Microrrelatos y todo lo demás

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No pasa nada si no comentas pero si comentas sabré que has venido y has leído lo que escribo. En definitiva, me sentiré acompañado.

Torcuato

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miércoles, 21 de diciembre de 2016

Maneras de amar


Maneras de amar.

Te quiere, mamá, y a mí también. Viste como lloraba arrodillado, con las manos y la cara pegadas al suelo. Sus enrojecidos ojos, llenos de tristeza, demostraban que su pena era sincera. Recuerda como me cogió en brazos y me llevó junto a ti. Te acarició la frente, la sien, la mejilla y te besó la boca sin dejar de tocarme la melena con la otra mano. Esas fuertes manos, ya más relajadas, capaces de manifestar ternura. Y sobre todo, acuérdate de la última mirada que nos dirigió desde el umbral, poco antes de llevárselo.

Torcuato González Toval

lunes, 19 de diciembre de 2016

Naranjos


Naranjos.


Sueño otra vez. El sol brilla. Miro mis manos y me toco la cara con ellas. Huelen a azahar, lo que me hace recordar el sabor del gajo que aún da vueltas en mi boca, soltando poco a poco su dulce zumo. Sin duda, bellas sensaciones, y la mejor, el sonido de su voz melosa y serena. Enamorada. Transportada por la brisa hasta mi espalda. Pero al abrir los ojos vuelven los gritos sin consuelo, el silbido de las bombas, el hedor a muerte, el sabor a hiel y el humo que oculta la luz. Ella no está y los naranjos tampoco.

Torcuato González Toval

martes, 13 de diciembre de 2016

Mi frontera



Mi frontera.

El otro, hombre o mujer, siempre muerto. Fulminado con pocos movimientos de mi espada, una precisa coreografía marcial producto de un largo y disciplinado entrenamiento. Da igual si es Goluf el troll, Sirini “la bruja”, Saltimón “el enano”; o cualquier otro guerrero que intente destronarme. Todos sucumben a mi gran poder. También dragones, demonios o bestias venidas de todos los confines de mi reino.
En mi lecho pienso en los otros monstruos nunca derrotados. Los que cuando apago el ordenador, me esperan tras la puerta de mi habitación.

Torcuato González Toval

viernes, 9 de diciembre de 2016

Celos de perro fantasma



Celos de perro fantasma

De un certero bocado, le arrebató el pincel y lo mordisqueó hasta dejarlo hecho astillas. El gato recién adoptado, que hacía de modelo, ya corría bufando por el pasillo. 

Torcuato González Toval

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Al natural


Al natural

De un certero bocado, le arrebató el pincel. Desnudo, con él en la boca, correteó a cuatro patas por todo el estudio. Después lo zarandeó con intensos movimientos de cabeza y terminó partiéndolo en dos. Se rascó la oreja con el pie y aulló satisfecho. La pintora no daba crédito. Aquel chico parecía normal y en la agencia de modelos le habían dado muy buenas referencias. Tomó valor y cogiéndolo del brazo lo guió otra vez hacia la posición de posado.
Antes de ponerse de nuevo a pintar se asomó a la ventana para calmarse. Ya era de noche y una espléndida luna llena iluminaba el cielo.

Torcuato González Toval

Foto tomada de la Red

viernes, 25 de noviembre de 2016

Bipolar


Bipolar

No era el mar pero se le parecía. Al igual que este, su carácter cambiaba sin previo aviso. A veces te podías bañar en él y disfrutar de su serenidad, hacer el muerto flotando tranquilamente mientras el sol te bronceaba. Otras en cambio, las tempestades, corrientes y gigantescas olas lo hacían peligroso e imprevisible. Con el tiempo me hice experta navegante, con mi velero surcaba sus aguas sin grandes sorpresas. Con placer los días de calma y con zozobra los de tormenta.
Pero me agoté. Saqué mi nave a tierra y me alejé de su costa. Ahora, cuando a veces vuelvo, lo encuentro cada vez más seco.

Torcuato González Toval

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Los sábados, baño.


Los sábados, baño.

No era el mar pero se le parecía. Tapas de plástico, tacos de madera e incluso el patito de goma, se convertían en galeones piratas. Dos casitas robadas al belén formaban el pueblo costero. Y yo, el monstruo que emergía de las aguas creando el terror.
No solía oír los habituales gritos procedentes del salón, cocina o habitaciones y en caso de oírlos, los mimetizaba convirtiéndolos en la banda sonora de mis juegos.
Hasta que irrumpieron en el cuarto de baño. Se pegaban y arañaban sin parar de vociferar. El forcejeo no duró demasiado, terminó con la cabeza de mi madre bajo el agua. Ahogada en mi mar.

Torcuato González Toval

lunes, 7 de noviembre de 2016

Mis 6 micros 6 para el concurso de la SER de esta semana.


Esta semana la frase para comenzar los micros era "Sigo observando mi trocito de cielo".
Para no variar y como es normal no he sido seleccionado.



Después de mucho tiempo


Sigo observando mi trocito de cielo. Tiene hoy el precioso tono azul y el aire fresco del día que llegué, volviendo a ver a mis padres y a dos de mis hermanos. También me encontré aquí con mis mejores amigos, Andrés  y Josefina, que tuvieron que trasladarse hace bastantes años. Tal como está hoy el ambiente me recuerda mucho a aquellos momentos. Hace mucho de eso y me he puesto muy alegre recordándolo, más de lo habitual. Cuando me llamó Pedro hace un instante me dijo que eso es normal. Ahora tengo que ir a la entrada. Llega un familiar mío muy importante.



Mi mundo


Sigo observando mi trocito de cielo. De vez en cuando alguien coge mi barbilla con las puntas de los dedos y me gira la cabeza para que lo mire. Sonríe y me habla, muy despacio, muy despacio. No entiendo lo que dice y en cuanto me suelta vuelvo a mirar a mis nubes. Logro ver de reojo que el hombre de la bata blanca habla con mamá. Él está muy serio y ella llora.



Seducción estelar


Sigo observando mi trocito de cielo. Si lo miro con mucha concentración al mismo tiempo que pienso en ella, mi energía rebotará en algún astro y le llegará, enamorándola. Ella también está ahora mirándolo. Me dijo: “Todas las noches antes de dormir miramos juntos al firmamento. A él lo conquisté así”. Se refería a su marido. Mi jefe.

Lo dicho, llevo haciéndolo varias semanas y pienso que ya va haciendo efecto. Pero me preocupa que él sospeche algo. Seguro que son imaginaciones mías pero me mira raro y siempre está pendiente de lo que estoy haciendo. Nunca había estado tan amable.



Mi niña


Sigo observando mi trocito de cielo tumbada en la hierba del jardín. A la derecha veo a la bisabuela Juana. ¡Menudos tirones de pelo me daba al peinarme! Un poco más cerca están los abuelos. ¡Cómo me mimaban! En el extremo izquierdo, mamá y papá parecen abrazarse con sus rayos. ¿Será porque se marcharon casi al mismo tiempo? A él lo mató la tristeza. Latidos y respiración me avisan de que cierre los ojos. Antes, dirijo la mirada hacia el centro. La estrella más radiante del firmamento me está esperando.


Ilusiones nocturnas

Sigo observando mi trocito de cielo. Pequeño y casi sin estrellas pero es mío y cuando un meteorito lo cruza ilumina todo el espacio. Imagino entonces que al desintegrarse suelta miles de partículas mágicas. Algunas me alcanzan haciéndome volar. Planeo por encima de los tejados, montes, lagos, ríos y mares. Llego a sentir incluso que me zambullo en alguno para refrescarme.
Si, este pequeño firmamento que abarca mi ventana me produce enormes sensaciones. Lo malo es que al darse cuenta de que me paso las noches en vela me han recetado unas pastillas para dormir. No quiero tomarlas pero el carcelero me obliga.


Crisis


Sigo observando mi trocito de cielo. Así llamo a mi niña que duerme serena, arropada por su vieja mantita de estrellas, nubes y lunas. Aparto su flequillo mínimo para besarle la frente. Los dos sonreímos. Julio y Marta son un poco mayores, por eso no duermen todavía. Están de pie junto a su madre. Al abrazarlos mi cara se humedece con sus lágrimas. “No te vayas papi”, imploran. Me reincorporo mirando a los policías para que me dejen despedirme de mi mujer. Pongo en su mano un papelito que contiene una importante información. No se percatan. Después le susurro: “Ya no pasaréis más penurias ”.


Torcuato González Toval

jueves, 20 de octubre de 2016

Quemando ataduras


Quemando ataduras

Cuando se prendieron las cortinas de la cocina, mi primer impulso fue intentar apagarlas pero no lo hice. Respiré liberada viendo como ardían esas telas horribles, bordadas por la madre de mi marido. Como siempre, él no se enteró de nada, seguía durmiendo en el jardín.
Cuando el fuego se consumió fui sacando todas las cosas que mi suegra me había ido endosando durante años. Empapé de gasolina la montonera de objetos ante la mirada adormilada de mi esposo.
Tras lanzar la cerilla volví a la casa para ver la hoguera desde allí, pero con la ventana cerrada.
Así me evité escuchar sus desagradables alaridos.

Torcuato González Toval 



Segundo de los dos aportes para Relatos en Cadena de la SER. Frase de inicio: Cuando se prendieron las cortinas de la cocina 

lunes, 17 de octubre de 2016

Amor y amistad


Amor y amistad.

Cuando se prendieron las cortinas de la cocina, ni te percataste. Estabas en el recibidor a punto de salir, absorto en tus tormentosos pensamientos. “Maldita. Ya no volverás a engañarme ”.
Tu amigo, que había visto las llamas desde la calle ya golpeaba la puerta con ambos puños. No tardaste en abrir y apuntarle con el revólver.
Quedó paralizado señalando con el brazo extendido el interior de la casa. Vio entonces a tu mujer muerta en el suelo.
Sin volver a mirarte musitó sus últimas palabras. “Fuego”.

Torcuato González Toval

Primero de los dos aportes para Relatos en Cadena de la SER. Frase de inicio: Cuando se prendieron las cortinas de la cocina

miércoles, 12 de octubre de 2016

Sabores


Sabores

Poco antes de que los domingos fueran amargos eran días llenos de sabor. Dulces en los momentos que abrazados paseábamos por la playa. Salados al zambullirnos en sus aguas haciendo que las gotas de mar danzaran con la saliva de nuestras bocas al besarnos. También eran picantes cuando con insinuaciones, roces y miradas de vuelta a casa nuestra líbido crecía. Incluso ácidos en el clímax de la batalla sexual. 
Pero me faltaba un sabor y llegó de golpe a mi boca cuando ella abrió la suya. Fue como si masticara unas aceitunas verdes y su zumo me inundara hasta el alma.
"Amor, tengo algo importante que contarte".

Torcuato González Toval


Otro aporte al concurso de la cadena SER, Relatos en cadena. La frase de inicio de esta semana era: Poco antes de que los domingos fueran amargos

jueves, 6 de octubre de 2016

Escena del crimen


Escena del crimen

Intentó huir pero resbaló en el charco de sangre.

Torcuato González Toval

lunes, 3 de octubre de 2016

Buen amante oral


Buen amante oral


Provocaba orgasmos sin una palabra.


Torcuato González Toval
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I Concurso de microrrelatos El Microrrelatista 2011

Para saber de que va la cosa pinchad AQUÍ y si queréis comentar cualquier cosa, me lo comentáis en elmicrorrelatista@gmail.com.

Acabó el plazo, el día 10 de marzo se podrán leer todos los micros presentados a concurso.

El Microrrelatista

Genial ilustración de Daniel Galantz, cedida para la cabecera de El Microrrelatista.

Lectura de micros en La Palma, contra la violencia doméstica.

Aquí abajo tenéis un enlace de un trabajo de titanes realizado por Ana Vidal, mi querida Anita Dinamita del blog Relatos de andar por casa. El día 25 de noviembre se celebró el día contra la violencia de género y Ana, en su isla, La Palma, movió cielo y tierra para organizar una lectura de microrrelatos. Tuve el honor de ser uno de los elegidos al lado de otros magníficos textos de compañeros blogueros. La lectura la realizaron por orden: Salva, Ana Vidal, Pablo y Su. Estoy muy contento.

Para leer todos los microrrelatos pichad AQUÍ

El sonido es flojo así que subid el volumen a tope.

Cienmanos - Micronovela colectiva

GRACIAS POR EL PREMIO, GLORIA

EspaInfo: buscador de España

Gracias Tinta Roja.

Premio que me otorga Carmen Silza

Premio que me otorga Carmen Silza
Muchas gracias paisana

Metáforas poéticas