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miércoles, 13 de abril de 2011

La No Recomendación: My Sassy Girl (2008)

La última vez que actualicé, pensé: hace mucho que no criticas ninguna película. Y con lo que me gusta criticar a mí, tenía que ponerle solución pronto. Pero claro, llevaba una racha que te cagas, solo viendo películas amor. Esta mañana volví a ver esa maravilla coreana llamada My sassy girl (que por cierto, le puse de nota 9, pero ni caso, es un pedazo de 10 como la copa de un pino porque es demasiado perfecta y demasiado preciosa), y me cabreé con el remake americano sin haberlo visto. Y dije: total, ya que te cabreas, lo ves. Y así criticas.

Bueno. No sé ni por dónde empezar. Se ve que a los americanos les jode que hagan mil comedias románticas por año y dramas románticos hechos para que lloren todos y ya, y que tengan que ser los coreanos los que tengan la comedia romántica perfecta, que encima tiene su parte de drama (y bueno, el drama se les da mejor en general, que por algo lo aman tanto...qué coño, se les da todo mejor así en general), y decidieron coger My Sassy Girl y...¿demostrar que lo podían hacer mejor? No sé, pero el resultado es una puta basura que no sirve para nada. Y los que adoren más esta versión que la coreana, ya pueden ir haciendo cola para el psiquiatra, porque algo grave tienen en la cabeza.

El caso. Tenemos al típico ultra soso americano, completamente plano y sin gracia y sin personalidad, que estudia y quiere un trabajo mazo de guay para tener el sueño americano. Y tiene un amigo. Echadle imaginación. Oh, sí. El amigo es más feo y más gordo que él, y es un pajero mental que cada vez que habla en la película solo lo hace sobre follar. Bueno, pues este chico sin gracia ni desgracia, está observando tías por la calle con su amigo el salido. Pero oh, él es tan super hombre, que no siente atracción por las chicas que ve. Hasta que la ve a ella. Ella es Elisha Cuthbert, que tiene ese aspecto de: mírame, soy rubia y americana, en el instituto fui animadora y me tiré a todo el equipo de futbol, y ahora sigo teniendo esa cara de guarrilla. No, no estoy siendo cruel: es lo que hay, es la cara que tiene.

Y claro, el super hombre americano, que es totalmente puro, se queda prendadísimo de ella. Oh, ella, la elegida. Qué bonito todo. Luego se encuentran en el metro, y se quedan mirando tipo: oh, el amor de mi vida. Bueno, esa mirada fingida, porque de actuar no saben mucho, y he visto piedras comunicarse con más química que ellos. Todo super poco tópico y bonito, ¿eh? Resulta que ella está borracha, y al día siguiente cuando se ven, también lo está, y es una niñata maleducada e insoportable. ¿Sabéis esas tías que cuando beben empiezan a hacer el imbécil y a ponerse ultra pesadas y que te dan ganas de pegarles una patada para que las soporte su madre? Pues así. Supuestamente, el personaje de ella debe ser de lo mejor de la película, increíble, maravilloso. Pero dan ganas de abofetearla. Y encima, se supone que me tengo que reír porque es gracioso que esté borracha y grite "chuuuu chuuuu" y "me gustan los plátaaaanos". Anda y que os den.

Todo pasa muy deprisa, y ella sigue igual de gilipollas, beba o no beba. Que si hacemos un juego en el metro de darnos hostias, que si te conozco de dos días pero ya digo que eres mi novio, que si vamos a celebrar los 33 días juntos (¿hola? es tan JENNNIH MI NINIAH 1 MESECITO JUNTOSH YA TE AMO TÚ Y YO SHIEMPREH)... Nada fluye. Ella se comporta como una imbécil, y el poco gracioso americano sufre las chorradas porque oh, la ama. ¿Por qué la ama? Vete a saber, si no tiene ningún tipo de sentido lo que hacen. Tiene tan poco sentido que un soldado les pregunta que qué relación tienen, él dice que son amigos, y ella: oh por Dios yo no soy novia de esteee...y luego le recrimina que dijera que son solo amigos, que ellos son novios. Un psiquiatra para la niñata esta, y un polvo para el aparladado este que aguanta que lo trate mal sin motivo.Porque lo trata mal. Hay un momento en el que él tiene una entrevista super importante, y ella se emborracha allí delante, se pone a decir subnormalidades y lo arruina todo. Pero hey, él la quiere. Y ella a él...nos tenemos que creer que también.

Intentos de hacer gracia y de ser originales hay varios. Por no hablar de esas imágenes sacadas de un videoclip malo. En fin, que transcurre la historia de la payasa esta, que si su padre rico no quiere que estén juntos (él es de familia humilde, claro), y el otro que ni siente ni padece, que está ahí por estar, pero eh, la quiere mazo. Por supuesto, para demostrar que la quiere, tenemos las pasteladas vacías que harían vomitar arcoiris a los ositos de gominola. Que si esta es la historia de la única vez que me he enamorado, que si esto es el amor verdadero, que si el tiempo con ella es el más feliz de mi vida...Claro, es que si el chaval no nos dice que la quiere, es imposible intuir en esta mierda de historia que haya amor o algo.

Oh, y me olvidaba. Para que os déis cuenta de la calidad de este pseudo-producto que seguramente debe ser perjudicial para la salud. Ella escribe guiones para películas. Su primer guión es Rose de Titanic volviendo para impedir que el otro se ahogue, y se ponen ambos ahí como si fueran los protagonistas de la película, a decir subnormalidades sin sentido que ni recuerdo. Pero era de vergüenza ajena, true story.

Sobre el final, solo puedo decir que es una enorme mierda, que intenta dramatizar y hacer más romántico el final de la coreana, pero eso. Mierda pura. SPOILERS (SI NO HABÉIS VISTO LA COREANA, NO LEÁIS). Para empezar, que si el novio se suicidó. Y luego, que a ella le da la vena de repente de que se tienen que separar, y él sin saber por qué y sin saber que ella está mal ni nada, solo dice al principio cuando está borracha: mi prometido me dejó, perolo hace en medio de una pataleta ridícula, que parece una excusa para que el tío se quede con ella un rato más. En la coreana, saben los dos que necesitan un tiempo. Él sabe que ella tiene un dolor muy grande en su interior. Lo sabemos desde que empieza la película. Y necesita liberarse de él para poder continuar. Ellos lo saben, y por eso se separan. ¿Estos? La tía lo deja plantado sin darle explicaciones (ay, o sea, no te puedo decir nada, que está en la carta), y él lo acata tan contento, dejando otra vez que lo traten como a una mierda. La carta de él es lo que he dicho antes, puke rainbows. La de ella: horrible, parece que lo haya estado utilizando a él (bueno, lo ha hecho), y no se entiende que en realidad le guste; al contrario que en la coreana, que entendías el dolor de ella y cómo se había comportado, y sabías que le quería a él. Y le dan más vueltas a lo del destino de forma estúpida, para poder enlazarlo con el final. Pero está todo forzadísimo (ella de repente sacando el tema del destino, diciendo que no le va a llamar, que ya se encontrarán si tienen que encontrarse...lo dicho, es subnormal). Y cuando se encuentran al final...El apretón de manos de la coreana es mejor que esos besos, que toda esa escena y que toda la película de mierda esta entera. FIN SPOILERS

Basura americana VS joya coreana: En la coreana, encontrábamos una historia que empezaba por casualidad. Un chico que no necesita abrir la boca para ser gracioso y para que te encariñes con él, que sufre por la extraña personalidad de ella. Extraña, diferente, única; que no insoportable. Su personaje es lo mejor de la película. Él al principio huye, ella le persigue. Ella tiene un dolor dentro muy grande, y él se da cuenta de que quiere ayudarla. La relación fluye, surge la confianza, los sucesos surrealistas que hacen que su relación sea única. Grandes momentos y recuerdos juntos, que te dan ganas de poder vivir a ti, una unión cada vez más grande. No es necesario que digan que se quieren. Nada. Sus miradas, sus gestos, sus actos. Todo habla por ellos. Todo es increíblemente real y especial. Esa lista de diez cosas que demuestra lo que te conoce una persona, cómo te quiere a pesar de tus defectos, cómo sabe que hay que tratarte, cómo te ve única con todos esos detalles de tu personalidad. El saber que es la única persona que tendrás a tu lado que te hará feliz. En la americana, esa lista es una chorrada que podrías escribir de cualquier persona que conoces de dos días...el mismo sentimiento. Y la historia: el chico americano idiota y soso que se pilla por la estúpida con cara de guarrilla que le putea y lo hace pasarlo mal los cuatro días que se ven, pero resulta que se quieren mucho. Pues vale.

Por favor, si no habéis visto la coreana, hacedlo ya. Esta mierda no la veáis a no ser que os guste criticar como a mí. Que me lo pasaré pipa criticando, pero estas cosas me duelen. Si es una mierda, que sea una mierda, pero que no hagan una mierda de algo precioso y perfecto.

Creo que la próxima que veré será La casa del lago, remake de la coreana Il Mare (la protagonista es Jeon ji-hyun, la misma de My Sassy Girl). Preparaos, yanquis.

PD: Es todo como muy monotema de Korea, pero es que se me enamora el alma con el cine de allí, y se me encabrona con las estupideces de remakes innecesarios.

PD2: Me ha quedado un poco larga, pero una vez empiezas, es difícil parar. Hay tanta gente a la que insultar y tantas cosas que criticar...

PD3: El director Yann Samuell es el responsable de esto. Adoro Quiéreme si te atreves. ¿Cómo es posible que sea el responsable de esta cosa y de esa película?

martes, 7 de diciembre de 2010

Un personaje: Paul (Funny Games)

Y yo que pensaba actualizar hoy con otra cosa...Pero nada, hoy Funny Games ha vuelto a mi cabeza, donde suele pasarse bastante tiempo. Podría decir mil cosas de esta película, hablar y hablar hasta la saciedad, y darme cada vez más cuenta de que tengo que quitarme el sombrero mil veces ante el señor Michael Haneke. De entre miles de cosa que destacaría de la película, una es el personaje de Paul (si es que se llama así), interpretado por Arno Frisch en la primera versión, y por Michael Pitt en la segunda.

Voy a hablar del Paul de Michael Pitt. Y muchos pensaréis: pero si es el mismo. Para mí no. Las actuaciones de ambas versiones son acojonantes, pero la verdad es que no voy a entrar si Michael Pitt es mejor que Arno Frisch o al revés. Simplemente, creo que las actuaciones de cada uno le dan un matice diferente al personaje. El Paul de Arno Frisch es un cabronazo sin escrúpulos, frío. Lo ves y solo piensas que es un gran hijo de puta, vaya. Al menos, eso me transmitía a mí. En cambio, Michael Pitt aporta algo nuevo al personaje: humor. El de Arno Frisch para mí era muy calculador, serio (claro que tenía sus momentos también, al fin y al cabo el guión es el mismo...pero la manera de interpretarlo no tiene por qué ser la misma). Michael Pitt, con esas risas en momentos puntuales, y la expresión de su cara al decir ciertas cosas, le da un puntillo de humor psicópata genial.

Y dejemos las cosas claras: creo que estoy un poco enferma, porque me lo paso en grande con Funny Games. Y el culpable es Michael Pitt, su Paul. Su personaje consigue que empatice con él (lo que yo os diga, enferma perdida). Me río cuando él dice algo en tono sarcástico y tan enfermizo como mi cabeza cuando ve esta película. Yo también disfruto.

Al Paul de Michael Pitt también le da por reírse, o mirar -momento niño con la escopeta que él imita el ruido de un disparo- de manera que te hace pensar que está totalmente ido de la cabeza. Aunque es capaz de volver a ponerse serio -no del todo, que se está divirtiendo- y seguir jugando con la familia, y con todos nosotros.

Sabemos poco de él, aparte de su humor y sus hobbies tan peculiares. Sabemos que tiene un compañero, al que de vez en cuando, no trata demasiado bien. Es el líder. Todo está bajo su control. Todo. Su compañero, lo que pasa, las vidas de una familia entera, la película. Y también suponemos que debe provenir de una familia acomodada, ya que reconoce la marca de palos de golf y se ve que entiende del tema, y que además, sabe manejar un barco de vela. O viene de una familia con pasta, o se ha paseado ya por demasiados lugares de descanso de familias de clase media-alta y ya se ha familiarizado con todo.

Además de todo esto, es educadísimo. Ya puede estar diciendo que vas a morir, que lo hará de forma educada. Pero poco más. Eso le añade un misterio al personaje que me gusta. Hay poco que se pueda saber de él aparte de lo que te haga sentir cuando sale en pantalla.

En fin, que adoro esta película, y adoro a Paul. Michael Pitt se ganó mi respeto con esta actuación, aunque las veces que lo he visto demuestra que se le da bien esto de actuar. Gran psicópata. Y bueno, quizá muchos prefieran al Paul de la primera versión, y crean que también tenía su punto de humor. Puede ser. La recuerdo menos también. Pero sí recuerdo que me transmitieron sensaciones distintas. Y el Paul que me ganó y me hizo replantearme mi salud mental es el de Michael Pitt.

Grande Haneke, de todas maneras.

PD: No tiene nada que ver...bueno, algo sí, pero vamos... Damon Albarn en este video me recuerda al personaje de Michael Pitt en esta peli. Por aquello que van de blanco, son rubios, ojos azules, y están pirados. Salvando las distancias, no se parecen en nada, pero me recuerdan. Y encima homenaje a mi Alex DeLarge y su naranja mecánica con super temazo. Qué amor todo.

jueves, 1 de julio de 2010

Indignación

Hay veces que me cabreo con el cine, la verdad. Da la sensación de que solo llegan noticias que te dan ganas de ir a quemar salas. Bueno, más que a las pobres salas de cine, casi a la gente que va a hacer caso a semejantes horrores que van a proyectarse.

Ya, ya sé que no debería juzgar las cosas sin haberlas visto. Pero bah, que levante la mano quién no se haya cabreado antes de ver algo o pensado que iba a ser mierda, solo con el trailer, datos de actores o lo que sea. Hace un rato me indigné, vi el trailer del remake yanqui de Déjame entrar (Leth the right one in). Dos añitos, si llegan, tiene la película sueca y ya tenemos el trailer de la americana, de la cual me esperaba un destrozo de la historia. Pero para mi sorpresa, parece que tampoco va a ser tan distinta. Hay imágenes y escenas calcadas. No parecidas, no. Calcadas: la escena del puente en la que Eli engaña a alguien para tener una víctima, Oskar con un cuchillo apuñalando a un árbol (imagino que ni se molestarán en cambiar la frase "chilla, chilla como un cerdo"...o tal ves sí, ya no sé), la nieve sueca (¿?), el momento en el que se conocen, cuando Oskar mira por la ventana y ve llegar a Eli con su "padre", el morse, un hombre cayendo de una ventana a la nieve (se abren las apuestas: yo digo que es la ventana de un hospital y que esta Eli yanqui es la causante de la caída), incineración en un hospital...¡si hasta veo que hay una piscina!

Para qué narices hacen el remake. Para qué. La película apenas ha cumplido dos años, y se sacan un remake innecesario para calcar el 90% de la película. ¿Para qué? Oh claro, para tener a niños hablando con su acento americano, el sueco no es tan cool y no se recauda tanta pasta. Luego hay gente que se extraña de que cuando le ofrecieran la posibilidad a Haneke de hacer un remake americano de su austríaca Funny Games, aprovechara la oportunidad para colarles a todos exactamente la misma película: porque coño, no hacía falta ningún remake, aunque la gente porque no fuera americana no la viera. Como tampoco hace falta ningún remake de esta.

Tampoco era necesario el de Un funeral de muerte (¿en serio? es que en esta ni han cambio de idioma, solo del acento inglés al americano), de La cena de los idiotas, El retrato de Dorian Gray (aunque seguramente esté basada en el libro y no en la película ya existente...pero vamos, que me da igual, solo al ver el trailer y ver al falso Dorian, me basta para darme cuenta de cómo se lo han cargado todo)... Vamos, no digo que todos los remakes estén mal, pero hay algunos que simplemente no puedo entenderlos.

Pero también tenemos la nueva moda guay: el 3D. Vamos a hacer una peli de los pitufos, pero para que los americanos se sientan bien (y así no nos claven un remake a los dos años), vamos a apartarlos de su bosque y a llevarlos a Nueva York. Todo esto en 3D. Y Piraña en 3D. Y reestrenar El rey león y La bella y la bestia en 3D. ¿Nos estamos volviendo locos o qué?

Además del 3D y los remakes, está otra manera de hacer remakes (en 3D todo, claro): las precuelas o secuelas (tampoco todas las segundas partes son malas, pero vaya, muchas se notan para y por qué se hacen). Precuela de El mago de oz que no tiene nada que ver con Wicked y que es inventada, Paranormal Activity 2, trilogía de Avatar, se tiene en mente una quinta película de Indiana Jones, precuela de Alien...Y podría seguir. Vamos, que casi da miedo informarse sobre nuevas películas. Aunque de vez en cuando, hasta se encuentra algo interesante, como lo nuevo de Fincher.

Por si fuera poco, han estrenado Eclipse. Suicidio.

Pero, me cabreo. Me indigno y me enfado con el cine. Luego, en cuanto encuentro un rato libre, corro a ponerme una película. Después de decidirme entre tantas que quiero ver, claro. Y pienso que es una mierda, o que bueno, no está mal, pero no puedo evitar sentir algo especial al ponerme a ver una película. Y, entonces, veo una que me fascina, de una manera u otra. Y se me pasa la indignación, y pienso: esto es el cine.