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domingo, 4 de julio de 2021

Pueblo: ¿qué falta?

La otra.-pod V: ¿El siglo XXI será deleuziano, prochino o peronista?




Nunca entendí eso del pueblo que falta. ¿Qué es lo que falta? ¿Dónde falta? ¿A quién le falta? Debe ser una incapacidad mía. 

Quinto podcast de La otra. Dale play:


"En el cine clásico el pueblo está ahí, aun oprimido, engañado, sometido, aun ciego o inconsciente. De ahí la idea de que, como arte de masas, el cine puede ser el arte revolucionario o democrático por excelencia haciendo de las masas un auténtico sujeto. Pero muchos factores iban a comprometer esta creencia: la aparición del hitlerismo, que proponía como objeto del cine no ya las masas en condición de sujeto sino las masas sometidas; el estalinismo, que sustituía el unanimismo de los pueblos por la unidad tiránica de un partido; la descomposición del pueblo americano, que ya no podía considerarse crisol de pueblos pasados ni germen de un pueblo por venir […]." (Deleuze 1985, 281-282).

"Esta constatación de un pueblo que falta no es un renunciamiento al cine político sino, por el contrario, la nueva base sobre la cual éste se funda a partir de ahora, en el Tercer Mundo y en las minorías. Es preciso que el arte, particularmente el arte cinematográfico, participe de esta tarea: no dirigirse a un pueblo supuesto ya ahí, sino contribuir a la invención de un pueblo. En el momento en el que el amo y el colonizador proclamen: “nunca hubo un pueblo aquí”, el pueblo que falta es un devenir, se inventa, en los suburbios y los campos, o bien en los guetos, con nuevas condiciones de lucha a las que un arte necesariamente político debe contribuir". (Deleuze 1985, 283).

Las grandes avenidas de los acontecimientos históricos (el siglo del PC Chino, la muerte de Perón, las dos efemérides del 1 de julio) cruzadas por las diagonales de las canciones y los íconos: la Internacional, la Marcha Peronista, L Gante Keloké, Jesus' Blood Never Failed Me Yet. Y una duda: ¿el siglo xxi será deleuziano, como profetizaba Foucault? ¿o será chino, como parecería sugerir el clip con que la República Popular celebra el centenario del Partido? ¿O será peronista el siglo XXI, como inducen a pensar Bergoglio y L-Gante? Oie el podcast.

sábado, 22 de agosto de 2015

Crespo, Entre Ríos / Hong Kong


Mi amigo Mauricio Percara desde hace más o menos un año se consiguió un trabajo como locutor... ¡en China! Y desde allå edita un blog que se llama Mate in China. Ayer posteó esta nota, que me hizo acordar de mi viaje a la provincia de Entre Ríos en invierno de 2010:

En compañía de calor y humedad, un turista en Hong Kong se puede sentir acosado ante la venta de copias de relojes. Pero la vida va más allá de eso en la isla. Apreciar su Buda Gigante es una opción más amena, ver esa magnánima construcción que parece tan antigua pero que no se acerca siquiera al siglo de existencia. Pero si algo verdaderamente golpeó a las puertas de mi atención, fue lo menos esperado.
A escasos metros de mi hospedaje se emplaza la Avenida de las Estrellas. Y ahí estuve, por un rato. Jet Li, Bruce Lee, caras conocidas con forma de estrella. Y la sorpresa. Y el recuerdo. Y la película de mi vida dirigida por Wong Kar-wai.
Aparece ante mi mirada perdida una pareja, de esas que no se miran ni se tocan, de las que se hablan con cierta distancia. Dos personas que se unen ante la necesidad de unirse para no estar solos en una vida de caminos que siempre se pierden en la noche o en los días salvajes. Dos humanos que se reconocen crédulos ante el amor, pero que jamás se animarán a practicarlo como las bestias que caminan por su espalda.
Y recordé una noche de gloria. Esa velada en que me acerqué a este director, que se presenta ante mí en este suelo isleño como la simplificación de un cuerpo celeste. Oscar Cuervo habla acerca de un director de cine de Hong Kong y la ciudad de Crespo lo observa, como a un extraño que se pierde ante la vastedad de lo invisible en una ciudad gigante de unos veinte mil habitantes. Oscar trajo una película para compartir con el pueblo y él mismo ve con curiosidad la pantalla que le presenta, quizás por centésima vez, Con ánimo de amar.

La pareja no se besa y tampoco se ama, pero la mujer me sonríe con sus ojos de sufrimiento, ese que está siempre guardado en un rincón del armario más viejo.

Sólo quiero agregar que esa noche que estrenamos Con ánimo de amar en la ciudad de Crespo hacía en la sala un frío de cagarse, pero de todos modos nos quedamos un rato largo hablando de la película con aquella amable concurrencia, fascinada por Wong Kar-wai. Y a raíz de esa charla escribí el texto que pueden leer clickeando acá.