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lunes, 17 de febrero de 2014

La No Recomendación: El remake de Oldboy

Oldboy es mi película favorita. Así que, sí, admito que yo condené el remake desde el primer día y que iba a ser difícil sacar una opinión positiva de mí, fuera como fuera. Es mi película favorita, y me toca la moral que en Hollywood hagan remakes por falta de ideas y para tener su versión yanqui, sin la intención de aportar nada nuevo. Por mucho que al principio dijeran como excusa que ellos se iban a inspirar más en el manga, esto no es más que una copia. Yo dije en su día que era una estúpida patañaa para justificar lo que estaban haciendo, pero que sería mentira. Del manga, efectivamente, ni rastro. En fin, mi religión me obligó a odiarlo desde el primer día. De hecho, cuando salió el tráiler, pillé tal mosqueo que hice un artículo en Tokio Blues dando 10 razones para odiarlo.

Pero os voy a confesar una cosa que jamás dije en mi campaña contra este remake: me esperaba, muy a mi pesar, algo de cierta calidad. Eso no significaba que fuera a gustarme, pero sí esperaba algo más o menos decente (más menos que más, pero bueno). Por la sencilla razón de que parte de una historia interesantísima y genial. Tan retorcida, que es difícil no sacarle partido. Y detrás está Spike Lee. Pero anoche vi el remake. Y señores, ya no lo odio. Ahora, si acaso, siento lástima. Me pareció tan sumamente malísima y ridícula, que no puedo odiarla.

A rasgos generales, la película copia, salvo tres chorraditas, toda la historia de la original. Pero mientras que la original era fascinante, hipnótica, y te atrapaba por completo, aquí se convierte en una historia de segunda, poco interesante y hasta aburrida. Además, si en la original todo estaba bien hilado, aquí no. Aquí muchas cosas pasan porque sí, y las que pasan por algún motivo, son por la razón más estúpida del mundo. Los personajes son, a cada cual más despreciable y/o ridículo, y actúan de forma totalmente incoherente. Y si en la coreana, el clímax final es una maravilla, que no pierde con visionados posteriores, aquí se roza el ridículo y causa cero impacto. Y nombro a la original, pero es que olvidándola, el remake es un desastre absoluto como película. Ahora, voy a detallar todos los puntos absurdos del remake, que son unos cuantos. Los que hayáis visto la original, podéis seguir leyendo, porque la trama es casi igual, solo que en esta ocasión, todo está mal contado. Cuando llegue al final, que es cuando cambian un par de cosas, avisaré de spoilers, por si algunos queréis ver el remake con el factor sorpresa. Si os da igual, pues seguid leyendo.


Bueno, pues la historia empieza con Joe. Joe es un gilipollas. Así, sin rodeos. Es un alcohólico, y un tío insoportable en todos los ámbitos de su existencia y su penosa vida. Te dan ganas de que lo encierren rápido, pero que tiren la llave al mar, y no le den de comer y se acabe la película para no tener que seguir soportándole. Pero bueno, al lío. En su noche de borrachera (en la que, por cierto, acaba paseando por un barrio chino, y le compra un juguete a una china que tiene las mismas alas de ángel que aparecen en la original...estos guiños sí que me tocan las narices, no me preguntéis por qué...me parecen muy de recochineo. Si quieres homenajear, no haces esta mierda, dejas la película tal como está, que así no muestras respeto), una chica asiática se le acerca, y entendemos que se va con ella. Cuando él se despierta, está encerrado ya.

Por cierto, lo de la chica asiática hay que comentarlo. Hay que comentarlo, porque cuando lo sueltan, 20 años después, aparece otra asiática con el mismo paraguas. Suponemos que es la misma, ¿no? O eso da a entender. Cuando conocemos al villano, descubrimos que la chica asiática es su guardaespaldas (Pray For Mr Han...para una cosa que cambia de la historia original, quita a nuestro silencioso Mr Han para meter a una china que está buena para que en una escena de la película enseñe el culo gratuitamente). Os lo comento porque la chica tendrá unos 30 años (la actriz, de hecho, tiene 27), y por esa regla de tres, tenía unos 10 años cuando se produjo el secuestro. Por tanto, primer fallo: no puede ser la misma chica, jamás. Y si son conscientes de ello, ¿por qué dan a entender que es la misma mujer? ¿El villano se compra una asiática nueva cada vez que su guardaespaldas cumple los 30?

La estancia durante el secuestro es similar a la de la original. Aunque esta es bastante más larga, lo cual para mí es un error: hasta la media hora de la película, no sale fuera, y en poco más de una hora tiene que contar todo lo demás. Se podrían recortar unos minutos del secuestro sin problema. Y durante el secuestro, otro fallo más. Una de las claves del secuestro es conseguir que se mantenga con vida. Por eso, cuando intenta suicidarse cortándose las venas, le echan el gas con el que le duermen, para poder curarlo. En cambio, dejan que él haga un agujero enorme en la pared del edificio dónde está. Caben por el agujero él, la tele, la almohada, el váter... y se asoma por ese hueco. Vuelve dentro para coger las cosas para pirarse, y entonces, le duermen. No tiene sentido. Nunca deberían haberle dejado hacer un hueco tan grande en la pared. Desconozco si está a la suficiente altura como para matarse si se tira, pero si no lo está, igualmente puede salir corriendo o huyendo de allí. Y podría haberlo hecho al asomarse la primera vez. En la vida debería haber sucedido eso.

Esta era mi cara de WTF mientras veía esta película
Bueno, vamos ya a cuando lo sueltan (en un bául, en un sitio con hierbajos...a Oh Dae-su fue en su maletín, en un césped verde). A ver. Si te pasas encerrado 20 años, cambias. Un poquito, vaya. Primero, físicamente: 20 años no pasan en balde, y más si estás en esas condiciones: envejeces mucho más. Oh dae-su sí parecía más joven antes de ser secuestrado, y al salir sale más demacrado y parece otro: no solo por los años, sino porque Min-sik Choi consigue una expresión diferente, con lo que parece una persona distinta. Josh Brolin sale con su misma cara de palo, y sin haber envejecido absolutamente nada. Solo lleva el pelo más corto. Pues vale.

Y también cambias psicológicamente: te has pasado 20 años encerrado en una habitación, sin saber por qué. Eso trastorna a cualquiera, aunque sea un poquito. Oh dae-su sale con dificultades para relacionarse, sale asombrado por ciertos cambios que aprecia, tiene impulsos más animales... se ha convertido en una bestia. Aquí el amigo Joe no solo sale y se comporta completamente normal: se comporta mejor que antes. Que no me vendan la moto de que en el secuestro se ha redimido y se dio cuenta de que era un gilipollas. Eso vale. Pero no puede salir y comportarse como si nada y relacionarse estupendamente. No. No. Y NO. Por no asombrarse de nada, el tío fue encerrado a principios de los 90, y le sueltan con un smartphone última generación, y no se sorprende y sabe utilizarlo perfectamente. Eso sí, luego preguntará que por qué suena una musiquita cada vez que lo llaman. No sabe qué es un tono de llamada, pero ha nacido con el don del dominio y conocimiento de lo táctil y de las últimas tecnologías.

¿Recordáis que Oh Dae-Su se entrenaba y sale sabiendo pelear? No es un crack, pero sabe pegar buenos puñetazos. Joe también se entrena. Oh Dae-su, al salir, le pega cuatro puñetazos a cinco niñatos pringados. Joe les pega una paliza, cual maquina de matar perfecta, a niñatos...que son deportistas y probablemente estén estrenados, aunque no sea para pegar, y tengan fuerza y tal. Pero eh, da igual. Que así vemos que Joe ahora lo peta y es Terminator.

Siguiendo a la china del paraguas, se encuentra con la chica de la película, Marie, creo que se llamaba. La chica ofrece ayuda y atención médica por caridad a personas con problemas y blablabla. Le da su teléfono, y él se va con un viejo amigo. Un viejo amigo que al verle dice: QUIÉN ERES, LARGO DE AQUÍ. Pero si está igual, querido mío, cómo no lo vas a reconocer. Estando con su amigo se desmaya, y casualmente, tenía la tarjeta de la chica en la mano, y el amigo la llama. Ella lo atiende, y lee sus diarios y cartas que escribió mientras estaba secuestrado, y decide ayudarle a buscar a su hija, que sigue viva, y a encontrar a quién le hizo esto. Por cierto, de su hija pasa como el culo, y no intenta buscarla, aunque se pasara 20 años encerrado pensando en ella. Lo de buscar a su captor...bueno, con calma. No vamos a ver un Oh Dae-su roto por dentro, consumido por el odio y la rabia, que necesita vengarse. Aquí vemos a Joe con cierta curiosidad, pero si avanza en la investigación, es porque las cosas le vienen solas o el villano el pone un límite. No está muy desesperado, la verdad.

Pues Joe y la tal Marie (o cómo se llame) buscan a dos señores que él tiene en la lista de gente que podría estar cabreada con él, y entonces se acuerda de los dumplings que comía estando secuestrado, y que el restaurante se llamaba Dragon algo. Van restaurante por restaurante, lo encuentra, y sigue al primer hombre con un pedido grande que ve. Así llega al edificio dónde estaba secuestrado, martillo en mano, claro. Si me dicen que esta es más violenta porque se ve cómo le da con el martillo a uno en la cabeza... no me hagáis reír. Más de lo que me hace esta película.

Total, llega, y va a torturar al tío que parece que manda ahí, Samuel L Jackson en este caso, para sacarle información. Esto puede ser uno de los únicos momentos buenos de la película, porque la forma de hablar nigga de Samuel L Jackson es amor. Fin. Aquí no hay tortura de muelas, si no que le va cortando cachitos de piel del cuello. Y para que sea más tortura, ¿qué hace? Le echa sal. Esto es tremendamente divertido, porque saca un bote entero de sal. ¿De dónde? Ah. Vete a saber. No salió de casa con él, y no es la típica cosa que un tío que lleva un negocio de secuestros tiene en su oficina. Joe es Terminator, controla la tecnología, y es mago.

Luego viene la copia de la escena de la pelea en el pasillo. Intenta cambiarla un poco, pero hay ciertos elementos que se repiten. Pero la otra es una jodida maravilla, estéticamente alucinante, y una pelea sucia, directa, y que a pesar de ser uno contra mil, consigue hacerla realista. Aquí intenta dar esos toques, pero se queda en copia mala, porque tiene elementos de pelea irreal y coreografiada (para los fans del kpop: parecen los EXO en Wolf o algo).

Sale bastante fastidiadillo de allí, arrastrándose con un cuchillo clavado en la espalda. Es salir del edificio, y un tipo lo recoge, lo mete en su coche y le dice: la diversión acaba de empezar. Y lo suelta en casa de su amigo. A ver, digo yo, que por muy dolorido que estés, ¿no te das cuenta de que ese tío está metido en el ajo? Sí, obviamente es el malo. Y no lo he comentado, el malo ya lo había llamado por teléfono: conoce su voz. Y no es una voz cualquiera. Y esto es quizá el aspecto más ridículo de la película: el malo. A mí me recuerda, desde la primera vez que se escucha su voz, al Jim Moriarty de Andrew Scott para Sherlock de la BBC. Pero mientras que Andrew Scott está carismático, divertido y absolutamente genial (también cuenta con un personaje tremendo, pero él lo eleva), este es una ridiculez. Es un tío medio mariquita, medio drama queen ridícula. Bueno, quitad lo de medio. Es absolutamente de vergüenza ajena su personaje. Y digo que me recuerda a ese Moriarty, porque intenta entonar muy parecido, y parece que le copie en otros aspectos de la actuación. No sé si es casualidad, pero vi la película con otra persona, y pensó exactamente lo mismo sin que yo le dijera nada. Un chiste de personaje, la verdad. Con eso, ya te cargas media película.


Cuando os decía que no persigue mucho la venganza y las cosas le van llegando, no es solo percepción personal. Después de curarse sus heridas por la pelea, se va a tomar algo tan tranquilo. Lo único que ha hecho ha sido encontrar el edificio dónde estuvo, y ya. Es que no se le ve con ganas. Bueno, allí se descubre el malo, y se abalanza sobre él, pero la china le pega una paliza. El malo le dice que le recompensará si averigua quién es él y por qué le secuestró en un límite de tiempo, y le dirá dónde está su hija. Ah sí, de repente se acuerda de que quiere mucho a su hija y que tiene que estar con ella.

Se reúne con la chica de la peli, y le dice lo del politono: jo, es que cada vez que me llama, suena esta musiquita. Y ella, con una aplicación o un programa en su móvil, con escuchar unos segundos, le saca qué canción es: el himno de Evergreen, la escuela dónde iba Joe. Sí, chavales. Hay programitas que te reconocen la canción. Porque esos programitas seguro que tienen todos los himnos de todos los colegios del universo. Lógica aplastante. Para qué inventarse algo más elaborado. Las chorradas molan más. Así que, deducen que eso es una pista, y que el malo es un antiguo alumno como él. Necesitan saber su nombre.

Se acercan al cole, pero piensan que es mala idea, y que es mejor colarse por la noche. ¿Cuál es la mejor idea? Ir a la casa de la directora, y que mientras ella habla con la señora, él se cuele y busque los anuarios para ver la foto del malo y averiguar su nombre. Plan genial. Todos sabemos que todos los directores de centros guardan sí o sí todos sus anuarios en sus casas. Y no solo eso: lo tienen a simple vista y será el primer libro que encuentres, como pasa en la película.

Bueno, descubren su nombre, y acaban acordándose de su hermana. Aquí viene el flashabck (mismo estilazo de rodaje y de escena que en la original, sí). Aquí vienen SPOILERS, porque la trama cambia ligeramente. Resulta que él no se tiraba a su hermana como en la original. La hermana se tiraba a su padre. Pero no solo eso. Al final de la película, veremos el flashback del malo, y nos enteraremos de que su padre también se lo tiraba a él. Eran niños muy obedientes, porque es entrar el padre por la puerta, y ambos: FATHER : D, y se empiezan a desabrochar cosas. Sentí mucha vergüenza ajena en ese momento del joven malo. Todo traspasa el ridículo de manera patética. Hace gracia y todo.

En la original, Oh Dae-su contaba que había visto a la hermana de Lee woo-jin con un tío, crece el rumor de que está embarazada, y ella decide suicidarse. Se ve clara la responsabilidad lógica de Oh Dae-su en esa cadena., hay conexión. Aquí, sí, vemos a Joe mirando, pero en el flashback ni lo vemos contárselo a alguien (aunque según dice él después, se lo contó a medio instituto), y sabemos que la familia se traslada a Luxemburgo, y que un día el padre dice cargarse a toda la familia. No sé, qué queréis que os diga, me parece menos comprensible, más cogido por los pelos todo, y más ridículo. Lee woo-jin era un malo increíble y perfecto, mítico, cabrón...hasta que descubres su historia, y en ese flashback del puente, comprendes el dolor que sintió en ese momento, y el que ha llevado arrastrando tantos años. Estaba enamorado de su hermana. Estaban enamorados. Ella murió por culpa de ese rumor, la razón de su existencia, la persona a la que amaba. Aquí, el malo es solo un excéntrico freak que está mal de la cabeza, porque cree que el padre que abusaba de él y de su hermana era el mejor hombre del planeta. Pues bien. El personaje es patético, y no me va a causar más impacto que un padre abuse de sus dos hijos si está rodado de forma tan irrisoria. En cambio, la historia de Lee woo-jin desgarra.

Y así llegamos al clímax final. Joe se ha ido a contarle lo que ha averiguado al malo, y tal (ah, y en un momento, se carga a la china guardaespaldas, y eso que era una diosa pegando...pero es Joe Terminator) Cuando estaba secuestrado, se enteró de que su hija seguía viva, porque en la tele pusieron programas de Crímenes misteriosos, y trataban en el que su mujer fue asesinada. Y decían que la niña había sobrevivido, y la sacaban con el paso de los años. Cuando lo ves, piensas que ya es raro que en la televisión saquen a la niña que no sabe qué ha pasado, que tantos años después hablen del crimen... te puedes oler que el malo está detrás del montaje, o te puedes creer que es otro fallo de guión, porque como todo es tan porque sí... Bueno, pues el malo le enseña el plató dónde se rodaba el programa, y le dice: no te creas todo lo que sale por la televisión. Y entonces, aparece su supuesta hija, Mia. El avispado de Joe tan contento, pensando que es su hija. No se huele nada raro. No se puede ser tan imbécil. Es que solo pone cara de medio sorprendido cuando ve el plató, pero ya está. Por supuesto, esa no es su hija, y es una actriz. He de decir que esta es la única cosa que me gusta de la película. Cambia con respecto a la original, y no es que me guste más, pero creo que es algo que está bien pensado.

¿Quién es su hija? Por supuesto, la chica de la película. Aquí debería darse el momentazo de la cinta. Pero da pena. Antes de que el malo le enseñe imágenes en una pantalla, él grita que quién es su hija, y le va a pegar un puñetazo. Pero no se lo da. Se queda parado hasta que el malo le da al play. No se queda parado en plan: me tiembla el puño y no sé si pegarte o no. Josh Brolin se queda quieto, porque está esperando a que el otro le de al play. Se pasa así unos cuantos segundos. De hecho, supuestamente el malo da al play, pero él sigue quieto con la misma expresión, hasta que ya Josh Brolin recuerda que tiene que mirar unas imágenes. Es el momento de mayor tensión y el más importante de la película, ¿y no puedes cuidar esos putos detalles?

Mariquita, dale ya al play que me canso de tener el brazo en alto y esta cara de perro

¿Y cuál esperáis que sea la cara y la reacción de un hombre al enterarse de que se ha tirado a su propia hija? Seguro que no esta:

¡Qué cague me da la niña de El exorcista, nena! Aunque mírame, si hasta parezco un idol posando de forma cute
Sí, es como cuando estás viendo una película de terror, y te tapas media cara con las manos. Yo aquí es que me reía, porque es absurdo y parece una broma todo. Después, reacciona diciendo no, no, no y suplicando, intentando imitar la actuación de Min-sik Choi en ese momento, ya que intenta poner un tono parecido. Pero es patético. Dura poco, además. No hay ni un cuarto de la locura, desesperación y desgarro emocional que sufre Oh Dae-su. Sí, grita un poco. Pero ya. No hace falta que se comporte como un perro, ni que se corte la lengua. Pero joder. No puede quedarse así. Demasiado entero. El malo, por cierto, se pega un tiro. Porque sí. Porque era como acababa la otra. En la otra, Lee woo-jin deja claro que su razón para seguir viviendo era Oh Dae-su y su venganza. Como ya ha acabado, no tiene motivos para vivir más. Este hombre, pues entendemos que se mata porque ha cumplido su venganza. Pero vamos, no sabemos mucho de él, podría habérselo no pegado. Incoherencias por todas partes.

Sinceramente, el final me parece pésimo. Por cómo está rodado, las reacciones de los personajes, las actuaciones (espero que se fustiguen al ver las de Yoo Ji-tae y Min-sik Choi después de lo que han hecho), y la poca intensidad del momento. En la coreana es un mazazo terrible. Y no es porque en esta sepas el final: he vuelto a ver muchas veces Oldboy, y el final sigue afectándome, desde el momento en que Oh Dae-su se encuentra con Lee woo-jin en el ascensor para subir al ático. No me vale como excusa la falta de sorpresa.

Bueno, ¿y qué hace nuestro Joe? Le manda una carta a su hija, le dice que ha hecho algo malo, y que viva su vida, y que no le busque. La tía, a pesar de lo implicada que estaba con él, se la ve muy happy. Y Joe le manda el regalo que le compra al principio de la película: una especie de pato de plástico feo de cojones que no vale ni dos duros. La tía lo abre, y se empieza a reír, y le encanta y lo pone en su coche. Y un carajo. Eso te llega, y lo tiras a la basura. ¿Y él? Se autosecuestra. ¿Por qué' ¿Para castigarse y que su hija no le encuentre? Pues supongo. Os digo supongo, porque me cuesta entender que una persona que se ha enterado de algo así, actúe tan fríamente y esa sea su decisión. Y ojo, para mayor sin sentido, la película acaba con él mirando a cámara y sonriendo. Anda y vete a tomar por culo, Spike Lee. Vaya basura has cagado.

Y antes de acabar: debo comentar el que es, para mí, el fallo más gordo de guión de toda la película. La película, en teoría, se basa en la venganza del malo contra Joe. Para poder vengarse, Joe tiene que tirarse a su hija. En la original, Oh Dae-su y Mido eran hipnotizados para conocerse, hablar y sentir atracción. Lee woo-jin se aseguraba de los dos iban a tener algo, ellos eran marionetas. ¿Aquí como se lo asegura el malo? Lo deja al azar. La justificación es que le construyó a la niña una infancia traumática, y por eso desarrolló ganas de ayudar a gente con un pasado turbio, y que seguro que se iba a enamorar de Joe. Pero qué carajo me estás contando. ¿Tu venganza se basa en que la tía seguro que se enamora de él porque ha tenido un pasado turbio? ¿A todo aquel que conoce y asiste, que tiene una vida difícil, se lo tira y se enamora? Es absolutamente incoherente. Es que podrían casi ni haberse conocido. Sí, la china del paraguas lo guía hasta dónde está ella, pero ellos podrían no hablar. O podrían hablar, y no volverse a ver nunca más. De hecho, que se vuelvan a ver, es casualidad, porque a ella le ha dado la gana de darle su tarjeta, y Joe la tiene en la mano cuando sufre la indisposición. Pasa porque sí. Esto no puede pasar porque sí. Esto es la venganza, y no puedes contarme que se venga porque a la tía le atraen los hombres con vida difícil, cuando ni sabes si se van a volver a ver y van a volver a hablar. Tiene que tenerlo controlado. Fallo enorme. No te puedes permitir un fallo así en la trama más importante de la película.

Spike Lee es como el niño que se copia un examen entero de otro niño. El otro niño saca un sobresaliente, y Spike Lee saca un 3. ¿Cómo copiando se puede hacer algo tan desastroso? Preguntadle a Spike Lee.


viernes, 7 de junio de 2013

Películas: Stoker

Desde el día en que se estrenó Stoker, quería verla. De eso hace ya casi un mes, y todos mis intentos, por motivos que no voy a enumerar, eran fallidos. El mundo no quería que viera Stoker, quizá porque sabía que se avecinaba una ola de fangirleo por mi parte. Pero hoy fue el gran día, y yo he venido a este mundo a adorar a Park chan-wook. Pero porque él me obliga.

Cuando me enteré de este proyecto, no sabía qué pensar. ¿Mi Park chan-wook en Hollywood con un guión que no es suyo? ¡Que vuelva a Corea! ¿Y si no le dejan libertad? Me entusiasmaba porque era una nueva película suya, pero me asustaba al mismo tiempo. Sigo queriendo que vuelva a Corea, porque siempre preferiré que trabaje con ideas suyas en todo. Pero si vuelve a Hollywood, ya no estaré asustada, porque le han dejado libertad total, y porque Park chan-wook es capaz de contarnos cómo se fabrica una silla y que eso sea fascinante si le da la gana.

El guión, de Wentworth Miller, en manos de otro quizá podría haber sido una película mediocre de estas que se fabrican como de serie en Hollywood. Incluso, podría haber acabado siendo una película perfecta para programar un fin de semana después de comer en Antena3. Pero el guión lo cogió Park chan-wook, y se hizo la magia. Desde el minuto uno, vemos puro Park chan-wook: está en Hollywood, pero la película es suya completamente. Esto no es Hollywood, estamos en el mundo, en el increíble mundo, del coreano. Las historias son importantes, y en el cine también, pero una buena historia en las manos incorrectas puede resultar un desastre; y una historia, que puede no ser brillante, en las manos de un genio puede convertirse en una película tremenda. Y esto le pasa a Stoker.

El cine no es solo una historia que se puede contar en un papel. El cine es otra cosa. Por eso me parece erróneo como algunos comparan la literatura con el cine, como ya dije en una entrada sobre las adaptaciones en la gran pantalla. El cine tiene sus propias normas, su propio lenguaje, que puede permitirse enseñar cosas de una manera que no se puede conseguir con otras formas de expresión. Hay que saber sacarle el máximo partido, y Park chan-wook lleva haciéndolo sobre todo desde Oldboy, cuando creo que sus películas empezaron en otro nivel de calidad visual. En Stoker hipnotiza, y aprovecha los recursos del cine al máximo. Es capaz de que un plano de alguien quitándose un cinturón sea algo maravilloso. 

Pero no son solo planos, encuadres, o colores. Es mucho más. Es cómo te hace alucinar, es la atmósfera agobiante, intensa, intrigante y perturbadora que crea. No te suelta. Es la creación de escenas que probablemente se me quedarán grabadas para siempre. Es todo lo que consigue crear y transmitirte gracias a los planos, los efectos de sonido, la música y el montaje (la escena en la que se muestra paralelamente a India en el sótano, el motel y la televisión con el documental es solo un ejemplo). Es, por ejemplo, conseguir que una araña subiendo por unas medias o que un dueto de piano sean más eróticas y sexuales que algunas escenas de sexo en otras películas. Me pasaría horas hablando de Stoker en este sentido, y tampoco encontraría las palabras, porque hay que verla. 
Así, de un guión que otro podría haber convertido en una mierda de película, Park chan-wook hace una gran película gracias a su manera de contar la historia. Es una gozada verla. Tengo ganas de volver a verla para disfrutarla, y llevo teniendo ganas desde que acabó. No me pasa con otra película suya, ni siquiera con Oldboy que es mi favorita, porque las otras me dejan una carga emocional que necesito reposar. Hay gente que, tristemente, relaciona la espectacularidad visual con la cantidad de dinero invertido en los efectos especiales. Siempre me da mucha pena cuando recuerdo mi adorada Avatar. Me parece bien que la gente disfrute con Avatar, pero que no me digan que tiene que gustarte, al menos visualmente, porque es espectacular. Para mí, una serie de wallpapers mega chulis y completamente vacíos, como que no me parecen espectaculares. Me parecen espectaculares las cosas que hace, en este caso, Park chan-wook, porque son una pasada, una experiencia, crea algo; y, por supuesto, dice algo. La espectacularidad visual en el cine no tiene nada que ver con ordenadores, explosiones o dinero invertido. Me da mucha pena que la gente disfrute del cine con ese pensamiento, cuando todos, hasta ellos, saben que es mentira. Si su razonamiento fuera el correcto, la triología nueva de Star Wars sería la mejor, porque los efectos especiales de la antigua son ridículos en comparación a los de la más reciente, y visualmente, pues es mejor. Pues no. El cine va de otra cosa. 

Park chan-wook nunca ha ocultado su admiración por Hitchcock, ni cómo éste le ha influido. Empezó a hacer cine, de hecho, gracias a Vértigo. Aquí tenemos varios homenajes-guiños: no he visto aún La sombra de una duda, pero en esa película aparece el personaje del tío Charlie, el cual tenemos en Stoker. Y también hay guiños a Psicosis: ese motel, esa ducha, y el mismo Matthew Goode, que nos recuerda físicamente (y en la manera de actuar) a Anthony Perkins como Norman Bates. Además de Matthew Goode, que creo que está genial, tenemos a Nicole Kidman que, a pesar de que su cara dé un poco de miedo por el botox, está estupenda también. Y, por último, tenemos a Mia Wasikowska como India, quien nunca me ha interesado, pero se ha ganado mi respeto. Park chan-wook dijo que había pensado en ella  àra el papel desde el primer momento, y vaya ojo. Está contenida y fría, porque el papel así lo pide, pero al mismo tiempo está enigmática, carismática, y, mira que la chica no es nada mona, pero desprende sexualidad. 

Una historia sobre el pasado, sobre secretos, y sobre descubrir quién eres. Crecer, llegar a la adolescencia, y encontrar tu camino para convertirte en un adulto. Descubrir tus deseos e instintos: el sexual, y otros que puedas tener que, aunque intentes evitarlos, resulta que forman parte de tu naturaleza. La pregunta que hay que hacerse es: ¿qué se hace con esos instintos? ¿Se puede escapar de ellos, o no podemos elegir nuestro color al igual que no pueden las flores, como sugiere India en su monólogo inicial? ¿Los reprimimos...o los aceptamos y somos libres, con las consecuencias que ésto pueda tener? Alex DeLarge se hacía la misma pregunta.

Puede que a muchos no entusiasme Stoker, puede que yo peque de amor absoluto a Park chan-wook. Pero bueno, otros tendrán otras cosas que les condicionarán para pensar otra cosa sobre Stoker, así que mi opinión es igualmente válida. Tampoco quiero convencer a nadie. Ni lo intento. No os puedo asegurar que la disfrutéis tanto como yo, pero para mí, Stoker es puro cine y una película que seguro que veré mil veces, porque no todas las películas consiguen hacerme sentir lo que ésta, ni muestran el mundo que ésta enseña. Solo puedo asegurar que Park chan-wook es muy, muy grande. 






miércoles, 10 de octubre de 2012

(Encuesta) La mejor trilogía es...

Ayer se cerró la encuesta que abrí en el blog para escoger la trilogía favorita, y dejo aquí el TOP 5 (en realidad, TOP 6, porque hay empate) de los resultados:

1. El señor de los anillos (7 votos)


2. Star Wars (Episodio IV al VI) (6 votos)


3. y 4. Toy Story y El Padrino (4 votos cada una)


4 y 5. Regreso al futuro y Batman de Christopher Nolan (3 votos cada una)



Con algún voto, se han quedado fuera Indiana Jones, X-Men, Spiderman de Sam Raimi, la trilogía de la venganza de Park chan-wook, la del dólar de Sergio Leone, Matrix, Evil Dead e incluso alguien se atrevió a votar los tres primeros episodios de Star Wars.

Sobre los resultados, en mi opinión, pues...me entristecen un poco. Matadme queridos y multitudinarios fans de El señor de los anillos, pero no me entusiasma. No me parece que sean malas películas, pero me parece que están bien y ya. Así que, ver que está en el primer puesto y que Indiana Jones se haya quedado fuera...me duele. Otro resultado que tampoco comparto, y sigo haciendo amigos, es Batman de Nolan. Algún día me atreveré a hacer crítica de El caballero oscuro, y me ganaré haters. Será amor. No me gusta el Batman de Nolan. Tampoco me parecen malas películas, pero no me gustan. A falta de ver la última, todo hay que decirlo. Ya daré mis razones el día que quiera ganarme el amor de todos los fans de Nolan.

Mis elecciones habrían sido las siguientes (sin orden):

Star Wars (Episodio IV al VI): Coincido con los resultados en este punto. Me he criado viendo Star Wars, queriendo un Halcón Milenario, queriendo ser jedi y claro, como es natural, he desarrollado la vena freak. Viva Star Wars.

Indiana Jones: En serio, ¿El señor de los anillos y Batman de Nolan e Indy no? Lloro. Otra trilogía que ha ocupado mi infancia. Y con el paso de los años, la sigo amando. Este tipo de películas de aventuras me pueden. Indiana Jones es un personaje perfecto, y todos debemos amar a Harrison Ford. Es que son maravillosas, no sé qué hago dando razones para apoyar a Indy. Indy for president. Y Aragorn y Bruce Wayne pueden ponerse a sus pies, que seguro que Indy les vacila como él sabe y consigue quitarles alguna reliquia para llevarla a un museo.

Regreso al futuro: Por añadir la última que ha estado presente en mi infancia. Aunque las dos anteriores las he visto más veces y con más regularidad. Esta volví a verla hará un par de años, y llevaba muchos años sin verla. Marty McFly y Doc, os quiero. Mucho.

La trilogía de la venganza: Tengo debilidad por el cine coreano. Oldboy es mi película favorita. Park chan-wook es uno de mis amores cinéfilos más intensos. Mi nick es Lady Vengeance. Así que, esta trilogía es de mis favoritas sí o sí. Sympathy for Mr Vengeance, Oldboy y Sympathy for Lady Vengeance. Tres maneras diferentes de tratar la venganza, tres películas diferentes y que me dejaron con la boca abierta. Park chan-wook es un genio y aquí lo demuestra de sobra. Siempre me sorprende, y me sigue sorprendiendo cómo pudo tratar la venganza de manera tan original y de maneras tan diferentes. Y cómo de paso se ríe de mí jugando con mi moral como nadie. Además de estas películas, se podría añadir su corto de Cut, en el que la muestra de manera irónica, riéndose de todos los tópicos y de sí mismo.

El Padrino: A estas alturas no me voy a poner yo aquí a comentar en cuatro líneas por qué mola El Padrino. Solo decir que a mí la tercera me gustó mucho. Creo que está por debajo de las otras, pero que es una muy buena película igualmente. Y el final me parece perfecto.

Toy Story: Lo mío con esta trilogía es curioso, porque siendo una amante de Disney, Toy Story no era de mis favoritas. No la tenía de pequeña, así que la había visto poco. La volví a ver hace años, y me quedé enamorada. Y para rematar, sacaron la tercera parte, que para mí es la que hace esta trilogía todavía más especial. Podéis leer mi opinión sobre esa película aquí.

Y eso sería todo. Solo que creo que tengo un problema con las trilogías, porque las cuatro que tengo en DVD...ninguna la tengo completa. De dos solo me faltan una (culpa de la tienda, que les faltaba una), y de otras dos solo tengo una. Necesito más dinero para comprar más DVD'S. 

domingo, 9 de enero de 2011

El cine del año 2010

Bueno, bueno. No tenía abandonado el blog por decisión propia, ni falta de tiempo. ¡Blogger es cruel! No me dejaba acceder, no cargaba la página. De ninguna manera podía acceder a mi cuenta de blog, vaya pesadilla. Hoy, de repente, ha funcionado. ¡Milagro!

Como dije, tenía pensado hacer una entrada sobre lo mejor del 2010 y lo peor, pero me queda tanto por ver...Pero tampoco es plan de actualizar en el año 2015 con lo mejor del 2010. Así que, vi la actualización del repaso cinéfilo al 2010 de la dueña de Ojete Films , y me gustó. Voy a plagiarle un poco, con perdón.

Al ver su actualización, me dio por contar las películas que había visto en todo el año (bendito seas, Filmaffinity). Si no conté mal -no pienso volver a empezar por si acaso-, vi 172 películas en el año 2010, más las que volví a revisionar, que no sé cuántas son. No está mal.

De lo que he visto, para mí lo mejor del año ha sido Scott Pilgrim y Toy Story 3. También me han gustado Un tipo serio, La cinta blanca, I love you Phillip Morris, Origen (no con el entusiasmo general), Kick Ass y alguna que otra que me olvidaré.

Ha sido el año también de jurarle amor y fidelidad a Park chan-wook. Aunque lo descubrí en 2009, este 2010 confirmé mi amor, y decidí que Oldboy es mi película favorita.

Descubrimientos también ha habido, como Edgar Wright - y redescubrimientos, como Matrix, después de mil años sin verla-. Y he conseguido que mi lista de películas pendientes llegue a 596, lo cual me mete presión.

También he confirmado mi odio a James Cameron y Gus Van Sant. Yeah. Odiadme, amantes de los bichos azules y gafapastas adoradores de Van Sant.

En el cine, he visto Solomon Kane -el problema de ir con gente al cine-, La cinta blanca, Alicia en el país de las maravillas, Toy Story 3 y Origen. Poco, pero es lo que permite la economía. He salido contenta de todas. Hasta de Solomon Kane: un truño, pero me reí, gracias a cierta persona que estaba a mi lado encotrando a un miembro de los Back Street Boys en la pantalla.

La primera película que vi en el 2010 fue Solomon Kane...ay, Solomon, Solomon... Y la última, Toy Story 3 por segunda vez -acompañada de mares de lágrimas T__T -. Buena manera de acabar.

¿Y este 2011?

La primera fue Pulp Fiction. No sé si se puede empezar mejor. Pero todavía no he visto ninguna nueva en el 2011, todo revisiones, ¡me falta tiempo!

Mis propósitos para este año cinéfilo son ver al menos, 200 películas nuevas. Aunque lo amor sería ver una película al día como mínimo, pero eso significaría vacaciones permanentes. Yo no me niego a ellas, pero sí me las niegan : (

Otro es acabarme, de una vez, la filmografía del señor Woody Allen. Ya me quedan pocas, este año por fin toca. Y acabarme la filmografía de otros directores también estaría bien.

Por supuesto, revisionar películas amor.

Ah, y este año, ha empezado con el regalo de los queridos reyes magos del dvd edición coleccionista de Soy un cyborg. No puede ser más amor esa película, ni esa edición, de verdad.

Ahora, debo decidir cuál será mi primera película nueva del año. Y ponerme a la faena, que 600 películas no se ven solas. A ver si hago descubrimientos. Y claro, gracias a los que me habéis hecho vosotros con vuestros blogs, algunos sois culpables de que esa lista crezca un poco más.

Esperemos que Blogger no vuelva a joderme. Por cierto, os recuerdo que tengo otro blog, en el que me he dedicado a poner a parir la Ley Sinde.

sábado, 16 de octubre de 2010

Películas que me hacen llorar (Vol 1)

Anoche volví a ver Soy un cyborg, y me dio por pensar en lo que había llorado y en esas películas que consiguen que se me salten las lágrimas. Que no son pocas, la verdad. Especialmente, creo que tengo un graaaaaaaan problema con Disney: creo que, quizá salvo alguna escepción, todas consiguen hacerme llorar o emocionarme al borde de las lágrimas. No sé, debilidades, o vete tú a saber.

El caso es que aquí dejo unas cuantas películas que, si de normal siempre prefiero ver las películas sola o en compañía de cierta persona, estas ya definitivamente no quiero verlas de ninguna manera con más gente. Que me vean llorar así o no poder llorar a gusto no es amor.

Soy un cyborg

No podía no ponerla, siendo la culpable de esta actualización. Vaya manera de llorar: no un par de lagrimitas, no. Llorar, con todas las letras. Pero es de esas películas con las que me gusta llorar así. Porque sentir que estás llorando por ver algo que probablemente sea de las cosas más preciosas que has visto en tu vida...es genial. Y es que no puedo con la magia de esa película, y no puedo con que el maldito Rain tenga un personaje tan adorable y se dedique a hacer todas esas cosas tan increíbles por ella. Vaya demostraciones de amor que tiene esta película, de verdad.

Eduardo Manostijeras

Bueno, bueno. Es que si hay alguien que no llore con esta película, es que no tiene corazón. Es con una de las películas que más lloro. Es una salvajada, creo que me paso la última media hora llorando sin parar. Desde el momento *SPOILER* en el que el personaje de Winona le pide a él que la abrace y él contesta "no puedo". Ahí. Madre. Empiezo y no paro, porque todo empieza a torcerse para él, y me da demasiada impotencia, rabia y tristeza todo *FIN SPOILER*. Es un cuento precioso, pero muy triste. Y que la gente intolerante y estúpida se dedique a joder al que es diferente e inocente, como un niño grande todo lleno de bondad, me supera.

Salvador (Puig Antich)

Con esta, me pasa casi lo mismo que con la anterior: que me paso la última media hora (o más, creo) llorando. La primera vez que la vi, me contuve un poco (no sé cómo pude, pero es que no estaba sola), pero la segunda... Para mí esta película es durísima, porque básicamente me paso pues eso, la media hora o más que dura ese final, sufriendo muchísimo. Como he dicho, la segunda vez que la vi (y última, necesito prepararme psicológicamente para verla), ya no me contuve. Cogí un sofoco bastante importante. Cuando acabó la película, aún lloraba, me sentía mal y temblaba un poco. En fin, horrible. Gran culpa también la tiene Daniel Brühl. Gracias a esta película, le adoré, está inmenso. Y *SPOILER* el momento "quina putada", la cara que pone cuando ve el garrote vil no se me va a olvidar en la vida. *FIN SPOILER*

Kill Bill Vol. 2

Para mí, la película que más profunda, con más emoción y sentimiento de Quentin. Porque tras toda esa oleada de sangre, destrucción, venganza, violencia, batallas imposibles y mil orgasmos visuales, Tarantino se guarda un final que los personajes, que conocemos mejor en esta segunda parte, merecían. Y voy a hacer spoiler ahora, si algún hereje aún no la ha visto, que pase a la siguiente peli. Que Beatrix, tras todo lo que ha sufrido y pensando que había perdido a un bebé que jamás conocería, se encuentre con su hija cuando va a matar a Bill es impresionante. Que cuando Bill y Beatrix hablen por última vez, te des cuenta de toda su historia, de cómo se han querido, cómo se quieren y todo el daño que se han hecho. Y que sepas, y que ellos sepan, que a pesar de todo eso, Beatrix tiene que matarle. Y después de matar al padre de su hija, a la persona que ha querido, después de todo lo que ha pasado, que finalice su venganza y pueda simplemente, abrazar a su hija y estar con ella; que llore por ello... es jodidamente impresionante y yo no puedo no llorar. Y para remate final, la canción de Malagueña salerosa en los créditos.

El hijo de la novia
Por determinadas circunstancias, tengo debilidad por la gente mayor. Por determinadas y desafortunadas circunstancias, también tengo debilidad con personas mayores que padecen Alzheimer. Así que, una película en la que se junten esos elementos, más una pareja anciana que aún conserva el amor, más cierto señor intentando cumplir la ilusión de su esposa enferma; que cuenta con tan grandes actores y todo ello bajo la dirección de Campanella, pues me toca.

Up

Una de Disney no podía faltar. Así que eso. Para empezar, es de Disney: lágrimas aseguradas para mí. Uno de los mejores comienzos de película que he visto, capaz de contar una vida y el amor de una pareja sin palabras y en diez minutos. Gestos de amor que llegan al alma, tan simples y tan preciosos, como el de que estén leyendo y se cojan de la mano. Una de mis historias de amor favoritas del cine, y mi favorita de Disney. La soledad. La vejez, de nuevo, otra debilidad. La pérdida. La búsqueda de sueños, de la felicidad, de ilusiones por cumplir. Echar la vista atrás y darte cuenta de lo que realmente es importante y necesario en la vida. Ganas de seguir luchando. Álbumes por completar que ponen los pelos de punta. Con todo esto, no me pueden pedir que no llore a los diez minutos y vuelva a hacerlo varias veces a lo largo de la película.


Y bueno, por hoy es suficiente. Otro día que tenga el día tonto, más películas lacrimógenas. Mira lo que has conseguido, Park Chan-wook, me va a durar la estupidez varios días...

Podéis decirme alguna con la que lloréis vosotros, tengo curiosidad : )

martes, 1 de junio de 2010

Esperando...: Scott Pilgrim VS The World

Tengo esto algo abandonadillo, porque no tengo tiempo, con eso de que se acercan los exámenes y me he dejado todos los trabajos, para variar, para última hora. Además, hace más de una semana que no veo una película (¡más de una semana! ¡qué terrible!), y además, esa última fue Oldboy por segunda vez...por no hablar que la próxima que quiero ver es Oldboy de nuevo, pero en versión original, para que Oh Dae-Su deje de sonar como Homer Simpson. Y en fin, que tampoco es plan de convertir el blog en un sitio en el que solo se adora a Park Chan-Wook... En cuanto acaben exámenes, pienso pasarme todas las vacaciones viendo todos los días una película y todas las series y animes que pueda, ahí queda. Total, como en verano entre el calor y vete a saber qué factor más, me da por volverme antisocial y salir a la calle me da pánico...

En fin, que hoy he visto el trailer de Scott Pilgrim VS The world, proyecto del que no tenía conocimiento y, Diooooos, ¡qué impresionante pinta! Es como muy friki, sospecho que será muy divertida, y encima se ve que tiene partes que son como en un cómic. Una mezcla irresistible, vaya. Aquí dejo el trailer:



En serio, entre Kick-Ass y esto..No sé cuándo se estrena, pero quiero verla YA, inmediatamente. Para una garantía más de calidad y que aumente mis ganas de verla, decir que es obra del director y guionista Edgar Wright, responsable de la más que genial Zombies Party (Shaun of the dead). Lo mejor de esta última supongo que es ese gran humor que tenía, que parece que va a mantenerse en esta y explotado en frikismo.

Ante tal panorama solo puedo decir:

Ohhhh maaaaaaaaaah gaaaaaaaaaad, dis is daaaaaaa beeeest




Os dejo una versión anterior del trailer que salió hace tiempo, más corta y con subtítulos en español:



Ahora, toca hacer algo responsable...que a las 4:30 empieza Phineas y Ferb y tengo mono.

miércoles, 26 de mayo de 2010

BSO: Oldboy

La verdad, creo que aún no asimilo Oldboy. La vi hace tiempo, el otro día la volví a ver por segunda vez. Y siguen sin salirme las palabras, sigo alucinando. Os presento a mi nueva película favorita entre las favoritas.

Me apetecía hablar del personaje de Lee Woo-Jin, inmenso, increíble. Pero serían todos sopilers, y en fin. Además, puede que me quedara sin palabras.

Al verla otra vez, he redescubierto, entre otras cosas, la banda sonora, que tuve que descargar. No dejo de escuchar un tema en concreto: Farewell, my lovely. Quizá sea porque recuerdo la escena en la que aparece, pero debo escucharla casi como música de fondo, porque si me da por conocentrarme en ella, me entran unas ganas de llorar terribles. Es preciosa, es intensa, es dramática, es triste... en parte, supongo, como Oldboy, y como esa escena en concreto que a mí, después de conocer la historia, me parte el alma.

domingo, 7 de febrero de 2010

Películas: Cut

En realidad Cut es un corto que forma parte de una película, Three...extremes, una película formada por tres cortos de tres directores asiáticos: uno de Hong Kong, llamado Dumplings (dirigido por Fruit Chan), de Corea, Cut (de Park Chan-Wook) y de Japón, con The box (por Takashi Mike), para aportar supuestamente cada uno su visión del terror. Aunque yo diría que la palabra "extremo" del título se ajusta más para definirlos que hablar de terror, la verdad. Pero no voy a hablar de la película. Voy a hablar de Park Chan-Wook. Sí, otra vez.

No es culpa mía que la viera hace una semana y siga pensando en ella y adorando a Park Chan-Wook. Es genial. Recuerdo que cuando descargué la película, que suelo ponerlas y pasarlas hacia adelante para comprobar cómo se ven, vi un segundo, o menos, de su corto y supe que esa imagen solo podía ser suya. No me equivoqué.

No voy a desvelar mucho del argumento, porque tiene más gracia sino sabes lo que vas a ver. Solo diré que la trilogía del director sobre la venganza parece, con este corto, no ser una trilogía, ya que aquí retoma el tema en cierta manera. Hay un psicópata, y han comparado la situación que se crea con Saw. Por favor, un poco de respeto para Park Chan-Wook. La primera de Saw me encanta, las demás pura mierda, pero nada que ver, aunque pueda recordar en ciertos detalles.


Pero este psicópata y su motivo para castigar al protagonista es completamente distinto a cualquier cosa. Se carga todos los tópicos de psicópatas castigadores. Es un pobre y miserable, que sabe que no es buena persona; y que se ha topado con el protagonista, que es rico, guapo, tiene talento, le ha tratado bien y es muy buena persona. No puede consentirlo. No es justo.

El corto va entre el mal rato que pueda hacerte pasar la situación extrema, lo que te pueda llefar a flipar el estilo en general del coreano (a mí es que en todas sus películas me hace igual, me hace alucinar aunque sea con detalles) y la diversión y la ironía. Sí, aunque es una situación horrible y extrema, tampoco se sufre tanto. No se sufre porque, en realidad, todo está llevado con un tono irónico y un humor que a mí me hizo disfrutar muchísimo. Es una pasada, a veces es como si notaras que se está riendo detrás de la cámara. Me encanta. Además, me tenía totalmente intrigada. No sabía qué podría venir después, con qué podría sorprenderme.

El fallo que le saco es el último minuto, o segundos, lo que sea. Lo veo confuso y forzado para dar ese tipo de final. Pero todo lo demás, increíblemente amable (del verbo amar, que es muy amor, no de amabilidad).

Si alguien quiere verlo, solo lo he encontrado junto con la película entera aquí, a partir del minuto 36:35.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Esperando... : Thirst

Pensaba actualizar con una recomendación, de Up, pero estoy cansada, así que lo dejo para mañana. Pero me daba pena prometerle a este mi blog una nueva entrada hoy y no hacerla, así que, me voy a lo fácil.

Vuelvo a poner un tráiler de otra película esperada por mí y que no sé hasta cuando tendré que esperarla, y de nuevo, la cosa va de vampiros.

Y de nuevo, la cosa va de Park Chan Wook. Thirst es la nueva película del director coreano, que se estrenó en Cannes y también en el festival de Sitges, y que temo que tendré que descargar de Internet antes de que se estrene...si es que se estrena, porque yo ya me espero cualquier cosa.

Para empezar, Chan Wook ha dicho que va a romper un poquito con los tópicos de los vampiros. Y me lo creo, porque si hay algo en lo que no cae este hombre, es en lo tópico y/o lo común. El protagonista vampiro es un cura, que se debate entre su instinto vampírico y sus creencias. Está interpretado por Song Kang-Ho, a quien ya he visto en tres películas -dos del señor Park Chan Wook- y me gusta bastante.


En fin, pero la espero sobretodo porque es Park Chan Wook, porque no me ha defraudado, porque se ha convertido en uno de mis directores favoritos y siempre consigue sorprenderme. Y qué ganas de ver el tema de los vampiros tratado por él. Es cierto que parece que hay un boom vampírico y que todo es sobre ellos...pero sinceramente, yo no me quejo. Los vampiros molan, y siempre que se haga bien, es bienvenido. Otra cosa es que parte del boom sea por esos no-vampiros cursis de Crepúsculo...qué se le va a hacer.

lunes, 19 de octubre de 2009

Películas: Soy un cyborg

I'm a cyborg, but that's ok

Es el título original de la película. Quien dice película dice cuento, dice una historia que sigo llevando conmigo desde que la vi.


Y si ella es un cyborg...pues "ok". Está bien. Qué más les dará a los demás si de verdad funcionas con batería recargable o solo funcionas así en tu cabeza. A veces, lo que sucede en la cabeza es más importante. Al fin y al cabo, te comportas como una cyborg, piensas como una cyborg, vives como una cyborg: eres una cyborg. Aunque te internen porque se empeñen en no aceptarlo. Lo eres, y lo sabes. Y yo también lo sé, y lo sabría aunque no hubiera visto tus dedos del pie iluminándose según el nivel de carga de la batería.

Y tú...sí, te hablo a ti, el chico de las máscaras de colores. Hacía tiempo que no me encontraba con un personaje como tú. Lo tienes todo para encantarme, eres muy distinto. Para los que no le conozcáis, os hago una breve presentación: se lava los dientes de forma compulsiva incontables veces, cuando habla de su madre, que le abandonó, saca del bolsillo la foto que tiene de ella y la enseña como si fuera una placa de policía. También, a veces anda de cuclillas. Observa a la gente, y decide robarles algo. Siempre en contra de su voluntad, claro, sino, no puede robarles nada. Pero no es un ladrón cualquiera. Roba cosas como la compasión, la educación, la forma de andar o una buena forma de jugar al ping-pong, aunque eso le acarree picores. ¿Quién quiere robar una toalla, por ejemplo, cuando puedes robar ese tipo de cosas? Y a mí, no sé qué me robó en una de las escenas más bonitas que he visto, en una de las demostraciones de amor más originales y preciosas - sin palabras ni frases hechas, que no hacen falta - que he visto; que cada vez que la recuerdo, me emociono.

Qué importa que mucha gente piense que es una película muy rara, que no les gusta, que no es buena. Es una de esas historias que, copiando al chico ladrón, he cogido para hacerla mía. Y como yo creo, pienso y actúo como si fuera mía, es mía. That's ok.



Al fin y al cabo, hasta los cyborgs necesitan encontrar su razón de existencia... Quiero decir, hasta los humanos lo necesitan. Menos mal que Park Chan Wook encontró la suya y nos regala su cine. Al menos, a mí, me lo regala. O se lo robo, no sé. Pero cuando termino de ver una historia así, tan bonita, tan triste en parte, pero que luego la tristeza se marcha para dejar paso a la esperanza y a esos momentos tan preciosos; esos detalles que Park Chan Wook se inventa para dejarme sin palabras, sorprendida e hipnotizada; tan original, tan única... los dedos de mis pies están de todos los colores posibles, los froto para elevarme y pienso que comunicarse con un teléfono fabricado con vasos de plástico y un hilo es de las cosas más maravillosas del mundo.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Momentos: Oldboy

No será la última vez que hable de Oldboy, lo sé. Aunque hace ya que la vi, sigo pensando en ella y sigo pensando en lo jodidamente buena que es cuando la recuerdo, y me sigue sorprendiendo. Se ha ganado ser una de mis películas favoritas. Pero favoritas, favoritas. Digamos que tengo una lista virutal de mis películas favoritas y son unas 200 (y las que quedan), pero siempre, cuando te preguntan, tienes que simplificar y nombrar las más especiales, significativas...las favoritas favoritas, que sientes que no podrías no nombrar, aunque yo siempre me quedo con la sensanción de que me quedo corta y acabaría diciendo mi lista entera si me dejaran.

Uno de mis momentos favoritos de la película, y de escenas de cine en general, es la lucha en el pasillo. Es épica. Para quienes no hayan visto la película, pueden estar tranquilos que no hay spoilers en la escena y pueden maravillarse con el video. Quien no adore esa escena traiciona al Dios Oh Dae- Su (personaje principal, que en el resto de la película no es un Dios, pero en esta escena consigue alcanzar la divinidad con creces).



Es acojonante. Y atención a su espalda. Si es que nadie puede con él. Es una de mis peleas favoritas, creo que es completamente distinta y original. Como toda Oldboy en sí. Creo que podría verla diez veces seguidas y querer volverle a dar al play.

Yo, no puedo volver a ver los pasillos de la misma manera. Rezo por no encontrarme a Oh Dae-Su cabreado por uno de ellos. Y tampoco puedo ver igual las escenas de lucha en las películas, sobretodo estas en las que el machote musculado del protagonista acaba con todos sus enemigos sin un rasguño y sin esfuerzo. Oh Dae-Su le ganaría en la pelea, lo sé. Y Oldboy tiene para repartir hostias y dejar K.O. a todas esas películas y más, muchas más.