Mostrando entradas con la etiqueta prestige. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta prestige. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de noviembre de 2015

La catástrofe del Prestige: un día como hoy de hace 13 años

Un día como hoy, hace 13 años, el petrolero con el desafortunado nombre de Prestige sufrió un accidente frente a las costas de Fisterra, en Galicia. A partir de ese día y tras una sucesión de decisiones inverosímiles y absurdas, el barco fue remolcado sin rumbo fijo hasta que se acabó partiendo en dos y hundiéndose, provocando la peor marea negra de la historia de este país.


Trece años después, el señor de la izquierda, que por aquel entonces era vicepresidente y portavoz del gobierno, ahora es presidente y sigue saltando los charcos como entonces, y los señores de la derecha, según varios estudios científicos sufren «un incremento del riesgo de síntomas respiratorios, hiperactividad bronquial, estrés oxidativo, inflamación pulmonar, remodelado bronquial y vascular y daño cromosómico, asociados a la participación en la limpieza del fuel, uno o dos años después de la misma.

A pesar de haber pasado tantos años, los efectos del Prestige aún no han desaparecido y lo que es peor, si volviéramos a encontrarnos en la misma situación, seguramente volveríamos a sufrir otra marea negra, ya que no se ha establecido ningún protocolo de actuación ante la eventualidad de una catástrofe similar, a pesar de las promesas y discursos.

Trece años después ya casi nadie se acuerda del Prestige, pero yo no me olvido y se que mucha gente tampoco. Hace un par de años, todo seguía igual que ahora, nada había cambiado, salvo que hacía poco se había publicado la sentencia del juicio que absolvía a todas las partes salvo al capitán del barco: no había responsabilidades políticas, no había negligencias....no había vergüenza. Un día como hoy de hace un par de años escribí un artículo en este blog y lo acabo de releer ahora mismo porque sigue estando igual de vigente que ahora mismo. 


Si queréis leer el artículo que escribí hace un par de años aquí tenéis el enlace, y os sorprenderán algunos datos, os lo aseguro:



Y espero que no nos olvidemos nunca de ese fatídico 13 de noviembre de 2002 y de todo lo que ocurrió después, porque como podéis ver en la imagen de arriba, que recoge la situación del tráfico marítimo ahora mismo (13/11/2015; 10:43h), las flechitas de color amarillo y naranja son barcos mercantes, muchos de ellos petroleros como el Prestige, que en cualquier momento podrían encontrarse en la misma situación que él.

miércoles, 15 de abril de 2015

El día de la marmota: Prestige versus Oleg Naydenov


Se ha vuelto a repetir, otra vez volvemos a tener un barco hundido reposando en el fondo del mar, cargado con fuel. Después del hundimiento del Prestige en noviembre de 2002 y después de la media docena de accidentes similares ocurridos solo en la costa gallega en los años precedentes, volvemos a estar igual que antes. ¿Donde están los puertos sucios, las medidas de seguridad, las fragatas de vigilancia, el control de los barcos con banderas de conveniencia? En ningún sitio. Todo está igual que antes, o incluso peor, porque en este caso las decisiones que se han tomado han sido tan estúpidas o incluso más de las que se habían tomado antes del hundimiento del Prestige. Afortunadamente, y dentro de la amenaza que supone este hundimiento, la carga de fuel que se encuentra en sus tanques es de 1500 Tm, que no se pueden comparar con las 77.000 Tm de fuel pesado que transportaba el Prestige.

El barco hundido en esta ocasión, el Oleg Naydenov, era un arrastrero de bandera rusa que llevaba amarrado en el Puerto de la Luz, en Canarias, desde el 2 de marzo. Todo parece indicar que era uno de tantos barcos infames que se dedican a la pesca pirata en el este de África y que incluso ya había sido denunciado por la UE y al que Senegal le había revocado la licencia de pesca en 2012, pero que a pesar de todo seguía pescando. ¿Por qué se le permitió la entrada a un barco de esta características en un puerto canario? Alguien tendrá que decirlo. 


Pero volviendo al tema del accidente, tal como he comentado, el barco no se vio amenazado en ningún momento por un tremendo temporal, como ocurrió con el Prestige en otoño de 2002, ni sufrió una rotura en su casco, ni estaba a la deriva. El Oleg Naydenov estaba amarrado en un puerto cuando el pasado fin de semana por causas que aún se desconocen comenzó a arder. Después de varias horas intentando sofocar el incendio, la Capitanía Marítima decidió sacarlo fuera del recinto y remolcarlo a 30 millas de distancia, en alta mar.

Después de apagar el incendio que mantuvo en llamas al barco durante casi 3 días seguidos, no parecería demasiado extraño que el barco estuviera muy dañado. Aún así, en ese momento se decidió remolcar el barco de nuevo, esta vez hacia tierra. Y finalmente, a las 22:45 h de ayer martes, cuando se encontraba a 15 millas de tierra, el barco se fue a pique con sus 1500 Tm de fuel en su interior. Ya se ha comentado la posibilidad de enviar un barco para que se encargue de perforar el casco y bombear el fuel hasta la superficie, cuando no olvidemos que el barco hace 3 días estaba en un puerto.

Hoy por la mañana ya se habían detectado las primeras manchas de combustible en la zona del accidente y con el aroma del fuel amenazando la campaña electoral, los políticos y demás cargos de designación digital ya han empezado a hablar y a decir unas frases muy parecidas a las que escuche el aciago 19 de noviembre de 2002. Como en la película Atrapado en el Tiempo, todo me empieza a recordar al Día de la Marmota, y ya me veo mirando a la televisión esperando a que Punxsutawney Phil nos repita una y otra vez que la primavera se va a retrasar un mes mas.

Las primeras frases de hoy las ha pronunciado la delegada del Gobierno de Canarias que ha dicho hoy por la mañana que "el riesgo de vertido del barco Oleg Naydenov es muy pequeño".  Sin duda, en breve escucharemos unas cuantas frases de este estilo. Por si acaso, y para que no os pille por sorpresa os recuerdo algunas de las frases pronunciadas hace 13 años por algunos de esos representantes políticos. Curiosamente, la mayoría de ellos se encuentran actualmente ocupando un puesto más relevante que el que ocupaban en aquellos momentos, seguramente como premio a los servicios prestados

Hundimiento del Prestige, año 2002

Mariano Rajoy, Vicepresidente Primero y ministro de la Presidencia, hoy Presidente del Gobierno
"La marea no va a llegar a las Rías Bajas" (21 de noviembre)
“A una profundidad de 3.500 m. y a dos grados de temperatura, el fuel estaría en un estado sólido, por lo que, en principio, el combustible no se verterá" (24 de noviembre)

Arsenio Fernández de Mesa. Delegado del Gobierno en Galicia, hoy Director General de la Guardia Civil
"Probablemente el fuel no toque la costa gallega" (14 de noviembre)
"El destino del fuel en el fondo del mar es convertirse en adoquín" (19 de Noviembre)
"Hay una cifra clara, y es que la cantidad que se ha vertido no se sabe" (21 de noviembre).

Miguel Arias  Cañete Ministro de Agricultura, hoy Comisario Europeo de Cambio Climático y Energía
"Afortunadamente, la rápida intervención de las autoridades españolas alejando el barco de las costas, hace que no temamos una catástrofe ecológica, como ha sucedido en otras ocasiones, ni prevemos grandes problemas en las aguas españolas ni para los recursos pesqueros" (16 de noviembre)

Enrique López Veiga, Consejero de Pesca de la Xunta de Galicia, hoy Senador por el PP
"Todo el fuel que tenía que llegar a la costa ya ha llegado" (17 de noviembre)
"La Xunta va a dar a las 4.000 familias afectadas el turrón y si luego puede venir el mazapán por parte del gobierno central y de la UE, mejor" (17 de noviembre)
"Una marea negra es una marea negra” (29 de noviembre)

Federico Trillo, ministro de Defensa, hoy Embajador del Reino de España ante el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte
"Pensamos en bombardear el Prestige para hundirlo o hacer arder el fuel" (20 de noviembre)

Jaume Matas. Ministro de Medio Ambiente hoy en el trullo por mangante
"El gobierno ha actuado con diligencia. Nosotros hemos seguido esto desde el primer momento, no hay que olvidar que el Director General de Costas está aquí desde el sábado" (21 de Noviembre)

José María Aznar, presidente del gobierno, actualmente estratega mundial
 "No he ido a Galicia porque ya han estado varios ministros" (22 de noviembre)
"Está muy bien decir que yo habría consultado a las universidades o los expertos, pero cuando hay que decidir, simplemente hay que hacerlo, y yo estoy convencido de que la decisión fue la correcta. La hago mía con todas las consecuencias" (17 de Diciembre 2002)

Manuel Fraga, presidente de la Xunta de Galicia, hoy con Dios y con Santiago
“Si hace falta, me vuelvo a bañar como en Palomares” (Fraga. 21 de noviembre)
"Estoy donde tengo que estar. Dios y Santiago nos van a ayudar" (22 de Noviembre)

miércoles, 30 de abril de 2014

El Prestige seguía afectando a las aves marinas después de más de 10 años

El 19 de noviembre de 2002, el casco del petrolero Prestige se partió en dos a 246 km de la costa de Fisterra después de ser remolcado en un absurdo viaje sin retorno durante seis interminables días. Alrededor de 63.000 toneladas de fuel pesado se vertieron en el océano, originando el mayor desastre medioambiental de la historia de nuestro país.


Los que primero dijeron que el fuel nunca llegaría a nuestras costas, tuvieron que retractarse cuando días después miles de toneladas de galipote cubrieron gran parte de las costa, desde Galicia hasta Bretaña. Y esos mismos, unos meses después, cuando los pescadores y miles de personas procedentes de todos los rincones de España y de Europa limpiaron con sus propias manos gran parte de esa porquería, dijeron que ya no quedaba ni rastro de fuel, que las playas estaban esplendorosas y que todo aquello era un mal recuerdo que afortunadamente ya había pasado y que no tendría consecuencias en el futuro.

Pero todo aquello solo acababa de empezar, los análisis realizados años después a los pescadores que participaron en las campañas de limpieza confirmaron que sufrían importantes daños pulmonares y cromosómicos, daños que también presentaban muchos de los voluntarios.


¿Pero que ocurrió con las importantes poblaciones de aves marinas que sufrieron el vertido? Durante los meses posteriores al accidente, se estimó una mortalidad directa de unos 90.000 alcidos, a los que habría que sumar miles de cormoranes moñudos, gaviotas, págalos y otras muchas aves. La mayoría de ellas eran invernantes, que tenían sus colonias en el norte de Europa y que pasaban el invierno en nuestras costas, pero además, otras especies, como el Cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis), que en aquel momento tenía en Galicia unas de las mayores colonias a nivel mundial, sufrieron mortalidades catastróficas. Lo que faltaba por conocer es si 10 años después del vertido, los efectos del Prestige seguirían presentes.

Hoy mismo, nos han publicado un artículo en la prestigiosa revista Biology Letters (Álvaro Barros et al., 2014) en el que se confirma sin lugar a dudas que los supervivientes de la marea negra presentan efectos a largo plazo como consecuencia del vertido. Estos efectos se manifiestan en una reducción del 45% en el éxito reproductor de las cormoranes moñudos procedentes de las colonias petroleadas en comparación con los que se reproducen en las colonias no pretroleadas o ligeramente afectadas por el vertido.


En la figura anterior se puede observar el éxito reproductor (nº pollos crecidos por pareja) de los cormoranes moñudos entre 1994 y 2002 en la zona petroleada (círculos negros) y en la zona no pretroleada (círculos blancos). La zona marcada en gris, a partir de la flecha vertical, marca los años posteriores al vertido.

Tal como se observa en la gráfica, mientras que antes del vertido el éxito reproductor en ambas zonas era similar, siendo las diferencias no significativas estadísticamente, a partir del derrame de fuel se produjo un cambio dramático en las colonias afectadas, que seguía siendo evidente 10 años después. El éxito reproductor medio en las zonas petroleadas antes del vertido era de 1,41 pollos/pareja, mientras que en el periodo posterior a la marea negra se redujo a 0,87 pollos/pareja.

Esta reducción del éxito reproductor no podía ser atribuida ni al clima ni a la presencia de visones americanos en las colonias, ya que tras los pertinentes análisis se confirmó que su efecto no fue estadísticamente significativo en ninguna de los dos casos.


¿A qué puede ser debida esta drástica caída en el éxito reproductor en las zonas petroleadas?

Se ha confirmado que las aves marinas pueden haber sufrido los efectos sub-letales de la exposición al petróleo (Perez et al., 2010) y asimismo, en el caso de los cormoranes moñudos pueden haber sufrido los efectos indirectos de la misma por la reducción de la disponibilidad de presas (Velando et al., 2005). 

En estudios anteriores se ha puesto de manifiesto la persistencia de residuos del petróleo en el ecosistema, incluso 9 años después de accidente (Bernabeu et al., 2013) y la exposición crónica de los organismos marinos al mismo. Hay que tener en cuenta que el fuel pesado, como el que transportaba el Prestige, es una mezcla compleja de hidrocarburos aromáticos alifáticos y bencénicos con un peso molecular muy alto, por lo que una vez ingeridos se acumulan en los tejidos pudiendo producir daños irreparables. Estos efectos de la acumulación de tóxicos del fuel sobre el éxito reproductor ya han sido confirmados en otras especies de aves marinas, como los pinguinos africanos (Spheniscus demersus), después de dos grandes mareas negras (Wolfaard et al., 2001)

Los resultados que exponemos en este trabajo confirman sin lugar a dudas que aunque las manchas negras del fuel ya no se vean a simple vista, la larga sombra del Prestige sigue estando presentes en el ecosistema y en los organismos que en él habitan.

Hoy mismo, la revista Nature publica una reseña sobre este artículo en el que el ecólogo David Grémillet destaca la importancia de estos resultados y la falta de estudios sobre los efectos a largo plazo de los vertidos de petroleo sobre las aves marinas.

NOTA: Pocos meses antes de que se publicara este artículo se conoció la sentencia que debía decidir las responsabilidades del accidente del Prestige. Y como todos ya sabéis, ningún cargo político fue acusado, no hubo responsabilidades, nadie tuvo la culpa de este desastre, sólo uno, el barco, como ya apuntó la actual alcaldesa de Madrid, Ana Botella el 12 de diciembre de 2002. 

Referencias
- Barros, A., Álvarez D & Velando A (2014) Long-term reproductive impairment in a seabird after the Prestige oil spill. Biology Letters doi:10.1098/rsbl.2013.1041.
- Bernabeu AM, Fernández-Fernández S, Bouchette F, Rey D, Arcos A, Bayona JM, Albaiges J. (2013) Recurrent arrival of oil to Galician coast: the final step of the Prestige deep oil spill. J. Hazard. Mater. 251, 82–90. 
- Pérez, C., Munilla, I., López-Alonso, M. & Velando, A. 2010.  Sublethal effects on seabirds after the Prestige oil-spill are mirrored in sexual signals. Biology Letters 6, 33-35
- Velando A, Munilla I, Leyenda PM. (2005) Short-term indirect effects of the ‘Prestige’ oil spill on European shags: changes in availability of prey. Mar. Ecol. Prog. Ser. 302, 263–274.
- Wolfaardt AC, Underhill LG, Crawford RJM, Klages NTW. (2001) Results of the 2001 census of African penguins Spheniscus demersus in South Africa: first measures of the impact of the Treasure oil spill on the breeding population. Trans. R. Soc. South Afr. 56, 45–49.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Yo sí que me acuerdo del Prestige

Hace 11 años, el 13 de noviembre de 2002, estaba a punto de defender mi tesis doctoral. Recuerdo perfectamente que ese día, un fuerte temporal estaba azotando todo el norte de España y para despejar un poco la cabeza me acerqué a ver la mar. Con un viento y un oleaje impresionante era prácticamente imposible acercarse a la costa, aún así me quedé en la rasa de Verdicio durante casi una hora mirando como las olas rompían contra el acantilado. Cuando llegué de nuevo a casa recibí una llamada de mi amigo Alberto Velando que me preguntó si me había enterado del accidente de un petrolero frente a las costas de Galicia. En esos momentos sólo se sabía que un barco cargado de fuel, de nombre Prestige, tenía el casco roto, había emitido un S.O.S. y se encontraba a la deriva.


Otro más, fue lo primero que dijimos. Ya muy pocos aparte de los que los sufrieron directamente, se acordaban de que en los años anteriores se habían producido varios accidentes similares: el Polycomander, el Urquiola, el Andros Patria y el Mar Egeo, derramaron el contenido de sus tanques produciendo otras tantas mareas negras. Desde entonces nada había cambiado, después de cada uno de los accidentes se repetían los propósitos de enmienda como un mantra, se hablaba de seguridad, de puertos limpios, de sanciones, pero nada cambiaba y con una frecuencia de un accidente cada cinco años entre 1970 y 2000, uno tras otro, los petroleros se iban accidentando frente a las costas de Galicia. Y este ya era el quinto desde que el Polycomander embarrancó a la entrada de la ría de Vigo el 5 de mayo de 1970.

Rastro de fuel dejado por el Prestige durante su periplo hacia ninguna parte

Al día siguiente, el día 14, entre los nervios al comprobar que la lectura de la tesis estaba en entredicho porque dos miembros del tribunal no llegaban por culpa del temporal, me enteré de que el barco a la deriva se había acercado a pocas millas de Muxía y que poco después, en una decisión sorprendente, los responsables del Ministerio, que no habían dado señales de vida hasta el momento, decidieron que la mejor opción era remolcar el barco lo más lejos posible. También nos enteramos días después que el Ministro de Defensa, Francisco Álvarez-Cascos, que andaba de cacería, había dado unas coordenadas no demasiado precisas para el destino del barco, el Prestige debía remolcarse "al quinto pino", una dirección un tanto confusa, sobre todo tratándose de Galicia, donde los pinos y los eucaliptos abundan más que los mejillones en las bateas, por lo que si le hicieran caso el barco podría acabar en las laderas del Monte do Gozo.

Finalmente los dos miembros del tribunal de mi tesis consiguieron llegar a tiempo y al acabar, durante la comida, los problemas de mis truchas quedaron aparcados y el tema de conversación de casi todos nosotros volvió al Prestige, que en esos momentos era arrastrado, cada vez más dañado, en un periplo absurdo mientras esparcía su cargamento de mierda por la mar. Días después, el por entonces ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, aseguró en rueda de prensa que "la rápida intervención de las autoridades alejando el barco había permitido que no temamos una catástrofe ecológica" (M.A.C, 16/12/2002). Sin duda esa decisión tan acertada influyó en su nombramiento como Ministro Agricultura y Medio Ambiente en el gobierno actual. Poco después nos enteramos de que habían estado dudando entre esa decisión o la que habían sugerido el Ministro de Defensa, Federico Trillo y el por entonces vicepresidente y portavoz del Gobierno, un tal Mariano Rajoy, que "habían pensado en bombardear el Prestige o hacer arder el fuel" (M.A.C., 20/11/2002), quizás aconsejados por Francisco Vázquez, que entonces ocupaba el cargo de alcalde de A Coruña y que había propuesto "que se quemara el buque con fósforo" (F.V., 18/11/2002).

Las informaciones de lo que realmente sucedió en ese viaje sin retorno siguen estando confusas. Se habló de que el plan para el Prestige era ser hundido en aguas de Cabo Verde, también se comentó el enfrentamiento con unas fragatas portuguesas que le habían cortado el paso. Lo cierto es que el barco seguía desangrándose y la grieta en el costado cada vez era más grande, hasta que finalmente, el martes 19 de noviembre de 2002, se partió en dos y se hundió a 250 km de la costa de Galicia.


Lo que sucedió los días siguientes aún lo recordamos, aunque es muy probable que a mucha gente le suene como algo demasiado lejano. Lo que según nos decían los políticos de entonces nunca iba a pasar, al final sucedió, lo que nunca sería una marea negra lo fue, y la mayor de la historia de Europa. La costa se llenó de fuel desde Galicia hasta Bretaña, 90.000 aves marinas murieron durante las primeras semanas tras la catástrofe y muchas más se vieron afectadas. Multitud de mamíferos marinos, tortugas, peces y todo el ecosistema en conjunto sufrió directamente el vertido, detectandose aún hoy en día los efectos a largo plazo del mismo.

Durante las semanas que siguieron al accidente, y mientras Federico Trillo aseguraba que "las playas estaban esplendorosas" (F.T, 26/11/2002), recuerdo perfectamente las imágenes de los pescadores sacando fuel con sus propias manos de la rías, y que años después se comprobó que como consecuencia habían sufrido daños pulmonares y cromosómicos, lo que también les ocurrió a los miles de voluntarios que acudieron a limpiar las playas desde todos los lugares de España e incluso del extranjero. Me acuerdo del olor del chapapote, que en Asturies siempre llamamos galipote.



También recuerdo las visitas a las playas para buscar aves petroleadas. La mayoría las encontrábamos muertas pero las pocas que encontrábamos vivas y hechas polvo las llevábamos al centro de recuperación, donde decenas de voluntarios se esmeraban en limpiar a unos animales que ya estaban sentenciados desde que se impregnaron de fuel y se trataron de limpiar ellos mismos.

Afortunadamente, por aquellos días era tranquilizante escuchar las declaraciones de Arsenio Fernández Mesa, jardinero en excedencia del Ferrol y en aquel momento delegado del gobierno en Galicia, que nos proporcionaba información puntual y precisa sobre el vertido: "Hay una cifra clara, y es que la cantidad que se ha vertido no se sabe" (A.F.M., 21/11/2002). Igual de tranquilos nos quedamos todos cuando don Arsenio nos despejo todas las dudas tras el hundimiento del petrolero: "El destino del fuel en el fondo del mar es convertirse en adoquín" (A.F.M., 19/11/2002). No menos tranquilizantes fueron las frases del Presidente de la Xunta, Manuel Fraga Iribarne, que para convencernos de la pureza de las aguas tras el vertido nos aseguro que "Si hace falta me vuelvo a bañar, como en Palomares" (M.F.I., 21/11/2002). Al día siguiente todos comprendimos su optimismo, ya que en rueda de prensa nos confirmó que "Dios y Santiago nos iban a ayudar" (M.F.I., 22/11/2002).

Hilillos en estiramiento vertical

Varios meses después, con el fuel convertido en adoquín, salvo unos pequeños hilillos del plastilina en estiramiento vertical que salían del casco, y gracias a la ayuda de Dios y del apóstol, se recogieron 100.000 Tm de fuel mezclado con arena de nuestro litoral y otras 50.000 Tm en la mar, después de haber impregnado 3000 km de costa desde Galicia a Bretaña.

Han pasado 11 años desde entonces y ayer mismo se conoció la sentencia que debía decidir las responsabilidades del accidente. En el juicio había 2128 partes personadas, 133 testigos, 98 peritos, 51 abogados y 21 procuradores, lo que había motivado que debido a sus dimensiones se celebrara en el recinto ferial de Expocoruña. Nada menos que 400 horas de juicio repartidas en 89 sesiones se llevaron a cabo en este macrojuicio con tres jubilados como únicos acusados. Ningún cargo político de importancia fue acusado, a pesar de que el magistrado de la sección primera de la Audiencia Provincial de A Coruña y presidente del tribunal, Juan Luis Pía, declarara cuando el juicio (que él mismo definió como "desmesurado, un sinsentido y carísimo") quedó visto para sentencia, que "era obvio que faltaban muchos implicados" (¿quién fue el responsable de que faltaran?) y que evidentemente esto afectaría a sentencia, que finalmente fue leída ayer y que se puede resumir en los siguientes puntos.

1) "No existe responsabilidad penal" puesto que "nadie sabe exactamente la causa de la avería".
2) El ex-director de Marina Mercante, José-Luis López Sors, único responsable político acusado, fue "víctima y afectado del desastre que intentó solucionar".
3) El Ministerio de Fomento "no actuó con negligencia". La decisión de alejar el barco "fue consciente, meditada y en gran parte eficaz dentro del desastre". Asimismo la sentencia afirma que "La Administración lo gestionó [todo el protocolo de actuación] con profesionalidad, adecuación y en condiciones muy desfavorables".
3) Solo se condena al capitán del barco, Apostolous Mangouras, por un delito de "desobediencia grave a las autoridades españolas", a 9 meses de cárcel que no cumplirá debido a su avanzada edad (y a que la sentencia es de menos de 24 meses, no se porqué eso no lo dicen en ningún sitio).

Resumiendo, para dictar esta sentencia no hacía falta esperar 11 años, ya que sólo habría que haber tenido en cuenta las declaraciones de Ana Botella el 12 de diciembre de 2002, cuando afirmó que "En la catástrofe del Prestige sólo hay un culpable: el barco". Parecía evidente que no se condenaría a López-Sors, ya que eso equivaldría a considerar al Estado Español como responsable civil subsidiario de un accidente cuya factura ascendía, según la Fiscalía, a 4338 millones de euros.

Ni un sólo alto cargo político, de los muchos implicados, ha sido ni siquiera imputado por la mayor catástrofe ambiental de la historia de España, más aún, incluso muchos de ellos, como premio a su gestión, ocuparon u ocupan en la actualidad, puestos iguales o de mayor responsabilidad que antes, valga como ejemplo los siguientes:

- Mariano Rajoy, vicepresidente del gobierno en 2002 y presidente del gobierno en 2013
- Arsenio Fdez. Mesa, delegado del gobierno en 2002 y director de la guardia civil en 2013
- Federico Trillo, Ministro de Defensa en 2002 y embajador en el Reino Unido en 2013
- Francisco Álvarez-Cascos, Ministro de Fomento en 2002 y presidente del Principado de Asturias hasta 2012. La Xunta le concedió la medalla de oro de Galicia en 2003.
- Miguel Arias Cañete, ministro de Agricultura en 2002 y ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente en 2013.
- Jaume Matas, Ministro de Medio Ambiente en 2002 y que después de su extraordinaria tarea durante la gestión del Prestige fue presidente del Gobierno Balear entre 2003 y 2007. Actualmente debido a su afición a apropiarse del dinero ajeno está pendiente de varios juicios aunque ya ha sido condenado a 6 años de cárcel en el primero (pero curiosamente sigue en la calle).

Después de esta sentencia, aparte de confirmar por enésima vez que los delitos ecológicos quedan impunes en este país, como ya quedó demostrado tras la sentencia en la que se eximía de culpabilidad a la empresa Boliden por el accidente de Aznalcóllar, me asalta una duda. En el caso probable de que se produjera un nuevo accidente como el del Prestige, y teniendo en cuenta que la sentencia afirma que las acciones tomadas tras el mismo fueron "conscientes, meditadas y adecuadas", ¿se volvería a actual de la misma forma?. Supongo que si, ya que si se tomaran otras decisiones, como llevar el barco accidentado a un puerto de abrigo, implícitamente se asumiría que en aquel momento se actúo con negligencia.


En la imagen anterior se puede ver los petroleros que están navegando frente a las costas gallegas a las 12:20 h de hoy mismo, según se puede comprobar a tiempo real en marinetraffic.com. Nada menos que 29 barcos iguales o similares al Prestige navegan en este instante cerca del lugar donde se produjo el accidente hace 11 años. Teniendo en cuenta que la frecuencia de media de accidentes de petroleros entre 1970 y 2013 es actualmente de 1 cada 7 años, probablemente saldremos pronto de dudas.


Quizás cuando ocurra, ya no vuelvan a verse banderas de Nunca Máis, y en vista de la sentencia, del absoluto menosprecio hacia el medio ambiente tanto de la justicia como de los representantes políticos, propongo que se use la anterior, mucho más acorde con la situación actual.

Ayer, el día en el que se hizo pública la sentencia del juicio, todos los periódicos digitales abrían su página de cabecera con la noticia. Han bastado menos de 24 horas para que ya haya caído en el olvido y haya que buscar en pequeños recuadros para encontrarla y ya ni siquiera figura entre las 10 noticias más vistas del día. Quizás no sea sólo culpa de los jueces y de los políticos, sino de nosotros mismos, que ni siquiera recordamos durante unas pocas horas la mayor catástrofe ambiental que ha ocurrido en este país.

jueves, 4 de agosto de 2011

Mortalida masiva de aves marinas tras el accidente del Prestige

En noviembre de 2002, el petrolero Prestige derramó mas de 60.000 toneladas de fuel pesado frente a las costas de Galicia. En los siguientes meses, miles de aves marinas (12.023 ej.), sobre todo álcidos (9.826 ej, 81,7%), aparecieron muertos en las playas del Atlántico ibérico y el Cantábrico. De todas formas, todas esas aves representaban una pequeña fracción del número total de aves que murieron tras esa catástrofe ambiental.

Un gran número de aves desaparecieron en la mar (se hundieron o fueron depredadas) y nunca llegaron a la costa, y de las que llegaron, muchas no se encontraron: unas fueron devoradas por los carroñeros y otras no se localizaron porque pasaron desapercibidas y otras aunque fueron localizadas no se reportaron. Con el fin de estimar la mortalidad total de la forma más aproximada posible, realizamos varios experimentos durante las semanas siguientes al vertido.

                       Diseño experimental

En un primer experimento pretendíamos estimar el número de aves que llegaron a la costa después de morir en alta mar. Para ello, soltamos desde un helicóptero un total de 437 bloques de madera que tenían la misma densidad y el tamaño aproximado de un frailecillo o de un arao. Los bloques se lanzaron a 5, 15 y 25 km de la costa gallega (el experimento se replicó en la cosa asturiana lanznando los bloques desde un barco a 4, 9 y 12 millas), después de haberles colocado una placa con un texto explicativo un código individual y un número de teléfono para que las personas que encontraran uno de ellos cuando llegara a la playa pudieran avisar.

Tacos experimentales (izquierda: tipo frailecillo; derecha: tipo arao)

En un segundo experimento evaluamos la detectabilidad de los bloques, para ello se dejaron en varias playas gallegas y asturianas cadáveres de álcidos recogidos durante las inspecciones costeras y tacos de madera iguales a los soltados en alta mar. De esta forma se pudo calcular tanto la detectabilidad de las aves orilladas como un factor de corrección para los bloques de madera usados en el experimento.

Por último, se realizaron censos de aves marinas desde embarcaciones para conocer la distribución de los álcidos en alta mar.


Los resultados obtenidos al combinar todos los experimentos dieron lugar a una cifra que como preveíamos fue muy superior al número de aves que aparecieron en los muestreos. El número total estimado de aves muertas fue de 87.594 (con un intervalo de confianza entre 54.113 - 162.313 aves). Esta mortalidad de álcidos situaba al accidente del Prestige como el tercero mas grave tras los de Exon Valdez y el Selendang Ayu. Los álcidos muertos eran en su mayoría aves juveniles y entre los áraos , la mortalidad estaba muy sesgada hacia los machos.

Recientemente hemos publicado un artículo en en la revista Ecosphere en el que se desarrollan detalladamente estos experimentos y las conclusiones de los mismos. Se puede descargar libremente en este enlace.


viernes, 13 de noviembre de 2009

Ya hace siete años del Prestige


Hundimiento del Prestige el 19 de noviembre de 2002


Un día como hoy, hace ya siete años, el petrolero Prestige sufrió un accidente que provocó la rotura de parte de su casco y la apertura de una vía por la que se empezaron a derramar las 77.000 toneladas de fuel pesado que llevaba en su interior. Posteriormente al accidente, el petrolero fue remolcado en una travesía absurda durante casi una semana mientras iba dejando a su paso un reguero de fuel, hasta que el 19 de noviembre se partió en dos, hundiéndose a 130 millas al oeste de las islas Cíes.


Alca común (Alca torda) petroleada en un pedrero de la costa asturiana

A pesar de que las autoridades políticas dijeron que el fuel no llegaría a la costa y que nunca se podría hablar de una marea negra, lo cierto es que en menos de una semana el fuel alcanzó la costa de Galicia y pocos días después las costas del Cantábrico. Esto provocó una catastrofe ecológica sin precedentes debido a la gran dispersión de la marea negra, que llegó incluso a las costas de Bretaña, y a que no se trató de un vertido único sino que se estuvo liberando fuel durante meses, lo que produjo un efecto crónico en el ecosistema.



Alcatraz (Morus bassanus) recogido vivo en una playa. Murió pocos días después

La marea negra del Prestige causó la muerte directa de mas de 23.000 aves marinas en España, 2000 en Asturies, aunque se estima que teniendo en cuenta la baja detectabilidad de los cadáveres y que muchas no llegaron a la costa, esa cifra podría superar las 200.000 aves y cientos de mamíferos marinos y otras especies. Aparte de este daño directo, la marea negra del Prestige produjo importantes daños en el ecosistema y efectos a medio y largo plazo que aun son evidentes a día de hoy.

Durante todos estos años, tanto el gobierno de la comunidad de Galicia como Ministerio de Fomento que estaban en el poder en aquellos días, intentaron convencernos de que se había actuado bien y que no tenían ninguna responsabilidad en lo ocurrido. Aunque en el mes de marzo de este año, la jueza de Corcubión eximió al Ministerio de Fomento de la catástrofe del Prestige, la Audiencia provincial de A Coruña revocó el pasado mes de octubre el auto de la esta jueza e inculpó al ex-director de la marina mercante y al Ministerio de Fomento, ya que según la sentencia la decisión de alejar el barco fue "un error clamoroso" que derivó en "una responsabilidad criminal con imprudencia grave". El resultado es que después de siete años aun no se ha celebrado el juicio oral y no se sabe cuando se celebrará.


Manchas de fuel en el la playa de Albuerne (Cuideiro, Asturies) varios meses despues de la primera marea negra

Han pasado ya siete años y hoy apenas aparecen noticias en la prensa sobre el tema, ya nadie se acuerda de los buques de doble casco, ni de los puertos sucios que prometieron que se harían, ni de las fragatas que iban a alejar de la costa a los petroleros que no cumplieran con la legislación de seguridad . Ya casi nadie se acuerda de los hilillos de plastilina de Rajoy, ni de las playas esplendorosas de Trillo, ni de cuando el mismo Trillo llegó a decir que "estaban pensando en bombardear el barco para que ardiera el fuel", ni de todas las mentiras y estupideces que se dijeron esos días. Afortunadamente para todos ellos la memoria es muy frágil y la gente olvida pronto, como ya olvidó que desde los años 70 del siglo pasado ya se han producido cuatro mareas negras en Galicia tras otros tantos accidentes de petroleros: Urquiola, Polycommander, Mar Egeo y Prestige.



Por eso, y ahora más que nunca, tendríamos que recordar y no olvidar que una catastrofe como la del Prestige o incluso peor puede ocurrir en cualquier momento. Y todo sigue igual, nada ha cambiado.

¡¡ NUNCA MÁIS !!