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sábado, 12 de diciembre de 2015

8 x 8

Cosecha musical de esta mañana: un pequeño experimento que junta cuatro instrumentos que me encantan: la tuba (¡salud, Roberto!) y la viola (¡aló, Andreana y Flor!), la flauta (acoqui, Sergio) y la percusión (buenos días, Miguelón).

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lunes, 14 de septiembre de 2015

Carta de ajuste

Una piececilla de la Orquesta Encantada, virtual ella, para abrir el curso. Algunos timbres son psicotrónicos, como diría mi compadre —pero la entraña del asunto es más bien medieval, con su obstinato, su cinco contra tres y su escala dórica. Y esa cosa que tienen las escalas menores arcaicas: que ni son alegres ni tristes, sino otra cosa, volandera e inmediata.

lunes, 24 de agosto de 2015

Visión nocturna

El día de ayer me trajo esta pequeña gnossienne: migajas minimalistas del banquete del gran Erik Satie. El de hoy, su título.  Gracias a mi amiga Fátima por sugerir que se trataba de una banda sonora. ¿Cómo dejarla entonces sin película? Pues eso.





domingo, 26 de octubre de 2014

Las hadas de tu templo (2014)


¡Pero esto es una folía!, me dijo el maestro Aníbal cuando le enseñé esta pieza de nuestro querido Alfonso. Y como esa danza renacentista, con su debido contrapunto y algún guiño arcaizante al modo dórico, ha quedado arreglada en esta versión, que nace instrumental pero espera oírse cantada bien pronto.



miércoles, 1 de octubre de 2014

Con una cinta de seda


Llega una edad en que los hijos se van de casa. Así estas melodías que a uno se le ocurrieran para algunas canciones del maestro Agustín, como Ay lino y Con una cinta de seda, que ya el año pasado refrescamos con las ideas nuevas que traían los amigos Dani y Juanfran, y que ahora siguen su curso en el repertorio de La Araña Calva, mudando en el trayecto de estructura y a veces también de sustento armónico.

El resultado me parece especialmente brillante en el caso de Con una cinta de seda, donde la base de la canción ha sufrido una reescritura radical. Pero como uno es cabezón (lo dice un personaje de Borges: Todas las cosas quieren perseverar en su ser, ha escrito Spinoza. La piedra quiere ser una piedra, el tigre un tigre, yo quería volver a ser Hermann Soergel), los acordes originales han venido a visitarme esta noche para convencerme de que en ellos quedaba aún mucha música por exprimir. Y esto me cuentan.


miércoles, 24 de septiembre de 2014

Sweet sweet feeling


Seguro que mañana la veré con otros ojos, más duros ellos —pero ahora que la acabo de sacar, cuánto me gusta esta pieza, sencilla y pastoral como ella sola.

lunes, 4 de agosto de 2014

Migas de luz


Hay canciones, o tipos de canciones, que uno está haciendo y rehaciendo siempre. Esta es una de ellas: la pieza es nueva, pero vuelve sobre ideas que me gustan mucho: jugar con el ritmo ternario propio del vals (sin recordar en absoluto a Strauss), construir en tono menor en clave traviesa (en vez de tristona) y traer a la canción pop algunas sonoridades modales, folkies e impresionistas. Una cara B, hecha con mucho cariño, con sus partes de flauta, violín y trompa. Así suena en versión virtual.


domingo, 13 de julio de 2014

Tres lunas llenas

La Luna que lucía ayer mientras tocábamos con la Bossa y la Vida en el Parque de la Estación, en  Navalmoral, no es de las que se puedan pasar por alto. Recordé haber compuesto, allá por 2010, tres miniaturas en honor de la luna llena, muy influidas por la música impresionista y el rock de los 70.  Mi recuerdo era vago. ¿Cómo sonarían? Pues he vuelto a oírlas y me parece que nada mal.

(Aunque el rótulo indica 'Ciento Volando', lo que suena es la Orquesta Encantada: un ensemble virtual.)

No sé si alguna vez tendremos la posibilidad de tocar estas piezas en directo. Pero bien que me gustaría. Ahí van.





domingo, 13 de abril de 2014

Del túnel al tren (Juan Fran mix)


Acariciaba desde hace tiempo la posibilidad de arreglar una de nuestras canciones eliminando los acordes y sustituyéndolos por un entramado melódico en el que cada instrumento fluya libre pero armoniosamente, según el protocolo amoroso del contrapunto. Juan Fran, maestre de Al Tresbolillo, ha cumplido mi sueño en este arreglo de Del túnel al tren, una de las canciones que musicamos de Valorio 42 veces, del maestro Agustín. En esta versión, el sitar se hace cargo de la melodía de la voz y el bajo, un violín y una flauta la van comentando. ¡Gracias, maestro!

sábado, 18 de enero de 2014

Tiento en modo frigio



Cuando se lanzan a improvisar o a componer, los pasos de muchos músicos les llevan de manera más o menos automática a la escala pentatónica y los doce compases del blues; a mí, en la misma situación, tienden a insinuárseme los contornos de alguno de los modos de la música antigua. Este tiento lleva el nombre (y la sonoridad) del modo frigio, ese cuya sonoridad nos remite en primer lugar al flamenco, pero que en realidad es anterior y exterior al cante jondo, y se da en muchas músicas tradicionales de Europa.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Christmas Sun



Pues eso: un regalo de Navidad que me ha traído Papá Haile Selassie. Las hechuras armónicas son modales y jazzeras, y la melodía más bien melancólica, pero el ritmo puede con todo. Y más que le echen.


(Pero, por si el experimento fuera un tanto extremo, y el ritmo en vez de propulsar todo lo demás lo arrebatara, aquí va una mezcla alternativa más cercana a las costas de casa:)


((Aunque quizá la percusión, no tan presente, quepa después de todo; y esa melodía ¿no quedaría mejor reforzada con una tercera que resaltara la armonía? Mi última palabra. De momento.))


miércoles, 27 de noviembre de 2013

La danza de las sombras

Por lo que dejan ver,
van haciéndose tierra.
¡Hojas caídas!
(Tooyoojoo)

Una vez compuestas, unas piezas se resignan al olvido; otras vuelven cuando lo sienten oportuno y no paran hasta que reciben lo que demandan. Esta es de las que más contento me dejaron cuando le di forma: una melodía modal de flauta, más infantil que siniestra, que se desliza sobre una secuencia minimalista de dos acordes (A - G#m) al compás de un ritmo mecánico, como de reloj de juguete. A la pieza le ha brotado una letra, así que pronto habrá que volver a grabarla como canción propiamente dicha. Pero entre tanto le han crecido imágenes: las que le ha tomado prestadas al otoño el fotógrafo Santiago Hernández-Cano en este estupendo montaje, cuya confección es enteramente obra suya. Mil gracias, Santiago.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Quisicosa modal


Ya lo he contado alguna vez: salvo error u omisión, soy la única persona que conozco que disfruta con las clases de solfeo. Salgo de ellas con los ritmos nuevos dando vueltas en la cabeza, y no es raro que de ello acabe saliendo alguna melodía. Hoy hemos estado viendo los dosillos y cuatrillos en compases ternarios. Y, en verdad, alguno que otro hay en esta pieza modal minimalista...

jueves, 21 de noviembre de 2013

Danza del norte (again)


El precio de la continuidad es el cambio, dijo Ferdinand de Saussure. Y, en verdad, lo que no muta muere. No es el caso de esta melodía de Alfonso García Pecharromán, que con los años no cesa de engendrar nuevos arreglos y vericuetos. Así suena la versión de hoy, añadiendo al guiso una trompa (destinada a maese José) que anuncia el tema principal (y concluye luego la pieza) con una variación medievalizante.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Canción del mar (Francis)


Algunos hacemos muchas canciones. Otros, pocas, pero memorables. Las dos piezas instrumentales que compuso al violín mi amigo Francis (a la izquierda en la foto), El baile de los vampiros y la que les traigo, son dos de mis melodías favoritas. Como no tengo ninguna grabación suya tocándolas (aunque no desisto de conseguirla), me he puesto al mando de la Orquesta Encantada para dar idea, al menos, de una de ellas: la Canción del mar. Que suena así, con cita del maestro Juan Sebastián incluida.


Y asá después de limarla un poco y cambiar los timbres (salen la flauta y la guitarra, entran el clarinete-mellotrón y el clave).

sábado, 19 de octubre de 2013

Penúltimos pensamientos


Regalo de esta tarde. Otra canción —que, en lo que encuentra su voz, suena así en versión instrumental. (Corregida un poco más tarde.)


Y así en versión cantada (ya saben Vds: harto rudimentaria, etc.)


La tarde se me fue en poner en orden 
algunas cosas que olvidé apuntar; 
guardar en un impasse mis pensamientos 
prohibiéndoles volver donde ahora van.
Tú siempre por llegar, yo dando vueltas, 
haciéndome a la idea de esperar 
que el tiempo desperece tu conciencia, 
que el viento desenrede la verdad. 

La tarde se nos fue en montar canciones, 
conjuros para obviar la soledad; 
maneras de sentirnos diferentes, 
mirar al fondo sin mirar atrás. 
Tú siempre por llegar, yo dando vueltas, 
haciéndome a la idea de esperar 
que el tiempo desperece tu conciencia, 
que el viento desenrede la verdad.

viernes, 4 de octubre de 2013

Roll Over, Maharishi


Como todos los músicos aficionados, he compartido más de una vez con mis semejantes los tres acordes de un blues (o un rock), suficientes para hallar una lengua común y dar en doce compases (y unos tres o cuatro minutos) una vuelta completa al espacio y el tiempo. Pero nunca, o casi, me he atrevido a componer nada que siguiera este patrón: impone demasiado pensar que si lo haces, tienes detrás tantas buenas canciones. Es prácticamente imposible no acabar saqueando alguna, o al menos sonar de tercera o cuarta mano, completamente banal.

El caso es que hoy estuvo conmigo mi amigo Paco, con su charango, y cuando estaba a punto de irse me puse a trastear con el instrumento y me salió un riff —un sonsonete entre étnico y blusero que no dejó de incordiarme durante las cuatro horas siguientes. Como ellas mandan, acabé sentándome a escribir la cosa. Y así suena: algo como el encuentro imposible entre What I'd Say, de Ray Charles, y Within You, Without You, de los Beatles.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Ramas del corazón



A veces, nada más despertarme, en vez de recordar un sueño, acude a mí una melodía, o unos versos. Hoy he tenido el tiempo justo de tomar la grabadora y grabar la tonada somnolienta antes de partir para el instituto. Luego, a lo largo del día, le han ido brotando ramas, respuestas, arpegios. En lo que crece la letra, así suena la versión instrumental.




Como siempre hay quien me dice que prefiere las versiones cantadas (aunque lo sean por mí) a las instrumentales, actualizo con una que acabo de hacer, especialmente nocturna y tentativa.  (He cambiado también la versión instrumental: no me gustaba el ritmo tan acelerado que tenía ni la percusión jazzera. Y le ha crecido una introducción que la hace sonar aún más modal. Si cabe.)


lunes, 2 de septiembre de 2013

Merengue de Miguelón


El gran Miguelón Oballos es el percusionista de La Bossa y la Vida, un fenómeno de la naturaleza venezolana que creció rodeado de música clásica y rocanrol y aprendió los ritmos tradicionales del país en su adolescencia, para asistir con provecho a los bailes. Le hemos echado mucho de menos en este concierto, y para convocarlo donde quiera que ande me ha dado por componerle este merengue venezolano, en el noble tiempo de 5/8. Confío en que me disculpará el atrevimiento. Va por vos, maestro.