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martes, 30 de junio de 2009

Unicos ganadores


Foto: Nicolás Villalobos

por Corina Setton

Hace 24 horas que no puedo pensar en otra cosa. Trabajé todo el día, pero realmente estaba en otra parte. Mis compañeros de trabajo me saludaban como todos los días.

"¿Cómo estas?" me decían al verme. "Mal", les contestaba de manera poco amigable. Algunos se daban cuenta rápido, pero la mayoría me preguntaba "¿por qué?", a la espera de que les cuente algún problema personal, familiar o de salud. Pero no. Estaba, estoy, con bronca, tristeza, nostalgia, ¿depresión?. No, ya sé, estoy de duelo, sí... estoy de duelo.

El país caminaba en un sentido y ahora se detiene.

Obviamente las organizaciones de derecha avanzan, pero todavía son bolsas de gatos que tendrán que enfrentarse entre ellos para las distintas candidaturas, para acordar alguna idea en común y habrá que ver.

Pero los que indiscutiblemente están de fiesta son los dueños de los medios de comunicación, esos grupos empresariales que van a seguir alardeando de sus monopolios. ¿O te pensás que ahora Clarín está nervioso? Ya no. Adios a la ley de radiodifusión, ¿o pensás que alguien se va a animar a impulsarla? Ojalá me equivoque, pero no creo.

Una enseñanza mafiosa sobrevuela el país: NO te pongas en contra de los grandes medios, ellos mandan, te levantan en 2 semanas un candidato de izquierda en la capital, mientras que en la provincia te plantan otro de derecha.

Por eso hoy les ladraba a todos, porque no soporto que la mayoría de la gente mire "la tele" y crea que ve la realidad como si fuera la ventana de su casa. Porque muchos votan a Pino pensándose re-piolas y no se dan cuenta de que ese voto lo decidieron hace 10 días militados por TN; o votan cualquier oposición a los Kirchner porque se comieron las palabras y las realidades creadas por los medios (el campo, la falta de diálogo, los soberbios y autoritarios, etc.).

Lamentablemente ayer ganaron por afano los medios de comunicación y su compañera incondicional, la alienación.

viernes, 2 de enero de 2009

Cumpleaños feliz!



Por Corina Setton

El miércoles a la mañana tuve el cumple de una amiga que conocí en el profesorado de educación física (E:F:I:S- HACOAJ). Como cumple el 31, organizó un desayuno para todas sus amigas. Al poco tiempo de estar en el festejo, me percaté de que el 80% de sus invitadas eran las mamás de los compañeritos de sus hijos, que iban al colegio Sholem Aleijem (Colegio al que yo concurrí desde mis 2 añitos hasta los 12).

Todo transcurría en una adorable cordialidad hasta que escucho a una de esas madres indignadas diciendo: “Yo no entiendo como nadie de la AMIA ni de la DAIA sale a decir nada. Todos nos atacan, es increíble y nadie nos defiende”. A lo que siguieron una serie de comentarios apoyando y acordando con lo dicho.

Mi corazón se iba acelerando progresivamente, impresionantemente. Supongo que porque justo el fin de semana había estado viendo varias filmaciones en youtube acerca del ominoso ataque israelí a la franja de Gaza. También porque me sentía impelida a hablar, pero a la vez veía el consenso generalizado al que me iba a tener que enfrentar.

Esperé un minuto para que bajaran mis pulsaciones y cuando volví a escuchar el “no entiendo porque nadie nos defiende” las palabras empezaron a desplegarse autónomamente: “es que es indefendible” les dije y un chorro discursivo no paró de salir.

Algunas frases que tuve que soportar:

-“Es un gobierno que defiende a su población civil y que no esconde bombas debajo de ellos”, obviamente dando a entender que los civiles muertos en la franja de Gaza sufrieron esas consecuencias producto de su propio gobierno.

-“Si vamos viendo todo para atrás, es una historia inacabable, siempre hubo unos que conquistaron a otros”, hablando de la creación del estado de Israel.

-“Si todo el tiempo te están tirando bombas, ¿qué otra cosa puede hacerse?”



Pero lo que mas me llamó la atención era una mujer que hablaba de política, que decía que le encantaba, que hacía diferentes elucubraciones sobre los candidatos de la ciudad de Buenos Aires para las próximas elecciones, etc., y que a la hora de hablar de Israel evaporaba esa postura crítica y analítica y miraba a Israel con una idealización que sorprendía.

Creo que eso es lo peor de la mayoría de los judíos que viven fuera del estado de Israel, que aplauden todo lo que este país hace y que todo lo justifican. Hambrear a un pueblo, ocupar territorios ajenos, matar cotidianamente, y hasta mandar a la guerra sistemáticamente a sus propios hijos.

viernes, 8 de agosto de 2008

La doble fachada del saber





Por Corina Setton

Un saber académico, uno existencial. La cara experta, la cara social , la cara íntima. ¿Cuántas caras tenemos? ¿Será la doble fachada una exclusividad de los abusadores sexuales o la tendremos todos?

¿Será doble, triple o múltiple como dice Deleuze?

Estoy pensando en el caso Corsi y todas las paradojas y contradicciones que despierta.

Especialista en violencia y abuso escribe:

"Los estudios concernientes a los perpetradores de abuso y maltrato describen al abusador típico como alguien que no tiene nada que ver con los estereotipos habituales que circulan por el imaginario colectivo. Esto se debe al fenómeno de doble fachada: existe un desdoblamiento entre la imagen social y la imagen privada.”

En el ámbito de la Universidad somos todos uniformemente intachables, básicamente porque dejamos nuestra intimidad por fuera de las aulas. Y ni hablar de los psicólogos en el consultorio.
Pero ¿qué pasa si se da a conocer en su integridad el conjunto de nuestras vidas como pasó con Corsi?

Lejos de mi intención está sembrar la sospecha hacia los otros, como suelen hacer los medios de comunicación. Más bien lo contrario, llevar la mirada hacia nosotros mismos. Porque ¿quién habla hoy en clase en primera persona, quién se anima a contar, como hizo Freud, sus sueños y sus deseos?



¿Y si Corsi fuera uno de los pocos que lo hizo? ¿Y si lo hubiera hecho como pudo? ¿Será que se estaba confesando -ya que sus propias descripciones podrían servir para incriminarlo? ¿Será que no encontró entre sus colegas alguien con quien analizar lo que le pasaba? No, decididamente, el tema no es Corsi, para él ya están los jueces que se encargarán de juzgarlo. Nuestro tema somos nosotros, los psicoanalistas, los docentes, los jueces, los que nos creemos libres de pecados y tiramos la primera piedra.

Hablo de lo que más conozco: los psicoanalistas. Y no entiendo esa cosmovisión moral que muchos de ellos encarnan en sus declaraciones acerca de este caso y de tantos otros. Cuando hablan de perversión en la facultad repiten día a día que es otra versión de la sexualidad; pero cuando hablan con los medios y la usan para referirse a alguien, no la aplican etimológicamente, sino como sinónimo de hijo de P… . Se habla de la construcción de la subjetividad, de emergentes sociales, de analizadores; pero cuando la tele y la prensa los convoca se olvidan de todo, demonizan y escencializan el mal como cualquier hijo de vecino.

¿Será que poner a Corsi como la manzana podrida resulta más facil que pensar el caso en serio? ¿O seremos especialistas para pensar casos que no toquen a la comunidad psi? ¿Y cómo llamaremos a toda esa serie de hechos que se sucedieron en torno a Corsi? Sacar sus libros de las librerías, llamarse al silencio en torno al caso, quitar su currículum de la página Web, retirar rápidamente su nombre de las instituciones y actividades en las cuales participaba? ¿Cómo lamaremos a todo esto? ¿Represión, denegación, forclusión, defensa?

Una catarata de preguntas me deja el caso:

¿Será que sus libros toman más valor ahora que antes?

¿Qué dice de nosotros que lo hayamos llamado a él para formarnos y asesorarnos en los tres últimos gobiernos?

¿Por qué le otorgamos tanto reconocimiento?

¿Dirán que sabía mucho, que hablaba con conocimiento de causa, no como hacen otros que, apenas dicen dos palabras, notás el grado de alienación que tienen respecto de su discurso?

El psicoanálisis ancla sus raíces, sus pensamientos y teorizaciones en la posibilidad de escuchar a los que hablan de sí mismos y se piensan. ¿Podremos pensarnos a nosotros mismos?