Mostrando las entradas con la etiqueta John Hackett. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta John Hackett. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de mayo de 2010

Buscando otro Erik Satie


Uno sabe que yerra, pero cae en ese juego de buscar otros Beatles, otra ISB, otro Satie. En el corazón del error, hay un acierto: a veces, el tono peculiar de un artista continúa por otros medios, otros médiums, y pueden ser otros quien nos den no sólo 'nuestro mejor yo', sino el más característico. (Parece confirmado, por ejemplo, que La desesperación no es de Espronceda; pero pocas cosas hay tan suyas.)

Pero en conjunto se trata de un error, que perjudica sobre todo al artista en quien buscamos a otro. Nunca lo hallaremos suficientemente parecido para no juzgarlo, en comparación, de serie B o Z, pródigo en diferencias que lo desvirtúan; o, por el contrario, si se esfuerza por no añadir nada que no esté ya en el original, nos parecerá un ingenio clónico, reiterativo.

Entre lo uno y lo otro, me vienen a la mente tres discos que adquirí porque se prometían inspirados por Erik Satie. El segundo, por malo, lo condeno al olvido; pero me gustaría recordar los otros dos.

El primero ya tiene sus años: es un disco de Roger Eno, el hermano de Brian Eno, llamado Between Tides, de 1988. El tercero es reciente, del 2004: Velvet Afternon, de John Hackett (también hermano; en este caso de John Hackett, el guitarrista de Genesis). (La lista de hermanos poco conocidos de artistas célebres podría seguir: si alguien se apunta, arrojo un tercer as: Terry Oldfield.)




sábado, 27 de marzo de 2010

Homenaje a Erik Satie


He soñado (a veces en voz alta) una música pop que no ignore a Erik Satie. Algo de eso anda suelto, pero nunca suficiente para mi apetito. Uno de los músicos tocados por Satie es John Hackett, hermano de Steve Hackett, el que fuera guitarrista de Genesis. Aquí le tenemos con el organista Marco Lo Muscio, interpretando a la flauta un homenaje al maestro.




(Aquí, la misma pieza para órgano y saxo.)


[Añado otra joya. De nuevo Marco Lo Muscio, esta vez al piano, con su Gymnopedie n. 0, To Erik Satie.]