(Prologuillo: la Wikipedia aloja desde hace tiempo una página sobre nuestro pequeño grupo pop, Ciento Volando. Sucede que algunos bibliotecarios consideran nuestra existencia irrelevante y desean borrarnos, ya que no del terreno, sí del mapa. Si les apetece hacer algo al respecto, desde secundar con entusiasmo nuestro exterminio a plantear alguna prudente duda al respecto, hay una página en la que votar —para lo cual hay que demostrar antes un pedigrí en regla de wikipedista registrado y laborioso— o, al menos, opinar.)
Seguimos con el pop sudamericano, pero nos vamos hacia el oeste. Me acordé de este curioso tema cuando Grifo hizo notar que psicodelia no resiste la pérdida de la p. Tiene razón, pero Los Destellos, este curioso grupo instrumental peruano de los 60, no supo verlo. La psicodelia les llegó despojada de la explosión oclusiva-psicotrópica, como un nuevo efecto especial que añadir a su arsenal de riffs tomados de los Shadows y el folklore indígena. Sicodelia es mostrar el higo, dirán algunos etimologistas, como si tal revelación no valiera de sobra la entrada al guateque. Coñas aparte (sic), José Miguel López, de Radio 3, presentaba esta notable Guajira sicodélica diciendo que era como si Santana se hubiera dado una vuelta por el Perú, años antes de grabar el Abraxas. Algo hay de hipérbole, pero el higo (y el alma) están ahí. Juzguen ustedes.
http://es.youtube.com/watch?v=Rb2mh8Kx8D4