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02 febrero 2020

ALICANTE VIVO EN ALACANTÍ TV (115): ISIDRO BUADES. IN MEMORIAM (21/02/2019)


29 enero 2020

ALICANTE VIVO EN ALACANTÍ TV (113): RUBÉN DARÍO EN ALICANTE (23/01/2019)


13 agosto 2018

BOINES I BARRETS: ENTRAÑABLE VICENT VENTURA




FALLECE ISMAEL BELDA. La pasada madrugada del sábado 11 al domingo 12 de agosto [de 2018] falleció en su domicilio de Sant Vicent el periodista y maestro de periodistas de Alicante Ismael Belda. Éste es su último artículo de la serie 'Boines i barrets' del reconocido colaborador de EL MUNDO que en los últimos años ejercía de cronista de una época, el siglo XX, para que no cayera en el olvido todo lo vivido en Alicante y su provincia. Belda fue corresponsal de El Independiente en la ciudad de 1989 a 1991, año en que recaló en La Verdad. Posteriormente fue el redactor de local de EL MUNDO, trabajó para El Periódico de Alicante, colaboró con el diario Información, 20 minutos y en 2016 regresó a EL MUNDO

ALICANTE VIVO. Este artículo ha sido distribuido a otros medios de comunicación como ayer pidió la Asociación Alicante Vivo en homenaje al periodista alicantino.

ARTÍCULO PÓSTUMO: 
'ENTRAÑABLE VICENT VENTURA'
Publicado en El Mundo Alicante el 13 de agosto de 2018

El chalet Marita, en el distrito alicantino de Vistahermosa, fue durante años el acogedor domicilio de un nutrido grupo de intelectuales y políticos, y también el lugar de descanso y amistad del periodista Vicent Ventura Bertran y de su esposa, Marina Peris, íntimos amigos de sus anfitriones, el matrimonio Carlos Orbea Muñoz (más tarde presidente del consejo de administración del Banco de Alicante), y Carmen Mira Bas. «Ventura venía por casa sin parar. Normalmente en fin de semana. Con Marina y con el canónigo Josep Espasa Signes. Era muy familiar», evoca Javier Orbea Mira, quien desde sus primeros años escolares vería circular por el hogar de sus padres a numerosas personalidades opuestas al régimen. 

El periodista Vicent Ventura (Foto: Familia Orbea)

Rodeado de fotografías familiares, rememora como «Vicent no sabía hacer nada sin ella. Siempre estaba: Marina, ¿me he tomado las pastillas? Marina, ¿dónde me he dejado las llaves del coche?...». Y mientras él apuraba la pipa y meditaba, ella acudía a misa en una iglesia cercana, junto al desaparecido Liceo Francés de L'Albufereta. «Luego vendría menos, cuando se construyó el chalet en Lliria, València», pero continuaría haciéndolo incluso tras la infortunada muerte de Marina, «un golpe del cual nunca me he rehecho y del que aún no puedo hablar con serenidad», como le comentaría al periodista Adolf Beltran en 1992. Padrino en la pila bautismal de la pequeña Lola Orbea, también sería testigo de la boda de su hermana, María del Carmen Mamem, Orbea, hijas de sus amigos de Vistahermosa. Con Ridruejo, que tanto influiría en sus primeros bríos políticos, «coincidiría en alguna ocasión, como durante las Bodas de Plata de mis padres», señala Javier Orbea. «Nunca dejaron la amistad. Vendría hasta después de morir mi padre. Para acompañar a su hermana y a la abuela» en la centenaria finca Terel·la de Benifato (Marina Baixa). O para pescar con los niños en el puerto. 

OFICIOS Y EXILIOS 

Adolf Beltran, amigo de Ventura y autor de una fructífera y confesional entrevista en su obra Vicent Ventura, converses amb un ciutadà, citaría cómo el escritor Manuel Vicent lo recordaba al conocerlo en aquella València oscura de 1955: «Fue la primera persona a la cual oí decir algo contra el régimen de Franco en voz alta sin estar borracho». Natural de Castelló de la Plana desde 1924 e hijo de una modesta familia con padre carlista, pronto dejaría la escuela para emplearse en diversos oficios: sastre en casa (después de entrenarse en Londres y París como aprendiz), mozo en una droguería, meritorio en una imprenta, obrero a los 16 años en la Unión Naval de Levante y administrador de una empresa de vinos. Muy creyente, de joven militaría en Acción Católica y «hacia 1948 ingresaría en el Frente de Juventudes, la organización juvenil del Movimiento, donde sería responsable de prensa y propaganda», ahora según su íntimo amigo y también biógrafo Francesc Pérez Moragon, quien con Rafael Fresquet editaría el tomo Vicent Ventura, un home de combat. 

Antes de ser redactor de Radio Nacional de España, iniciaría en 1949 su carrera periodística con las primeras colaboraciones en el diario matutino Levante y también en el rotativo de la tarde Jornada, ambos de València y entonces al servicio del Movimiento. Respaldado por la disidencia falangista de Dionisio Ridruejo y alentado por algunos jóvenes valencianistas que conocería en el Hogar Juvenil (Joan Fuster, el magistrado militar Josep Garcia Richart o el escritor de Benissa Josep Iborra, entre otros) se rebelaría ante la doctrina oficial y acabaría expulsado de Falange. Aun así dirigiría los tres primeros números de la revista Claustro, órgano del Sindicato Español Universitario, ayudado por Garcia Richart. 

Ventura con los niños Carlos y Javier Orbea, pescando con pipa 
en el muelle de Poniente de Alicante (Foto: Familia Orbea)

«Ventura estuvo en todas las maniobras, en todas las iniciativas, en todas las batallas contra la dictadura», escribiría Adolf Beltran. Y ciertamente, en 1956 representaría en el territorio valenciano al Partido Socialista de Acción Democrática que fundara Ridruejo, participando seis años más tarde, en junio de 1962, en la cumbre del IV Congreso del Movimiento Europeo, el contubernio de Múnich para el franquismo. Una participación que le condenaría a un primer exilio en París, donde escribiría gacetillas sobre moda para una agencia de noticias neoyorquina que dirigía el veterano político del Bloc Obrer i Camperol Joaquim Maurin; a un posterior destierro interior en Dénia a partir de 1963, acogido en su casa de la partida de La Pedrera por el padre e intenso amigo Josep Espasa, a un mes de prisión y, tal vez lo peor, a ser expulsado de la prensa por las vacas sagradas del régimen. Su amigo, el escritor Bernat Capó denunciaría «el veto de la prensa valenciana y la persecución política sufrida, hasta el punto de que cada vez que descolgaba el teléfono de su casa la frase que se podía escuchar no era otra que ¡Arriba España!, ¡dígame!». Como fórmula para sobrevivir, que acabaría siendo un respetable negocio, fundaría con amigos de confianza la agencia de comunicación Publipress, donde se jubilaría. 

RESURRECCIÓN 

Antes de acabar 1963 regresaría al periodismo, con columna regular en el semanario agrícola Valencia-fruits y en el diario economista Al Día. Más de una década después firmaría artículos para las revistas Destino, Tele/Exprés, Cuadernos para el Diálogo, Serra d'Or, Valencia Semanal o El Temps. Y textos para los rotativos La Vanguardia, Madrid, Informaciones, El País, Avui, Diario de Valencia o Noticias al Día. Pero como él mismo revelaría: «cuando pude volver al periodismo, diez o doce años después, ya era demasiado tarde. Resultaba muy difícil volver a ser periodista a tiempo completo». 

Promotor y fundador en 1967 de Comisiones Obreras del País Valenciano (tras asamblea clandestina en la sede de Lo Rat Penat), también organizaría, junto al periodista Juan José Pérez Benlloch y el profesor Mario Garcia Bonafé, los Grups d'Acció i Reflexió Socialistes en 1973, semilla del Partit Socialista del País Valencià, que engulliría el PSOE. Ventura se mantendría al margen, con una actitud perennemente crítica y activa. 

«Periodista hábil y espabilado, con una gran clientela de lectores», como le retrataría Fuster, este «ejemplar único de la convivencia humana», como le definiría Capó, que redactaba a un solo espacio de máquina percutiendo las teclas con sus dedos gordotes, moriría el jueves 24 de diciembre de 1998, legándonos un recuerdo fructífero en la memoria democrática, una perpetua hemeroteca y esa sana y generosa humanidad que siempre repartiría. 

ISMAEL LÓPEZ BELDA
Hasta siempre, amigo 
 

16 junio 2018

PATRICIO AZCÁRATE DIZ. IN MEMORIAM


Nos ha dejado Patricio Azcárate, “Pío” para familiares y amigos, miembro de una familia de la burguesía liberal leonesa con relevantes personalidades, como su tío abuelo Gumersindo Azcárate, uno de los fundadores de la Institución Libre de Enseñanza, o su padre, Pablo de Azcárate, Secretario General Adjunto de la Sociedad de Naciones, en Ginebra, y embajador de la II República, en Londres, durante la Guerra Civil. 

 A los diecisiete años antepuso la lucha por sus ideales a los privilegios de ser hijo de un embajador. En 1938, Patricio Azcarate estudiaba el bachiller en la elitista Escuela Internacional de Ginebra cuando decidió viajar a España para defender el proyecto republicano. Su hermano mayor, Manuel, se había incorporado previamente, siendo dirigente de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), a las que también se afilió el joven Patricio que, sin saber qué era un fusil pero entregado a la causa republicana, fue destinado como intérprete al Estado Mayor del Ejército del Ebro por sus conocimientos de inglés, francés y alemán. En calidad de tal intermedió con los voluntarios extranjeros enrolados en las Brigadas Internacionales y conoció personalmente a la mayoría de los jefes de aquel ejército: Modesto, Lister, Tagüeña, etc. Su tío, el coronel Patricio Azcárate (Pachi) fue inspector general del Cuerpo de Ingenieros y autor del diseño de los puentes que se construyeron sobre el río. 

 Finalizada la Guerra Civil, Patricio se exiló y residió primero en el Reino Unido, y luego en Francia, Checoslovaquia y Austria. En la capital británica su familia compartió exilio con Juan Negrín durante el tiempo en que arreciaban los bombardeos alemanes en la II Guerra Mundial. Allí se formó como ingeniero eléctrico, regresando a España en los años cincuenta, colaborando con la oposición en la clandestinidad. 

Comunista de sentimiento, pero sin comprometerse con ninguna sigla, durante los últimos años residía en Alicante, escribiendo artículos sobre política internacional, participando en distintos foros de debate y organizando actividades a través de la Asociación Amigos de la Fundación Juan Negrín, de la que era Presidente de Honor, en colaboración con su amigo Félix Vidal. De hecho, el último acto público en que participó fue en el Homenaje tributado por la Generalitat Valenciana al profesor Negrín, el 17 de mayo de 2017, con motivo del 80 Aniversario de su nombramiento como Presidente del Gobierno de la II República. Actualmente la periodista Rosa Brines y Félix Vidal preparan un documental sobre Patricio, rotulado “El amargo final de la República”, que esperan poder estrenar el próximo otoño. 

Muy crítico con la Transición y escéptico con la recuperación efectiva de la Memoria Histórica, el viejo luchador recibirá mañana domingo, 17 de junio de 2018, la despedida de sus amigos y familiares en el Tanatorio Municipal “Ciudad de Valencia”, de aquella ciudad. 


COMISIÓN CÍVICA PARA LA RECUPERACIÓN 
DE LA MEMORIA HISTÓRICA 
DE ALICANTE


22 mayo 2017

LOS CARRILLO, ESCULTORES ALICANTINOS PIONEROS EN EL ARTE FOGUERER


El «menfotismo» alicantino, cabe decir que de especial raigambre entre los foguerers, es capaz de utilizar todo tipo de pretextos para que se engañen a sí mismos, con tal de marcar diferencias. Uno de los argumentos más utilizados para diferenciarse de Las Fallas, e incluso desmarcarse absurdamente de un origen evidentemente importado de estas, es el tan traído y llevado de que en Les Fogueres, desde el mismo año fundacional, los monumentos ya se crearon con una estética propia y, por lo tanto, diferente a la valenciana. De hecho, apenas tardaría en acuñarse la denominación de «Estilo Alicantino».

Aparte del detalle de que hubo monumentos foguerers que, ya esos primeros años, fueron plantados por valencianos, no deja de ser cierto que hay factores que condicionaron la estética de los mismos, como el hecho de que la época del año es obviamente diferente, con mucha más luz, o la circunstancia tan esgrimida de que, mientras en Valencia imperaban los escultores entre los artistas falleros, en Alicante la construcción de fogueres cayó en manos de pintores, lo que nos lleva, de una parte, a un notable tratamiento del color y, de otra, a la abundancia de superficies planas con exquisitas pinturas, más que al modelado.

Pero la realidad es que, en pocos años, lo que marcaría el estilo del monumento, tanto fallero como foguerer, sería las tendencias artísticas de la época. Además, por otra parte, tampoco es cierto que solo los pintores fueran los creadores del arte efímero alicantino. Buena prueba de esto la tenemos en los Carrillo, padre —Miguel— e hijo —Adrián—, ambos escultores, cuya obra no tiene nada que desmerezca con respecto a los pintores a la hora de plantar fogueres. Cabe añadir, a título anecdótico, que se trata de la primera saga de artesanos foguerers alicantinos, a la que seguirían otras tan prolíficas como la de los Capella, los Granja, los Abad o los Gómez Fonseca.

Miguel Carrillo Soler (Relléu, 1873-Alicante, 1935) lo cierto es que lo mismo pintaba que esculpía. En escultura e imaginería, faceta esta que más desarrolló en su taller de la calle San Nicolás, tuvo como profesor al escultor Ruidavés, cuyas imágenes y pasos de Semana Santa desfilaban en Crevillente y otros lugares de la provincia. Aficionado a la música, que también practicaba, fue fundador y subdirector de «La Wagneriana», agrupación musical alicantina de pulso y púa. Hizo talla en madera, pintura, restauraciones y toda clase de trabajos artísticos. En Sant Joan d'Alacant se conserva un retrato del Doctor Esquerdo tallado en madera de boj.

Miguel Carrillo Soler
(Número extraordinario de Fogueres de El Tio Cuc 1929,
archivo Armando Parodi)

Al iniciarse Les Fogueres de Sant Joan, aunque ya le cogiera con cierta edad, Miguel Carrillo, al igual que la mayor parte de los artistas alicantinos, construyó varios monumentos foguerers, en concreto entre los años 1928 y 1931. En el primero de estos años tuvo problemas con la censura, en la foguera que plantara en Alfonso el Sabio, entre las confluencias con las calles San Vicente y Díaz Moréu, monumento sencillo, casi esquemático, que erróneamente siempre se ha atribuido al Mercado.

La Foguera Alfonso el Sabio, San Vicente, Barrio San Fernando y adyacentes, solicitaba plantar el monumento Nunca es tarde... entre los números 1 y 5 de la avenida de Alfonso el Sabio, lo que el Ayuntamiento autorizaría, si bien habría que modificar previamente algunos de los personajes representados, claramente identificables entre los notables de la sociedad alicantina de entonces. Se trata de la primera aparición de la censura en la historia de Les Fogueres, hablando la explicación original de la foguera de:

La llegada de los Reyes Magos que son portadores de valiosos regalos para personas conocidas de la localidad, y son: a D. Juan Botella Pérez, un violón; a D. José Juan Pérez, candados y cadenas; a D. José María Py, un duro con falla; a D. X.X. Tenor del Orfeón, un gallo; a D. Manuel López de Gomis, una condecoración; al Sr. Espadín-sablista de profesión, un sable; a D. Pascual Ors Pérez, una plaza de toros; y algunos otros pequeños objetos más que complementen el conjunto.

Un escrito posterior sería autorizado con no poco notables cambios, ya que «alguna de las personas que se consideran molestadas por su inclusión entre las figuras que dicha foguera se compone han manifestado su disconformidad a esta comisión gestora, decidiendo, el que suscribe, de acuerdo con los demás componentes de comisión, suplicar a S. E. sea anulado el boceto presentado y aprobado en el siguiente sentido», y continuaba más adelante explicando que la foguera simbolizaba:

La llegada de los Reyes Magos que son portadores de algunos regalos para obsequiar a las siete figuras restantes, y, para completar el conjunto decorativo de la foguera se agregan a la misma. Las figuras que componen dicha foguera son: un Rey Mago vestido a la manera tradicional, un camello, un negro, y un conjunto de siete figuras. Estas siete figuras para evitar erróneas interpretaciones se presentarán sin vestir y desfiguradas en cuanto sea posible con el anterior proyecto presentado.

Foguera Alfonso el Sabio, San Vicente, Barrio San Fernando y adyacentes 1928
(Archivo Municipal de Alicante, AMA)

Es una lástima que no se conserve ningún boceto con el que contrastar los escritos citados, pero sí sobrados datos para afirmar que no se trata del primer monumento de la actual Foguera Mercado Central. Basta con aportar dos muy significativos, como el hecho de que no aparece anuncio alguno de comerciantes del Mercado de Abastos en su llibret, y que se cite textualmente que la foguera fue «costeada por los vecinos del Barrio San Fernando, Calles de Alfonso el Sabio, Díaz Moréu, Calderón de la Barca, Infanta, San Vicente y calles adyacentes», cuando es sabido que la Foguera Mercado Central nunca, o apenas, ha tenido distrito, además del hecho de que en la Reunión de Comisiones de Fogueres de San Chuan de julio de 1929, se presenta la ampliación del distrito de la entonces denominada Foguera Plaza del Mercado a los números 1 al 11 y 2 al 10 de la calle Alfonso el Sabio, pero de cara a Fogueres de 1930, no hasta entonces.

En 1929 fueron autorizadas las solicitudes de plantà de dos fogueres de Miguel Carrillo. Para la Foguera Calderón de la Barca se presentaba el monumento denominado, según su magnífico boceto en tinta, Memorias de un devorador de arroces, e iba a ser levantado en la esquina de la calle Manuel Antón con Calderón de la Barca. Constaba de una enorme paella central, sobre la que un hambriento personaje daba cuenta de un buen plato, sentado cómodamente en una mesa de restaurante ante las columnas de la estación de ferrocarril.

Foguera Calderón de la Barca 1929
(Archivo José Luis Cano)

De dimensiones modestas, con 3 x 3 metros de base, la Foguera Plaza de Juan Poveda fue titulada por el artista La primera 'squilá, de acuerdo con el boceto conservado, en tinta azul, y quedaría instalada delante de la fuente de la plaza de Juan Poveda, actual plaza de San Cristóbal. La pequeña referencia a la explicación del monumento en la revista La Foguera de 1929, no ofrece muchas dudas acerca del contenido de esta sencilla obra: «Está vist que en este mon tot pasa y tot es fa vell: el cabell fon pa Sansón lo mes fort que havía en ell, y huí priva la "garsón", es dir que sobra el cabell».

Foguera Plaza de Juan Poveda 1929
(Archivo Miguel Soler)

Miguel Carrillo Soler repetiría los dos años siguientes en la misma demarcación. Así, en 1930 el artista plantó otra modesta foguera de 5 x 3 metros de base, titulada ¡Rinden armes!, según consta en su boceto realizado en tinta azul. La revista Alacant. Fogueres de San Chuan de 1930, explica de este sencillo monumento: «Sobre dos grosos cañons, el símbolo de la pau vol a totes les nasións vore si les armes trau. ¿A la forsa qui no guaña contra les armes de caña?».

Foguera Plaza de Juan Poveda 1930
(Foto Lucentum)

Y en 1931, la foguera la titularía el artista La desbandá, según expediente y boceto conservados en el AMA. La sucinta memoria que contiene la solicitud de plantà, dice lo siguiente: «La inspiración de esta "foguera" está basada en que en el momento de la proclamación de la República en España, con el contento y aplauso del pueblo, hacen "desbandá" los zánganos de colmena en vista de los acontecimientos». Una enorme colmena simbolizaba el trabajo, al lado de la efigie de la República portando la bandera tricolor, y de ella huían los que se aprovecharon del anterior régimen.

Boceto y Foguera Plaza de Juan Poveda 1931
(Boceto, número extraordinario de Fogueres de El Tio Cuc 1931, AMA;
foto, llibret de la Barraca «I no voliem» 2013, archivo Armando Parodi)

Pero Carrillo no tuvo fortuna, ese mismo año, cuando pretendió plantar una foguereta y varios grupos callejeros anunciadores en diversos puntos del centro de la ciudad, cuyo permiso fue denegado por el Ayuntamiento. Su intención queda recogida en un magnífico boceto en acuarela que se conserva en el Archivo Municipal, y su tramitación generó abundante documentación. Alcaldía decidió delegar a la Comisión de Gobernación la decisión de tratarla como una autorización más de foguera, o aplicarle un procedimiento especial. La solicitud de plantà comentaba que la foguereta «representa una alegoría del comercio y la industria; los grupos serán más o menos, según las casas anunciadoras», y añade que las figuras sueltas, también anunciadoras, estarían distribuidas por las calles de la capital. Dejaba a criterio de Alcaldía la ubicación, y no descartaba que fueran más de una las plantadas, en cuyo caso se presentarían posteriores solicitudes de autorización con sus correspondientes bocetos.

Boceto denegado de foguereta y grupos callejeros anunciadores, 1931 (AMA)

Pero lo más delicado venía a continuación: «Como seguramente los gastos de esta foguera y figuras anunciadoras, ha de ser superior, en el presente año, a los ingresos, es por lo que el abajo firmante se permite solicitar se le conceda la exclusiva para esta publicidad, durante el plazo de diez años, abonando, como es natural, los arbitrios pertinentes». La Comisión de Gobernación decidió darle el mismo tratamiento que le aplicaría a una foguera, con los mismos criterios, pero no accedió a las pretensiones de Miguel Carrillo, pues se consideró que el artista lo hacía con fines lucrativos. Sin embargo, su nieto y también escultor, Adrián Carrillo Valero, matiza al respecto que, «siendo justos, se debería mencionar que la comisión no tenía dinero, y que mi abuelo propuso esa fórmula para poderla financiar».

Miguel Carrillo jamás fue premiado pero, paradójicamente, fue profesor de gran cantidad de artistas foguerers que triunfarían con sus obras. Padre del escultor y también artista foguerer, Adrián Carrillo García, y abuelo del mencionado e igualmente escultor, Adrián Carrillo Valero —Adriano Carrillo—, si bien este nunca ha trabajado el arte efímero.

Adrián Carrillo García (Alicante, 1914-1979) no tuvo más escuela que la de su padre, aunque sí cierta influencia de Daniel Bañuls, pero suficiente para dotarle de sobradas cualidades escultóricas que, con el paso del tiempo, fueron el eje de su trayectoria artística foguerera, que le valió un merecido prestigio.

Adrián Carrillo García
(Archivo Agustín Pantoja, fragmento)

Estudió el Bachillerato en el Instituto de Enseñanza Media de Alicante, trabajando en los ratos libres y en vacaciones en el taller de su padre. Obtuvo una bolsa, para ampliar estudios, de la Excma. Diputación Provincial. Dominaba todas las facetas de la escultura, como demuestra la gran cantidad de obras realizadas, tanto en bronce, como en piedra, mármol, caliza, madera policromada e incluso acero u hormigón, llevando su obra desde el clasicismo mediterráneo hasta la abstracción geométrica en los setenta.

Son ejemplos representativos de su extensa producción: relieves en piedra caliza, en los edificios de Obras Públicas y Junta de Obras del Puerto; relieves en el Colegio de Huérfanos Ferroviarios; retablo de la capilla del Instituto de Enseñanza Media, en piedra caliza sobre mosaico; un San Gabriel corpóreo en la fachada de la iglesia de este barrio; relieve en mármol en el que fuera Hotel Carlton; así como un buen número de obras repartidas por nuestra provincia. Fuera de Alicante: un monumento en mármol al Alcalde Teresa y otro en bronce al Alcalde Martínez, ambos en Almansa; un relieve en la fachada del Colegio del Santo Ángel y un San José en piedra, ambos en Madrid; un San Isidro en madera policromada en Benagéber (Valencia); y en el mismo material y técnica, una Virgen con Niño en Llanos del Caudillo (Ciudad Real).

Como artista de fogueres, su aportación se inicia en 1934, realizando tres obras antes de la contienda nacional, en colaboración con otros autores y abierto a la influencia de las corrientes artísticas de la época, entre las que cabe destacar, el año de su debut, El puñao de rosas, en colaboración con José Barahona y Antonio Esplá. Un tributo a Carlos Arniches que le valió el Tercer Premio de Categoría A para la Foguera Plaza 14 de Abril, actual Calvo Sotelo, dotado con 500 pesetas. Aunque la solicitud de plantà menciona la entrega de fotografías del boceto, lo cierto es que no se conserva ni lo uno ni lo otro.

Foguera Plaza 14 de Abril 1934 (AMA)

La foguera, de planta rectangular, tenía 8 x 16 metros de base y 18,5 metros de altura y fue plantada entre la calle Canalejas y la avenida del Doctor Gadea. La solicitud apuntaba que el monumento «se limita a crítica de escenas locales inspiradas en títulos de obras de nuestro Foguerer Machor e hijo ilustre de Alicante, Don Carlos Arniches». Y el número extraordinario de Fogueres de El Tio Cuc solo recoge esta escueta explicación:

Com el foguerer major
d'esta foguera és Arniches
li tributen este honor.

En 1935, Adrián Carrillo, en coautoría con Pedro Valdés, plantó en Categoría B para la Foguera Méndez Núñez, actual Rambla, el monumento La isla olvidada, que obtuvo el Premio de Turismo, muy probablemente por su temática: nuestra isla de Tabarca. Midió 12,2 x 3 metros de base y se instaló a la altura de los números 1 y 3 de la avenida.

Foguera Méndez Núñez 1935 (Festa 2005)

La solicitud de plantà se acompaña de un boceto de un lateral en lápiz sobre cartulina, así como una foto autorizada del otro, en acuarela. Consta una extensa explicación del monumento:

El asunto de esta foguera tiene por motivo, el mostrar el abandono y el olvido en que se encuentra la Isla de Nueva Tabarca, o L'Illa (como decimos los alicantinos), y para ello el desarrollo de la «foguera» es un contraste de la isla tal como era en tiempos de Carlos III (que fue quien la urbanizó y fortificó), o sea que entonces se la tomó en consideración, y en cambio después de dos siglos de civilización se la tiene abandonada.

Describe a continuación uno de los laterales, en la época floreciente de la isla: «la parte antigua (buscando trozos bellos y característicos de "La Isla") la representamos en tres escenas; una de ellas el torreón, con un trovador que va a dar la serenata a su bella; otro cuadro como parte guerrera, con un centinela a la puerta de la muralla; y por último una escena que representa un puerto que existió (y del cual carecen hoy día)». En el otro lateral, la otra cara de la moneda: «las miserias y calamidades que tienen que pasar los pobres pescadores, siendo así, que ya viejos tienen que trabajar y exponerse a los peligros del mar, [...] el momento en que dado el fuerte viento es dificilísimo por no decir imposible el varar el barco, [...] el cuadro triste del hombre que tiene a la mujer enferma y no tiene médico que ponga remedio a su dolencia». Y entre ambos, en «un trono se halla una alicantina la cual recibe a una sirena que viene a presentarle a un representante de la "Isla" para pedirle protección».

Ambos autores, este mismo año plantaron el monumento de la Foguera Plaza de Hernán Cortés, titulado Alicante ideal, también de Categoría B, con 8 metros de base y 10 de altura, en el cruce de las calles Las Navas y Aranjuez, actual Felipe Bergé. Se conserva un boceto en acuarela sobre cartulina, así como una explicación de la foguera que hace referencia a las tres caras del mismo. En la primera de ellas «hacemos ver la necesidad que tiene Alicante y en particular este barrio de purgar el vecindario de tantísimo bar de camareras y casas de prostitución; y para tal objeto situamos toda esta gentecita en un barrio, "Barrio Chino" que poseen todas las ciudades bien saneadas de esta chusma». La segunda de las escenas «se refiere al proyecto de urbanización de la calle Torrijos que debían prolongarla hasta Gabriel Miró y en general a los proyectos de urbanización de todo Alicante». Y el último de los frentes de la foguera «representa en guasa la falta de protección que tiene el saber de esta población y situamos una fuente del saber donde se dirigen tres representaciones del arte, ciencia y trabajo por indicación de una encarnación de Alicante».

Foguera Plaza de Hernán Cortés 1935
(Archivo Adriano Carrillo)

La Guerra Civil Española había llevado al exilio o a la cárcel a muchos de los artistas e intelectuales alicantinos de los años treinta. Estos difíciles años de posguerra hicieron mella en un carácter tan sensible como el de estos artistas plásticos. Ya no eran reclamados por las instituciones ni valorados por la prensa. Sin otro oficio, tuvieron que subsistir como pudieron en esos años tan duros. Poco a poco el grupo de amigos pudo volver a reconstituirse, con nuevas incorporaciones, en torno a distintas tertulias y en algún estudio como el de Gastón Castelló. Y fue de esta forma cuando en 1944 surgió la posibilidad de colaborar con la comisión de un barrio tan querido para ellos como el de la plaza del Puente.

Foguera colectiva Plaza del Puente 1944 (AMA)

Adrián Carrillo volvió a ser noticia entonces, cuando colaboró solidariamente con sus amigos los pintores Gastón Castelló, el alcoyano Miguel Abad Miró, Emilio Varela, Melchor Aracil y Manuel Albert, además de los escultores Daniel Bañuls y José Gutiérrez, en el célebre monumento colectivo de la Foguera Plaza del Puente, actualmente Puente-Villavieja, titulado ¡Cuidado con nuestro barrio!, Tercer Premio de Categoría B, dotado con 200 pesetas, demostrando su estrecha relación con el entorno plástico alicantino de la época. Un monumento que representaba las casas típicas de ese barrio, flanqueadas por dos grandes lienzos de Aracil y Varela. Además, el reconocido músico alicantino Rafael Rodríguez Albert colaboró con esta foguera poniendo música a una letrilla de Eduardo Irles que decía:

Barri de la Vila Vella
ánima ardent d'Alacant;
cases morenes al sol,
vestides de colors clars,
que s'empujen al Castell
per a mirarse a la mar.

Palacetes y carrerons
ahon s'adormeixen els anys.
Un so d'alegres dolçaines
sona desde d'un temps d'antany.
I, entre vives iluminaries,
la dança broda el seu pas.

¡Vila Vella, Vila Vella!
Tens en la plaça del Pont
—entre el Castell y la mar—
d'Alacant, el noble cor.

Barri de la Vila Vella,
ánima ardent d'Alacant...
Gavines y colomets
volen baix un sol triomfant.

Sería en esta su segunda etapa, a mediados de los cuarenta —1945-1947—, cuando Adrián Carrillo, ya en solitario, marcó tendencias con sus obras, minuciosas, intimistas y de cortas proporciones, caracterizadas por su respeto a la corriente estética imperante, armónicas y con sensación de unidad, gracias a unos ninots llenos de vida y en su lugar apropiado dentro del conjunto del monumento. Prueba de ello son sus dos ninots indultats consecutivos, en 1946 por el grupo Las Hilanderas, y en 1947 por la figura de una alicantina engalanándose, ambas en la foguera que plantara en la plaza de Gabriel Miró, demarcación fija en el trienio, pues solo plantaría el primero de los años dos fogueres, la segunda de ellas en San Antón Alto. Los tres años fue premiada.

Su debut en la Foguera Plaza Gabriel Miró se vio coronado por el triunfo. Costumbres de ayer y de hoy fue Primer Premio de Categoría B, dotado con 600 pesetas. Un monumento que plantaría en la plaza de Gabriel Miró, a la altura de la calle Ojeda, de la que la Revista Oficial de las Hogueras de San Juan 1945 recoge la siguiente explicación:

Todo tiempo pasado fue mejor... Nostalgia de costumbres netamente españolas por alicantinas esparcidas en el olvido y el tiempo. Melancolía de ver que las cosas más bellas del pretérito «llegan a nosotros como silenciosas piezas de un Museo». «Porrat de la Candelaria», «Festes de carrer», ¿dónde estáis ya?, se pregunta el alma del artista. Todo ha sufrido modificaciones y mutilaciones dolorosas. ¿Dónde el ayer espiritual y genuinamente nuestro?... «Como pétalos de una flor deshojada, perdieron su aroma y su color...».

Boceto de la Foguera Plaza Gabriel Miró 1945
(Revista Oficial de las Hogueras de San Juan 1945, archivo Armando Parodi)

Pero el simbolismo y consigna del monumento que plantara ese mismo año para la Foguera San Antón Alto, no caló lo esperado a afectos del Jurado. Plantado en la confluencia de las calles Valencia y San Carlos, según el llibret de la Foguera:

Un carro simbólico en forma de hoguera representa nuestras fiestas, tirado por dos briosos corceles, y conducido por un alicantino, arrolla cuantos obstáculos se interponen en su camino, como remate y apoyado en el escudo de nuestra ciudad, va una mujer alicantina que sonríe. El triunfo de les fogueres es el triunfo de Alicante.
Por los bajos, se recogen escenas variadas, de las inmensas dificultades que encuentran todas las comisiones de hogueras para cumplir su cometido.
Unas figuras en relieve, meditan sobre el estado decadente de la fiesta.
En el testero superior a modo de monumento, don Ramón [Ramón Aracil Salas], el eterno presidente y en el testero posterior, una figura que se orina en la foguera; esta figura representa a todos aquellos que después de no prestar ayuda a estas comisiones, aún se vanaglorian de ello.
Esta descripción, aunque breve, recoge el verdadero significado de estas hogueras y creo será comprendida por todos, acojamos con cariño esta consigna: «Tot per Alacant» [que fue el lema de la foguera].

Foguera San Antón Alto 1945 (Fogueres 1998)

En 1946, el título del monumento plantado para la Foguera Plaza Gabriel Miró fue No cal que amarreu els gats, de nuevo Primer Premio de Segunda Categoría, con 1.000 pesetas de asignación. La exquisita explicación de la foguera, que merece la pena reproducir completa del llibret, es la siguiente:

Rememora la «foguera»
nuestras costumbres marinas
y exalta aquella «peixquera»
del «llus», el «moll», las sardinas,
el «llobarro», la palaya,
el «polp», el «gall» y la almeja,
y la sabrosa «morralla»
producto de la «pareja».

Ya no se vende el pescado
por las calles de Alicante
porque parece pecado
y, además, no es «elegante»
pregonar a voz en grito
la sabrosa mercancía
bajo el sol de mediodía
en las playas de Levante.

«¡Llus y molls de la parella!»
es un anuncio vulgar
y los productos del mar
no necesitan aquella
manera de vocear:
para su venta está el bar
y, para «pescarlos» ellas.

La verdad es que, señores,
las cosas cambian de un modo
que no es que perdamos algo,
es que lo perdemos todo.
Nuestros refranes mejores
los vamos viendo morir
y ni «a San Chuan, bacores»
vamos a saber decir.

Bien está que «Don Progreso»
vaya limpiando el camino,
pero que no barra eso
de sabor alicantino,
ni ese típico pregón
del dorado salmonete,
ya que con su adquisición
se nos va casi un billete.

Mas también hemos pensado,
con nuestra razón a solas,
que no vemos del pescado
mas que «colas», muchas «colas».
Aquí no se ve la pesca,
aquí no hay más que negocios
porque hay mucha gente fresca
en sociedades y en «socios».

En «socios» que viven bien,
de una moral ejemplar,
que cobran el cien por cien
de un trozo de calamar.
Y como el «socio» es un «hacha»
para el negocio en cuestión,
pues te disfraza la alacha
y dice que es boquerón.

Si tú, lo quieres, lo tomas,
y, si no quieres, lo dejas,
que no se reparten bromas
... ni se reparten lentejas.
Y así la vida no es grata
pues, mirando esos extremos,
algunos meten la «pata»
y «los marinos», «los remos».

Foguera Plaza Gabriel Miró 1946
(Archivo Adriano Carrillo)

Siendo nuevamente premiado, Adrián Carrillo plantó en 1947, por tercera vez consecutiva, el monumento de la Foguera Plaza Gabriel Miró, Cansons de mona, merecido Primer Premio de Primera Categoría, la máxima en su época. Su explicación en el llibret de la Foguera es muy extensa, ocho páginas, que se inicia con una «versión castellana», la siguiente:

La hoguera es, toda ella, una glosa satírica de las canciones que el pueblo ha cantado y canta todos los años durante las fiestas de Pascua Florida.
Por ello, en cada elemento de la hoguera se han escrito estas canciones que «toman cuerpo» en las diferentes actitudes de los personajes, avalados por fondos alusivos.

Continúa, ya en valenciano, alabando al artista y a su obra:

Cuidadós, púlcre, ordenat
i artiste de cós sancèr,
Carrillo ha fet i ha pensat
lo millor que s'ha plantat
en este alegre carrèr.

Y despliega seguidamente tantos actos como escenas contiene la foguera, cada una titulada como esas tradicionales canciones de mona: «Que rode la mola, / que torne a rodar»; «Les xiques de l'horta / se volen casar»; «¡En el dit, dit, / en la má, má... / en el cólse, cólse, / i al c... li pegará!»; «A la rum, rum / cabaset de fum...»; «Tiene mi tarara / unas pantorrillas / que parecen cañas / de colgar morcillas»; «Que no me la encendrás / en el pío, pío, pío / que no me la encendrás / en el pío, pío, pá».

Termina con los versos: «¡Cantem les cançons de mona / en pau i en felicitat... / mentres els estraperlistes / fan cáses en la Explaná!», seguidos del consejo —Conçell— de que «Per plantar una foguera / tres còses tenim que fer: / rifar raçions de tercera, / un padrí en bóna cartéra / i un president... foraster».

Foguera Plaza Gabriel Miró 1947
(Archivo Adriano Carrillo)

Su máximo logro y su última obra, ya que, en plena cumbre de su éxito, abandonó la creación de fogueres, si bien dos años después ejercería un importante papel en el funcionamiento del Gremio de Artes Plásticas, como enlace con los artistas foguerers. Años después, fue designado en varias ocasiones Jurado de Fogueres, mostrándose abiertamente contrario a la barroquización del monumento.

Fue padre del también artista Adrián Carrillo Valero —Adriano Carrillo— (Alicante, 1946), continuador de esta saga, que se decantó igualmente por la escultura, obteniendo un gran reconocimiento por parte de su ciudad, Alicante.

En su obra utiliza diferentes materiales desde piedra a madera a través de los que consigue plasmar esa alternativa a la figuración, investigando las posibilidades del informalismo matérico y la abstracción geométrica. Estas técnicas las aplicó también ocasionalmente a la pintura. Su producción es un compendio de distintos registros plásticos donde Carrillo deja patente tanto su estética como los temas sociales de su tiempo, si bien este magnífico escultor nunca se decantó por el arte foguerer.

(Artículo publicado en el blog "La Foguera de Tabarca")

06 abril 2017

ALICANTE VIVO EN ALACANTÍ TV (95): PANTALEÓN BONÉ Y LOS MÁRTIRES DE LA LIBERTAD (23/03/17)

01 octubre 2016

ALICANTE VIVO EN ALACANTÍ TV (80): HOMENAJE A REMIGIO SOLER (15/09/2016)

02 diciembre 2015

ALICANTE VIVO EN ALACANTÍ TV (68): EL SARGENTO MOQUILLO (19/11/2015)


30 noviembre 2015

ALICANTE VIVO EN ALACANTÍ TV (67): MANUEL PRYTZ ANTOINE Y SU LEGADO (11/11/2015)


11 noviembre 2015

VICENTE MARÍ BAS: EL ALICANTINO AUTOR DEL "GUAPA, GUAPA Y GUAPA" ("TRES VECES GUAPA")

Porque el estribillo: "Guapa, guapa y guapa" que tan popular fue en nuestra ciudad durante la alcaldía de Sonia Castedo no fue inventado por ella, ni por ningún asesor ni siquiera por agencia de publicidad alguna, sino por D. Vicente Marí Bas, compositor alicantino de éxito durante más de 40 años y autor del pasodoble "Tres veces guapa" que en su día estrenó el santanderino de voz temblorosa Jorge Sepúlveda, aunque con los años ha sido interpretada miles de veces por cientos de bandas de música de todas las festividades de todas las poblaciones inimaginables, por no hablar de la tuna, que la lleva en su repertorio impepinablemente para dar la serenata donde menos se espera.
 
Y es que Vicente Marí Bas (Alicante, 10-II-1912 ; Madrid, 19-VIII-1980) era miembro de una distinguida familia de Alicante, los Bas, que entre otras cosas fueron los que vendieron sus edificios en la Explanada para edificar el Casino (Según la historia del Casino, en el año 1905 se logró comprar el edificio contiguo, antigua casa solariega de los Sres. de Bas, con fachadas a la calle Coloma y San Fernando, formando esquina a la Plaza Isabel II, hoy Plaza de Gabriel Miró, pero siempre con fachada principal a la Explanada de España. Unidos los dos edificios, el Casino midió más de ochocientos metros cuadrados de superficie. El arquitecto alicantino Guardiola Picó, fue el autor de la remodelación.) configuración que llegó hasta 1978 en que se derribó.
Vicente Marí Bas, le gustaba hacerse llamar Laredo.
Además del archifamoso "Tres veces guapa" también compuso otras conocidas canciones, entre ellas el "Monísima" que popularizó Nati Mistral (quizás hoy más conocida por sus intervenciones en el TDT party) Triana Morena de Conchita Bautista y ya en plan pop, "Si yo tuviera una escoba" gran éxito de Los Sirex. En ESTE ENLACE podéis consultar más detalles de la biografía de este compositor alicantino.
La versión de Jorge Sepúlveda, de 1950.

Inevitable poner una versión de tuna (aaargh!!). En este caso de la 
Escuela de Ingenieros Agrónomos de Orihuela).


Durante un tiempo, el Ayuntamiento estuvo utilizando el "Guapa, guapa y guapa" en numerosos carteles y publicaciones. Fotos de 2010 y 2009 respectivamente.

Foto de las casas solariegas de los Bas en San Fernando - Explanada 
antes de ser vendidas al Casino.


Su casa en la C/Rafael Terol, también fue famosa hace 5 años, porque fue derribada a pesar de estar catalogada en el Plan del Centro Tradicional y en el nuevo PGOU (hoy derogado). En ella vivía también su hermana Lolita pretendida por el gran Emilio Varela que según cuentan no fue correspondido (momento HOLA! jaja).

"Monísima" chotis cantado en 1952 por Nati Mistral.

Triana Morena, Conchita Bautista una voz privilegiada 
(estoy seguro que rompería las copas de cristal, 
porque su potencia vocal era prodigiosa).

Si yo tuviera una escoba...¡cuántas cosas barrería! éxito de Los Sirex.

Mis agradecimientos a Araceli Martínez Pineda, a El Nostre Alacant d'Antany y a un familiar del compositor que me ha ilustrado.

Publicado conjuntamente con el blog  

04 septiembre 2015

EL MONUMENTO AL DOCTOR PEDRO HERRERO, ABANDONADO

Hoy es noticia en la prensa la intención del Ayuntamiento de solicitar a Aguas de Alicante la reparación de la Fuente de la Aguadora de la plaza de Gabriel Miró, obra de Vicente Bañuls.

A raíz de esta noticia quisiéramos centrar hoy el punto de atención en otro monumento de la ciudad que lleva años sumido en el más absoluto de los abandonos. Se trata del monumento al Doctor Pedro Herrero Rubio situado junto a la Lonja, en una zona perteneciente a la Autoridad Portuaria.


El monumento a Pedro Herrerro en los años 80 y en la actualidad.
Se aprecia en la base el relieve infantil expoliado. 

Se trata de un busto obra de la escultora madrileña Mercedes Durán pagado por la Junta de Obras del Puerto gracias a la partida correspondiente al 1% cultural. Su coste fue de 250.000 pesetas. Fue inaugurado por la Patrocinio Javaloy, viuda de Pedro Herrero el 16 de julio de 1983 en el paseo portuario de la avenida del Almirante Julio Guillén Tato. Con las obras de reforma del paseo en los años 90, el busto fue restaurado y trasladado en 1997 al parque resultante del derribo del Consultorio "Madre e Hijo" en el que Herrero trató durante 33 años a los trabajadores del Puerto de Alicante.


 Noticias de Información y La Verdad relativas a la inauguración del monumento


 Antiguo consultorio "Madre e Hijo" con los murales de Gastón Castelló

Hoy, por desgracia, la Autoridad Portuaria mantiene sumido en el abandono más terrible el monumento a Pedro Herrero del que hace años desapareció uno de los relieves de su base alusivo a la infancia. El granito se encuentra agrietado y deformado y el bronce del busto de Pedro Herrero cubierto del clásico verdín.

Pero no sólo el monumento al médico del puerto presenta signos de abandono. El parque circundante da auténtica pena. Papeleras desfondadas, jardinería en estado de semiabandono, basura y para más inri, la fuente salvada del derribo del consultorio aparece hoy pintada al clorocaucho y rellena de tierra a modo de jardinera con el único fin de evitarse la limpieza del vaso de la fuente. A petición de esta asociación la fuente manó agua durante unas semanas allá por 2012 volviendo a quedar abandonada poco después.

 
 Abandono de los jardines

 
 La fuente rescatada del consultorio, abandonada. Febrero de 2015. 
Hoy la fuente está rellena de tierra.

 
Papeleras corroídas y desfondadas

Ahora que la Autoridad Portuaria se va a ahorrar mucho dinero tras disolver la Fundación Puerto de Alicante, no estaría de más que invirtieran algo de ese sobrante en restaurar el monumento, rehabilitar la fuente e invertir algo de dinero en el jardín más cuando está situado junto a la Sala de Exposiciones de la Lonja.

 Animamos desde aquí a nuestro Ayuntamiento a que, después de años de abandono, exijan al Puerto de Alicante la rehabilitación de parque y monumento y no tengamos que seguir diciendo eso de "ser alicantino... duele"

 ALFREDO CAMPELLO

 

Fuentes:

- Fotografías familiares y recortes de la época.
- La escultura pública en el espacio urbano de Alicante (Rosa Mª Castells)
- Las esculturas urbanas en los paseos de Alicante (Santiago Varela)

Para conocer más sobre Pedro Herrero:


 
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