Apreciados amigos y amigas de la Cartelera Turia,
soy un asiduo y entregado lector de vuestra publicación, prácticamente desde que vivo en Valencia (ya van más de 10 años). A través de vuestras páginas he podido conocer más profundamente la realidad valenciana. Un paisaje muchas veces duro y difícil, plagado de personajes sin escrúpulos, entregados al arribismo desenfrenado, a la ignominia más burda y ofensiva. Pero también y sobre todo una tierra y unas personas de una calidez y una dignidad sin par, unas gentes llenas de talento y de creatividad, de gusto por la vida, de orgullo popular y de una gran responsabilidad.
Semana tras semana vengo asistiendo al irreverente y descarnado retrato de la sociedad valenciana que realizáis desde vuestra publicación. Muchas veces dibujando un panorama sombrío y decadente de los partidos de izquierdas, llamados a atender las peticiones de regeneración democrática de una parte importante de la sociedad valenciana. Llamadas que parecen caer en saco roto, ya que muchos de ellos demuestran una asombrosa dejadez de función, aliñada con una falta total de altura de miras, de generosidad, de compromiso y de liderazgo.
Sin embargo, soy de la opinión que machacar y ensañarse una y otra vez contra ellos, por un lado es injusto hacia los que nos estamos comprometiendo en la tarea de transformación y regeneración de los partidos. Y, más importante, se corre el riesgo de ahondar en el drama y extirpar definitivamente las ganas a un sector de la población que todavía creemos que es posible ver la luz al final de túnel.
La autoflagelación es uno de las tratos distintivo de la izquierda sociológica, que tiende a refugiarse en las lamentaciones y en el absentismo social y político. La crítica es necesaria y fundamental, máxime cuando tiene fundamento, como en el caso que nos ocupa. Pero disparar con metralla contra el mismo blanco, cuando es de sobra conocido su desamparo, quizás no contribuya a que sea capaz de ponerse al abrigo, capear el temporal y embastar una respuesta solvente. Pienso sinceramente que en los momentos más complicados es cuando se requiere una actitud positiva, para ilusionar y activar a la ciudadanía para regenerar y reformar los partidos.
No se me mal interprete: no pido complicidad ni silencio, tan solo unas formas más positivas, menos plúmbeas y tremendistas, que devuelvan las ganas de comprometerse y trabajar para devolver la esperanza a aquellos que la han perdido. Y de paso evitar que los que estén a punto, no se lo dejen todo y se vayan a su casa. No nos lo podemos permitir, sobre todo en estos momentos decisivos para el futuro de Valencia y el País Valencià.
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14 de febrero de 2011
Querida Turia, seamos más positivos!
Esta carta se ha publicado en la sección Cartas a Spectra de la Cartelera Turia de esta semana.
9 de noviembre de 2010
La (Contra)Reforma de las Grandes Vías*
La época de crisis no es tal si el dinero que necesitas no es tuyo. Eso debe haber sido más o menos el razonamiento de doña Barberá y su fiel escudero Bellver. Ni cortos ni perezosos, a escasa distancia de las lágrimas de cocodrilo por el enésimo maltrato de ZP, que parece que a la pobre alcaldesa no la deja endeudar...; sin mediar un debate serio, en un clásico pensat i fet, ha recurrido a los fondos del segundo PlanE, para aprobar la reforma del Jardín Interior de las Grandes Vías. Para presuntamente proteger los árboles del exceso de contaminación que reciben a diario por el intenso tránsito de vehículos.
Imagino por donde irán vuestros pensamientos, pero aunque me cueste defraudar vuestras expectativas y a pesar de congelar vuestros frotamientos de manos, los tiros no van en la dirección que cualquiera con dos dedos de frente hubiera considerado como la solución más razonable y adecuada. La reforma no pretende limitar el tráfico de automóviles! Nada de nada, de ninguna de las maneras....
La reforma es mucho más ambiciosa, con un presupuesto más elevado tal y como se corresponde a una obra que promueve el Ayto. de Valencia. Se ha pensado en grande, se ha recurrido a la última tecnología y se ha pagado también en grande: casi 5 millones de euros nos costará este nuevo proyecto megalómano (eso si, pagado con fondos estatales, "para que se joda Zapatero", Barberá -previsiblemente- dixit).
Nanotecnología, fotocatalizadores, radiaciones ultravioleta, baldosas absorbentes; se han vertido ríos de tinta y el boca a boca ha hecho correr la noticia como la pólvora del mismo Caballer. Se han podido ver más de uno y más de dos ciudadanos boquiabiertos en el medio del Jardín de la GV Marqués del Turia, impávidos ante el peligro de caídas repentinas de excrementos de la avifáuna que allí mora. Confiamos que esa emoción desatada, ese nuevo gran reto alcanzado por este gobierno interino, no se vea empañado por nuestro escepticismo y nuestra preocupación ante esta nueva costosa megalomanía.
La contaminación afecta a los árboles, pero también a las personas que hacen su vida alrededor de las Grandes Vías (y de las otras vías de gran capacidad que rodean la ciudad). Esa situación muy perjudicial para la salud de valencianos y valencianas, debería ser de máxima prioridad para un equipo de Gobierno que debería tener entre sus prioridades el bienestar de sus conciudadanos. Sin embargo el gobierno Barberá no tiene empacho en levantar una tecnológica cortina de humo, recurriendo a cachivaches de toda índole, para evitar ir a la raíz del problema: el exceso de coches que transitan a diario por la ciudad de Valencia. Un hecho incontestable, certificado con preocupación por la Conselleria de Infraestructuras; un hecho que necesita de voluntad política clara para aprobar un Plan de Movilidad Sostenible: para apostar por un modelo de movilidad basado en un transporte público muy eficiente; para promover el uso generalizado de la bici (la contra-reforma, por cierto, olvida un más que necesario carril bici); para peatonalizar y humanizar amplias zona de la ciudad.
Esa ciudad soñada, está a nuestro alcance, mucho más de lo que las pintorescas ocurrencias de un Bellver y una Barberá quieran que veamos. Nosotros, cada vez que pensamos en nuestra amada Valencia, recordamos las palabras de nuestro querido Francesco Tonucci: “Si la ciudad está a la altura de los niños, lo estará a la de todos”. Porque “el niño es un estupendo indicador de la calidad ambiental de una ciudad: en las ciudades saludables y hermosas, juegan en la calle”.
*Publicado en Levante-emv
14 de enero de 2010
Retos verdes para el 2010*
El primero y fundamental reto, después del decepcionante varapalo de la reciente conferencia de Copenhaguen, es la aprobación de un acuerdo vinculante de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, que estabilice la subida de temperatura en 2º y evite así los efectos perversos del Cambio Climático planetario, algunos de ellos ya muy evidentes. Es una asignatura fundamental que condicionará el devenir de las condiciones de vida y de las sociedades humanas en el futuro inmediato. Un reto verde global que atañe a todos los territorios de todos los continentes, en el cual es posible y necesario incidir en el marco local, con medidas enfocadas a optimizar los recursos disponibles.
En ese contexto, en el ámbito del País Valencià se antoja indispensables aprobar una Estrategia Territorial Sostenible, que evite más agresiones al deteriorado territorio y que promueva un urbanismo compacto, propiciando efectos virtuosos como la reducción de infraestructuras viarias en beneficio del transporte ferroviario. Así como la eficiencia energética y la producción mediante fuentes renovables; la administración racional y ecológica de los recursos hídricos, según la Directiva Europea Marco del Agua, con la adopción de los planes de cuenca que preserven el estado ambiental de los ríos valencianos (Xuquer, Segura, Turia,etc..) y de los humedales (l'Albufera, Rabassa, Salinas Santa Pola, etc...). El cierre de la Nuclear de Cofrents es otro de los grandes retos verdes para el 2010, una industria peligrosa, cara y perfectamente prescindible, que se acerca al final de su vida útil. Frente a la crisis del campo, más agricultura ecológica y veto a los transgénicos.
Finalmente, promover un decrecimiento sereno, que diría Serge Latouche, para vivir mejor con menos.
*Publicado en el Suplemento Bio de El Mundo
En ese contexto, en el ámbito del País Valencià se antoja indispensables aprobar una Estrategia Territorial Sostenible, que evite más agresiones al deteriorado territorio y que promueva un urbanismo compacto, propiciando efectos virtuosos como la reducción de infraestructuras viarias en beneficio del transporte ferroviario. Así como la eficiencia energética y la producción mediante fuentes renovables; la administración racional y ecológica de los recursos hídricos, según la Directiva Europea Marco del Agua, con la adopción de los planes de cuenca que preserven el estado ambiental de los ríos valencianos (Xuquer, Segura, Turia,etc..) y de los humedales (l'Albufera, Rabassa, Salinas Santa Pola, etc...). El cierre de la Nuclear de Cofrents es otro de los grandes retos verdes para el 2010, una industria peligrosa, cara y perfectamente prescindible, que se acerca al final de su vida útil. Frente a la crisis del campo, más agricultura ecológica y veto a los transgénicos.
Finalmente, promover un decrecimiento sereno, que diría Serge Latouche, para vivir mejor con menos.
*Publicado en el Suplemento Bio de El Mundo
29 de octubre de 2009
Ha asumido la construcción los valores de la edificación sostenible?*
PAI Nou Mil.leni de Catarroja, quintesencia de la insosteniblidad
En los últimos años ha habido tímidos y limitados avances, gracias en gran medida a un puñado de constructores y de ciudadanos que han asumido el reto de impulsar construcciones ecológicas y sostenibles. Sin embargo representan una minucia inapreciable frente a las 4,5 millones de viviendas construidas en la última década en España.La demora en la aprobación del nuevo Código de Edificación, aprobado en marzo 2006, que introduce mejoras sustanciales en las pautas constructivas, ha echado por tierra la promoción generalizada de la bioconstrucción al calor de boom inmobiliario. Y no solo eso, porque el aluvión de viviendas construidas, a razón de 457.000 al año, ha dejado al descubierto los fallos de una legislación del suelo permisiva, que ha alentado la especulación y las agresiones medio-ambientales. La explosión urbanística ha sido especialmente grave en el País Valencià: cuestionada por muchos sectores sociales y económicos, objeto de varias condenas del Parlamento Europeo, las promociones inmobiliarias han brillado por su carácter antisocial y por su probada insosteniblidad, fruto del consumo exagerado de recursos naturales y por la deficiencias ambientales de las mismas construcciones.
Las modernas técnicas bioconstructivas, que privilegian la eficiencia energética de la vivienda, el uso de materiales reciclados y ecológicos, el reciclaje, son las mejores respuestas a la crisis económica y ambiental en la cual estamos inmersos. Unos valores que en el resto de Europa son la norma: el barrio Simbiocity de Estocolmo, una antigua zona industrial, cuyas viviendas ahorran hasta el último Kw de electricidad y se autoabastecen de energía, gracias a un diseño tecnológico que está al alcance de todos.
*Artículo publicado en el Suplemento Bio de El Mundo
20 de octubre de 2009
Eines
El número 8, que acaba de salir, propone un informe especial sobre la crisis económica, con las intervenciones de Bernard Cassen, José Manuel Naredo, Vicent Soler y otros; el apartado de imagenes ( llamado eisnesgràfiques) recopila las actividades de la reciente Semana de la Movilidad Sostenible a cargo de Valencia en Bici y un artículo mío sobre la necesidad de una verdadera movilidad sostenible para Valencia. Completan el excelente programa artículos sobre el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, las elecciones en Afganistan, un entrevista al poeta Luis García Montero.
Hay que apoyar estas iniciativas, hechas con cariño y mucho gusto, de factura 100% en Valencia (que no todo es Gürtel, joer...!).
18 de septiembre de 2009
¡Valencia, es la hora de la Movilidad Sostenible!*
La Comisión Europea ha consagrado septiembre como el mes de la movilidad sostenible. Desde más de una década promueve la Semana Europea de la Movilidad, que pretende fomentar buenas prácticas de movilidad sostenible. Poniendo a disposición de las ciudades participantes, entre las cuales está Valencia, una series de instrumentos y de consejos para que se lleven a cabo actividades que sirvan para establecer mejoras permanentes durante el resto del año.
En el caso de Valencia esas mejoras son más que necesarias, ya que en los últimos 10-15 años hemos asistido a un notable incremento de la movilidad urbana, debido en gran medida a un importante crecimiento económico y a la notable subida del PIB, que ha implicado un aumento sostenido del parque móvil. Este notable incremento ha inclinado la balanza muchísimo más hacia el automóvil privado que, en medida muy inferior, hacia los transportes públicos colectivos. Esas percepciones son avaladas por un reciente estudio de dos prestigiosos profesores del Departamento de Geografía de la Univ. de Valencia, Josep Vicent Boira y Evarist Almúdever Folch: entre el 1991 y el 2006 en el área Metropolitana de Valencia (Horta Sud y Horta Nord) el número de automóviles se ha multiplicado por dos, pasando de 300 autos por cada 1000 hab. a 690 en el año 2006. Eso supone un incremento en problemas respiratorios, accidentes de diversa gravedad, en gasto de las familias y de los trabajadores, en ocupación del espacio público, incremento de emisiones de gases de efecto invernadero, en ineficiencia del transporte y de la ciudad.
ELS VERDS Esquerra Ecologista Valencia proponemos crear una ciudad con aire limpio, donde sea agradable vivir, los peatones –especialmente niños y ancianos-sean respetados, donde moverse con facilidad y eficiencia utilizando los transportes públicos, en una ciudad tranquila, rica y eficiente. Es por ello que planteamos un debate en profundidad que desemboque en la adopción de inaplazables medidas correctoras. Primera e imprescindible, la realización de "Estudios de Movilidad Sectoriales y Territoriales", que hagan una completa radiografía del estado de las cosas. Segundo, la implantación de Planes de Movilidad Sostenible cuyos objetivos primarios sean: la reducción de los desplazamientos en coche privado; el incremento de las inversiones en las líneas de trenes de metro y de cercanías para aumentar notablemente la frecuencia de paso de las ya existentes (para que como mínimo sea inferior a 15 min.); potenciar los transportes colectivos en el ámbito del trabajo, sobre todo hacia los numerosos polígonos industriales que rodean la ciudad; incrementar notablemente el número de viajeros de la EMT, mejorando la frecuencia de paso, eliminando la doble fila y los aparcamientos en el carril bus y mejorando la percepción del transporte público para que tenga prestigio de cara a la ciudadanía; implantar el sistema de bicis de alquiler para que sea intermodal en combinación con los otros sistemas de transporte público; terminar una red de carriles bicis capilar y en óptimas condiciones. Finalmente proceder a la peatonalización de amplia zonas de la ciudad, hasta que la ronda interior sea un cinturón libre de coches.
Son algunas de las resumidas propuestas que ofrecemos al equipo de gobierno municipal y a todos los ciudadanos valencianos para transformar Valencia en la ciudad de la sostenibilidad. Estamos en pleno siglo XXI, es el momento de asumir compromisos y aplicar medidas transformadoras eficaces, no es el momento de buscar subterfugios como la infantil jugarreta del Ayto. de Valencia de trasladar al domingo el "Día Europeo sin Coche" para que la foto sea más bonita. Valencia se juega mucho, todos los valencianos nos jugamos mucho, nos jugamos nuestro futuro y nuestra calidad vida, nos jugamos entrar en la modernidad. Muchas ciudades europea lo están consiguiendo: de Londres a Berlín, de Estocolmo a Hamburgo pasando por Amsterdam y París, han conseguido reducir los desplazamientos en coche privado en favor de un transporte público eficiente y prestigioso, y del uso cada vez más masivo de la bicicleta. Como nos demuestran esas ciudades, la movilidad sostenible es el verdadero nudo gordiano de la eficiencia y la calidad de vida de una ciudad. Nosotros también podemos conseguir una ciudad donde estar a gusto, donde vivir y pasear sea un placer, donde poder desplazar con bici y con trasportes públicos de alta calidad. Porque tenemos toda la capacidad y las potencialidades para que seamos un ejemplo de reducción del CO2 y de lucha contra el Cambio Climático, un ejemplo a seguir para muchas ciudades españolas y del resto de Europa.
Es hora de empezar, es la hora de la movilidad sostenible!
*Publicado en Levante-emv
En el caso de Valencia esas mejoras son más que necesarias, ya que en los últimos 10-15 años hemos asistido a un notable incremento de la movilidad urbana, debido en gran medida a un importante crecimiento económico y a la notable subida del PIB, que ha implicado un aumento sostenido del parque móvil. Este notable incremento ha inclinado la balanza muchísimo más hacia el automóvil privado que, en medida muy inferior, hacia los transportes públicos colectivos. Esas percepciones son avaladas por un reciente estudio de dos prestigiosos profesores del Departamento de Geografía de la Univ. de Valencia, Josep Vicent Boira y Evarist Almúdever Folch: entre el 1991 y el 2006 en el área Metropolitana de Valencia (Horta Sud y Horta Nord) el número de automóviles se ha multiplicado por dos, pasando de 300 autos por cada 1000 hab. a 690 en el año 2006. Eso supone un incremento en problemas respiratorios, accidentes de diversa gravedad, en gasto de las familias y de los trabajadores, en ocupación del espacio público, incremento de emisiones de gases de efecto invernadero, en ineficiencia del transporte y de la ciudad.
ELS VERDS Esquerra Ecologista Valencia proponemos crear una ciudad con aire limpio, donde sea agradable vivir, los peatones –especialmente niños y ancianos-sean respetados, donde moverse con facilidad y eficiencia utilizando los transportes públicos, en una ciudad tranquila, rica y eficiente. Es por ello que planteamos un debate en profundidad que desemboque en la adopción de inaplazables medidas correctoras. Primera e imprescindible, la realización de "Estudios de Movilidad Sectoriales y Territoriales", que hagan una completa radiografía del estado de las cosas. Segundo, la implantación de Planes de Movilidad Sostenible cuyos objetivos primarios sean: la reducción de los desplazamientos en coche privado; el incremento de las inversiones en las líneas de trenes de metro y de cercanías para aumentar notablemente la frecuencia de paso de las ya existentes (para que como mínimo sea inferior a 15 min.); potenciar los transportes colectivos en el ámbito del trabajo, sobre todo hacia los numerosos polígonos industriales que rodean la ciudad; incrementar notablemente el número de viajeros de la EMT, mejorando la frecuencia de paso, eliminando la doble fila y los aparcamientos en el carril bus y mejorando la percepción del transporte público para que tenga prestigio de cara a la ciudadanía; implantar el sistema de bicis de alquiler para que sea intermodal en combinación con los otros sistemas de transporte público; terminar una red de carriles bicis capilar y en óptimas condiciones. Finalmente proceder a la peatonalización de amplia zonas de la ciudad, hasta que la ronda interior sea un cinturón libre de coches.
Son algunas de las resumidas propuestas que ofrecemos al equipo de gobierno municipal y a todos los ciudadanos valencianos para transformar Valencia en la ciudad de la sostenibilidad. Estamos en pleno siglo XXI, es el momento de asumir compromisos y aplicar medidas transformadoras eficaces, no es el momento de buscar subterfugios como la infantil jugarreta del Ayto. de Valencia de trasladar al domingo el "Día Europeo sin Coche" para que la foto sea más bonita. Valencia se juega mucho, todos los valencianos nos jugamos mucho, nos jugamos nuestro futuro y nuestra calidad vida, nos jugamos entrar en la modernidad. Muchas ciudades europea lo están consiguiendo: de Londres a Berlín, de Estocolmo a Hamburgo pasando por Amsterdam y París, han conseguido reducir los desplazamientos en coche privado en favor de un transporte público eficiente y prestigioso, y del uso cada vez más masivo de la bicicleta. Como nos demuestran esas ciudades, la movilidad sostenible es el verdadero nudo gordiano de la eficiencia y la calidad de vida de una ciudad. Nosotros también podemos conseguir una ciudad donde estar a gusto, donde vivir y pasear sea un placer, donde poder desplazar con bici y con trasportes públicos de alta calidad. Porque tenemos toda la capacidad y las potencialidades para que seamos un ejemplo de reducción del CO2 y de lucha contra el Cambio Climático, un ejemplo a seguir para muchas ciudades españolas y del resto de Europa.
Es hora de empezar, es la hora de la movilidad sostenible!
*Publicado en Levante-emv
23 de junio de 2009
¿HA TOMADO SUFICIENTES MEDIDAS DE AHORRO HÍDRICO EL SECTOR HOSTELERO?*
En los últimos años, afortunadamente, estamos asistiendo a la difusión de una nueva consciencia para un uso más racional y más ecológico del agua. Esa Nueva Cultura del Agua, que desde hace mucho tiempo reclamamos los ecologistas, se va abriendo camino en la percepción social y económica.
El mundo empresarial y la hostelería en particular, como no podía ser de otra forma, empiezan a entender la necesidad de impulsar la asunción de buenas prácticas de ahorro de este recurso tan preciado. Es cierto que esos esfuerzos han cristalizado en la campaña H2Ostelería, promovida por la Federación de Hostelería, de hace unos meses: una loable y novedosa iniciativa, que pretende poner a disposición de los hosteleros instrumentos y pautas de comportamiento para el uso eficiente del agua.
Desconociendo los resultados de la campaña, que no se han hecho públicos, es importante subrayar que por sí solas no dan los beneficios deseados. Hace falta impulsar medidas fiscales que castiguen el mal uso y premien los comportamientos virtuosos. El modelo de turismo sol y playa, impulsado por el gobierno autonómico, del cual participan activamente los empresarios hosteleros, representa el punto negro de la gestión medioambiental de los recursos hídricos. Que determina enormes presiones sobre el territorio, sobre todo en la franja costera, con el urbanismo residencial y la apuesta exagerada por los campos de golf, que ponen en peligro la ya comprometida fragilidad de los ecosistemas.
Sería un importante paso adelante que las federaciones hosteleras valencianas se desmarcaran de esta estrategia, que muestra los primeros síntomas de agotamiento, después de años de excesos. Apostando por un modelo de turismo de calidad, respetuoso con los valores naturales, que preserve la viabilidad económica y el futuro ecológico de nuestra tierra.
*Publicado en el Suplemento Bio de El Mundo.
El mundo empresarial y la hostelería en particular, como no podía ser de otra forma, empiezan a entender la necesidad de impulsar la asunción de buenas prácticas de ahorro de este recurso tan preciado. Es cierto que esos esfuerzos han cristalizado en la campaña H2Ostelería, promovida por la Federación de Hostelería, de hace unos meses: una loable y novedosa iniciativa, que pretende poner a disposición de los hosteleros instrumentos y pautas de comportamiento para el uso eficiente del agua.
Desconociendo los resultados de la campaña, que no se han hecho públicos, es importante subrayar que por sí solas no dan los beneficios deseados. Hace falta impulsar medidas fiscales que castiguen el mal uso y premien los comportamientos virtuosos. El modelo de turismo sol y playa, impulsado por el gobierno autonómico, del cual participan activamente los empresarios hosteleros, representa el punto negro de la gestión medioambiental de los recursos hídricos. Que determina enormes presiones sobre el territorio, sobre todo en la franja costera, con el urbanismo residencial y la apuesta exagerada por los campos de golf, que ponen en peligro la ya comprometida fragilidad de los ecosistemas.
Sería un importante paso adelante que las federaciones hosteleras valencianas se desmarcaran de esta estrategia, que muestra los primeros síntomas de agotamiento, después de años de excesos. Apostando por un modelo de turismo de calidad, respetuoso con los valores naturales, que preserve la viabilidad económica y el futuro ecológico de nuestra tierra.
*Publicado en el Suplemento Bio de El Mundo.
4 de diciembre de 2007
LA PRESCINDIBLE CONCEJALÍA DE CAMBIO CLIMÁTICO
Publicado en el mensual Xarxa Urbana
La creación de la Concejalia de Cambio Climático, presidida por el “fichaje estrella” de María-Ángeles Ramón-Llin, había sido anunciada a bombo y platillo, como la gran novedad del gobierno de Rita Barberá salido de las urnas el pasado 27 de mayo. Después de más de 5 meses desde su creación, poco se sabe sobre su actividad, y menos aún sobre su responsable, incapaz de pronunciarse sobre las acuciantes cuestiones ambientales de la ciudad de Valencia. Lo ha demostrado una vez más en una reciente entrevista a un periódico nacional, donde la retahíla de vaguedades y lugares comunes da buena muestra de su absoluto desconocimiento de la materia, cuando no de su manifiesta incapacidad.
A ese respecto, nos preguntamos cual es la opinión de la Concejala Ramón-Llin sobre el circuito urbano de F1, que ya se ha empezado a construir, sin que se haya tramitado ninguna Declaración de Impacto Ambiental (DIA). Silencio absoluto! Mientras tanto, el científico Osvaldo Canziani, miembro del Panel Intergubernamental contra el Cambio Climático (IPCC), que se reunido recientemente en Valencia, ha advertido de la peligrosidad de los motores a explosión que utilizan los monoplazas, ya que producen ozono en superficie. Este gas, según Canziani, es un poderoso oxidante que contamina el aire y provoca el blanqueo de las hojas de árboles y plantas, y afecta a la salud de los ancianos y los niños.
De los otros apartados que son competencia de la Concejalia que regenta Ramón- Llin, no hay rastro de ninguna actuación. Valencia sigue pagando una elevadísima factura para la iluminación de las calles y edificios públicos, más de 10 millones de euros al año, más del doble que Barcelona pero con la mitad de habitantes (no por nada unos de los apodos de Rita Barberá es “alcaldesa de las farolas”…). Este despilfarro energético provoca más gases de efecto invernadero, que repercuten directamente sobre el cambio climático. Por el contrario la Ordenanza de Fomento de las Energías Renovables, que la providencia había permitido que se aprobara después de muchos años, sigue sin aplicarse, como confirman las palabras de la Concejala de Cambio Climático. La otra cara de la misma moneda, es la gran cantidad de coches, más de 900.000 al día, que circulan por la ciudad; un problema que deteriora la calidad de vida y es responsable de más del 50% del total de las emisiones de C02, máximo responsable del efecto invernadero. Y el transporte público sigue desatendiendo las necesidades básicas de los valencianos, con la perdida de viajeros (más del 5% en el mes de octubre) y el pésimo servicio, como comprobamos todos los días los usuarios.
Estas son las pruebas irrefutables de la inutilidad de la creación de esa Concejalía, que solo busca confundir y manipular a la opinión pública, en un intento de vender la inexistente gestión del gobierno de Rita Barberá. Valencia seguirá siendo una de las ciudades más contaminadas de España, entre las que más contribuyen al cambio climático, con más del 70% de emisiones sobre los parámetros del Protocolo de Kyoto.
Los que se habían hecho alguna ilusión y que reponían alguna esperanza, han tenido rápidamente que abandonarlas: el PP no se ha convertido a los paradigmas de la defensa del medio ambiente, más bien al contrario sigue apostando por un modelo de ciudad que incrementa la contaminación, empeorando la calidad de vida de los ciudadanos.
Pedimos por tanto la dimisión inmediata de la Concejala de Cambio Climático (sic!), reemplazada por otra responsable que adopte unas efectivas medidas de control de las emisiones de gases de efecto invernaderos, mediante la redacción de un plan cuatrienal, con objetivos concretos y plazos de ejecución establecidos.
A ese respecto, nos preguntamos cual es la opinión de la Concejala Ramón-Llin sobre el circuito urbano de F1, que ya se ha empezado a construir, sin que se haya tramitado ninguna Declaración de Impacto Ambiental (DIA). Silencio absoluto! Mientras tanto, el científico Osvaldo Canziani, miembro del Panel Intergubernamental contra el Cambio Climático (IPCC), que se reunido recientemente en Valencia, ha advertido de la peligrosidad de los motores a explosión que utilizan los monoplazas, ya que producen ozono en superficie. Este gas, según Canziani, es un poderoso oxidante que contamina el aire y provoca el blanqueo de las hojas de árboles y plantas, y afecta a la salud de los ancianos y los niños.
De los otros apartados que son competencia de la Concejalia que regenta Ramón- Llin, no hay rastro de ninguna actuación. Valencia sigue pagando una elevadísima factura para la iluminación de las calles y edificios públicos, más de 10 millones de euros al año, más del doble que Barcelona pero con la mitad de habitantes (no por nada unos de los apodos de Rita Barberá es “alcaldesa de las farolas”…). Este despilfarro energético provoca más gases de efecto invernadero, que repercuten directamente sobre el cambio climático. Por el contrario la Ordenanza de Fomento de las Energías Renovables, que la providencia había permitido que se aprobara después de muchos años, sigue sin aplicarse, como confirman las palabras de la Concejala de Cambio Climático. La otra cara de la misma moneda, es la gran cantidad de coches, más de 900.000 al día, que circulan por la ciudad; un problema que deteriora la calidad de vida y es responsable de más del 50% del total de las emisiones de C02, máximo responsable del efecto invernadero. Y el transporte público sigue desatendiendo las necesidades básicas de los valencianos, con la perdida de viajeros (más del 5% en el mes de octubre) y el pésimo servicio, como comprobamos todos los días los usuarios.
Estas son las pruebas irrefutables de la inutilidad de la creación de esa Concejalía, que solo busca confundir y manipular a la opinión pública, en un intento de vender la inexistente gestión del gobierno de Rita Barberá. Valencia seguirá siendo una de las ciudades más contaminadas de España, entre las que más contribuyen al cambio climático, con más del 70% de emisiones sobre los parámetros del Protocolo de Kyoto.
Los que se habían hecho alguna ilusión y que reponían alguna esperanza, han tenido rápidamente que abandonarlas: el PP no se ha convertido a los paradigmas de la defensa del medio ambiente, más bien al contrario sigue apostando por un modelo de ciudad que incrementa la contaminación, empeorando la calidad de vida de los ciudadanos.
Pedimos por tanto la dimisión inmediata de la Concejala de Cambio Climático (sic!), reemplazada por otra responsable que adopte unas efectivas medidas de control de las emisiones de gases de efecto invernaderos, mediante la redacción de un plan cuatrienal, con objetivos concretos y plazos de ejecución establecidos.
23 de octubre de 2007
MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES
[Publicado en el mensual Xarxa Urbana]
El pasado mes de abril, con más de 5 años de retraso, y bajo la presión de los numerosos ciudadanos afectados (que mientras tanto habían acudido a la justicia), se aprobó la controvertida Ordenanza de Ruido. Tan esperada aprobación, cuyos ambiciosos objetivos se han visto muy rebajados, desgraciadamente no resuelve de ninguna manera el enorme problema de la contaminación acústica, que afecta a 86% de la población de Valencia. Este dato es corroborado por el Mapa del Ruido elaborado por la empresa Iver Tecnologías, por encargo de la recién creada Concejalía de Contaminación. El estudio arroja unos datos muy preocupantes, ya que se soportan niveles de ruido entre 75 y 80 decibelios de media en las calles y plazas de la ciudad, superando de mucho el límite máximo de 55 decibelios por el día y de 45 decibelios por la noche, que la OMS (Organización Mundial de la Salud) considera como valores máximos, en zonas residenciales, para que la exposición continuada no sea perjudicial y no dañe la salud.
El estudio, que se basa solamente en mediciones realizadas entre las 7 de la mañana y las 11 de la noche, analiza el impacto de diferentes contaminantes acústicos (ferroviario, tráfico aéreo, tráfico rodado, industrias). De todos los causantes, resulta más que evidente el enorme y casi exclusivo impacto que tiene el tráfico rodado sobre el incremento de los decibelios en la ciudad. No se baja nunca de los 75 decibelios en las grandes vías: Fernando el Católico, Marqués del Turia, Germanías; así como en mucha calles del primer cinturón de circulación de la ciudad: Paseo de la Petxina, Guillem de Castro y Pintor Sorolla. En las otras avenidas, cuyo volumen de tráfico provoca frecuentemente atascos, las cosas no van mejor: entre ellas la de Ausias March, donde en algunos puntos se superan los 80 decibelios, y la de Perís i Valero siempre por encima de los 70 decibelios.
Como apuntábamos antes, las mediciones no se han efectuado en la franja horaria después de las 11 de la noche, exceptuando un único barrio. Este hecho no deja de ser sorprendente, si tenemos en cuenta que hay un gran número de barrios, cuya marcha nocturna hace imposible conciliar el sueño para un gran número de vecinos. Y que han motivado reiteradas denuncias a la justicia, que han acabado con declaraciones de ZAS (Zonas Acústicamente Saturadas). Es el caso del entorno de la plaza Xuquer, donde una vecina ha conducido una batalla en solitario de 8 largos años, ante el ninguneo del Gobierno de Rita Barberá; o los casos del entorno de la discoteca Woody y la reciente abertura del expediente de declaración de ZAS del entorno de Juan Llorens. Que no obstante, tal y como ha denunciado el presidente de la asociación de vecinos del barrio, permanece inexplicablemente bloqueado.
Todos estos datos, que conforman el Mapa del Ruido, elaborado recordamos con 5 años de retraso (siguiendo los requisitos de las Directiva 2002/49 de la Comunidad Europea y la Ley Estatal del Ruido), representan una importantísima herramienta para empezar a tomar las medidas adecuadas de reducción de la contaminación acústica. Las premisas y las buenas intenciones parecen abrir la vía a que así sea en un breve periodo de tiempo: un Mapa del Ruido, con lagunas e incompleto, pero un instrumento con el cual empezar a funcionar; la creación de una concejalía de Contaminación Acústica; la adquisición de unos coches equipados con tecnología punta para medir el ruido en tiempo real.
Parece entonces que el ayuntamiento quiera tomarse en serio el problema y buscar soluciones. Digo parece porque, con todas las cautelas del caso, algunas señales lanzadas por parte de la concejala Lorena Bernal y por otros miembros de la corporación, ponen en duda ese compromiso: como decíamos el hecho de realizar un número muy limitado de mediciones nocturnas en zonas de ocio; tomar como referencia los límites de las zonas terciarias (65 decibelios de día y 55 de noche) con respecto a los de las zonas residenciales (que son las que afectan directamente a la población, cuyo limites están en 55 decibelios de día y 45 de noche); la falta de compromisos serios de reducción del tráfico de automóviles, que como hemos visto es el mayor causante de la contaminación acústica; que contrasta, además con la pretendida manga ancha que se quiere dar a la policía local para poder cerrar, de la noche a la mañana, un local de ocio que supere en tan solo cinco decibelios el límite permitido. Un activismo y una rapidez que contrastan con la lentitud con la cual han estado abordando el problema hasta ahora, que huele más bien a persecución hacia los locales de ocio, achacándoles toda la culpa del ruido.
Mucho nos tememos que la falta de voluntad real, se esté maquillando con una serie de anuncios, que pueden culminar en la plasmación de una Ordenanza de la Contaminación Acústica que evada entrar en el fondo de la cuestión. A eso responde la compra de esos cuatros automóviles, equipados con tecnología de última generación, para “poder proporcionar datos casi en tiempo real” del ruido: no termina de ser una paradoja que, para paliar el ruido provocado por el tráfico, se utilicen coches... eso sí con tecnología punta.
Como reza el refrán: mucho ruido y pocas nueces. Nunca mejor dicho!
Como reza el refrán: mucho ruido y pocas nueces. Nunca mejor dicho!
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