería la tercera singularidad que distingue la producción de César González. Su libro no resuelve ninguna contradicción: las deja expuestas.


En Patologías Culturales (FM La Tribu, sábados a las 18:00, con la conducción de Maxi Diomedi) nos detuvimos a conversar un rato sobre las preguntas que El fetichismo de la marginalidad y el cine de González nos incita. Pueden escucharlo acá:

 

domingo, 15 de diciembre de 2019

Cristina vio la capacidad de Martín Guzmán tres años antes


El 13 de diciembre de 2016 Cristina posteó en sus redes sociales un texto en el que citaba a Martín Guzmán, el actual ministro de Economía de Alberto Fernández. Durante todo el período de transición entre el macrismo y el nuevo gobierno, la corporación mediática realizó continuas operaciones para colocar en ese ministerio a uno de sus representantes. Especularon miles de horas con el ministro que determinaría el rumbo económico del gobierno del Frente de Todos. Circularon muchísimos nombres y se especulaba con los presuntos "vetos" de Cristina a las propuestas de Alberto. El nombre de Guzmán apareció en los últimos días de la transición y no por mérito de ninguna primicia de la corporación, sino porque el propio equipo de Alberto lo hizo trascender. 

El posteo de Cristina justo hace tres años muestra que ya entonces, incluso antes de la formación de Unidad Ciudadana y muy lejos de la conformación del Frente de Todos las condiciones para una convergencia política entre los Fernández tenía un sustento programático. Estaban cerca antes de saberlo. Las especulaciones de los operadores del establishment sobre quién tiene el poder en la articulación política que derrotó al macrismo adoptan la retórica del folletín. El Frente de Todos estaba prefigurado antes de existir y la fórmula electoral anunciada en mayo, que provocó una sorpresa decisiva para el triunfo, vino después. Forma parte de la dinámica propia del movimiento popular y no una trama de intrigas novelescas. 

Solo que Cristina, como suele suceder en estas últimas décadas, vio el escenario tres años antes que el resto.

A continuación va lo que publicó Cristina en 2016:

“Pobreza conceptual alarmante”

Martín Guzmán, mano derecha de Joseph Stiglitz, está sorprendido por el análisis deficiente del ministro Prat-Gay acerca de cómo impulsar el crecimiento de la economía. También fueron muy críticos Batakis y Chena.

“El Banco Central y el Ministerio de Economía se manejan con una pobreza conceptual alarmante. Cuando el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, asistió a la Universidad de Columbia, en los Estados Unidos, desarrolló un solo concepto: que el Gobierno había terminado con el populismo y que ahora Argentina pasaba a ser un país creíble para atraer inversiones. Eso no ha funcionado nunca en ningún lugar del mundo”. La crítica a la gestión de la economía macrista proviene del economista Martín Guzmán, mano derecha del premio Nobel Joseph Stiglitz. Guzmán es investigador y docente en Columbia (Nueva York) y allí presenció la presentación del programa económico del Gobierno por parte de Prat-Gay el pasado 10 de octubre.
El resultado de ese encuentro y la gestión observada este año fue, según su visión, “alarmante”. Guzmán participó de una jornada de debate organizada por Gestar-PJ y la mesa economía del Movimiento Evita junto a Silvina Batakis, ex ministra de Economía de Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires, y a Pablo Chena, investigador del Centro de Estudios e Investigaciones Laborales (Ceil)-Conicet. “La condición primera del esquema de desarrollo es la del pleno empleo. La economía debe manejarse de manera tal que genere empleo para todos los sectores de la población. Eso implica que haya trabajos para las 13 millones de personas que no cuentan con entrenamiento. Además, el esquema debe propiciar el cambio productivo y debe ser consistente en lo macroeconómico. Entonces, la búsqueda del equilibrio pasa por contar con los sectores que generan divisas y mejoran el horizonte macro pero que no resuelven el tema del empleo, como la soja, junto a sectores que generan empleo y consumen divisas (la industria), y por último los sectores que generan cambio tecnológico pero sólo ofrecen oportunidades de empleo a los sectores con alto nivel de entrenamiento, como el software”, definió Guzmán.
Uno de los puntos en los que se centró la crítica de Guzmán fue el “Plan Productivo Nacional”, según el cual el Gobierno se propone seguir el modelo australiano de desarrollo. “A lo largo de este año, el Gobierno mostró mucha miopía y pobreza conceptual en diversos frentes. El llamado Plan Productivo Nacional es reflejo de ello. Australia y Argentina son dos países muy diferentes, en cuanto a riquezas, estructura demográfica y social. Australia tiene 22 millones de personas y Argentina, 40 millones. Australia es un país exportador de materias primas sin gran desarrollo industrial, en donde el sector de servicios alcanza para incluir laboralmente a toda la sociedad, que además está muy bien entrenada. En Argentina, en cambio, la destrucción de la industria implicaría un efecto de exclusión muy fuerte. Tal vez la economía en un escenario así crezca, pero no al servicio de la gente. Durante fines de los ’70 y los ’90 también se aplicaron políticas de exclusión con un costo muy alto, hoy mucha gente no está en condiciones de acceder a un entrenamiento básico que le permita tener un buen empleo”, desarrolló Guzmán. El economista de la Universidad de Columbia también se mostró crítico de los últimos años de la gestión kirchnerista por considerar que se tensionó demasiado el escenario macroeconómico.
La ex ministra de Scioli, Silvina Batakis, remarcó que “el Gobierno no entiende que el mundo está en una posición netamente vendedora. De manera que abrir la economía en este contexto no equivale a vender más sino a perder puestos de trabajo o a que no se generen los empleos que podrían generarse”. Además, indicó que a lo largo de este año se observa una puja de poder entre el sector financiero y el agro que se expresa en el tipo de cambio deseado. “En ese contexto, la industria nacional es un convidado de piedra”.
En tanto, el investigador del Conicet Pablo Chena describió al Gobierno de Macri como “la revolución de los ricos, caracterizada por la negativa de este sector a pagar impuestos”. “El problema en la Argentina es que los ricos no tienen modelo de desarrollo, no tienen un proyecto de acumulación. Por eso el excedente en los sectores de mayor rentabilidad (agro, bancos y minería) se fuga y vuelve como deuda externa. Con la deuda, los ricos logran cobrar intereses al Estado. En consecuencia, se debilita el Estado, que se convierte en deudor. El debilitamiento equivale a pérdida de soberanía, que implica que el Estado se acopla ciegamente a lo que marca la división internacional del trabajo, es decir, una inserción silenciosa en las cadenas de producción de las empresas multinacionales. Por eso, en la concepción del macrismo, hay sectores viables y otros inviables. En este esquema, el horizonte es de una precariedad laboral del 50 por ciento de la fuerza de trabajo, como ocurre en los países de la Alianza del Pacífico, y la destrucción de entre el 20 y el 30 por ciento de los trabajos en el país”.

martes, 12 de noviembre de 2019

El neoliberalismo

La otra.-radio del domingo, para escuchar clickeando acá


El neoliberalismo
se postula a sí mismo
como un método imperfecto
de vivir pero con una salvedad
que a pesar de sus defectos
y con todos sus problemas
es el único sistema
que puede hacer funcionar la sociedad.

Por favor que conste en actas
que hay dos cosas inexactas
en esa nueva teoría
dos mentiras hay en esa afirmación:

Una es su señoría
que la sociedad funcione
y la otra, usted perdone,
si al decirlo se me pianta un pokemón
pero el neoliberalismo
ni siquiera es eufemismo
sino que es directamente
el mas práctico sinónimo que hay
de la muerte y quien lo cuente
como método de vida
puede que ande por Florida
pero no por Argentina o Uruguay.

El neoliberalismo
desde su mismo bautismo
o en el útero prestado
del capitalismo que lo reparió
ya venía vacunado
contra el hombre no rentable
que si no era tan amable
de morirse solo él siempre lo ayudó.

El neoliberalato
tiene cuerda para rato
y con ella anuda el moño
del regalo de la globalización.
Nuevo y último retoño
de la trinidad profana
que en relevo de la otra
y más de mil te afanan
matan y establecen su ritual de adoración
con un nuevo calendario que en vez de los santos
tiene las fechas de vencimiento
estipuladas en la carta de intención
que no explican la intención de lo que dicen
porque al igual que los del otro son oscuros
los designios del nuevo señor.

Este culto que se expande
como un gigantesco glande
en lugar de fecundar esteriliza
todo lo que alrededor
le sostenga la importancia
a algo que no de ganancia
y hasta los más afectados
por las consecuencias de la enfermedad
se acostumbran a luchar por el triunfo
de los que triunfan sobre ellos
convirtiéndolos en terminales
de un sistema que es el que se expresa
cuando hablan convencidos
de tener ideas propias
si las tienen porque alguien se las vendió.

El neoliberalismo
se libera a sí mismo
de las trabas que les ponen
los estados que una vez estatuyó
y en las nuevas condiciones
se estatuyen estatismos
no estatales, son quietismos
como el de la estatua de la libertad.

El neoliberalismo
se contempla a sí mismo
como aquel de la leyenda
que se ahogó en el agua que lo reflejó
pero hay una componenda
la división del trabajo
da que no se hunda el majo
sino cualquier otro que ni figuró.

De este modo se expresaba
un fiscal que presentaba
en un juzgado los cargos
contra la patota neoliberal
pero el juez que estaba a cargo
dio todo por anulado
dijo que estaba implicado
en el caso este mismo señor fiscal
porque acababa el estado
de quedar privatizado
y él solo era otro cesante
y si algo tenía para reclamar
que llamara en adelante
y en un tono más paciente
al servicio de atención al cliente
bien dispuesto a aguardar en línea
 hasta que la primera ave de rapiña
disponible con suerte lo fuera a escuchar.



El programa del domingo pasado estuvo dedicado a pensar en el períodos de aceleradísimos cambios políticos y turbulencias sociales que esta viviendo nuestra región, prestándole especial atención al golpe de estado que se impuso en Bolivia, la liberación de Lula y el cercano fin del régimen macrista, vencido en las urnas por la fórmula del Frente de Todos, según una línea editorial que ya expuse en el post anterior, acá.

El programa estuvo enteramente musicalizado por canciones extraídas del disco Signos: Pronunciamiento global por un no al neoliberalismo, de artistas varios. Recientemente aparecido en la web, el disco se puede descargar gratuitamente acá: 
www.signoscontraelneoliberalismo.com.ar 

Un fragmento del texto que acompaña el lanzamiento del disco dice: "Es inabarcable, contradictoria y larga como larga es la historia de la explotación de la humanidad por la humanidad misma la suma de literaturas, reflexiones, críticas, defensas, resistencias y luchas que el neoliberalismo ha suscitado. Ya no parece posible hacerse de certezas a las que no les quepa sombra. Con todo, si por aseverar se ganara algo, hay una certeza de la que podemos envanecernos. Una certeza que es triste, pero que es también la herramienta primera si lo que se desea es la transformación de nuestro mundo y nuestras vidas, y si recordamos (o decidimos) que nada es siempre: ni nuestras derrotas ni sus triunfos". [Ver versión completa acá].

El bloque del programa en el que pasamos la canción de Leo Masliah que encabeza este post, junto con la primera parte de nuestro análisis político, se lo puede escuchar clickeando acá.