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sábado, 17 de enero de 2009

Soluciones


—Ha sido horrible. Ayer murieron trece personas. Por suerte, hemos tomado medidas.

—Me alegro. ¿Han sido efectivas?
—Por supuesto. Hoy llevamos mil —y subiendo.

lunes, 12 de enero de 2009

La de Gaza


Acostumbrados al Jesucristo murió por ti (Murió por tus pecados, John Winston Lennon, le gritaban a aquél los carteles, antañazo), no debería sorprendernos el giro: Los matamos por ti. La coda es la misma: ¡Ingrato! ¡Imbécil!.

jueves, 8 de enero de 2009

Limbo Rock

La memoria engaña. Reveladoramente, a veces. Pienso en Sodoma y Gomorra, cuando YHWH asegura a Abraham que salvará la ciudad si consigue encontrar cierto número de inocentes. Pienso en los niños masacrados por el fuego divino, que no hicieron peso en la balanza. Ahí reside el engaño: no se trataba de inocentes, sino de justos. Un bebé, un niño, rigurosamente amorales, no son justos. Qué demonios. Desde el punto de vista cristiano, ni siquiera inocentes: marcados por el Pecado Original, ni los niños de Sodoma ni los muertos por orden de Herodes llevaban visado para el Paraíso. Durante siglos, habrán paseado por el Limbo (en latín Borde, Frontera: la misma metáfora que lleva a nuestros cronistas a hablar de daños colaterales). Las márgenes del mundo son su parte principal. Lo son, al menos, para los que no aceptamos que los adultos utilicen sus armas de destrucción masiva (¡pero precisa!, presumen algunos) para llevarse por delante, en plan bonus track, a los niños de la franja de Gaza —o a los de cualquiera de esas casas o plazas de Israel que codician, por fortuna sin mucho éxito, los cohetes de Hamás. (Luego, eso sí, los imaginarán durmiendo en paz. ¡Angelitos! Plan de Paz: muerto el perro, se acabó la rabia.)