En la vieja Radio 3 (años 80) uno aprendía cada día los nombres de cinco o seis grupos curiosos, si no imprescindibles. No sé si conservaré la cinta en la que grabé, por el 86, aquel programa de Discópolis (¿o era aún Disidentres?), pero he rezado a Youtube y mis plegarias han sido atendidas. En aquella sesión, José Miguel López nos descubrió el rock peruano, desde el punk («No demore mucho, venga a vivir a Ayacucho») hasta la psicodelia (memorable Guajira sicodélica de Los Destellos: "como si Carlos Santana se hubiera dado una vuelta por los Andes, unos añitos antes de grabar el Abraxas"), pasando por el folk-rock de Orgullo Aymara. Descubro ahora a los intérpretes: Delpueblo y Delbarrio. Su versión, de 1986, es la que lleva años en mi memoria, aunque el tema original, más progresivo, es de El Polen (1970). La letra, mire usted, resulta ser adaptación de un soneto de Dante Nava, de 1931. Delirios étnicos, épica de saldo, de un descendiente de italianos —y sin embargo.
Soy un indio fornido, de treinta años de acero
forjado sobre el yunque de la meseta andina
con los martillos fúlgidos del relámpago herrero,
y en la del sol entraña de su fragua divina.
El lago Titikaka templó mi cuerpo fiero
en los pañales tibios de su agua cristalina,
me amamantó la ubre de un torvo ventisquero;
y fue mi cuna blanda la más pétrea colina.
Las montañas membrudas educaron mis músculos.
Me dio la tierra mía su roqueña cultura;
alegría las albas y murria los crepúsculos.
Cuando surja mi raza, que es la raza más rara,
nacerá el superhombre de progenie mas pura
para que sepa el mundo lo que vale el Aymara.
forjado sobre el yunque de la meseta andina
con los martillos fúlgidos del relámpago herrero,
y en la del sol entraña de su fragua divina.
El lago Titikaka templó mi cuerpo fiero
en los pañales tibios de su agua cristalina,
me amamantó la ubre de un torvo ventisquero;
y fue mi cuna blanda la más pétrea colina.
Las montañas membrudas educaron mis músculos.
Me dio la tierra mía su roqueña cultura;
alegría las albas y murria los crepúsculos.
Cuando surja mi raza, que es la raza más rara,
nacerá el superhombre de progenie mas pura
para que sepa el mundo lo que vale el Aymara.