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Cremosas, de sabor intenso e irresistibles para acompañar bien las infusiones y cafés.
El placer incomparable de hornear galletas caseras y endulzar la tarde a los que más queremos...
Cuesta muy poco ser detallista y lo que recibimos a cambio... sin duda vale la pena!!!
INGREDIENTES:
200 ml. de nata para montar, 150 g. de azúcar común, 1 yema de huevo, 1 cucharadita de canela molida, 2 cucharaditas de vainilla líquida, 380 g. de harina para repostería y pistachos triturados para espolvorear las galletas.
ELABORACIÓN:
1- Ponemos la harina en el bol de la amasadora junto con el azúcar. mezclamos a velocidad media.
2- Añadimos la vainilla líquida, la canela y la yema de huevo. Mezclamos.
3- Agregamos poco a poco la nata líquida desde el borde del recipiente y seguimos amasando hasta lograr una masa con todos los ingredientes bien integrados. No debe resultar pegajosa, sino que se despegará de las paredes del recipiente con facilidad.
4- Tapamos la bola de masa y dejamos que repose en frío durante media hora.
5- Estiramos la masa con un rodillo de cocina dejándola de un grosor aprox. a 3 milímetros.
6- Damos forma a las galletas utilizando el cortador elegido.
7- Las vamos colocando sobre una bandeja de horno con papel vegetal y espolvoreamos pistachos triturados sobre la superficie, presionando un poquito para que se adhieran.
8- Metemos al horno precalentado a 180 grados, horneando hasta que comiencen a tomar color dorado por los bordes.
9- Retiramos a una rejilla metálica hasta su completo enfriamiento y luego conservamos en recipiente hermético.