Cuando Jaime Bayly publicó su primer libro, No se lo digas a nadie (1994), causó tal revuelo en Lima, que durante mucho tiempo se hablo de los posibles personajes del libro.
Uno de ellos, “el actor”, era ineludiblemente una referencia a Diego Bertie (actor y cantante) como la pareja del Joaquín Camino, el personaje del libro, han pasado más de 15 años y el peso de esa novela sigue tras Bertie.
Y esto lo digo, porque hay cierto morbo al verlo actuar de gay en La jaula de las locas.
Pero seamos justos, también es conocido lo bueno del trabajo de Juan Carlos Fisher, y con este musical a conseguido un nuevo éxito.
Debido a que un amigo de Dooms esta en la obra, es que fuimos al estreno y nos encanto, claro que la historia es conocida, que gay no ha visto La jaula de las locas (cualquiera de las versiones fílmicas, la original italiana con Ugo Tognazzi o la de Mike Nichols con Robin Williams en los 90’s).
El hijo hetero llega a casa a decirle a George, su padre, que se va a casar; con la hija de un senador conservador homofóbico, y que vendrán a conocerlo asi que Zsa Zsa, la pareja de George, se tendrá que esconder por esa noche, pero claro todo sale mal…
Un conocido ex futbolista con el coreógrafo de moda, un conocido actor cómico, varios actores medianamente conocidos, entre otros fueron los asistentes, varios fotógrafos y yo por ahí tratando de pasar super solapa, jajaja
Algunas personas saludan a Dooms, nos cruzamos con su primo (el de apellido de nombre de shampoo para bebes), y un amigo mío, de la universidad.
La jaula de las locas, con su apariencia frívola y facilona, es un llamado a la tolerancia e igualdad y al amor familiar, son estas obras que tras una fachada de comedia bufa llevan un mensaje positivo.
Los actores están muy bien, Carlos carlín como Albin- Zsa Zsa es demasiado divertido cada línea, cada expresión genera la risa del público; Diego Bertie como Georges, su marido, contenido, afectado de amaneramientos solapados; Jacob o Jacobina, el criado de la familia, que quiere una oportunidad en la jaula, pasivisimo al extremo, el mejor de los secundarios de todo el elenco y claro Las Cagelles, ese cuerpo de baile increíble, bailan en tacos, travestidos, como que algunos pertenecen a D1 la compañía de Vania Masías, una de las bailarinas más importantes de Lima.
Me divertí demasiado y "salí con algo más que el programa en la mano" (es una frase de la obra, no piensen mal)