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REC & ROLL

 MARIO BREUER
1ra. Edición: 2017
Editorial: Aguilar
Prólogo:
Andrés Calamaro

"UNA VIDA GRABANDO EL ROCK NACIONAL"


Breuer es una marca registrada en el rock nacional.
Ha sabido crear, con los músicos más emblemáticos de la Argentina, el sonido característico de artistas y discos a los que su huella sonora les debe su personalidad.

En este libro se cuentan las historias de esas grabaciones, y también la de la industria discográfica argentina y los cambios que ésta atravesó en las últimas cinco décadas, más tips y datos para quien quiera profundizar acerca del sonido y sus secretos.
Incluye un exhaustivo diccionario en el que Breuer explica todos los términos técnicos vinculados con el sonido, la grabación y el mastering.

DEL PRÓLOGO DE ANDRÉS CALAMARO...

"Cumplí mis 17 años en el estudio de la calle Perú con Mario Breuer, Beto Satragni, Amílcar Gilabert y Jorge Da Silva. Esa madrugada fuimos con Mario a comprar medialunas tibias.
Tiempo después nos encontramos en una esquina de la Avenida Santa Fe. Yo tenía pensado viajar a Los Ángeles con Bob Wilkinson, un cantante bilingüe que había conocido en Beccar, en la casa del contrabajista Pablo Aslan. Y viajamos.
Un día, mientras miraba instrumentos en un negocio de música, conocí a un guitarrista que vendía porro en Venice; entonces estacionó una limusina afuera y entró alguien de parte de Stevie Wonder para comprar una pandereta.
No sé si no tocamos en un hotel Holiday Inn con Bob o con el guitarrista del porro. Mario estaba estudiando ingeniería de sonido en la Universidad de Los Ángeles y trabajaba instalando pasacasetes en West Hollywood.
Ya no recuerdo si me había dejado una dirección o un teléfono, pero aparecí por donde vivía. Y allí fue donde compartimos sueños que se sueñan en voz alta y despiertos, que compaginábamos con mis habituales compras de discos -eso que ahora se llama vinilo- y las clases de Mario...
Luego grabamos juntos mis primeros demos con Gringui Herrera y Julián Petrina, el primer demo, los discos de Los Abuelos de la Nada en el Estudio del Jardín y mis primeros cuatro solista. Es decir, todo; hasta que me vine a Madrid para reformularme como Los Rodríguez.
 

Mario es un hermano para mí.
Mi madre lo quiere y siempre pregunta por él. Todo lo que hicimos juntos lo pensamos (atrevidos) alguna vez y -ahora creo- era nuestra única posibilidad (en el mundo), pero una que no se nos iba a ir de las manos.
Redoblamos esfuerzos para producir buenos grupos en la segunda mitad de los ochenta: la sociedad funcionó perfectamente. Aún hoy los discos de Los Enanitos Verdes y Don Cornelio y la Zona suenan estupendo, perfectamente actuales y poderosos, con muchos detalles y con ese gran sonido que Mario ofrece porque ama la música y graba con corazón y cabeza.
Se puede decir, sin exagerar, que Mario define el sonido 'bueno' de los ochenta, el que sí suena bien. Dicho esto con mucho afecto por Amílcar y Da Silva, los maestros.

Yo me fui (o me vine) a Madrid en septiembre de 1990, Mario terminó su peregrinación en los estudios de la calle Segurola y se instaló en su casa natal, estudio que después trasladó una, dos y hasta tres veces. Sin dejar de grabar, de enseñar y de sonar muy bien.
Aún a pesar de aquella juventud, que nos encontró experimentando con ácido lisérgico y probando los porros hawaianos y los primeros indoor, sentimos que no pasó el tiempo. La diferencia es que las nieves del tiempo platearon las barbas de Mario, que está más flaco, que ya no maneja aquel Chevrolet Corvair que compró de segunda mano por trescientos dólares.

Volvimos a grabar cuando estaba instalado en mi estudio-hogar, hicimos sonidos de conciertos en vivo importantes y conservamos una amistad que no se dobla ni se rompe.
Qué privilegio presentar a mi gran amigo y actual maestro de las grabaciones de discos."

MI BANDA SONORA

 LITTO NEBBIA

1ra. Edición: 2017
Editorial: Aguilar
Prólogo: Andrés Calamaro
 

“Una bella lección de pureza y de lucidez de conceptos frente al concierto cultural, una toma de conciencia para hacernos más puros y fuertes mientras leemos la historia, el recuerdo y la convicción del autor.”
Andrés Calamaro

Apasionado y muchas veces polémico, Litto Nebbia cuenta todo.
A cincuenta años de "La balsa", el pionero del rock nacional ha sido el primero en no tener ningún prejuicio con los géneros musicales, cruzando el rock con el jazz, la música popular brasileña, el folklore, el bolero, y animándose a aventuras nunca antes atravesadas.

Tan inclasificable como su autor, “Mi banda sonora” enhebra, como un soundtrack, las escenas de su propia historia de vida, las de sus discos y canciones, sus amigos, sus películas y compositores favoritos, sus giras y sus opiniones personalísimas.

Algunos de los temas más famosos, que han marcado la historia del rock nacional, pasan por estas páginas: "El rey lloró", "Viento, dile a la lluvia", "Rosemary", "El otro cambio, los que se fueron", "Nueva zamba para mi tierra", "Quien quiera oír que oiga" y "Sólo se trata de vivir".
Y con ellos, miles de recuerdos, sueños y pasiones convierten a este libro en una obra que se proyecta al futuro.


 El Autor:
Litto Nebbia nació en la ciudad de Rosario en 1948.
Durante su larga trayectoria como compositor e intérprete de música popular ha creado casi mil canciones -muchas de las cuales se han transformado en clásicos-, pero también ha realizado arreglos para orquesta de cámara y banda sinfónica, y soundtracks para películas y obras de teatro.
Hizo giras por todo el mundo y grabó cientos de discos, como solista, invitado, productor o arreglador de otros artistas.
Fundó y dirige el sello independiente Melopea, y ha ganado premios nacionales e internacionales.

CORAZONES EN LLAMAS (Reedición actualizada)

LAURA RAMOS - CYNTHIA LEJBOWICZ

1ra. Edición: 1991
2da. Edición: 2016
Editorial:
Aguilar
Prólogo: Sin pròlogo


 El emblemático libro “Corazones en llamas. Historias del rock argentino en los 80”, de las periodistas Laura Ramos y Cynthia Lejbowicz, un retrato a fondo de los protagonistas de la década más desfachatada, efervescente y consagratoria del rock local, vuelve a librerías argentinas en una nueva edición corregida y actualizada, 25 años después de su publicación original.
La fotografía de tapa que corrió por cuenta de Alejandro Kuropatwa capturó el derroche de actitud de Charly García, Fito Páez, Gustavo Cerati y Fabiana Cantilo, mirando a cámara con poca modestia, todos alrededor de un sofá rojo, imagen emblemática que quedó impregnado en la retina de una generación completa que descubrió de una vez y para siempre los entretelones de sus ídolos locales.
Las autoras lograron diseccionar, en estas páginas, como nunca nadie antes, las figuras más talentosas del rock vernáculo de los 80, a quienes se los puede ver a fondo, como en una radiografía, seres tan sólidos como vulnerables, tan intensos como encantadores.
 

La movida de los '80.
Anécdotas del rock and roll argentino nunca antes contadas.
Una historia novelada de la última década con testimonios de los protagonistas y una rigurosa cronología de los hechos más relevantes en el rock, en el país y en el mundo.

 Las autoras junto a Cerati y Charly Garcia en la
presentación del libro en 1991

Los protagonistas: Charly García, Fito Páez, Gustavo Cerati, Fabiana Cantilo, Luca Prodan, Indio Solari, Federico Moura, Las Baby Scuits, Juanse, Andrés Calamaro, Richard Coleman, entre otros. Los escenarios: Café Einstein, Stud Free Pub, La Esquina del Sol, Zero, bar María Castaña en Hurlingham, casa de la Diagonal 74 en La Plata, departamento en Soldado de la Independencia al 1600, disco Nude de Miami Beach, Embajada argentina en México, Cemento, Bar Bolivia, Teatro Santa María, salas de ensayo, hoteles, fiestas privadas.

Para muestra…un botón:
Año 1985, en esa época García y Spinetta comenzaron a reunirse con el proyecto de hacer música juntos.....Un día Spinetta fue con una combi y los equipos a buscar a García para grabar un programa de televisión.
Comenzaron a cantar "Rezo Por Vos".
"Y queme las cortinas y me encendí de amor...".
Un asistente interrumpió para avisar que Charly tenía una llamada telefónica urgente: su casa se incendiaba.
Entre el furor y la desesperación, alcanzó a escuchar que Spinetta le decía:
- Loco, la culpa la tengo yo.
- Cállate tarado - sonrió Charly.
Luego en la exasperación, hizo volar un cenicero por el aire.

Cuando llegó al departamento descubrió que, además, le habían robado veinte mil dólares.
Ese día, con la casa entera chorreando agua, los 15 bomberos que habían apagado el fuego, se desnudaron, dejándose puestos cascos y calzoncillos para que Charly los revisara.
-No jodais mais- les dijo, riendo entre lágrimas.

RADA

RUBEN RADA - FERNANDO PELAEZ

1ra. Edición: 2014
Editorial: Aguilar - Ediciones Olimpica
Prólogo: Litto Nebbia

En las 270 páginas de Rada, la publicación de tapa dura y fotografías a blanco y negro que Alfaguara pone a disposición de los lectores, el icónico músico uruguayo revela jugosos detalles de su carrera musical, de forma cronológica, en primera persona y con el buen sentido del humor que lo caracteriza.
Pero no lo hace solo: en el relato se entremezclan otras voces conocidas. Hugo Fattoruso, Litto Nebbia, Eduardo Useta, Urbano Moraes y Andrés Arnicho participan en la reconstrucción de época y en los detalles anecdóticos, aunque no son los únicos.

Rada dedica el libro a su esposa Patricia Jodara. "En estos últimos treinta años y no sé cuántos discos, siempre me acompañó una gran mujer. Dicen que detrás de una gran mujer siempre hay un gran hombre. Eso es lo que hizo Patricia conmigo: transformarme en un gran tipo, además me ayudó a crecer como artista". Y hace referencia a sus hijos Lucila, Matías y Julieta: "sin ellos, ni a la esquina, los amo".

Sin embargo las páginas, atravesadas inevitablemente por sucesos personales, se centran sobre todo en su trayecto musical a lo largo de los años, casi en formato documental para cine o televisión. Peláez presenta la escena y el contexto y da pie a Rada que se adueña del relato. El cuadro por momentos se abre para incorporar la opinión de terceros.

El primer capítulo es un viaje hacia el pasado: "Ese día cumplía siete años y no llegaba a comprender cabalmente la razón de tanto revuelo. Su hermano mayor, su mamá, su tía y vecinos de la vuelta discutían por esa bendita radio, grandota y fea, que era casi imposible de escuchar".

El artista inmortaliza detalles de su niñez vivida en la pobreza económica. Nació en la calle Tacuarembó esquina Isla de Flores y al poco tiempo se mudó al Parque Batlle. "Mi sueño era ser jugador de fútbol", confiesa. Y lanza frases conmovedoras como: "la vieja es grandiosa" (refiriéndose a su madre Carmen María) y se ensombrece al referirse a su padre Raúl.

"La música se instaló en mi vida con la radio", explica en la página 26 dándole valor extra a las primeras líneas reseñadas.

No todos saben que Rada se las rebuscó antes de dedicarse a la música "plumereando" todas las mañanas las butacas del cine Premier, que estaba ubicado en Larrañaga y Avenida Italia o que trabajó como mensajero en la oficina del Telégrafo que estaba en las calles 14 de Julio y Rivera y que fue durante ese período que inventó "los telegramas cantados". "Iba a la casa del tipo y se lo cantaba haciendo el ritmo arriba de una mesa o con las palmas. La fama corrió rápido y algunos pedían telegramas por gusto para que yo fuera a cantar", comenta en el libro.

Su paso por Los Hotblowers, Totem, Opa, El Kinto, su vínculo con Los Shakers, el candombe y las distintas etapas de su carrera solista, incluida su incursión en el rubro infantil gracias a Horacio Buscaglia, son capítulos imperdibles. "Con Opa, Hugo no me dejaba cantar Malísimo, la quería cantar él y chau. Había quedado tan colgado con el tema, que lo quería hacer a su manera y no me la dejaba cantar. Su versión era insuperable, pero después de Opa me pude sacar las ganas de hacer una versión más rockera, porque era tan raro lo que hacía el Hugo en Opa que no se puede creer. La letra de Malísimo trata de la omnipotencia frente a una mujer", agrega.

Sobre el final, el creador de Las Manzanas desliza que no es adinerado: "Lo que tengo es trabajo". Y que su mayor riqueza es la familia y "los que siempre están". "El trabajo que tengo se basa en que conquisté un montón de cosas". 
Todo eso que narra con detalle en este libro.

PAPPO - EL REY DEL BLUES

INVESTIGACION DIARIO "LA NACION

1ra. Edición: 2006
Editorial: Aguilar
Prólogo: Sin pròlogo

Norberto Napolitano, Pappo, fue uno de los más grandes guitarristas y un mito del rock nacional.
Comenzó su carrera como integrante de Los Gatos, de los primeros Abuelos de la Nada y de La pesada del rock and roll.

Fue líder de Pappo's Blues, convirtiéndose tempranamente en la figura del rock duro en Argentina; y en los ochenta, formó Riff, una banda más cercana al heavy metal.
Pero su pasión por el blues le dio trascendencia internacional.

Compartió escenarios y grabaciones con la gran figura estadounidense del género en aquella época, B. B. King. y, cuando se produjo su trágica muerte, tenía agendadas varias fechas para actuar en los Estados Unidos.

De él dijo Andrés Ciro, cantante de "Los Piojos": "En un mundo en el que siempre sobraron los mentirosos y charlatanes, él era el mejor guitarrista de blues. Y en el blues no es posible mentir".

La coherencia entre su vida y su búsqueda artística lo convierten en una de las figuras paradigmáticas del rock nacional.

MARTROPIA

JUAN CARLOS DIEZ

Conversaciones con Spinetta

1ra Edicion: 2006
1ra Edicion: 2013
Editorial: Aguilar

"Martropía, conversaciones con Spinetta" es el nombre del libro en el que el periodista Juan Carlos Diez condensa cinco años de encuentros personales, ensayos y grabaciones compartidas con Luis Alberto Spinetta, que le sirvieron al autor para sumergirse en el sensible universo del artista y mostrar su costado más íntimo.

Entre otras curiosidades que cuenta el libro, figura que el tema "Penumbra", registrado en 1993 en "Fuego gris", es anterior al clásico "Muchacha ojos de papel" compuesto en la adolescencia. Y anécdotas como aquella en que invitado a tocar por Astor Piazzolla, Spinetta se sintió opacado por la inseguridad y decidió no aceptar.

"Martropía" bucea también en los pensamientos y sentimientos de uno de los íconos de la música argentina. Cosas que ni sus fanáticos conocen: ¿alguien sabía que "Golondrinas de Plaza de Mayo" es un tema que no toca hace años por el tipo de afinación de la guitarra (abierta y difícil de reproducir)?, ¿o que "Será que la canción llegó hasta el sol" lo compuso de un tirón porque quería una canción de cuna para sus hijos y los del fotógrafo Eduardo "Dylan" Martí?, ¿y que aún no sabe que significa "La herida de París"?.

Diez conoció al "Flaco" hace 15 años a través de un amigo íntimo que tienen en común y después de una década decidió embarcarse en este proyecto. "Quería saber quién era aquel que construía ese andamiaje flotante de letras, poesía y música, y luego poder transmitirlo y plasmarlo en un libro", evocó el periodista en una entrevista con la agencia Télam.
Indudable seguidor de Spinetta, Diez recordó que la primera vez que se acercó al artista lo hizo con intenciones de hacerle "algún tipo de entrevista, pero eso fue sólo un punto de partida. Pasó el tiempo y en mayo del 2001 lo llamé con toda la pretensión de hacer el libro".
Y si hay algo que no se disimula en "Martropía" es el compromiso que tuvo Spinetta con este libro, donde habla entre muchas otras cosas de la relación de sus hijos con su música, de su admiración por Los Beatles, Manal y Piazzolla, de su visión sobre el tango, de cómo fue cambiando en el tiempo su proceso de composición, del contenido de muchas de sus letras, de su misión como artista y del amor que le dieron sus padres.
"Me acuerdo que fui a tomar unos mates con él y que en ese momento estaba trabajando en la mezcla de 'Silver Sorgo' -continuó-. Lo fui a ver con una idea muy precisa aunque pensaba que me iba a decir que no, pero se entusiasmó inmediatamente y ahí mismo empezamos a armar el libro".
En cuánto a cómo fue estructurando "Martropía" -definida como el estado de ensueño producido por la visión de puentes amarillo y el vértigo que sobreviene al cruzarlos-, cuya sugerente tapa fue ilustrada por el mismo Spinetta, Diez contó que primero determinó cuáles eran las temáticas que iba a abordar y después empezó a elaborarlas.
"Ibamos y volvíamos, fueron muchos encuentros en años, no agotábamos el tema en una reunión. Fuimos rescatando cosas, desechando otras. El se involucraba y cuando una idea no había quedado muy clara la retomábamos hasta quedar conformes. Hay un fuerte trabajo de edición", resaltó.
"Mi intención era mostrar el sentido de oportunidad del artista, de casualidad y causalidad, era tratar de meterme atrás del andamiaje y hacerlo de una manera comprensible", sintetizó el periodista que a lo largo de su carrera se desempeñó como colaborador en las revistas La Maga, Cosmopolitan y Noticias y que actualmente es redactor de Clarín Zonal.

En todo momento, Diez destacó la importancia de la libertad con la que fueron encaradas esas charlas, algo que permitió la apertura de puertas impensadas y que se materializaron, por ejemplo, en el curioso capítulo dedicado a los animales, en el que Spinetta llegó a decir: "el tucán es manifestación de Dios" o "la música se parece más al animal que al hombre".
"Cuando desgrababa en mi casa, a veces me daba cuenta que tenía mucho material sobre determinado tema y la fauna -muy presente en su lírica (desde los elefantes hasta las boas)- fue un disparador para hablar de otro montón de cosas como el perdón, la culpa y la condición humana".
Infinitas grabaciones en casetes y apuntes que le sirvieron al autor como "hojas de ruta" constituyeron la materia prima de un trabajo que Juan Carlos Diez fue estructurando, con la paciencia con la que un músico aborda la grabación de un disco.
"En algún punto abordé al libro musicalmente, como si fuese un disco. Yo ya tenía 'los 10 temas del álbum', pero para redondearlo laburaba más un arreglo en uno o pensaba agregarle otras voces en otro, porque la canción y la letra ya estaban listas", comparó.

El periodista, que también se dedica a la música, va guiando al lector para acercarlo a la intimidad del hombre que a los 15 años compuso la memorable zamba "Barro tal vez" en un itinerario de 35 años, signado por la magia y el talento pero también por "mucho trabajo".
"El talento es el hombre en libertad, nace en cualquier persona que se sienta capaz de volar con sus ideas", es una de las definiciones que Spinetta desgrana en el texto.

Para redondear este concepto abarcativo, porque "mi idea no era hacer un libro sólo para sus fans", acotó Diez, "Martropía" contiene la discografía completa del artista -en total cuarenta placas- y las letras de muchas de las canciones mencionadas en el libro.
Se consigue en todas las librerias


EDICION 2013
Felizmente, tras un período tolerable de inexistencia, Martropía se reeditó y fue presentado –el mismo día que Spinetta cumpliría 64 años– el Bar La Perla (Rivadavia al 2800).
“Hoy, a la luz de la aciaga realidad de su partida, el libro cobra otro sentido. Para mí, es una manera de volver a él y a sus visiones del mundo, del arte y de la vida. Una forma de volver a conversar con él y sentirlo siempre cerca. También, en la relectura, se puede descubrir una nueva mirada, tal la profundidad de sus reflexiones".


La reedición de Martropía contiene algunas novedades respecto de la original.
Entre ellas, un texto de Diez, a modo de agradecimiento y homenaje al Flaco, llamado “Tanto”; una discografía actualizada por Iris, el disco que Spinetta grabó con el trío Los Amigos (Rodolfo García en batería y Daniel Ferrón en bajo) poco antes de dejar este mundo y un nuevo diseño de tapa, que respeta el dibujo original –hecho por el mismo Spinetta– y el deseo primigenio de Diez, que era el de poner precisamente un dibujo y no una foto.  

“El Flaco me hizo tres. Uno más lindo que el otro y bien diferentes entre sí. El tema es que él no quiso elegir uno, sino que me hizo elegir uno a mí. Me puso contra las cuerdas, y bueno, elegí a este ser
EDICION 2018
tan particular de la tapa con esas orejas-parlantes que escuchan los sonidos de todo el universo y los proyectan. Y que tiene mirada, nariz y boca humanas. En fin, creo que el libro es un testimonio de la riqueza espiritual e intelectual de Spinetta; de su personalidad tan envolvente y profunda. Su propia obra, sus canciones, fueron las llaves para abrir ese mundo. A partir de ellas surgían sus reflexiones y la hondura de sus pensamientos ligados a este ‘andamiaje flotante de música y lirismo’, que había creado. Así lo intenté definir”.

Debido a la aceptación y buenas ventas de este hermoso libro, se volvió a editar esta tercera edición en 2018