Juan Carlos llega apurado, está bien abrigado porque en Callao por las noches esta medio nublado y hace mucho frío, le ha dicho a Dammy
que será puntual y no quiere retrasarse, pero aun asi llega tarde.
Dammy está afuera cerca al grifo donde habían quedado
encontrarse, se queda mirando el reloj, mientras a lo lejos puede ver como las
luces se difuminan tras la baja neblina que va cayendo a medida que la
medianoche se va a cercando.
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Dammy tiene frio, pero sabe que su amigo vendrá, sabe que él
estará ahí en cualquier momento, mira su celular, ya es cada vez más tarde,
mientras va pensando en lo que hará las próximas semanas se distrae un poco y
sin que se dé cuenta Juan Carlos ya está a su lado, se detiene un poco lo
suficiente como para Dammy suba y se van rápido antes de que se haga más tarde.
Por la noche mientras la av. La Marina se va haciendo más
transitable, Juan Carlos le va contando como es que consiguió que su padre le
preste el auto, Dammy escucha atentamente, pero en realidad está pensando que
estará haciendo su novio, así que mientras va charlando le escribe un mensaje
de texto.
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Todavía siente que salir con Juan Carlos es una traición,
que salir con el amigo que hace no mucho le pretendía es una especie de ofensa,
algo que no debería, así que no se lo ha contado a su pareja.
Regresar con D. le costó mucho, tanto que a veces siente que
lo hizo para que todo en su vida este bien, lo ama es cierto, eso no lo ha
puesto en duda nunca, pero sabe que él todavía tiene algunos recelos. Es normal-
piensa.
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Escribe un breve mensaje de texto que termina con xoxoxo.
Juan Carlos sigue hablando, su ánimo no decae, sus lentes
grandes, su gestualidad, y por un breve momento hay un silencio entre los dos. Incómodo.
La luz está en rojo. Ambos se están mirando.
El sonido del claxon del auto de atrás los saca del trance,
asustando un poco a Dammy.
La empatía entre ellos es indudable, pero los sentimientos
los tiene bien claros, además la filípica pro D. que recibió después de
terminar con él lo hace más susceptible.
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Unas cuadras más adelante un venal policía de tránsito lo
detiene y le insinúa una pequeña ayudita, Juan Carlos refunfuña algo mientras camufla un billete
entre los documentos del auto, jurando que tendrá más cuidado en pasar la luz ámbar
o algo así.
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Y mientras Lima oscurece aún más, el auto sigue andando con
dirección a Surquillo, mientras una canción de Bruno Mars va sonando.
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pd: el chico bonito de la semana es Flavio César, en mi otro blog
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pd: el chico bonito de la semana es Flavio César, en mi otro blog