Ella sigue de pie
a la orilla del gran Mississippi,
sola en la pálida luz de la luna.
Espera a un hombre,
un tahúr que trabaja en el barco del río
y que debería volver esta noche.
Solían bailar un vals
a la orilla del gran Mississippi,
amarse la noche entera.
Él era un tahúr
decidido a hacer su agosto
y llevártelo a casa.
Evangeline, Evangeline
maldice el espíritu
de la Reina del Mississippi,
que le arrebató a su hombre.
Bayou Sam, del sur de Lousiana,
lllevaba el juego en las venas.
Evangeline, de la costa,
empezaba a perder la cabeza.
En lo alto de Hickory Hill
ella sigue de pie entre los rayos y truenos.
Abajo, en el río, el barco hizo pique.
Vio hundirse la Reina en el agua.
Evangeline, Evangeline
maldice el espíritu
de la Reina del Mississippi,
que le arrebató a su hombre.
a la orilla del gran Mississippi,
sola en la pálida luz de la luna.
Espera a un hombre,
un tahúr que trabaja en el barco del río
y que debería volver esta noche.
Solían bailar un vals
a la orilla del gran Mississippi,
amarse la noche entera.
Él era un tahúr
decidido a hacer su agosto
y llevártelo a casa.
Evangeline, Evangeline
maldice el espíritu
de la Reina del Mississippi,
que le arrebató a su hombre.
Bayou Sam, del sur de Lousiana,
lllevaba el juego en las venas.
Evangeline, de la costa,
empezaba a perder la cabeza.
En lo alto de Hickory Hill
ella sigue de pie entre los rayos y truenos.
Abajo, en el río, el barco hizo pique.
Vio hundirse la Reina en el agua.
Evangeline, Evangeline
maldice el espíritu
de la Reina del Mississippi,
que le arrebató a su hombre.