Mañana me toca volver al tajo, después de tres meses de descanso. Siento más inquietud que ilusión. Por la razón que sea, el cuerpo ha dejado de pedirme dulce con la intensidad de antaño; pero cuánto me reconozco en estos versos del 2008, que había olvidado.
Chocolate con leche, con almendras y pasas,
con formas invitadas, con esdrújulas,
con restos de parábola.
Un niño entra en sospechas, una flauta
raspó su corazón. Unas por otras,
las horas se conceden ilusiones
por las que desistir. Arde el catálogo
de nuestras inquietudes. Animales
domésticos inundan el lugar.
con formas invitadas, con esdrújulas,
con restos de parábola.
Un niño entra en sospechas, una flauta
raspó su corazón. Unas por otras,
las horas se conceden ilusiones
por las que desistir. Arde el catálogo
de nuestras inquietudes. Animales
domésticos inundan el lugar.