La primera vez que tomamos ancas de rana, fué en la Cafetería Píccolo, en la urbanización dónde vivíamos hace 9 años, a escasos 2 kms. de Santiago de Compostela. Allí, nuestro amigo Eduardo las hacía riquísimas y con la experiencia de muchos años ante los fogones.
No son muy habituales en la cocina española, pero si tenéis ocasión, os recomiendo que las probéis. Su sabor recuerda muchísimo al sabor del pollo.
ANCAS DE RANA: A LA PLANCHA Y REBOZADAS
No os parecen bailarinas de can-can?
1/2 kilo de ancas de rana (congeladas)
2 dientes de ajo
sal
perejil
aceite de oliva virgen
harina
1 huevo
pan rallado
Una vez descongeladas las ancas y bien escurridas las adobamos con una picada de ajo, sal y perejil. Las ponemos en una fuente cubiertas con aceite de oliva para que se impregnen bien de los sabores y las dejamos una hora macerando.
Pasado este tiempo, hay que escurrir muy bien las que vamos a rebozar( más o menos la mitad). Las pasamos por harina, huevo batido y pan rallado.
Luego las freímos en abundante aceite bien caliente y cuando tengan un color doradito, las escurrimos sobre un papel absorbente.
El resto de ancas, van directamente a la sartén caliente y en muy pocos minutos están listas.Servimos bien calientes.
Espero que sólo veáis unas ancas de rana rebozadas.........