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sábado, 31 de diciembre de 2022

Lo + de 2022




CRISTIAN BONOMO

Motomamiiiiiiii, Motomami, Motomami.

Ya desde aquel día marzo de su lanzamiento, en una escucha idílica alrededor del fuego con amigos, el disco se abrió paso para estar entre lo mejor del año por venir.

La transición de un tema a otro en su continuidad es brillante, con cambios múltiples dentro de una misma canción, cambios sutiles y bruscos de una canción a otra, con variedad de géneros y paisajes emocionales que devienen en miniaturas muy bien incrustadas. El disco se convierte en un manual de estilo y de estilos.  

Lo que destaco como fundamentación para elegir el disco de Rosalía es justamente su diseño, el gran diseño, de hecho, no entiendo por qué está trackeado, al menos para mí, no existe el tema 4, el tema 7...

Tuve la oportunidad de ver el show en vivo del Motomami tour, con un despligue minimalista entre el escenario y la pantalla y con un caudal de voz haciendo vibrar cada partícula del aire que nos unía.


CÉSAR COLMAN

- The Smile, A Light for Attracting Attention: Un disco vibrante, emotivo, lindante entre la frescura sonora y una matizada atemporalidad. The Smile tiene vida propia y no nos hace extrañar a Radiohead.

- Marilina Bertoldi, Mojigata: Canciones que en su mayoría rondan los 2 a 3 minutos, con gancho, personalidad y algo más. Eso mínimo indispensable que pones para que la cosa funcione…

MENCIONES: 

- Flavio Etcheto, Ambient: Una experimentación electrónica instrumental que vibra en formato de EP

- Dante Spinetta, Mesa Dulce: Funky, funky, funky, y algo más.

- Marillion, An hour before it's dark: Canciones con matices y epopeyas.

- Brian Eno, Foreverandevermore: Un disco que bucea en el sentimiento de las texturas electrónicas

- Etc… 


CARMEN CUERVO

COMICS DEL AÑO


Rep: Lo popular y la política al más alto nivel. Una creatividad poética y certera que crece sin techo en cada tira diaria. 
Tute: Una reflexión sobre la existencia que nos hace sonreír y nos interpela. Hablo de esta viñeta suya como podría estar haciéndolo de los cientos que hizo este año. 


MAXI DIOMEDI

DISCOS

Previo a la llamada de Oscar venía pensando en que no encontraría en 2022 discos que yo fuera a recordar fácilmente. La consigna que me relató fue: “El primero que te vengan a la cabeza. Minimalismo”. Al toque me surgieron tres: Fossora, de Bjork; La memoria de un Kiss, de Lucas Martí (perdón la insistencia) y The Car de Artic Monkeys. El oído tiene reacciones inesperadas y aún me sorprende que el acto reflejo haya sido rescatar a dos de esos tres. Después me puse a revisar el año discográfico y recordé trabajos que valía la pena mencionar o recomendar con entusiasmo, pero ninguno superaba el primer impulso.
 
Me resultó algo gracioso que mi playlist pusiera a dialogar a Bjork con Lucas Martí teniendo en cuenta que ella no es el tipo de artista que a él le interesa. Más bien todo lo contrario, digamos que le resulta demasiado solemne. Pero no es del todo azarosa esta combinación porque, más allá de dos discos con dos estéticas marcadamente diferentes, hay algo que los hermana: la búsqueda por meterse dentro de la canción hasta encontrarle el corazón. Son artistas que después de un largo recorrido (Bjork, 56 años, Martí, 44) se siguen preguntando por el meollo del arte (sí, sus propuestas rebasan lo musical) en una era donde eso importa cada vez menos. Prueban nuevas estructuras, desechan lo facilongo. A esas dos gemas sumo The Car, una apuesta por la belleza clásica, con orquestaciones que remiten a los 70 y un canto casi perfecto de Alex Turner con tufo -en ocasiones- a los 50. Frente a un clima de época donde todo es acelere, este disco es lo contrario. Un disco (casi) de otra época, en una época donde todas las épocas conviven.




LIBROS

- La Religión Holderlïn, Javier Galarza | Casi a la par de la inesperada y temprana muerte de Javier en 2022 llegó este libro que editó Llantén. Se puede leer de un tirón, aunque no es la forma adecuada. Mejor degustarlo de a poco, entrada por entrada. Porque esos textos cortos esconden la intención de expandir el mundo todo lo posible y más. Dije textos cortos, pensando en su forma, pero bien podría llamarlos cartas a Alia, o reflexiones sueltas o diario de la pandemia. Se apoya -siempre- en los nombres que guiaron su pensamiento y su estar: Hölderlin, Mandelstam, Heiddeger, Paul Celan, Freud, poetas orientales, etc. Su insistencia en leerlos y releerlos (¿una vida dedicada a eso?) es conmovedora. Conservo en los oídos su voz y cada vez que lo leo esa voz aflora. Cada página trafica el tono reposado de Galarza, su imbricación con el misterio en la poesía y su empeño por llegar al fondo de las cosas, a sabiendas de que lo importante no es llegar, sino hacer el intento. Un fragmento del libro vinculado a lo que escribí arriba: 

“En la poesía ocurre como en el sueño: la multiplicidad de sentidos de un texto tarda años en descifrarse y siempre aparece un nuevo significado que cada lector suele reinterpretar. Esto nos aleja de los totalitarismos. Tal vez podemos pensar, aquí lo dejo ahora, que esto te hable a vos, me hable a mí, le hable a cualquiera”. 

Otro libro de recomendación obligatoria para asomar a la década del 80 desde una mirada lateral es POZOGUERRILEROIRASCIBLE, de Santiago Segura. Editó Vadémecum.


OSCAR CUERVO 



DISCO

El artista nativo de Seattle Mike Andreas, conocido artísticamente como Perfume Genius, viene expandiendo los límites formales y políticos del pop desde hace ya más de una década. Tiene todo lo que en un artista pop me enamora: actitud desafiante, melodías adhesivas, intensidad emocional sin distancia cínica, vocación por una sinceridad a veces lacerante, a veces combativa, delicada melancolía, corporalidad sensual, relieve auditivo, violencia, furia, y ternura. Su discografía fue transitando por diversas etapas a medida que establecía en el mundo su refinada sensibilidad queer. A esta altura de un siglo tortuoso, presenta un disco que se interna por climas oscuros y amenazantes que me remontan al cine lyncheano. Incluso su agudísimo falsete recuerda la voz dulce e inquietante de Julee Cruise (recientemente fallecida, pocos meses antes de su genial compositor Angelo Badalamenti). Ugly season, su disco de este año, me lleva sin querer a Lynch, Cruise y Badalamenti. Pero Perfume Genius es un artista con una fuerte personalidad propia e inquieta, epígono de nadie. Esta horrible temporada encuentra en Ugly Season una adecuada banda de sonido.

 

MI CANCIÓN DEL AÑO

Ni bien escuché los acordes iniciales de "Arrancármelo" pensé dos cosas: una, a medida que WOS crece afirma su veta cancionística, íntima y existencial y se aleja de los lugares comunes del rap que lo consagró. Dos, tuve la necesidad de armar una historia de IG con las imágenes exquisitas de Sean Eternxs de Perrone y la canción de WOS: caían perfecto. Lo que no imaginé es que pocos meses después, otra Sean Eternos, el documental de Netflix sobre el triunfo de la Selección Argentina en la Copa América iba a estar musicalizado por "Arrancármelo". Finalmente, la TV Pública eligió la misma canción para editar un spot en apoyo de la Selección durante el frenético mes de Quatar. Rara elección: una canción melancólica, distante del triunfalismo futbolero:

Y no tengo pensado hundirme acá tirado
Y no tengo planeado morirme desangrado
Y no-oh-oh, no me pidas que no vuelva a intentar
Que las cosas vuelvan a su lugar...

Una parte del tuiterío no entendió semejante efusión emocional asociada a los ralentis de Messi en la cancha, suponían la conveniencia de otro agite más recio. La Selección ya se sabe qué y el tuiterío se equivocó como siempre: "Arrancármelo" va a quedar definitivamente asociado al inolvidable triunfo de Argentina. Mejor para mí.

 

MI CINE DEL AÑO


Me reservo mi lista para cuando se publique la Internacional Cinéfila que organiza Roger Koza.


LUCAS CARRIZO


CINE 

En este caso elijo una película de 2014 que vi este año en una plataforma de streaming: Viaje a Sils María (Clouds of Sils María, 2014) De Oliver Assayas La película juega con nuestra percepción, introduciéndonos en escenas confusas, fantasmagóricas, del personaje dentro del personaje. Requiere mucha atención seguir el ritmo de la profundidad de los diálogos cuando las actrices/personajes esfuman sus límites. Binoche y Kristen Stewart están a la altura de las exigencias. "La serpiente de Maloja" es un personaje más que, como todo paisaje romántico, une todo... Nuestra percepción en juego.

lunes, 11 de enero de 2021

Los discos del año 2020 III

por César Colman

No es novedad que este 2020 es un año atípico que nos tiene desde sus inicios entre la cachetada de la pandemia y la vigilia de una vacuna. Y la música, como no podía ser de otra forma, no se mantuvo aislada de este contexto. Se cancelaron todas las presentaciones en vivo, fallecieron distintas personalidades del ambiente, y la vía de comunicación más usada fue el efímero encuentro de algunos artistas con el público vía streaming. Por último el contacto, ya más directo, vía red social, que en algún caso pudo decepcionar.

Yendo a los mejores discos de este año, como siempre sin orden de preferencia:

Paul McCartney - McCartney III

Qué simple parecen algunas cosas cuando tenés 78 años y sos un Beatle, porque la cuestión aquí es la dignidad. Paul McCartney está lejos de las giras de reuniones y megaeventos en torno a la nostalgia que hacen algunas bandas o solistas con los que lidiamos. Y se hace evidente que no concibe su música de esta manera, entonces resulta que el tercer disco de su propia producción lo creó y produjo prácticamente en la soledad de la granja de su hija. Recordemos que McCartney I fue lo primero que hizo ni bien se separaron los Beatles y que diez años después publicó McCartney II, en el año que trajo la disolución de los Wings y también el asesinato de Lennon. Ahora McCartney III es un disco que plasma una variedad de estilos aunque no represente ninguna novedad. Quizá porque fue concebido mientras regaba las plantas y esperaba, como casi todos nosotros, que todo esto pase.


Tame Impala – The Slow Rush

El antaño músico independiente y líder de Tame Impala, Kevin Parker, se ubica ahora en el lado opuesto. Para él llego el momento de apegarse al formato de canción más tradicional. El paso delante de la banda se da en pos de un lugar en la electrónica, el funk, pop y hasta la música disco. La psicodelia que conocíamos de ellos tiene una vuelta de hoja y se llama The slow rush.


Gorillaz – Song Machine, Season one: Strange timez

Damon Albarn es de esos artistas que siempre tienen la necesidad de estar haciendo algo. Un disco presentado en episodios y con invitados. Desde Robert Smith en “Strange timez”, Beck en “The valley of pagans”, St. Vincent en “Chalk tablet towers” hasta Elton John en “The pink phantom”, o Peter Hook en “Aries” entre otros invitados. Hacen que las canciones lo conviertan en un disco con un atractivo sorprendente.


Menciones especiales:

AC/DC – Power up 

Lo mismo de siempre, aunque Malcolm y los muchachos estén un poco veteranos, pero esto es solo rock and roll… Ojo, no es Back in Black ni Highway to hell.


Pearl Jam – Gigaton 

Sin que nadie espere nada de ellos, vuelven con un disco que simplemente suena a Pearl Jam. Es lo de siempre, entre el sonido clásico de la banda y la inconfundible voz de Eddie Vedder. Pero también aparecen otras influencias, como el caso de “Dance of the clairvoyants”.


Spinetta - Ya no mires atrás

Más grabaciones encontradas del flaco, a quien parece que la inercia de su música desborda aún hoy, tras ocho años de su fallecimiento. Este es su segundo disco póstumo.

jueves, 5 de marzo de 2020

Mirá qué tonts fuimos

Blues x blancs, La otra.-radio para escuchar clickeando acá 





La irrupción de la música afro es el acontecimiento que lo cambió todo en la cultura del siglo xx. El blues: todo lo demás se dio por añadidura. La historia se contó un millón de veces. Pero hay que cantarla mil millones de veces más. De eso se trató la emisión del domingo pasado de La otra.-radio. Una salvedad: circulan teorías que intentan atribuir la invención del blues a la incidencia irlandesa. Basta escuchar la música africana para reconocer el ADN inconfundible, blue notes incluidas. ¿Que algunos irlandeses le habrán puesto una pizca de algo en los pantanos sureños de norteamerica? Podría ser, pero el elemento ha de ser mínimo y resaltarlo forma parte del suprematismo blanco para apropiarse de todo lo que los negros le dieron a Occidente.

Blues son tristezas, pero las blue notes transfiguran la tristeza en una furia a punto de estallar. El blues es expansión vital de los oprimidos, tan incontenible que hizo balancearse al mundo entero (también a los irlandeses).

Hay una forma de apropiación más legítima: los blancos tuvieron que terminar haciendo blues y sus sucedáneos: jazz, rock, rap. El paradigma artístico que sigue predominando todavía entrados en el siglo xxi. Es la apropiación creativa, sin la cual la cultura no seguiría viva. La emisión del domingo de La otra.-radio estuvo dedicada a escuchar blues hecho por blanques, incluso argentines. Los músicos blancos que adoptaron el blues no le hicieron un favor a esa forma musical: se hicieron un favor a sí mismos. Algunos con brillantez innegable: Jeff Beck, Keith Richard, Stevie Ray Vaughan, Pappo, Manal, The Beatles. ¡Hasta Queen brilló cuando aún no se había convertido en una catástrofe musical! 



Bueno, ella se fue, se fue esta mañana
Mirá qué tonto fui
oh señor, que tonto fui
sí, hice demasiado
se fue, no dejó ninguna carta
no dejó ninguna señal
supongo que tengo toda la culpa, oh Señor
Supongo que tengo toda la culpa (ya nos veremos)
Tómalo
mi perrito no tiene hambre, no, solo seguía ladrando
viciosamente
ya no parece lo mismo, uh, no, no
no parece lo mismo (uh, nos vemos)
ahora golpealo así
vamos, más fuerte
bueno, quedé tan solo...

La música estuvo programada por César Colman. Fue solo un programa más de blues, pero nos gusta.

Escúchenlo acá.

domingo, 1 de marzo de 2020

Blues: la encrucijada del blanco

Hoy a las 12 de la noche en Radio Gráfica, FM 89,3, www.radiografica.org.ar


por César Colman

El blues se origina en la pobreza extrema y la segregación de una Norteamérica ajena, sin reconociento de derechos para la población de origen afro. Los antecedentes se remontan a mitad del siglo XIX, con canciones que los negros se entonaban en trabajo, el pre-blues. Estos músicos populares no tenían obviamente formación académica para cantar las situaciones propias de la esclavitud y el período posterior a su abolición. Desde el blues rural -country blues- de comienzos del siglo xx, el Delta blues o el Boogie-Woogie, entre otras variantes, llegamos, a mediados del siglo al Chicago blues. Son incontables los estilos y variantes que pueden encuadrarse en el esta forma artística. Y hoy son pocos los que dudan que estos orígenes se conjugaron en el inicio del rock y en el primer Elvis.

El blues blanco es la necesidad de emular ese sentimiento, en algún sentido inimitable.

En Inglaterra aparece con John Mayall & The Bluesbreakers, banda a la que Clapton se refería como una escuela. También estaban The Yardbirds, con Jeff Beck, Jimmy Page y Eric Clapton, o los primerísimos Fleetwood Mac. Bandas como Led Zeppelin o Cream buscaron la recreación de un estilo que no les pertenecía. Los que perecieron en un único intento fue Jethro Tull, con su primer disco que muestra notorias deudas al blues.

Por el lado norteamericano el blues blanco tuvo exponentes como Johnny Winter, Dr. John, Allman Brothers, la eterna Janis Joplin. O Stevie Ray Vaughan, cuya última influencia fue Jimi Hendrix.


En Canadá el músico ciego Jeff Healey tocaba la guitarra a la perfección.

También el blues fue adoptado en estas tierras, con una fuerte impronta local: Manal y Pappo’s Blues entre los de influencia más valiosa.

El blues blanco es la encrucijada que el hombre negro aun no libró.





POSTDATA DEL EDITOR: Por supuesto, en el programa de hoy vamos a referirnos a esta jornada política trascendente, la apertura del año legislativo, con los anuncios del presidente Alberto Fernández que aspiran a marcar un salto político, social e institucional reparador, después del desquicio que nos dejó el macrismo.

jueves, 9 de enero de 2020

La música de 2019 (I)

La otra.-radio para descargar acá


Les encargamos a nuestros columnistas melómanos que elijan los discos que quisieran destacar de la producción del año anterior. Cada uno va a hacer su lista. La selección ya la había empezado Maxi Diomedi en diciembre pasado (acá), con los discos de Juan Irio (Baladí), Luisa Almaguer (Mataronomatar) y Marina Fages (Viva imagen).

Esta vez le tocó el turno a César Colman y estos son sus elegidos:

Neil Young with Crazy Horses: Colorado


Que Neil Young y The Crazy Horses sigan sacando discos y que sean excelentes, de lo mejor que se escuchó este año, no es a esta altura del partido una noticia inesperada. Con sus 74 años, Neil es un artista imbatible, Crazy Horse su mejor banda, no paran de producir desde hace casi medio siglo y siempre bien. Colorado reafirma todas estas sospechas.

Nick Cave and The Bad Seeds: Ghosteen


The Claypool Lennon Delirium: South of Reality


Eruca Sativa: Seremos Primavera


The Waterboys: Where the action is? 


Mención especial: Bordando Nanas, de Verónica Parodi



Mención especial: César Colman quiso destacar un disco-libro editado en realidad en los últimos meses de 2018 pero que él llegó a escuchar recién en 2019. Bordando nanas (con hilos de amor) contiene delicadas letras de Verónica Parodi, con ilustraciones de Fernanda Bragone. Combina los ritmos del chamamé, el huayno, la vidala, el joropo y la bossa nova, intérpretados por Teresa Parodi, León Gieco, Chango Spasiuk, María de los Ángeles Ledesma, Liliana Herrero, Mariana Carrizo, Cecilia Todd, Ligia Piro, los Musiqueros, Ricardo Flecha y Nora Sarmoria.

Nick Cave siempre fue un artista melancólico y a la vez potente. Desde la muerte de su hijo adolescente publicó una trilogía de discos fúnebres en los que trasmuta su duelo en una música  honda y hermosa: Ghosteen es ese tercer capítulo.

The Claypool Lennon Delirium: una banda de rock que lleva el apellido Lennon no como tributo a ya sabemos quién, sino porque está integrada por Sean Ono Lennon, junto al bajista y cantante de Primus, Les Claypool. El resultado es un conjunto de canciones de inevitable aire beatle. Al editor de este blog le llama la atención cierto aire de familia con la música de Elliott Smith.

Eruca Sativa, la banda de Lula Bertoldi, Brenda Martin y Gabriel Pedernera, sacó este año un buen disco que vira hacia un tono más intimista. La canción "Omara", inspirada en la infancia de la escritora trans Camila Sosa Villada expone bien el tono del álbum. Marina Bertoldi explica: "La canción habla de una transformación, de aceptarse como persona en lo que realmente siente que tiene que ser, lo que quiere expresar a otras personas pero tal vez es muy temprano para que lo entiendan".



Fui un niño inquieto. Es sólo un recuerdo.
Éste es mi hogar y haré que sea un buen lugar,
a mi manera, solo… Ves, hay luna nueva,
voy con la marea. Ya abandoné mi piel de antes,
puedo pisar sobre la arena firme.
Sí, soy la que recuerda y nace hoy.
Sí, qué temprano es todavía para vos…
Hay quien me dispara con sus propias venas,
hay quienes me niegan cuando odian sus penas.
Vamos a ahogar las horas viejas,
con esos cuerpos que callaron siempre.
Sí, soy la que recuerda y nace hoy.
Sí, qué temprano es todavía para vos…

viernes, 3 de enero de 2020

La otra.-remix

Un programa para descargar clickeando acá





por César Colman

Las experiencias precursoras de los remixes se hicieron en el campo del dub, género en el que se hacían alteraciones tecnológicas, acentuaciones rítmicas, ecos, variaciones y recortes en la mezcla de los instrumentos en los reggaes jamaiquinos originales. Pero fue Tom Moulton quien le dio al remix la forma que hoy conocemos. A mediados de los dorados 70, Moulton era un productor musical de renombre que trabajaba, entre otros, con Donna Summer, Grace Jones y Gloria Gaynor. Él encontró una veta para que la industria se viera beneficiada sin perder su costado artístico. Cuando introdujo esta novedad, los DJs pasaban música en 45 RPM que duraban no más de 3 minutos: los conocidos discos de 7 pulgadas. Lo que Moulton hizo fue llevar los discos a 12 pulgadas, por lo que su duración y disfrute se prolongaba al doble. Así ganó reconocimiento como el padre del remix.

Pero cuando Moulton estiró el tiempo de una canción para que su duración en las pistas de las discotecas se extendiera no imaginó la evolución que iba a tener su descubrimiento. Lste domingo pasado estuvimos en La otra.-radio desgranando algunos remixes con bandas y solistas de distintas características. Pudimos encontrar una versión de The Clash ya no tan punk y descubrir el mundo que los separó de su versión original de “Rock the Casbah”. Phil Collins tuvo en su carrera en “In the air tonight, el megahit –y uno de sus puntos artísticos más altos- en el tema que abre su primer disco solista de 1981 con un clima de misteriosa amenaza, difícilmente adaptable para el baile en las discos. Unos años después se lanzó al mercado una versión remixada que pierde un poco del misterio original y gana en posibilidad bailable. También encontramos a un David Bowie diferente, con el único tema que compuso junto a John Lennon y Carlos Alomar (1975, álbum Youngs Americans), que remixó en 1990 junto a la rappera Queen Latifah.

Una de las artistas que más experimentó con este formato es Bjork. Si sus canciones siempre se integran a un concepto general que organiza la estética de cada uno de sus discos, siempre sorprendentes, luego se permite trabajar junto a otros artistas que alteran en gran forma la canción original para crear, sobre esa base, algo bastante diferente, a veces más accesible al oído medio y también más bailable.

The Rolling Stones, una de las bandas más emblemáticas del rock ‘n roll, logran redimirse ante el remix en plena década de los 90, cuando no estaban pasando por un gran momento y, sin embargo, suenan renovados en su "Perfecto Mix" de “You Got Me Rocking”. El programa lo pueden escuchar clickeando acá.

Por supuesto, esto fue apenas una muestra de toda la música que durante las últimas décadas ha sido remixada: The Cult, Kiss, Nine Inch Nails, Ministry, Killing Joke, Yes, Genesis, King Crimson, y Marillion, Sting, Madonna, Cocteau Twins o Chic, a veces con resultados notables y en otras ocasiones rutinarios.

martes, 31 de diciembre de 2019

Todo está lleno de amor (Año 0)

La otra.-radio del 30/12/2019, para escuchar clickeando acá 

Ilustración: Carmen Cuervo

Último programa del año y, según un consenso discutible, también de la década: el próximo domingo a las 12 de la noche haremos desde Radio Gráfica el primer programa de los años 20. Combinación arbitraria que resulta de privilegiar un punto cualquiera de la elipsis por la que la Tierra se mueve alrededor del sol en lugar de algún otro punto y de ceñirse a la secuencia que impone la aritmética decimal. ¿Decís mal al decir que una década empieza en el año 1 y termina en el 9? Año 0 no hubo nunca. Para ir contra estas imposiciones calendarias en la emisión donde se supone que algo estaba terminándose, nosotros estrenamos una nueva apertura musical que, una vez que oímos en el aire, constatamos que está bien, es sencilla, linda y emotiva y va a quedarse por un buen tiempo.

Los que hacemos La otra.-radio esperamos que el tiempo que viene sea un buen tiempo. Haremos lo mejor que nos salga para que lo sea.

También podemos considerar que este fue el segundo programa del período de Alberto y Cristina. En pocos días pudimos ver cómo el gobierno echó a andar. Mientras la oposición permanente que dirigen los medios corporativos -que también perdieron las elecciones pero siguen peor que nunca- atizaron cacerolazos, tractorazos y otros aumentativos sin demasiado eco, les Fernández no perdieron tiempo y en semanas atravesadas por festividades agobiantes lograron aprobar con mayorías holgadas el instrumento legislativo de emergencia necesario para afrontar el desastre humanitario que nos dejó el macrismo.

En las pocas jornadas en las que el año se extingue, el Frente de Todos mostró cómo se ejerce el poder democrático, de manera precisa, prolija y efectiva. Esa efectividad permite confirmar que del otro lado nos aguardan los enemigos de siempre, sin períodos de gracia, trabajando para minar cada segundo el poder popular. Una frase memorable de Vito Corleone en El Padrino dice que de las malas noticias es preferible enterarse pronto. Ya sabemos que para el poder permanente que no se somete a elecciones no hay otro objetivo que ir limando al gobierno popular. Mejor no engañarse acerca de la naturaleza del enemigo: es así y así es como debemos considerarlo.

Si las primeras movidas de Alberto sorprendieron por su rapidez y eficacia, a los sectores antidemocráticos les tomó unos días recalcular sus procedimientos para lesionar el inicio del gobierno provincial del dirigente político más peligroso para sus intereses: Axel Kicillof. A Axel le trabaron en la legislatura provincial una ley impositiva que beneficiaba a los sectores de menores recursos y gravaba en mayor proporción a dos centenares de latifundistas. Los medios enemigos presentaron una norma claramente progresiva como un "impuestazo", así como antes presentaron la ley de emergencia nacional como un "ajuste".

Creo que es tarea nuestra (todos los que se sientan incluidos en ese nosotros) generar una agenda de discusión que no venga impuesta por los dueños del mundo. Aunque el modelo que pretendieron imponer mostró su inviabilidad económica y su impericia política, la disputa por el sentido común sigue y van a volver a intentarlo. Por ejemplo, los medios confunden deliberadamente los impuestos con las tarifas y la baja del "costo político" con el despido de millones de trabajadores del estado. Al amplio sector social que formamos los que sostenemos este proyecto con intensidad -este es nuestro poder- nos toca asumir el desafío de innovar en nuestros recursos para quebrar el sentido común que los medios dominantes moldean de manera continua. Diez años atrás, durante el conflicto con las patronales agrarias, los blogs fueron un recurso eficaz para romper el cerco que le estaban tendiendo al gobierno de Cristina. Hoy que muchos blogueros se aburguesaron, se pasaron al mainstream, se cansaron o simplemente se murieron, nos toca buscar nuevas formas de intercomunicación que apuesten a una interacción popular inteligente, en lugar de la estupidez y el cinismo que los medios dominantes postulan para sus receptores.

Por ese lado se propone explorar La otra, blog y radio, en el período que estamos empezando.

El programa pasado, que pueden escuchar clickeando acá, lo musicalizó César Colman. Pero de eso hablamos en el próximo post.

lunes, 9 de septiembre de 2019

Parece san simple, san san san simple...

Movimiento Todos Por la Pauta - La otra.-radio para escuchar clickeando acá 


El sorprendente resultado de las PASO del 11 de agosto produjo un cimbronazo sobre el que abundan los análisis. El primero fue el del propio derrotado -el fracasado, según dice Mirtha Legrand-, quien dijo que los votantes nos habíamos equivocado. Quizás ese análisis sigue siendo el más resonante por sintomático, no por justo.


En el programa de anoche hablamos de los acelerados cambios en la percepción de la realidad política después del urnazo del 11 de agosto.

Además de las consecuencias directamente políticas y económicas, decisivas para el diseño de un nuevo esquema de poder, este urnazo propició también una reestructuración brusca de la percepción de lo social. Porque la política está hecha de relaciones de fuerza, de pujas materiales, de discursos y símbolos, pero también de percepciones: no solamente cómo vivimos con los otros, sino cómo percibimos vivir con ellos. Después de todo, la percepción es también una praxis y no una mera recepción de datos. Si antes no hubiera estado suficientemente claro, el sacudón de las urnas ayudó a comprender con mucha elocuencia que toda percepción -y autopercepción de nuestra posición- social es producto de una praxis, algo que nos hacen y hacemos con lo que nos hacen. Si fuéramos positivistas, diríamos que hay un orden social dado. Si fuéramos idealistas postmodernos, diríamos que las verdades son relativas a los discursos de poder. Pero somos dialécticos y sostenemos que el mundo social no está hecho sino que lo estamos haciendo. Y la percepción de nuestro hacer es parte de ese hacer-nos.

Bajado este nudo de problemas a un plano más periodístico, aparecen las preguntas: ¿cuándo fue que empezó a suceder eso que hicimos cuando fuimos a votar? ¿De dónde provino la sorpresa por el resultado? ¿No es acaso esa sorpresa un destello de una lucha que venía produciéndose en un plano de menor visibilidad y aquel domingo a la noche se manifestó de un modo que hizo desplomar una imagen laboriosamente construida para convencernos de que no era posible lo que finalmente fue, de que no éramos capaces de lo que finalmente hicimos?

Lo que hicimos fue derribar el establecimiento de la derrota popular. Mirtha lo traduce de modo brutal, como corresponde a su lengua: macri era un triunfador y resulta que es un fracasado. También tuvo que reformularse desde la narrativa socialdemócrata pseudo-descriptiva, que durante estos años intentó convencernos de que ya habíamos sido, que no éramos más. El que mejor lo expresó fue José Natanson: La rápida agonía del kirchnerismo y la brutal eficacia de una nueva derecha:

[Completo acá]

¿Cómo se entiende hoy la política argentina si seguimos sosteniendo el dictamen natansoniano de que "el kirchnerismo se desmoronó rápidamente"? ¿Y lo de que esta derecha de empresarios están obligados a mantener un contacto con la realidad? ¿A diferencia de qué sector social que no tendría ese contacto? ¿Y cómo fue que esta derecha tomó contacto no a través de su rol empresarial sino a través de un urnazo? ¿Y eso de que la derrota de Cristina en 2017 terminó de disipar la amenaza de la restauración kirchnerista es sostenible todavía cuando Cristina es la principal diseñadora de la estrategia hoy triunfante? Está claro que, así como Mirtha tiene que decir que macri es un fracasado, Natanson tiene que reformularse declarando que nunca pensó que el macrismo se iba a desmoronar tan rápidamente. No se trata de la pericia analítica del director argentino de Le Dipló, sino de las condiciones bajo las cuales sus dichos fueron considerados atendibles. *

Ahora mismo, cuando el periodismo macrista está tratando de no verse arrastrado por la caída de macri, cuando están haciendo el duelo en público, cuando incluso los propios panqueques salen a debatir sobre el periodismo panqueque, se produce una interesante persistencia del blindaje mediático del que goza el jefe de gobierno larreta.




Y no solo en los grandes medios corporativos: el viernes en C5N el Gato Sylvestre tenía que hacer contorsiones discursivas muy turbias para justificar que no informaba acerca de la ola de movilizaciones que atravesaron la ciudad bajo el movimiento de la cumbia "macri ya fue/ vidal ya fue/ si vos querés/ larreta también". No basta con que Sylvestre se pase cada programa gritando durante diez minutos que te muestra lo que nadie más te muestra, ahora es evidente que él te oculta el extraordinario movimiento popular que está produciéndose contra el jefe de gobierno. No va a pasar mucho tiempo hasta que Sylvestre tenga que reperfilarse ante la nueva realidad o tenga que caer en la volteada de los desinformadores.


* Henrique Judice Magalhaes me señala otra notable pifiada de Natanson, previa a la de la "derecha moderna y democrática". En 2014 Natanson publicó un ensayo titulado El milagro brasileño: ¿Cómo hizo Brasil para convertirse en potencia mundial?. En la presentación hace Amazon del libro se lee: "Brasil se está convirtiendo en una potencia mundial. Con una economía que es tres veces mayor a la argentina y ochenta veces superior a la boliviana, y que en breve será la cuarta del mundo, Brasil
pasó de importador a exportador neto de energía. Es uno de los pocos países que puede garantizar su soberanía alimentaria y ha logrado una envidiable estabilidad macroeconómica. Transformado en una nueva referencia internacional, Brasil lidera el Mercosur y la Unasur y juega en las grandes ligas. Este libro es un retrato apasionado del nuevo milagro brasileño, un milagro que combina los avances económicos con una serie de conquistas sociales que han permitido que treinta y cinco millones de personas superaran su condición de pobreza en los últimos diez años. Pero también es un intento por identificar el lado débil de Brasil: un crecimiento cuestionable, una primarización económica que pone en riesgo su estatus de potencia industrial y la dramática persistencia de la desigualdad y la violencia social. Apoyándose en estadísticas, entrevistas, recuerdos de viaje, fragmentos de canciones, literatura y cine, José Natanson analiza el despegue de Brasil; y en el camino sobrevuela sus grandes tópicos, de la construcción de Brasilia al fenómeno de las havaianas, de la nueva clase media al liderazgo de Lula, del plan Bolsa Familia a la comparación con Argentina, que deja un semiamargo sabor a tango".

Como se ve, la vocación de Natanson por los retratos apasionados y el desprecio por las luchas populares argentinas no fue un desliz de la luna de miel macrista, sino un embrujo persistente.

La audición de anoche fue hermosamente musicalizada por tres cantantes que programó César Colman: Tanita Tikaram, Me’Shell Ndegéocello y Lisa Gerrard.


Agradecimientos a Esteban del Valle, Henrique Judice y Marcos Guidozzolo por haber aportado información para este post.

viernes, 6 de septiembre de 2019

Tres chicas

Domingo a las 12 de la noche en La otra.-radio, FM 89,3, Radio Gráfica online




por César Colman

Me’Shell Ndegéocello, así tal cual se lo escribe, pero imposible de pronunciar. Pero tranquilxs, que solo es un sobrenombre. Ella es una muchacha alemana, negra (dato más que importante a la hora de la música) residente en EEUU. Todo esto resulta ser bastante más que un lindo collage, su poco conocida carrera nos puede conducir hacia mundos impensados. Su música deslumbró a artistas como Madonna, cuyo sello Maverick se encargó de editar los primeros discos y a Brian Eno quien eligió al primer disco, Plantation lullabies de 1993, como uno de sus preferidos de todos los tiempos. Su instrumento principal es el bajo y su especialidad es el soul matizado con distintas variantes como el hip hop, el funk, jazz. Y además canta, por si esta oferta fuera insuficiente. En síntesis una perfecta desconocida al servicio del asombro de nuestras almas.

Lisa Gerrard acumulaba el trajín de años con Dead Can Dance, hasta que la banda tuvo un pequeño parate. Entonces en 1995 ella editó su primer disco solista The mirror pool. Si bien su carrera solista no difiere demasiado de lo que hace con su banda, Dead Can Dance, hay algunas diferencias. The silver tree (2007), es un disco oscuro, con reminiscencias de Portishead. Suele hacer discos con diferentes partenaires, como Patrick Cassidy, el músico contemporáneo con el que hizo en 2004 Immortal memory. O el doble Farscape (2008) junto a Klaus Schulze, tecladista y líder de Tangerine Dream. Lisa también compone soundtracks como el que hizo para Gladiator (Ridley Scott). Tiene vida propia, más allá de Dead Can Dance. Y si bien puede bailar, tampoco lo necesita…

Tanita Tikaram es una nacida en Alemania y residente inglesa que tuvo su momento en los rankings a fines de los 80. La canción “Twist in my sobriety" cautivó a miles con una melodía seductora y única. Fue una de esas canciones que sorprender de parte de alguien que ciertamente no busca hits. Bellas y extrañas melodías, matizadas con una voz profunda e inconfundible.

Tres chicas cuyo talento no alcanza para la masividad, pero seducen con su magia musical. El domingo a medianoche en La otra.

martes, 23 de julio de 2019

Late night radio

Mizoguchi, Sylvian, Lanois y Eno en La otra.-radio del domingo pasado, para escuchar acá


Pedime que vaya
¿Por qué no me llevás con vos?
Pedime que vaya
de shopping a la noche.

Podemos subir al auto
nadie va a estar mirándonos
podemos perdernos
de shopping a la noche.

Decime qué necesitamos
escribí una lista o algo
No es necesario que necesitemos nada
de shopping a la noche.



Estas canciones de David Sylvian podrían sonar en el night club de Twin Peaks perfectamente. Tienen ese misterio envolvente que se asocia de inmediato al universo lyncheano. Una seducción adictiva. En el programa del domingo pasado, César Colman trajo a tres músicos que cultivan una modernidad refinada en la periferia oscura del pop, intersectándose con búsquedas sónicas más experimentales, a menudo en asociación con otros músicos a veces más famosos, aportándoles su arrojo artístico:

David Sylvian, Daniel Lanois, Brian Eno

Sylvian fue uno de los líderes de Japan, si es que no fue el único. Su carrera como solista no era tan diferente en los comienzos a lo que hacía Japan en sus últimos discos, pero fue tomando una distancia según pasaron los discos. En sus últimas producciones, terminó alejándose de todo vestigio de influencia y de todo patrón musical para acercarse a un universo cada vez más personal. También tuvo un par de obras a dúo con Robert Fripp y merced a esto coqueteó con el sonido de King Crimson, aunque la cosa no pasó a mayores. No es un señor de hits ni de temas conocidos, pero probablemente muchos lo recuerden por su participación en la banda de sonido de la película de Nagisa Oshima Merry Christmas Mr.Lawrence -estrenada en Argentina con el título de Furyo- protagonizada por David Bowie y Ryuichi Sakamoto, con un joven Takeshi Kitano en un papel secundario. Ahí Sylvian canta "Forbiden colours", co-escrita con el mismísimo Ryuichi. Una post-data como para tener en cuenta: Dead bees on a cake del año 1999 fue uno de Los 138 discos que nadie te recomendó, el fabuloso libro de Sergio Coscia y Ernesto Gontran Castrillón, y eso no es poca cosa…


El canadiense Daniel Lanois comenzó a trabajar con Brian Eno para hacer la producción artística de The Unforgettable fire (1984, U2). Luego siguieron trabajando junto a la banda en The Joshua tree (1987) y Achtung baby (1991), aportándole a los irlandeses un refinamiento sonoro que ellos no habían tenido antes. Lanois fue un colaborador artístico clave en la discografía de, nada menos, Bob Dylan, alcanzando un desempeño que quizá Dylan nunca había logrado en estudio. Con Oh, Mercy de 1989 y Time out of mind (1996) Dylan llegó, de la mano de Lanois, a su nueva edad de oro. En el 2010 Lanois produjo para Neil Young Le noise, título que es todo un homenaje. Pero ya había trabajado con Peter Gabriel en Birdy (1985), So (1986) y Us (1992); y para Scott Weiland en 12 bar blues (1994). Como solista tiene cerca de una decena de discos, desde Acadie de 1989 y For the beauty of Wynona (1993) hasta bandas sonoras, como Sling blade (Resplandor en la noche). En colaboración con Brian Eno y Harold Budd hizo The Pearl (1984). Y en 2010 editó en banda Black dub, que hurga en las raíces del dub, el blues, el soul y el rock.


Brian Eno es genio y figura detrás del Bowie de la trilogía berlinesa (Low, Heroes y Lodger). En Roxy Music le peleó el liderazgo a Bryan Ferry, hasta que Eno decidió hacer la suya (y recién estamos hablando del año 1972). Hizo discos junto a David Byrne (My life in the bush of ghosts, 1981), Robert Fripp (No poosyfooting, 1973, y Evening star, 1975), entre otros. Y produjo junto a U2, además de los anteriormente mencionados, Passengers. Pero su aporte más personal está en una veintena de discos como solista en los que exploró el sonido ambient, entre ellos Music for airports (1978), Before an after science (1977), Another green world (1975) y el que inició su carrera solista, Here comes the warm jets (1973). Otro disco, Apollo: Atmospheres and soundtracks, que hizo en 1983 en colaboración con Daniel Lanois y Roger Eno, también figura entre Los 138… de Coscia y Gontran Castrillón.


Mizoguchi

El sábado pasado terminó en la Sala Lugones una gran retrospectiva con 14 películas del cineasta japonés Kenji Mizoguchi que fue seguida enteramente por Carla Maglio. Mizoguchi es uno de los autores más originales de la historia del cine, creador de un estilo único, basado en una tensión entre los conflictos de intensidad emocional y social que trata y un tratamiento formal cauto y extrañamente sereno. La belleza y la emoción en Mizoguchi nunca son enfáticas, sino que surgen por una decantación misteriosa. Hay una apariencia de fluidez en sus planos cuidadosamente dispuestos, en espacios acotados donde la distancia importa tanto como los sutiles toques de luz, lo que se muestra y lo que se elide, y una confianza en el tempo de sus magistrales planos secuencia. Su estatura de clásico nunca fue una excusa para evitar en sus películas la huella de los conflictos políticos y sociales de la historia japonesa y del presente en el que filmaba. En La otra.-radio del domingo, Carla se explayó sobre el conjunto de películas de Mizoguchi que vio en este ciclo. Escuchen todo acá.

miércoles, 6 de marzo de 2019

El cine de Albertina Carri

La otra.-radio (3/3/2019) para escuchar clickeando acá 


Si la filmografía de Albertina Carri pudiera condensarse en un solo párrafo, el que yo elegiría es este:

“¿Será mi hijo varón el que me lleva a Roberto, mi padre muerto? Si siempre dije que Isidro era una película de hombres... ¡que a mí no me vengan con películas de homosexuales encubiertos, dispuestos a dar la vida por el mejor amigo, por favor!”. 

Lo dice su voz en off durante su penúltimo largometraje, Cuatreros -para mí, el mejor-, una película cuyo único plano filmado en la actualidad -es decir, prescindiendo del material de archivo-, la muestra al final jugando feliz con su hijo. En la frase citada se conjugan el asunto de las filiaciones, el de identidades rotas y retomadas, la tensión entre los géneros, los efectos involuntarios de sentido, las astucias de la historia y las posibilidades y modos de habitar una familia. Es notorio que esta vacilación entre la necesidad o la imposibilidad de integrar un grupo familiar es su pregunta más persistente.

Sin embargo, la obra de Carri no se presta a ser condensada en una sola frase y reducirla a la que yo elegí requiere una brusca intervención interpretativa.

Si hay una cineasta de la producción argentina actual que se presta a ser discutida, esa es Carri, y no como un efecto concomitante, sino como consecuencia inevitable de su dispositivo: su cine quiere que se lo discuta. Si los cineastas argentinos actuales pudieran dividirse entre abúlicos e intensos, Carri quedaría sin lugar a dudas en el punto extremo de los intensos. Lo que pasa es que esa división es reduccionista, porque hay cineastas que no se ajustan a ninguna de estas dos posibilidades. Así que esta clasificación solo la propongo como chiste.

Pero la intensidad de Carri no es chiste: es producto de la violencia de la historia argentina, antes que de ninguna otra cosa.

Si tengo que elegir momentos contrastantes de su obra, pongo del lado de la trivialidad el final de Los Rubios en el que, acompañada del grupo de pares que colaboran en su película, se calzan unas pelucas rubias para fundar una familia sustituta que intenta una apertura abstracta del advenir de su generación, hacia un horizonte indeterminado, rural y celeste. Muchos críticos celebraron ese final como la "resolución del duelo" de "mundos que desaparecen" (con palabras casi textuales lo postulaba Gonzalo Aguilar en su libro Otros mundos). El mismo tipo de advenir abstracto creo encontrar en la ficción utópica de Las hijas del fuego. Si Cuatreros es pura inestabilidad disruptiva, cuando vi Las hijas del fuego con expectativas altas, me pareció que la película constituía un retroceso hacia la abstracción meramente asertiva del final de Los rubios, una resolución que no está a la altura de los problemas que Carri es capaz de plantear.

Barbie también puede estar triste

Nuestra compañera Paz Bustamante dijo en el programa del domingo: "En Cuatreros la voz de Carri dice que la familia que intentó fundar a partir de la sanción del matrimonio igualitario resultó ser un sueño burgués. Yo quiero ligar esa línea con Las hijas del fuego, donde también se trata de formar una comunidad, una manada que se va armando a medida que la película avanza. Carri no define a Las hijas del fuego ni como posporno ni como porno feminista, sino como "porno". Tiene que ver con dos cortos anteriores, Barbie también puede estar triste (2002) y Pets (2012). Tanto en Barbie... como en Las hijas del fuego se va formando una comunidad nueva. Las hijas del fuego cuestiona al porno que pone a la mujer como objeto del placer del hombre. Carri tiene la idea de mostrar a mujeres no solamente que pueden gozar, sino que pueden gozar sin hombres. La película tiene la repercución que tiene en mujeres jóvenes y disidencias sexuales porque viene a llenar un espacio que estaba vacío en la cinematografía argentina y en ese sentido me parece que es importante".

Carla Maglio acota: "Albertina tiene películas que son el resultado de momentos de crisis muy grandes, como Los rubios, que más allá de cuánto nos incomoden las conclusiones, es una gran película, o como Cuatreros. Y hay otras películas donde ella viene de algún modo a bajar línea: ha llegado a alguna conclusión y la película viene después. Es muy evidente que hay una crisis detrás de Los rubios o Cuatreros, no una certeza. Y lo que pasa en Las hijas del fuego es que suceden las dos cosas: es el resultado de algunas certezas de ella, de cosas que necesita comunicar porque está demasiado segura y otros momentos más iluminados, que yo disfruté muchísimo, donde se registran los rastros de una crisis. Me parece que ella es mejor cuando no está tan segura".

Cuatreros

La discusión sobre su cine sigue y probablemente se intensifica en estos días en que su obra está disponible en plataformas online y, en el caso de Las hijas del fuego, se está exhibiendo también los sábados a las 22:30 en el MALBA.

Esto no es sino solo una parte de lo que estuvimos conversando con Paz Bustamante y Carla Maglio en la última emisión de La otra.-radio, exquisitamente musicalizada por César Colman. Para escuchar el debate completo y la música  tendrán que clickear acá y descargar el programa.